EL LIBRO DE LOS SUEÑOS
Perfumarse
nunca fue un delito, ¿o tal vez si…?
AUTORA:
Ana María Grande
INTRODUCCIÓN
Mi
nombre es Alana, tengo 35 años y hasta hace una semana, yo vivía sola en mi
Pequeño ático de la avenida Juan XXIII de Valencia y trabajaba en una gran
floristería llamada “La Casa de las Flores” localizada en la calle María
Cristina, situada en el casco antigüo de valencia, una tierra muy bella y
alegre, donde por cierto, imperan en su mayor parte los días de fiesta y
grandes celebraciones.
Debo
confesar que de todas las calles que adornan mi ciudad natal, es precisamente
María Cristina la que con todos sus pequeños comercios que parecen sobrevivir a
lo largo de los siglos la que más me hechiza conservando así su siempre dulce,
añejo y embriagador encanto desde antaño.
Actualmente
soy la nueva propietaria de “La Casa de las Flores” a la que le he cambiado su
antiguo nombre por el de “El Paraíso de las Hadas”, pues junto a las flores y
plantas de mi particular paraíso también vendo pequeñas hadas que yo misma
elaboro artesanalmente, muy de acorde con el bosque de hadas tipo mural que
adorna en toda su extensión cada una de las paredes de la floristería, cabe
decir que está fielmente reproducido de un recuerdo que despierta en mi un
dibujo elaborado en papel de pergamino que siempre he llevado conmigo pues a
pesar de que aún hoy día desconozco su procedencia por motivos que igualmente
siguen siendo una gran incógnita para mi me aportan una gran paz espiritual.
En
resumen es aquí en mi tierra natal , donde he estado viviendo, trabajando y
pasando los mejores años de mi vida, al menos hasta donde mi memoria alcanza a
recordar pues desde que cumplí los 16 años misteriosamente los recuerdos
anteriores de mi vida hasta entonces se han borrado de mi mente y parecen
negarse tozudamente a regresar.
A
veces cuando estoy tras el mostrador trabajando en la elaboración de algún
centro floral y de pronto llega a mí el aroma a romero o el delicado perfume de
los rododendros parecen despertar en mi la difuminada imagen de una mujer de
aspecto dulce que prepara en el fuego algún tipo de infusión de romero, cuando
no es la solitaria imagen difuminada de un largo y bien cuidado camino de
piedras de rodeno y árboles de rododendros de los más diversos coloridos que
parecen conducir a una pequeña y encantadora mansión, pero en ambos casos antes
de que dichas imágenes puedan tomar una forma definida ,se esfuman de mi mente
tan rápido o más si cabe que cuando aparecieron.
En
varias ocasiones he consultado a los mejores especialistas de neurología
y tras realizarme las pertinentes pruebas, todos ellos, incluso auténticas
eminencias en su campo llegaron a un mismo diagnostico: mi cerebro aunque
parece estar bloqueado por algún hecho traumático que debió sucederme en los
primeros 15 o16 años primeros de mi vida
y que aún hoy día ignoro cual debió ser, no sufre daño alguno de hecho, parece
estar en plena forma, y todos sin excepción me han recomendado como mejor método
de curación que siga con mi vida habitual asegurándome que así tarde o
temprano, recordaría.
Mi
vida nunca ha cambiado, pero todo ha sido siempre en vano, al menos me queda el
consuelo de que aquellas dos fugaces imágenes a modo de pintadas en mi memoria
un día como dos de los lienzos impresionistas más bellos de Renoir, son el
recuerdo innegable de los felices días de antaño.
Parece
como si….
¡¡¡Es
todo tan extraño……!!!
Toda
mi vida y mi pequeño mundo cambiaron a raíz de una extraña e inesperada llamada
telefónica que recibí hoy hacia la media noche, cuando tras darme una merecida
y relajante ducha de agua fría y ataviada solo con mi camisa blanca de algodón
favorita, me senté con las piernas estiradas sobre el cómodo sofá delante de la
televisión viendo un documental sobre el antiguo Egipto en el que hablaban del
hallazgo de una antigua momia.
Era
un hombre llamado Gastón que decía ser el albacea testamentario de mi
tia-abuela Alaïs, de la cual yo no recordaba tener conocimiento hasta el
momento, comunicándome su triste desaparición a la par que me había nombrado
heredera universal de todos sus bienes y posesiones, entre los cuales se
hallaba un pequeño cachorro de Terrier,
Así mismo me comunicaba el carácter urgente con que debía contestarle si
aceptaba o no la herencia y me ofrecía para pensarmelo un plazo máximo de 24
horas.
Yo
siguiendo mi instinto y pensando solo en aquel pequeño cachorro que se había
quedado huérfano, rechacé la oferta de Gastón de pensármelo sin antes detenerme
a pensar en detalles tan importantes como que no sabía realmente nada acerca de
Alaïs, aquella tia-abuela que de la noche a la mañana había surgido como de la
nada, los cuales me guiaban a formularme preguntas tales como:
¿Quién
era realmente ella?
¿De
donde Provenía?
¿Realmente
éramos parientes?
En
cualquier caso ¿Por qué nunca se había puesto antes en contacto conmigo?
¿Qué
tipo de relación tuvimos en el pasado?
¿Tendría
ella algo que ver con los recuerdos de mi pasado que se negaban a ser
revelados?
¿Qué
sabía ella realmente de mi?
¿Estaría
en el legado de su herencia la clave para desentrañar los misterios de mi
pasado?
Una
vez hecha la aceptación de la herencia fijamos las 9:00 de la mañana del día
siguiente como hora convenida para la posterior apertura del testamento de
Alaïs.
Dado
que al día siguiente tenía que madrugar, decidí que lo mejor sería quitar la
televisión e irme a dormir sino quería que al día siguiente Gastón me
confundiera con uno de sus difuntos clientes, pero no sin antes sacar del cajón
de una pequeña mesita de sobremesa que tenía junto al sofá una agenda de notas
en la que a posteriori anotaría todos aquellos interrogantes para que no se me
olvidaran.
Sé
que para una persona normal con un mínimo de cordura sería un suicidio aceptar
un legado con todo ese tipo de interrogantes y que de buen seguro me tacharía
de irresponsable, pero para mi no era más que el principio de una
emocionante y excitante aventura.
En
ese momento, la felicidad de un buen augürio sobre mi futuro iluminaba mi
rostro, en tanto me acomodaba en mi cama y a posteriori caí en un relajado y
profundo sueño.
Un
niño de 13 años, de ojos azul cielo, pelo corto y color trigo y tez dorada y yo
con unos 15 años, subíamos apresurada y clandestinamente a un tren en
marcha.
Una vez dentro, ambos corríamos cogidos de la mano por los estrechos
pasillos del tren ante la expectante y sorprendida mirada de los pasajeros,
sorteando a unos y atropellando a otros, hasta que minutos después, llegamos a
un compartimento donde no había nadie y allí nos encerramos y agachamos en el
suelo para tampoco ser vistos desde fuera.
Yo
mientras le cogía de las manos le aseguraba llena de ansiedad con auténtica
franqueza y esperanza-Iván, aunque tu parada llegue antes que la mía no le
digas nunca nada a nadie, por que cuando yo sea mayor y pueda volveré y ya
nadie por mucho que quiera nos podrá volver a separar-.
-Pero Alana, yo no me quiero bajar antes, yo
quiero estar siempre contigo-Me suplicaba él con auténtica desesperación
aferrándose con toda la fuerza de su pequeño corazón al vínculo tan especial
que se había creado entre los dos.
-odio tanto como tu tener que llevar a cabo esta decisión, pero debes
hacerlo Iván, debes bajar antes que yo y volver a Fortuna para que nunca nadie
sospeche.
Te prometo que cuando sea mayor y esté preparada volveré y entonces nada
ni nadie me podrá obligar nunca más a marcharme y estaremos juntos para
siempre-Le prometí yo intentando convencernos a los dos, pues mi deseo era el
de irme con aquel chico tan especial a seguir juntos y lejos de aquellas
personas que querían separarnos y hacernos daño, para vivir nuestras propias
vidas y nuestras propias aventuras.
En
ese momento él se quitó una mochila azul que hasta entonces había llevado
colgada a la espalda con algo de ropa y lo que a él le solía gustar llamar sus
“grandes tesoros”, la colocó en el suelo a un lado y con sumo cuidado extrajo
una hoja de pergamino perfectamente enrollado y en tanto me la entregaba me
decía -Toma, esto es para que nunca me olvides a mi, ni nuestro
pasado, ah Ali y nunca se lo enseñes a nadie-.
Yo
en tanto tomaba su obsequio en mis manos con gran delicadeza muy intrigada
quise saber-¿Qué pasa Iván?, ¿Qué es?-.
-No
es solo un dibujo Alana, es el vínculo que nos mantendrá unidos, por favor
jamás permitas que nadie lo vea, por mucho que confíes en alguien jamás le
hables de este pergamino ni permitas que lo vea, ni siquiera a Alaïs o lo
destruirá-Me explicó él muy serio con un tono de voz que pese a su corta edad
imperaba un tono de grave urgencia con la que debía cumplir aquella extraña
promesa.
-De
acuerdo Iván, te prometo que la existencia de tu dibujo será también nuestro
secreto-Le aseguré yo basándome en un presentimiento muy fuerte que tenía.
Lo
que en ningún momento me atreví a decirle para no hacerle más dura la despedida
fue que hasta que pudiera llegar nuestro re-encuentro pasarían al menos 15
años, aunque creo que eso él ya lo sabía, me dí cuenta cuando ví la tristeza de
su mirada y como dos grandes lágrimas brotaban de sus claros ojos azules.
A
continuación y sin más premura ambos nos abrazamos estrechándonos con tanta
fuerza como si así pudiéramos escapar de cuanto nos rodeaba y de todo mal como
así nos pareció durante un momento.
De
pronto, imagino que al igual que el resto de pasajeros en otros compartimentos,
notamos como el tren perdía velocidad al tiempo que la magia que de algún modo
habíamos creado por un momento entre los dos se desvanecía.
En
ese momento en contra de mi voluntad le insté con dulzura así como con la
cordura propia de un adulto-Es tu parada Iván, vamos, date prisa antes de que
nos descubran, Fortuna te espera-.
Él
sin decir nada se colgó de nuevo a la espalda su mochila y sin mirar atrás ni
una sola vez echó a correr triste y enfadado y aunque yo ya no tuve la ocasión
de volver a ver su cara no lo necesité para saber que a esas alturas las
lágrimas bañarían su aniñado rostro y que no cesaría de correr hasta llegar
debajo del frondoso árbol donde nos solíamos ocultar, cuando necesitábamos
refugiarnos y huir del mundo y que sería precisamente allí donde se quedaría
largo rato sentado y acurrucado abrazándose las piernas hasta calmarse para
finalmente regresar a su casa vencido y derrotado por la impotencia de no haber
podido hacer nada para revertir aquella situación, pero en mi corazón yo sentía
que esa era la mejor decisión.
En
cambio lo que si que vi fueron los escrutadores e inquisidores ojos de un ser
demoniaco que se hallaba pegado por fuera del tren junto a la misma puerta por
la que salía en ese momento Iván, el cual por fortuna no resultó ser en modo
alguno de su interés sino que parecía estar buscándome a mi.
A
punto de ser descubierta por aquellos maléficos ojos estuve, pero por suerte
para mi reaccioné a tiempo y escapé por milésimas de segundo retrocediendo a
toda prisa atrás al tiempo que el tren se ponía en marcha y aunque fui
descubierta por el revisor el cual me dio la impresión de que me estuvo
ayudando todo el tiempo, pues no solo no nos delató a Iván ni a mi sino que
cerró la puerta de mi compartimento y me permitió hacer el viaje tranquila todo
el trayecto y cada día me traía el desayuno, la comida y la cena para que nada
me faltara al tiempo que para evitar levantar sospechas.
Yo
entonces tenía 15 años.
Ese
sueño dio paso a otro en el que ya habían transcurrido 20 años.
-¡¡¡Iván,
mi amor, al fin volvemos a encontrarnos, no has cambiado nada, solo que tienes
el pelo mucho más largo y estás guapísimo!!!- Exclamaba yo alegremente
alborotada con gran alivio de volver a tenerlo conmigo, en tanto me arrojaba a
sus brazos para a posteriori abrazarlo con gran amor y dulzura.
Él
me acariciaba dulcemente la espalda, tras lo cual del mismo modo pasó a
acariciarme la cara, mientras con la más tierna de sus sonrisas que iluminaba
su bello rostro me decía-Sabes que desde que todo esto empezó nos vemos una vez
a la semana-.
-Si
mi amor, lo se, pero una vez a la semana no es suficiente para mi, yo quisiera
verte todos los días de la semana, todos los años y en todo momento-Le confesé
yo fervientemente.
-Yo
no soy ningún experto Ali, me ha costado mucho llegar hasta aquí e incluso al
principio unas…3 veces Lady Violet y sus “dos angelitos” estuvieron a punto de
descubrirme saliendo de la cueva menos mal que pude engañarles con l a excusa
del paseo nocturno, aunque confieso que la ultima vez pasé auténtico miedo ya
que no parecían muy convencidos así que aunque aquella noche actué con completa
naturalidad para dar mayor credibilidad a mis palabras en lo sucesivo e
extremado al máximo las precauciones, de lo contrario nuestro plan al igual que
nosotros podía haberse visto en peligro-.Me explicaba él con la mejor de sus
sonrisas.
Yo
en tanto le cogía con ambas manos y extrema suavidad su hermoso rostro,
embelesada le aseguraba-En modo alguno lo que te he dicho pretendía ser un
reproche, es que…te quiero tanto…que la vida me duele sin ti- Dicho lo cual nos
besamos larga, apasionada y dulcemente en los labios.
A
posteriori le confesé a modo de narración-Llevo tanto tiempo quedando contigo
en mis sueños que ya no concibo mi vida sin ti, de hecho, con cada día que
llega la noche cada vez me acuesto más temprano para encontrarme antes contigo,
pero aunque me encante verte en mis sueños, me gustaría tanto que estuvieras
conmigo también en la realidad……
Por
otra parte, una pequeña chispa de luz en mi interior, me dice que hace
mucho estuvimos juntos en la realidad viviendo una situación muy semejante a
esta, pero hace tanto…que se ha quedado más como una sensación que como un
recuerdo y tampoco entiendo como soñando todas las semanas contigo nunca
recuerdo la vez anterior y lo que más me fastidia es que cuando me despierto ni
una sola vez recuerdo lo que sueño-.
-¿Qué
mayor realidad hay que esta? Y en cuanto a no recordar nunca el sueño anterior
es el precio que hay que pagar por romper las normas-Me explicaba él feliz.
-¡¡¡Al
demonio con nuestros respectivos legados!!!, ¿para que quiero yo mi legado si
no puedo estar cada día de mi vida con la persona que más quiero?- Protesté yo
utilizando una información que hasta el momento desconocía que poseía,
tras lo cual lo volví a abrazar.
-¿Sabes
ya lo de Alaïs?-Me preguntó él de pronto.
-Si,
esta noche me ha llamado su albacea y hemos quedado mañana para abrir la
lectura del testamento, lo que no se aún es cuando murió-Le contesté yo.
-Hace
3 días- Me informó él brevemente.
Dicho
esto queriendo aclarar una duda que llevaba ya largo rato rondándome por
La
cabeza le pregunté- ¿Crees que ahora que Alaïs no está somos libres y estamos a
salvo?- .
-Ella
nunca supuso ningún peligro para nosotros-Me aclaró él abrazado a mí.
-¡¡¡Pero
ella quería separarnos tu me lo dijiste!!!-Repliqué yo molesta.
-Si,
es cierto, pero ella solo trataba de protegernos-Me aclaró él un tono de voz
dulce y paciente a un tiempo.
-¡¡¡¡Pues
vaya asco de protección!!!-Exclamé yo contrariada a la par que me cruzaba de
brazos.
-Él
con una expresión encantadora que iluminaba todo su bello rostro a la par que
intentaba reprimir una pequeña risita al verme en tal actitud me
dijo-Mírate Ali, no has cambiado nada sigues siendo como una chiquilla-.
A
posteriori, él me cogía las manos al mismo tiempo que clavaba su mirada en la
mía en tanto me decía-Alana, ya hemos llegado al final del trayecto, a partir
de ahora ya no volveremos a encontrarnos en secreto en nuestros sueños, a
partir de ahora es cuando comienza la auténtica aventura.
Se
que esto ahora mismo puede no tener mucho significado para ti, pero hazme caso
y sigue siempre tu instinto y búscame siempre junto al mar -.
Yo
creyendo adivinar el camino hacia donde me dirigían sus palabras estaba plena
de felicidad y quería decirle tantas cosas a mi adorado Iván …….quería expresarle
con las palabras más hermosas los sentimientos más puros, bellos, eternos y
felices que se albergaban ahora en mi dichoso corazón… pero… contrario a mi
deseo yo parecía estar bajo el poderoso hechizo o influjo del más poderoso de
los magos… y entonces lo vi:
A
pesar de la oscuridad y gracias al arco de medio punto estilo medieval situado
en la parte más alta de la pared Este me pareció divisar lo que a simple vista
era un rudimentario laboratorio de alquimia.
Dividiendo
en dos aquel improvisado laboratorio se hallaban dos largas mesas, una de
ellas, la más próxima al fondo estaba ocupada por distintos tubos de ensayo,
vacíos en su mayoría y en la otra un globo terráqueo y algunos libros
antiquísimos abiertos y desperdigados sobre dicha mesa que al recibir el único
haz de luz que entraba en la oscura y pequeña estancia parecían cobrar un
resplandor tan brillante como el oro.
Pegado
a la pared norte parecía haber un lavabo y junto a este se oía el borboteo de
un líquido rojo al hervir el cual no pude distinguir muy bien a causa de un
hombre de unos 41 años, alto, moreno, ojos oscuros, cabello negro y cortado a
navaja y ataviado con un traje negro, el cual iba y venía de un sitio a
otro tapándome el campo de visión.
De
pronto me pareció oír sus escalofriantes pensamientos que decían “Te encontraré
Alana, por muy lejos que te quieras ocultar…”
Iván
viéndome en aquel estado me sacudió las manos como si así me pudiera hacer
regresar, en tanto me llamaba-Alana, Alana, vuelve, vuelve Alana-.
Una
vez yo desperté de aquella ensoñación lo cual comencé a demostrar con un
parpadeo de ojos, Iván me soltó una mano para a posteriori acariciarme la cara,
en tanto me reiteraba- Alana se que te cuesta mucho recordar, pero por más que
te cueste, ten siempre presente que tu eres Alana, la verdadera Alana, un ser
de luz y de gran belleza interior y por mucho que te cueste recordar, no
olvides nunca tu verdadera identidad.
Ahora
despierta Alana, despierta Alana, despierta…Alana-.
CAPITULO
I:
EL
LEGADO
En
ese momento, yo con mi camisa blanca de algodón humedecida por un dulce y
cálido calor sobre mi cuerpo comencé a entre abrir los ojos lentamente, al
tiempo que un aliento de mis labios cobraba el dulce nombre de Iván, mientras
seguía escuchando como su voz sugerente me susurraba al oído – “ Recuerda
Alana, búscame junto al mar”-.
Algo
aturdida por aquel sueño tan real, decidí colocar en el bolso blanco que ese
día había decidido llevar toda la documentación que creí necesaria aportar dado
lo peculiar de la situación.
A
posterirori, comencé a buscar en el ropero de mi dormitorio la indumentaria más
apropiada para la ocasión el cual resultó ser un traje compuesto por un
fino pantalón y chaleco negros de verano y una camisa de seda blanca y una
larga manga de murciélago, tras lo cual me maquillé perfectamente, me puse el
mejor de mis perfumes y sin más preámbulos encaminé mis pasos directamente a la
notaría.
Eran
ya las 8: 45 cuando yo me encontraba en la plaza de la reina frente a un
edificio color vainilla que se mostraba majestuoso ante mi. Dicho edificio era uno de los más
bellos y antiguos de valencia el cual se hallaba situado en la calle de la paz,
esquina con la plaza de la reina y frente a chocolates valor, una de mis
cafeterías favoritas dicho sea de paso.
No
tardé ni 10 minutos en cruzar la calle y personarme en la notaría situada en el
2º piso de la mencionada finca, momento en que fui inmediatamente atendida
atendida por una joven y elegante mujer de alegres rasgos y simpática
sonrisa en su tez dorada y una melena larga negra y lisa perfectamente recogida
en una cola de caballo baja a la par que ataviada con una falda de color azul
marino de corte clásico y una camisa blanca, que saliendo presurosa de detrás
del elegante y sobrio mostrador muy solicita y servicial venía hacia mi
en tanto muy afablemente me saludaba- Es usted la señorita Alana Deveroix
¿Me equivoco?-.
-No,
está usted en lo cierto- Le confirmé yo, al tiempo que le dedicaba una de mis
mejores sonrisas.
A
posteriori, en tanto me hacía un ligero ademán con su mano izquierda para que
la siguiera me decía- Sígame por favor, le guiaré al despacho de Mesié
Seymour-.
Tras
atravesar un largo pasillo en el que a cada lado se abrían elegantes y
numerosas puertas de roble, llegamos a la última, momento en que la secretaria
llamó con los nudillos a la puerta y tras oír una lejana voz al otro lado
anunciándole- Adelante Aurora puede pasar-.
Ella
giro el pomo dorado y tras asomarse cautelosamente le anunció a un anciano de
ojos verde-grisáceos de tez morena, pelo canoso, barba blanca, educado,
tranquilo y sencillo en sus modales- Mesié Seymour, Mademoiselle Deveroix está
a llegado-.
-Gracias
Aurora ya puede volver a su cometido- Le contestó este a la joven secretaria,
tras lo cual dirigiéndose hacia mi me dijo- Pero pase y siéntese mujer, no se
quede ahí de pie-.
En
tanto yo tomaba asiento en una silla negra de sky, él me comentaba muy
orgulloso- Es usted la viva imagen de Alaïs cuando contaba su edad - -¿La
conoció usted?- Quise saber yo más o menos interesada. -Ha sido cliente mía
desde que era yo un joven becario con muy pocas oportunidades de sobrevivir en
este duro mundo de cuervos. Ella siempre tuvo una fe
ciega en mi y solía decir que donde los demás veían la inexperiencia de un
principiante, ella veía mi auténtica valía- Me explicaba Mesié Seymour
reviviendo con gran contento aquellos recuerdos rescatados de un pasado tan
lejano que parecían perderse en el tiempo.
-Sin
ánimos de ser impertinente Mesié
Seymour, ¿Podríamos pasar sin más preámbulos al tema que nos ocupa?- Le
interrumpí yo temiendo que aquellas no fuesen mas que las divagaciones de un
pobre viejo recreándose en una de sus tantas batallitas de cuando era
joven.
-Si, desde luego- Repuso él sobriamente, tras lo cual abrió un sobre de
color marfil del cual extrajo un papel apergaminado y acto seguido comenzó a
leer
7-Junio-5017 Fortuna, Francia
Martes 17: 05
Yo
Alaïs Deveroix en pleno uso de mis facultades mentales nombro heredera
universal de todos mis bienes y posesiones a Alana, los cuales a continuación
paso a detallar: Una pequeña tienda de anticuario de libros y documentos
antiquísimos y objetos exóticos de países lejanos situada en el 1400 de
la pequeña villa colonial de Fortuna a las afueras del centro en una zona
peatonal y burguesa.
En
la cima de una montaña próxima, la denominada desde antaño “La Montaña Mágica”
y a 1200 metros de altura una vivienda de dos pisos con porche y jardín trasero
y delantero completamente amueblado.
Con
el presente mapa Mesié Seymour te adjuntara un mapa de carreteras que yo misma
realicé un día para que te sirva de guía hasta llegar a Fortuna.
y
por último y más importante para mi un pequeño cachorro de Fox Terrier llamado
Terry, tan dulce,impetuoso cariñoso y travieso como has sido siempre tu así que
estoy segura de que ambos os llevareis a la perfección.
Por
último quiero que sepas que yo de un modo u otro he estado a tu lado y recuerda
siempre el lema de nuestra familia “pase lo que pase, sigue siempre el rumbo de
tu verdadero destino y obedece ante todo los latidos de tu corazón”
En
ese momento, Aurora cargando en su hombro izquierdo con un bolso acolchado de
color azul, abierto por el cual se asomaban tímidamente unas pequeñas orejillas
puntiagudas hacia nuevamente su aparición en el despacho del notario en tanto
decía- ¿Da usted su permiso Mesié Seymour?
-Adelante-
contestó él con una afable sonrisa.
Yo
al ver como las orejillas del pequeño cachorro asomaban descuidadamente,
dejándome llevar por mis impulsos grité- ¡¡¡ Terry !!!-.
Él
al oír mi voz, de un salto salió de su capazo y de un segundo salto se abalanzó
a mis brazos manifestando su contento tanto así como entre lametones en la cara
como entre ladridos de alegría.
La
única cláusula que figura en el testamento para la correcta entrega de la
herencia es que ha de ser antes de que acabe el día de hoy cuando usted debe
tomar posesión de sus nuevas propiedades- Me informó para concluirMesié
Seymour.
Eran
las 3: 00 de la tarde cuando Terry y yo a bordo de mi negro y casi recien
estrenado Jeep 4x4 por una solitaria y desértica carretera de Francia llegamos
a un cruce que se dividía en tres caminos distintos y al ver al principio del
camino derecho un vetusto y frondoso árbol que me resultó tremendamente
familiar, tras lo cual mientras miraba a mi pequeño cachorrito le comunicaba mi
decisión- Según este mapa la casa de Alaïs está situada en lo alto de un cerro
al que accederíamos fácilmente por el camino de la izquierda, pero algo me dice
que a partir de ahora lo mejor es que actue siempre de forma intuitiva y
totalmente improvisada así que….- Dicho estó sin girarme arrojé muy decidida
hacia atrás el mapa que me había acompañado durante todo el camino.
Terry,
tras oírme atentamente ladeó la cabeza hacia un lado y me miraba como diciendo
-“Adelante Ali que tu si sabes”-
En
ese momento giré levemente el volante de mi coche para a posteriori aparcar
bajo la sombra de aquel árbol, un árbol lleno de magia y de historia como así
confirmé al leer algunas inscripciones hechas en el tronco como las que decían
“Alana,
mi vida, tu luz ilumina mi oscuridad y tu amor llena la ausencia de mis días
sin ti”
Eternamente
tuyo Iván.
A
la izquierda de esta dulce inscripción, observé con gran curiosidad unos
infantiles y extraños caracteres gravados y enmarcados por un cuadrado que
parecía estar tallado con más ahínco en la madera del tronco de dicho árbol
formando un pronunciado relieve.
Descuidadamente
apoyé mi mano sobre dichos caracteres cuando una amenazadora visión poseyó mi
mente y mi cuerpo viajó astralmente a través del tiempo y el espacio e incluso
me atrevería a decir de entre otra dimensión.
Una
esbelta mujer cuyo rostro parecía permanecer siempre en las sombras ataviada
con un quimono lila andando a grandes zancadas por la orilla de la playa en una
oscura y tormentosa noche iluminada tan solo por el intenso brillo plateado que
esa noche poseía la luna llena.
Tan
poseída estaba yo por aquella arraigada visión que Terry asustado al
observarme, salió de un salto por la ventanilla del coche y corriendo sin cesar
en pos de mi ayuda al tiempo que comenzaba a ladrar como una auténtica fiera y
no cesó hasta hacerme volver a la realidad, lo cual yo le agradecí cogiéndolo
en mis brazos y dándole un beso en su cabecita peluda le dije- Gracias bolita
de pelo, de no ser por ti……..-.
Una
vez volvimos a nuestros respectivos asientos del 4x4 ví el rostro y el alma
semi transparentes de mi encantador Iván al tiempo que volvía a escuchar su
dulce y envolvente voz que me sugería constantemente-Búscame junto al mar,
Alana, búscame junto al mar-.
Yo
como embelesada por aquella embelesante sonrisa que parecía dominar mi mente
con un suave gesto de mi mano acaricié su hermoso rostro, en tanto con suma
dulzura asentí con un breve-Lo sé mi amor, lo sé-.
Un
fuerte presagio en mi interior me anunciaba que ya era hora de guiarme por mi
intuición y mi corazón. Ignoro en que momento ocurrió tan solo recuerdo que
tras girar por la primera curva a la izquierda y seguir en linea recta a 120km
hora por la carretera comarcal que conducía desde Besanson a Estrasburgo ,
posiblemente a la altura del antiguo y encantador pueblecito de Kayseberg,
cuando de repente de forma fortuita y casi mágica todo el paisaje que me
rodeaba cambió ante mis ojos por otro más pintoresco, con claras trazas
medievales y ni a un kilométro delante de mi me recibía en todo su esplendor
una pequeña villa colonial de incalculable belleza natural dejándome
boquiabierta.
A
la derecha de dicha villa un cartel pintado a mano tamaño poster reflejando las
zonas más bellas de la región en el cual rezaba en grandes letras palaciegas:
Bienvenidos a Fortuna el sueño
y el deseo de la ciudad perdida.
Fue
entonces cuando las extensas lagunas de memoria que habían habitado yen mi
cerebro los últimos 20 años, desconozco como , comenzaron a disiparse
paulatina-mente dotándome de unas facultades muy especiales que yo desconocía
que tenía como una gran belleza y una gran intuición.
Dado
el cansancio que comenzaba a aflorar en mi a causa del largo trayecto decidí no
hacer más paradas y seguir conduciendo a través de aquellos parajes de belleza
sin igual. De ese modo llegué a un cerro cubierto de frondosa vegetación, el
cual, no tardé más de 30 minutos en atravesar con Terry graciosamente asomado
por la ventanilla y acto seguido aparcaba delante de la casa de Alaïs la cual
me había legado entre muchas otras cosas.
Dicha
vivienda a simple vista constaba de: 2 plantas, una amplia buhardilla, un gran
porche delantero rodeado por una rústica y ahora descuidada y maltrecha valla
de madera al igual que una pequeña escalera de caracol situada en un
pequeño rincón del porche al lado izquierdo de la elegante puerta principal
elaborada al 100% en madera de nogal.
Cabe
decir que dicha escalera contaba con una doble función: Por un lado conferir
-le un mayor toque de elegancia a la casa y por otro lado servía para separar
la entrada de la casa del suelo raso de la montaña, todo ello junto le
conferían el aspecto de una antiquisima y pequeña mansión de estilo
romántico, ante la cual se habría el más bello y colorido de los caminos de
rododendros.
-¡¡¡
Dios mío, es la casa de mis sueños, gracias Alaïs!!!- Exclamé yo asombrada sin
dar crédito a mis ojos tan emocionada, que se me olvidó lo cansada y hambrienta
que estaba.
Acto
seguido, tan ilusionada como una chiquilla salí corriendo escaleras arriba
dispuesta a entrar y estrenar mi nueva mansión así como a conocer cada rincón
de aquel sueño hecho realidad sin llegar a imaginar la sorpresa que me esperaba
en su interior.
Tras
abrir la puerta principal observé una pequeña entradita con un antiguo perchero
de pie situado a mi izquierda y delante de este un muy bien conservado arcón de
mimbre cerrado con llave y sobre el cual se hallaba un ancho y grande espejo
con un marco igualmente de mimbre.
A
mi derecha, había un elegante y también antiquísimo paragüero con forma de
ánfora romana.
A
la entrada del salón comedor había una antigua mecedora de madera de pino
y a la izquierda frente a esta una puerta que decidí investigar lo que ocultaba
para el próximo día.
El
salón-comedor tenia una gran chimenea y todo el suelo estaba cubierto por una
bonita alfombra persa.
A
derecha e izquierda de la chimenea dos cómodos sofás blancos enfrentados uno a
otro con apoya brazos de madera. A la izquierda de la chimenea, una mesita de
nogal con 6 sillas y delante de este un televisor de plasma de 22
pulgadas sobre un mueble moderno decapé .
En
ese momento, el olor a pan recién hecho, relleno de carne con salsa de verduras
y pudín de almendras y fruta proveniente del salón-comedor nos llegó a
Terry y a mi atrayéndonos como el más poderoso de los perfumes.
Junto
a l a bandeja de la carne reposaba un pequeño sobre color marfil dirigido
a mi el cual no tardé en abrir y leer en tanto daba buena cuenta del pan y la
carne, cuyo contenido rezaba así:
Mi
querida Alana:
Bienvenida
de nuevo a casa. Espero que a Terry y a ti os guste el pequeño banquete que os
he preparado.
Eres
la persona que más quiero y aunque deseo más que nada volver a verte y a estar
contigo, comprendo que después de un viaje tan largo lo que más anheles sea
descansar y tomar posesión de tu nuevo hogar.
Hasta
pronto mi amor. Te Quiere Iván.
Cuando
tomé consciente de quien era la persona que firmaba aquella breve nota, un
bonito rubor comenzó a aflorar en mi rostro iluminando mi bello rostro en tanto
le decía poseída por la alegría a mi pequeño cachorrito –Terry tenemos carta de
Iván dice que es él el que nos ha preparado la comida y que nos
veremos muy pronto-.
Terry
tras escuchar atentamente cada una de mis palabras comenzó a ladrar y dar
saltos de alegría, tras lo cual ambos seguimos dando cuenta de nuestros
respectivos banquetes pletóricos por la reciente noticia.
Yo
tras finalizar de comer traspasé el arco de medio punto que separaba el
salón comedor de la cocina donde dejé los platos sucios y a posteriori observé
con todo detalle la cocina.
Dicha
cocina tenía todo los detalles y el popular encanto de las cocinas
antiguas, incluso poseía su propia chimenea.
También
me fijé en que al otro lado de la cocina parecía haber una pequeña puerta de
madera que daba a un jardín trasero que estaba bloqueada por varios maderos y a
pesar de tener alma de detective desde que tengo memoria estaba tan cansada que
decidí buscar el baño y seguir con mis pesquisas al día siguiente.
En
frente de la chimenea saliendo ya de la cocina había una escalera que parecía
subir al piso superior y allí me dirigí yo siempre seguida de mi
inseparable cachorrillo.
Al
lado de esta había un baño completo cuyo suelo y paredes imitaban a la
perfección un cielo claro con nubes.
Subiendo
la escalera había cuatro habitaciones una de invitados, una juvenil en tonos
rosas, una biblioteca y una habitación de matrimonio con baño completo,
chimenea, terraza, una mesa y sillas blancas caladas de jardín .
Pese
a todo, estaba tan cansada… que finalmente resolví quedarme en la habitación
que yo suponía de Alaïs, darme una relajante ducha y acostarme a dormir y
descansar en aquella cama tan cómoda de casi dos metros, junto a mi bolita de
pelo que decidió tomar las corvas de mis piernas como almohada, tras arrastrar
con la boca un trozo de colcha para taparse.
Es
extraño, pero desde que he llegado a esta casa tengo la extraña sensación de no
estar sola, es como si de algún modo sintiera la presencia de Alaïs, pero
lejos de infundirme temor, me alegra el espíritu y me siento acompañada.
CAPITULO II
FORTUNA: EL SUEÑO Y EL DESEO DE LA CIUDAD PÉRDIDA.
Hoy
es Martes 22 de septiembre y ha sido ahora a las 10 de la mañana cuando Terry
yo casi al mismo tiempo nos hemos despertado, debo confesar que hacía tiempo
que no dormía tan bien.
Me acabo de levantar y Terry levanta su cabecita y me mira con su carita
curiosa al tiempo que resopla.
Creo que hoy aprovecharé para hacer mi primera visita al pueblo y conocer
algunas personas y así de paso podré hacer algunas compras ya que la despensa
está vacía y más tarde haré con la compañía de Terry un recorrido por esta
pequeña mansión para conocerla mejor.
Asomada a la ventana, viendo el buen día que hace y llegando hasta mí el olor a
mar y primavera que me trae la brisa del aire fresco proveniente del mar y la
montaña aún me animo todavía más a salir.
Mientras me visto impaciente caliento un tazón de leche para mi y otro para
Terry y ya que es lo único de lo que disponemos para desayunar creo que en
cuanto lleguemos al pueblo lo invitaré a desayunar y de paso yo también tomaré
algo.
Que extraño desde que lo tengo, Terry nunca se separa de mi y ahora sale
corriendo y ladrando al patio trasero de la cocina me preguntó.....
-¿Qué pasa Terry? ¿Dónde vas? ¿Qué es lo que has oído?-Será mejor que lo siga y
le abra.
Pero, por que está tan atrancada esa puerta?, parece como si alguien hubiera
visto alguna gran amenaza y se quisiera proteger de ella y ,mientras tanto
Terry no deja de ladrar y aullar desesperado.
Será mejor que trate de abrirle como pueda.
Por aquí parece que se ve algo. Por fin parece que he conseguido quitar todos
los maderos que la atrancaban y por fin parece que puedo abrir,
¿Pero que demonios es eso ?... ¡No me puedo creer lo que estoy viendo!
es... ...es Alaïs.
No me preguntéis como he descubierto la identidad de una persona que nunca he
conocido, no sé quizá por el increíble parecido físico a la par que por una
gran intuición.
-Gracias-musita Alaïs aliviada y poco a poco se desvanece y se va.
Entonces es cuando entiendo que es de ella de donde proviene el olor a
primavera que hacía tan solo unos minutos me había hechizado de aquella manera
tan mágica y casi sobrenatural.
Una vez Terry y yo engañamos el estómago con un poco de leche que nos quedaba
de la que compramos en el autoservicio de camino aquí, subimos a mi nueva
ranchera que me compré hace tan solo dos años y nos ponemos camino al pueblo.
Asomo la cabeza por la ventanilla y veo a una mujer delgada ataviada con un
largo y antiguo traje lila rondando mi casa y curioseando a través de la
ventana. -¡Eh tu!- Le grito yo y el al verse sorprendida sale de allí huyendo a
la velocidad de la luz.
Esta claro que el de hoy va a ser un día lleno de sorpresas, solo espero que
Alaïs no me halla legado una casa llena de fantasmas por que de lo contrario no
voy a dar a basto desentrañando tanto misterio.
Miro a mi lado en el asiento del copiloto y veo a Terry tan formalito allí
sentado y más gracioso....
De repente pienso que Alaïs debió enseñarle esa costumbre y muchas mas que aún
desconozco.
-Primera parada la carnicería ¿Que te parece Terry?-
Terry mueve el rabo y me ladra en señal de aprobación. Muchas veces me quedo
mirando a esta bolita de pelo y me pregunto por que Alaïs decidió legármelo a
mi, se que soy su única pariente viva pero aún así, estoy segura de que aquí
conocería a mucha gente que se lo podía a ver dejado, con todo me alegro de la
decisión que tomó por que enseguida me e encariñado con esta bolita de pelo.
Terry parece leerme el pensamiento por que mueve el rabo contento y se me pone
boca arriba para que le acaricie la tripita, cosa que yo hago aprovechando que
para entonces ya hemos llegado y el coche está hasta aparcado.
Acto seguido mientras ambos bajamos del coche le confieso a mi adorable Terry-
Terry, dado que soy nueva aquí confío en ti y en tu olfato para que me lleves a
los sitios-.
Y tal y como habíamos quedado minutos antes, la primera parada fue en la
carnicería.
-¡Terry!-Exclamó
alegremente sorprendido un chico de unos cuarenta años, moreno, orondo y de
aspecto amable desde detrás del mostrador, que resultó ser el dependiente y
dueño del pequeño establecimiento, en tanto Terry loco de alegría corría a
reunirse con él.
-Vaya parece que ya os conocéis-Dije yo mientras Terry y el dependiente
disfrutaban de su inesperado encuentro.
-Si, y tu debes ser la pequeña Alana, eres clavadita a tu tía abuela
Alaïs-añadió él haciendo alarde de una memoria extraordinaria.
-¿Me....conoces?-Quise saber yo bastante extrañada.
-Claro que si, ¿No lo recuerdas? tu estuviste pasando aquí un verano con Alaïs
cuando tenías 15 años-.
-¿Quieres decir que esta no es la primera vez que estoy aquí?-Le inquerí yo aún
más extrañada si cabe.
-¿Bromeas?, llegaste a conocer cada rincón oculto de este pueblo de tal modo
que era mas fiable preguntarte a ti que consultar una guía de viaje y cuando al
finalizar el verano tu madre vino a por ti te escondiste en lo que tu solías
llamar "La Isla de Alana" para que nadie te encontrara y no te
sacaran de aquí.
Cuando te encontramos tres horas después tú decías que las hadas te habían
secuestrado por que no querían que te fueras. Siempre fuiste una niña
encantadora y con una gran imaginación. ¿Es que acaso no recuerdas nada de
eso?-.Me explicó él tratando de hacerme recordar.
-Hasta que tu me has contado esa faceta de mi vida la cual sigue siendo un
misterio para mi, hubiese jurado no conocer la existencia de Alaïs y ni
siquiera de este lugar -Fue mi respuesta, tras lo cual añadí-¿Tu de que la
conocías?-.
-De toda la vida. Ella siempre me acogió muy bien en su casa y cuando hace diez
años yo como tantos otros pequeños comerciantes estuve a punto de cerrar mi
tienda por culpa de una gran multinacional ella se encargó de darnos publicidad
a cambio de un pequeño favor que nos pediría cuando lo necesitara.
A mi hace dos años fue cuando me tocó pagar mi deuda ¿Sabes que me pidió? Un
buen filete de ternera para Terry cada semana y me hizo prometer que nunca le
faltaría mientras él viviera Y yo así lo hice.
La verdad es que todo el pueblo estamos en deuda con ella- Acabó de relatarme
él mientras me atendía.
-Por cierto mi nombre es René-Se presentó él cuando Terry y yo casi nos íbamos.
Estaba a punto de salir del establecimiento cuando llena de curiosidad me volví
para preguntarle-¿Has dicho que yo entonces tenia 15 años?-
-Si, así es ¿Sucede algo?-Quiso saber con la esperanza de haber logrado hacerme
recordar algo de mi pasado en Fortuna.
-No...no estoy muy segura-Le contesté yo dubitativa, tras lo cual nos
despedimos con un gesto de la mano.
El olor a bollitos recién hechos llegando a la esquina, proveniente de una
panadería me recordó que no habíamos desayunado, así que decidí hacer una
compra genero- sa para varios días de: bollería para el desayuno, pan recién
hecho e incluso un par de tarros de mermelada casera de naranja amarga que
vendía la panadera, la cual también me reconoció y me estuvo contando cosas muy
interesantes sobre mi pasado
-Alana que alegría!,¿Pero no me conoces? soy yo Ann Marie. Alaïs me dijo que
volverías llegado el momento, pero nunca imaginé que fuese tan de repente. Como me alegra tu regreso y dime ¿Sabes
ya cuanto tiempo te vas a quedar?
Tu tía -abuela fue una mujer excepcional- Me hablaba AnnMaríe atropellada-mente
con el ímpetu propio de quien se alegra ante un inesperado re-encuentro después
de largos años.
-Aún no se nada, llegué ayer en la tarde noche y aún me estoy instalando, sólo
lamento no haber tenido noticias de Alaïs antes de su muerte y no recordar el
tiempo que pasé aquí con ella-Le hice saber yo con triste y dulce melancolía.
-Yo estaba con ella el día que murió: Era una tarde gris de frío y lluvia y
hacía dos o tres días que ella ya no se levantaba de la cama por que no se
encontraba bien, por eso yo venía a cuidarla.
Era una tranquila tarde de otoño cuando yo
como venía haciendo en los 3 últimos días me acerqué hasta su casa para
llevarle la compra y asegurar -me que todo estaba en orden, pero esa tarde
cuando me acerqué a la puerta principal de su casa aunque en apariencia nada había cambiado todo era muy
distinto: Las hojas secas de los árboles cubrían el con un otoñal manto el
árido suelo de la montaña hasta la entrada de la casa. Estaba a punto de entrar
cuando una brisa de aire fresco me golpeó fuertemente el cuerpo como si yo
fuera una amenaza que quisiera amenazar el santuario de Alaïs fue entonces
cuando un escalofrío helado me recorrió la espalda, pero aun así entre aún a
sabiendas de que ese día todo sería distinto cuando me acerqué a su cama para ver como
estaba y si necesitaba algo la oí
musitar "La Isla de Alana, vuelve a La Isla de Alana,
pequeña”. Entonces yo supe que sus últimas palabras iban dirigidas a ti
luego comenzó a desvariar no hacía más que repetir " soy libre, las hadas
han venido a por mi soy libre".
Cuando avisé a Iván de lo que estaba sucediendo, vino rápido como el
viento, subió los escalones de tres en tres la cogió en sus brazos y con mucho cuidado
la bajo hasta el jardín trasero,
mientras me comentaba-“Su último deseo no es pasar sus últimos momentos
postrada en una cama, ella es feliz en este jardín, en este jardín apareció
hace setenta años y en este jardín se irá ahora”-.
Yo
por mi parte lo vi. tan seguro de lo que hacía que en ningún momento me atreví
a juzgarlo ni traté de impedirle que actuase como lo estaba haciendo. Alaïs
una vez él la colocó tumbada con mucho
esmero bajo la sombra de su árbol favorito ella le apretó la mano y con una
dulce sonrisa cerró los ojos y abandonó este mundo.
Volviendo al presente, Ann Maríe me comentó-La
verdad es que a todos nos pilló muy de sorpresa su muerte pues a sus 71 años
ella aún era una mujer muy fuerte bella y activa- hizo una breve pausa y
añadió. Imagino que ahora bajaras al
pueblo a hacer tu primera visita.
-Si así es-Le contesté yo.
-Baja al puerto y pásate directamente por la embarcación de recreo de Iván, la
suele tener anclada casi al principio del pantalán, no tiene pérdida se llama
“Tu Sonrisa”.Cuentan que siguiendo los consejos de Alaïs le puso ese nombre por
ti Alana, para que nunca te olvidara
Iván, es un chico muy simpático, cariñoso, guapo, encantador, trabajador y
...está soltero-Me informó ella ampliamente.
Mientras íbamos a buscar el coche mi pequeño cachorro y yo, yo le comentaba-Acabamos
de llegar y ya nos quieren casar, ¿Que te parece Terry?-
Él me miró con una carita de curiosidad como si no entendiera muy bien lo que
le decía ni que tenía él que ver con todo aquello.
Mientras
bajábamos al puerto pude apreciar toda
la hermosura de la villa francesa de fortuna de estilo colonial bordeada por el
río Dubs.
A
muy pocos metros del puerto fluvial más importante de fortuna se hallaba el
centro de la villa.
Los
barcos de recreo y las barcas de pesca unos anclados y otros navegando se entremezclaban
unos con otros confiriéndole ese aire bohemio y pintoresco a la pequeña villa
colonial cuyo aspecto en general parecía
recién sacado de un cuento de hadas.
-
¡¡Iván, mi amor!! –Exclamé yo voz en grito a la par que con el corazón henchido
de amor tras salir del coche corriendo a su encuentro para a posteriori saltar
impulsivamente a sus brazos.
A
Terry no debió hacerle mucha gracia la idea de esperar pacientemente en el
coche ya que lo vi bajar de reojo por la ventanilla medio abierta del asiento
del conductor en tanto corría tras de mi ladrándome enfadado por olvidarme de
él.
Por
otro lado aunque solo tuve una visión completa de Iván durante unos breves
instantes, fue suficiente para apreciar en toda su amplitud y deleitarme con la
visión de sus ojos tan claros y azules como el mismo cielo, en los que parecían
habitar una pequeña, blanca y reluciente estrella en cada uno, la piel tersa y
suave de su angelical rostro contrastaba notablemente con su tez dorada y
bronceada así como con su larga melena castaño-cobriza recogida a modo de
coleta, lo cual le conferían todo el aspecto de un gallardo pirata.
Tras
aquel impetuoso salto al estrecharse mi cuerpo contra el suyo lo sentí tan
atlético y con una calidez tan extrema como no lo recordaba en mis sueños.
-
¡¡Iván!! –Susurré dulcemente en su oído, tras lo cual le dí un sublime, dulce y
sexi beso en la mejilla para acto seguido volver a reposar mi cabeza sobre su
hombro.
-
¡¡Alana, Alana!! – Exclamó él en dos profundos suspiros de alivio, en tanto me
estrechaba fuertemente entre sus brazos como si de repente hubiera encontrado
la tan anhelada paz por su alma esperada, tras un largo, pesado y milenario
tiempo de espera.
Acto seguido los dos enamorados sin apenas
pretenderlo fundimos nuestros labios en un apasionado y eterno beso, tan solo
interrumpido por una turista inglesa de
1`60cm
de altura aproximadamente, pelo rubio y corto, ojos claros, unos 50 años y
aspecto vivaracho que entre aplausos y vítores gritaba - ¡Viva la Diosa Alana!
-.
-Marí
se te agradece tanta efusividad, pero estás poniendo colorada a nuestra querida
Alana- Le dijo Iván a la turista inglesa con la mejor de sus sonrisas como si
aprobase sus vítores y aplausos.
-Disculpa
querida estoy tan emocionada…-Se disculpó Marí conmigo en tanto me ponía una
mano sobre el hombro.
-Gracias-
le contesté yo a Marí ante tal recibimiento.
En
ese momento Iván protector me rodeó la cintura con su brazo.
-
Queridos amigos, comprenderéis que quiera celebrar este primer re-encuentro con
mi amada dando un romántico paseo en barco.
-
Os recomiendo que vayáis a almorzar al bistrov de Cristov, decid que vais de mi
parte y recibiréis un trato especial y a quien
no queráis renunciar a vuestro paseo matutino en barca siempre podéis
acudir a alguno de mis compañeros.
De
cualquier modo os espero mañana aquí a las 10, como siempre- Dicho esto me miró
a los ojos y me propuso- ¿Os apetece a Terry y a ti dar un paseo en barco? -.
-
Será un placer, amor mío - Le aseguré yo
con el rostro propio de una mujer enamorada.
-
¿Qué crees que opinará Terry?- Me inquirió él sonrojado, al tiempo que juntaba
su frente con la mía y con ambas manos me cogía de la cintura.
-¡Terry,
me había olvidado por completo! – Exclamé yo preocupada en tanto seguía con la
vista el recorrido que iba desde mi coche a la embarcación de Iván.
Fue
entonces cuando Iván y yo vimos correr como loca su gorra blanca de capitán por
la cubierta, en tanto oíamos los ladridos de Terry.
-Vaya
parece que el capitán Terry ya ha tomado su decisión de partir cuanto antes
-Opiné
yo entre risas.
En
ese momento Terry sacudiéndose la gorra violentamente logró sacar su pequeña
cabecita y se nos quedó mirando con una
expresión como diciendo “ya era hora pareja y bueno, ahora zarpamos o que?”.
Iván me tomó en sus brazos para ayudarme a
embarcar y una vez a bordo nuestros labios se fundieron en un apasionado beso.
A
posteriori, mientras él ponía el barco
en marcha yo me asomé por cubierta a ver como se llama la blanca embarcación
con detalles de madera de nogal como el letrero que anunciaba en elegantes letras
“TU SONRISA” .
-¿Qué
haces? –Quiso saber Iván intentando ocultar una pequeña risita.
-Intentar
averiguar el nombre de tu barco- Fue mi contestación.
-¿y
no habría sido más fácil preguntármelo
directamente?- Me inquirió él con la mejor de sus sonrisas.
-¿Cómo se llama tu barco?- le pregunté yo
bromeando.
-Es una embarcación de recreo blanca con el interior y los detalles en madera de
nogal, con capacidad para unas 50
personas y se llama “TU SONRISA”.
-Curioso
nombre-Opiné yo con auténtica dulzura.
-Cuando
te fuiste Alaïs me dijo que bautizara este barco con lo que más me gustara de
ti por que de ese modo es como si un pedacito de ti siguiera siempre conmigo y
aunque de ti me gusta todo, tu sonrisa siempre me ha hechizado-.
-Eres
un encanto Iván-Le dije yo, tras lo cual
le acaricié la cara y terminé por darle un delicioso y sensual beso en
la mejilla.
Acto
seguido para disimular que me estaba sonrojando me asomé a la proa del barco y
le pregunté- ¿Entonces, es así como te ganas la vida? ¿Paseando turistas?-
-Unas
veces así y otras haciendo de arqueólogo marino-Me contestaba él en tanto se
acercaba a mi y se colocaba a mi lado.
-Debes
ser muy bueno en tu trabajo por que mientras tus compañeros están ancla-dos y muertos
del aburrimiento a ti se te agolpan los
turistas-Opiné yo asombrada.
-Te
contaré un secreto: mientras todos mis compañeros cuentan los metros que tiene
el río Dubs y todo lo que abarca, yo les cuento la historia de la Diosa
Alana…-. Me confesaba él.
-…Yo
más que como una Diosa me veo como una guerrera-Le interrumpí yo.
-También
hay Diosas Guerreras, ¿No lo sabías?- Me aseguró él con cierta picardía, tras
lo cual hizo una breve pausa y me aseguró- Como te decía les cuento la historia
de la Diosa Alana y de su amado Iván- Me resumió él.
-Es
decir que les cuentas un cuento de hadas-Concluí yo.
-Sólo
hasta donde estén dispuestos a creer. Mira está claro que para la mayoría son
como dices tu un cuento de hadas, pero ¿nosotros quienes somos para juzgar a los
demás ni decirles hasta donde deben creer?, además aunque no crean a todos
parece gustarles más mis historias sobre la Diosa Alana que la historia
aburrida sobre quien fue el fundador de
este pueblo y de cuantos kilómetros abarca el río Dubs. Y si a eso le añadimos
que en mi precio va incluida una comida de pescado fresco o marisco y también
todos los días cuando mi primo Cristov se acerca a nosotros con su barca pueden
comprarle pescado y marisco fresco para llevárselo a casa recién cogido del
mar, y que otras veces son ellos mismos quienes pueden pescar en la barca de
Cris…-Me narraba él ampliamente.
-¿Sería mucho pedir que me contaras la misma historia que le cuentas a tus clientes?-Le
pedí yo mimosa.
-En
absoluto, todo empezó el primer día que me hice a la mar
Los
turistas comenzaron a subir por la pasarela y fue precisamente Marí quien
viéndome bajo de moral me preguntó -¿Le pasa algo joven?-.
-No,
nada solo que mientras que mi amada se encuentre lejos de mi el cauce del río
Dubs seguirá creciendo con mis lágrimas por la ausencia de no poderla hoy tener
y como cada día desearé tirarme al mar buscando el conjuro para hacerla volver-
Le dije yo entre desvaríos, pero ¿sabes que? entonces me dí cuenta que todo el
mundo se arremolinaba a mi alrededor para escucharme y yo hablando de ti me
sentía mejor.
-¿Quién
es Alana?,¿La joven que le ha quitado el sueño quizá? –Me inquirió risueña
Marí.
-Alana
es la más dulce de las criaturas y la más bella de las diosas que nació y se
crió aquí, hasta que un día tuvo que
emigrar para ocultarse de quien la quería matar, pero un día cuando sea lo
suficientemente fuerte volverá a Fortuna para luchar y expulsar de esta pequeña
villa todo el mal haciendo que vuelva a reinar todo el esplendor de antaño- Le
narré yo.
Richard
un profesor jubilado que se hallaba escuchando en primera fila me instó a
continuar- Sigue contando más historias de la Diosa Alana-.
-Para
entonces el barco estaba tan lleno que no cabía ni un alfiler y así zarpamos
mar adentro como ha seguido siendo en
los últimos 20 años- me narró amplia-mente Iván.
-No
me extraña que se te llene siempre el barco y que halla cola me has emocionado
hasta a mi-Le confesé yo
Entre
tanto la buena de Marí acostumbrada a su paseo matutino en barca se subió a
regañadientes a la embarcación de un hombre rudo, orondo, estatura media y de
unos 50 años al que le tendió una trampa al pedirle para sorpresa de los otros
turistas y de él mismo -Cuéntenos la historia de la Diosa Alana-.
Jacques,
que así se llamaba el capitán del BLANCHE
I resopló antes de comenzar con su versión de la historia ya que no era muy
amigo de nada que se saliera de la realidad, tras lo cual y muy a su pesar
comenzó con desgana a contar-La Diosa Alana con su melena pelirroja y sus ojos
verdes de gata……..-
-¡Pero
como se atreve! estoy indignada la Diosa Alana en nada se parece a la mujer que
usted está describiendo La Diosa Alana tiene una bonita melena castaña, ojos color miel, 1 70, una dulce y bonita sonrisa y la
nobleza de un pura sangre reflejada en los rasgos de tu rostro y por la
sinceridad que transmite su mirada yo diría que es la fiel imagen de Alaïs
Deveroix cuando contaba su edad.
Me siento ultrajada exijo que me devuelvan mi
dinero y que me dejen bajar ahora mismo a tierra.
Jacques
ante la fuerza de carácter de Marí sin replicar hizo lo que le pedía, tras lo
cual se dirigió en silencio y lleno de
ira hacia “TU SONRISA” de tal modo que
ambos pensamos que iba a abordarnos.
Mientras
Iván me ayudaba a bajar a tierra, él me
observó de arriba abajo, tras lo cual lo acusó abiertamente-Mira Iván la
próxima vez que decidas inventar un cuento de hadas para alguna de tus novias
me avisas-
-¿Pero
tu cuantas novias has tenido?- Le inquirí yo entre risas
-Solo
tu, lo juro-me dijo él sonrojado.
-Pues
menos mal que solo hemos de enfrentarnos a una diosa solo nos faltaba a los
demás-Protestó iracundo Jacques.
-Creo
que deberías añadir algo de magia a tu matrimonio y no tendrías tantos
problemas matrimoniales-.Opinó Iván entre risas
dirigiéndose a Jacques
-Escucha
niñato no te metas en mi matrimonio ni en mi trabajo-le amenazó aún más
enfadado Jacques.
-¿Qué
pasa Jacques no te alegras de que te mandé clientela?-Bromeó burlón Iván
-La
próxima vez directamente no me mandes a nadie, no quiero saber nada de ninguno
de los tuyos- Le aseguraba rotundo el capitán del BLANCHE I a Iván.
Una vez en tierra Iván dirigiéndose a un chico
moreno de suaves rasgos que se hallaba recogiendo sus aparejos de pescar nos
presentó- Cris esta es la famosa Alana de la que tanto te he hablado, Ali este
es mi primo Cristov-.
-Encantado
señorita-Me saludó él.
-El
placer es mío-Le aseguraba yo
-Te
pareces tanto a Alaïs….-Opinó Iván con dulzura
-No me digas que tu también la
conociste?-Le inquirí yo nada sorprendida .
-Mira, cuando mis padres se establecieron aquí recuerdo que yo tenía cinco años
y ellos no podían hacerse cargo de mí todo el tiempo por que tenían que
trabajar.
Entonces Tu tía-abuela nos acogió como si fuéramos de su propia familia
cuidando todos los días de mí hasta que mis padres volvían de trabajar y me iba
con ellos a un pequeño apartamento que teníamos de alquiler.
Ella siempre me contaba cuentos sobre hadas y me enseñaba lo importante que era
respetar a la naturaleza si quería que la madre naturaleza siempre fuese
generosa conmigo.- Me explicaba él ampliamente, en tanto yo le hacía mi compra
a Cristov.
-Cristov voy a acompañar a la señorita y ayudarla a llevar su compra- Le
anunciaba Iván a su primo que ahora se hallaba en la barca de espaldas a
nosotros.
En el trato con Iván sentí que había algo familiar entre nosotros,
no se quizá por que de toda la gente con la que me había estado encontrado
hasta el momento me había hablado de Alaïs en tiempo pasado y no hacia mas de
una semana que había muerto y él me seguía hablando de ella como si aún
siguiera allí, así que no dudé en preguntarle lo que de verdad quería
saber-Iván me han contado que yo estuve viviendo aquí con mi tía cuando yo
contaba quince años de edad y no creo que tu seas mucho más joven que yo y si
dices que Alaïs cuidaba todos los días de ti supongo que alguna vez nos
veríamos, es que en el poco tiempo que llevamos hablando me siento muy a gusto
contigo y me da la impresión de que ya nos conocemos y no solo de mis sueños-.
-¿Alguna vez dices? todos los días hasta la caída de la tarde, yo bebía los
vientos por ti y tu me solías llamar "el incordio de hermano que nunca
tuve", claro que era fácil de entender tu andabas muy ocupada escribiendo
una especie de diario o cuento de hadas infantil llamado la Isla de Alana, investigando
por ciertas zonas del jardín trasero cuando no haciendo travesuras para llamar
la atención de Michell, un hico 10 años mayor que tu que nos hacia de niñera
para pagarse los estudios cuando Alaïs estaba ocupada o debía salir-.
Yo, al oír aquella historia me eché a reír al tiempo que un bonito rubor
coloreaba mis mejillas y tan sólo conseguí decirle- lo siento-.
-Tranquila, como ya he dicho no pasa nada, si me das tu permiso esta tarde me
gustaría pasarme por tu casa, verás como ya te he dicho Alaïs siempre quiso
potenciar mi amor y respeto por la naturaleza y como yo sabía que esas eran
unas cualidades innatas en ti y solo con halagos sabía que no conseguiría
llamar tu atención decidí dedicarme a la botánica para que me tomaras más en
serio y que vieras que al menos teníamos algo en común.
El caso es que cuando te fuiste lo hiciste de una manera tan precipitada que
tenia un regalo guardado que había hecho para ti y cuando me enteré de que te
ibas fui corriendo a buscarlo, pero cuando volví ya te habías ido y no pude
entregártelo.
Se que 20 años después puede parecer algo infantil, pero ahora que te he vuelto
a encontrar, me gustaría mucho poder darte aquel regalo-.
-Para mi será un honor que vengas a verme esta tarde Iván, ¿Te parece bien a
las seis?-Le aseguré yo con la mejor de mis sonrisas.
-Perfecto, así podremos seguir tranquilamente con nuestra charla ya que como
puedes ver ahora el trabajo se me amontona-Me contestó él con la felicidad
reflejada en su rostro.
A punto de subir al coche el me llamó para decirme-Ah Alana y no te
preocupes... recordarás-.
-" A tu lado siempre recuerdo mi querido Iván" pensé yo con una gran
dulzura, pero en su lugar me limite a sonreír. No fue precisamente por
vergüenza fue por que a pesar de las circunstancias y de así desearlo, en mi
corazón sentía que no era ese el momento, que aquella tarde sería mejor
ocasión.
CAPITULO
III
LA HISTORIA
DE ALAÏS
Cuando
por fin llegamos a la tienda de anticuario de Alaïs “Cuando duerme el día y
despierta la noche” Terry y yo decidimos comenzar nuestras pesquisas en tanto
organizamos todo aquel desorden. Sus paredes originariamente parecían estar
repletas de estantes de libros antiquísimos
y objetos curiosos, aunque ahora
en su mayoría se hallaban esparcidos por
el suelo, como si alguien hubiera
entrado buscando algo en concreto y por no haberlo encontrado hubiera querido
pagar su frustración sumiendo la mayor parte de los libros en el más profundo
de los caos.
Dado
que siempre me han interesado los libros antiguos pues todos parecen tener una
interesante historia que contar he decidido pasar parte de la mañana aquí para
poner orden en medio de todo aquel caos.
Una vez conseguido parte de mi objetivo, Terry de entre todo aquel desastre
me trae en la boca lo que parece ser un
pequeño diario negro manuscrito de Alaïs y es precisamente en el que un día fue
su despacho en el ático de la tienda
donde me encuentro ahora leyendo, junto
a la ventana con vistas al mar su diario con Terry, mi ahora pequeño cachorro,
al cual le leo en voz alta y parece disfrutar mucho de su lectura. Imagino que
así para él es más fácil y menos doloroso aceptar su pérdida.
30-Abril-5017
Yo
Alaïs Deveroix comienzo hoy lunes este diario a la sombra del bergamoto que
planté hace 50 años en el jardín trasero donde siempre me ha gustado poner a su
sombra mi hamaca y leer un libro o ver a los niños jugando a esas edades son
tan inocentes y felices……
Siempre
bendeciré el día que sin saber como llegué a la pequeña villa de Fortuna donde
todos mis sueños se me han hecho realidad y donde he pasado los mejores años de mi vida. Aquí encontré
el amor verdadero hace 37 años, solo 2 años más tarde tuve a mis
gemelas, las gentes de aquí siempre han
sido como una familia para mi y aún hoy día tengo un negocio próspero y a mi
inseparable Terry un cachorro de Fox Terrier tan dulce e inteligente como jamás
se ha visto otro, el cual se halla tumbado y dormido ahora mismo sobre mi
regazo.
Hice
una breve pausa para comentarle a mi pequeña bolita de pelo-Mira Terry Alaïs te
menciona en su diario- .
Él movía el rabo y daba
saltos de alegría en tanto ladraba feliz como
pidiéndome que siguiera leyendo y yo así lo hice.
Si,
a mis 71 años hago recuento de mi vida y puedo decir que la mágica villa de Fortuna ha traído siempre
la felicidad a mi vida desde que me instalé aquí a los 20 años, por eso es aquí
donde también quiero morir. Pero
no estés triste mi dulce niña que la muerte no es el final de la vida sino el comienzo de otra
mucho mejor de la que nos fue otorgada en nuestra forma mortal.
Aprovechando
que mi travieso y querido Terry se ha despertado y hace un esplendido día de
primavera creo que iré a dar un paseo por el bosque.
Para
cuando me quise dar cuenta se me hizo la 1:00 del medio día por lo que resolví
que ya era hora de volver a casa y así se lo hice saber a mi pequeña bolita de
pelo- --Terry ya es hora de volver a casa, esta tarde volveremos a bajar a la
tienda, no en vano nos llevaremos el diario de Alaïs con nosotros-. Mi
pequeño cachorrillo me precedía en mi camino a la salida moviendo el rabo de lo
contento que estaba.
–Creo que
a ti también te está gustando como está resultando el día de hoy ¿verdad
Terry?-Opiné yo dirigiéndome hacia él, en tanto le seguía los pasos. Él sin
pararse en su camino ha la salido me dio sus tres acostumbrados ladridos de
aprobación y una vez llegó a la puerta esperó a que llegase yo para que abriera
y salir los dos juntos. A posteriori subimos los dos al coche en dirección a
casa.
No
tardamos mucho en llegar a casa, tras lo cual
guardé la compra, me puse cómoda y preparé para ambos un guisado de
carne y patatas.
Nada más comer Terry y yo decidimos echarnos en el salón nuestra primera
siesta.
Eran
las seis de la tarde cuando la fuerte tormenta que había estallado medía hora
antes sobre la región de Fortuna se había vuelto más intensa y amenazadora.
Un relámpago cayó delante de Terry y de mi cuando ambos mirábamos por la
ventana asustándolo de tal modo que saltó a mis brazos buscando refugio.
-No pasa nada cielo, tan solo es un poco de lluvia con algunos fuegos
artificiales-Le dije yo a mi pequeño cachorro tranquilizándolo al tiempo que le
acariciaba el lomo y le daba un dulce beso en su pequeña cabecita, tras lo cual
añadí-Con el frío que hace ahora, será mejor que vaya a encender la chimenea-.
Dicho esto Terry medió su ladrido de aprobación, tras lo cual se bajó de mis
brazos y salió del comedor.
Minutos después cuando yo ya tenía el fuego encendido regresaba él trayendo su
mantita en la boca la cual colocó junto al fuego la acomodó a su antojo y a
posteriori se echó a dormir.
-¿Crees que con la hora que es ya y el tiempo que hace aún vendrá Iván,
Terry?-Le consulté yo a mi adorable cachorrito.
Él por única respuesta alzó la cabecita y me miró con cara de duda como
queriendo decirme que él no conocía la respuesta a esa pregunta.
En ese momento, alguien llamó insistentemente a la puerta y cuando abrí me
encontré con Iván que estaba chorreando de pies a cabeza.
-Pero Iván, ¿Como vienes con la que esta cayendo? Si estás hecho una
sopa-Exclamé yo asombrada.
-Es que he venido en bici, además lo único que importa es que mi regalo viene
seco y a salvo-Me explicó él con cara de niño inocente.
-¿En bici y con este tiempo? debes estar loco y no insinúes siquiera que
tu no importas de acuerdo, tu importas y mucho-Le regañé yo dulcemente, tras lo
cual le invité a pasar en tanto le decía-Anda pasa será mejor que te seques
antes de coger una pulmonía-
En ese momento, él se acercó a toda prisa al calor del hogar en tanto decía-Hay
que bien por fin una chimenea encendida con lo mucho que yo la necesitaba-
-La acabo de encender-Le comuniqué yo, tras lo cual hice una breve pausa y le
dije –Iré a buscar algo de ropa para que te cambies- .
-Muy bien aquí te espero-Asintió él.
-Creo que será mejor que vayas al baño a quitarte toda esa ropa empapada antes
de que vayas a coger una pulmonía o algo peor-Le propuse yo en tanto me ponía
en camino
Ni 5 minutos después aparecía yo con algo de ropa mía. -Aquí tienes un polo de
invierno y unos vaqueros creo que te estarán bien-Le anuncié yo en tanto le
daba la ropa por una rendija de la puerta.
Diez minutos después ya seco y cambiado de ropa se reunió conmigo en el salón y
al tiempo que se sentaba a mi lado me preguntaba con dulzura-¿Has visto ya mi
pequeño regalo?-
-No, esperaba a que vinieras para hojearlo juntos, así me pareció que sería más
especial-Le contesté yo manteniéndole la mirada.
-Es un compendio de plantas curativas. Pensé que te gustaría tenerlo y te sería
de gran utilidad si algún día te ponías mala-Me iba explicando Iván en tanto yo
iba leyendo su trabajo detenidamente.
-Es una idea excelente, por cierto Iván el día que me fui te vi llegar con tu
regalo y al verte allí de pie observando como el coche se alejaba dos grandes
lágrimas resbalaron por mi rostro, Creo
que fue entonces cuando descubrí que mis sentimientos hacia ti habían
cambiado-Le confesé yo, tras lo cual él con los ojos emocionados y la voz en un
susurro me hizo a mi otra confesión-¿Sabes? Aquel día cambió algo en mi. No es
que de verdad hubiese creído nunca en las hadas, pero aquél día las odié. Las
odié por no haberte retenido más de tres horas y a mi contigo, hasta que Alaïs
me explicó que lo que habían sido 3 horas humanas para ellas había sido toda
una vida.
Recuerdo que durante todo un año tuve pesadillas rememorando aquel día. En mis
sueños te ibas en un coche negro y grande con una mujer de larga melena negra a
quien nunca podía verle la cara y tu en el asiento de atrás pegabas las manos
al cristal y me gritabas con lágrimas en los ojos "Iván, Iván, ven y
ayúdame por favor Iván ven y ayúdame",pero yo como en la realidad no podía
moverme estaba allí inmóvil con mi diario apretado contra mi pecho viendo como
te ibas y también durante todo ese tiempo nunca hable con nadie. Mi madre me
solía decir que todas las noches se tenía que levantar a consolarme por que yo
en sueños te llamaba a gritos mientras lloraba desconsolado. Aquellas terribles
pesadillas cesaron un día que Alaïs me dio una foto que nos había hecho a los
dos juntos, la única que existía de nosotros dos juntos y en la que tu me
mirabas y sonreías. Aquella noche soñé que los dos viajábamos en un tren
escondidos entre los pasajeros y tu me asegurabas "Iván aunque tu parada
llegue antes que la mía no le digas nunca nada a nadie por que cuando yo pueda
volveré y nadie por mucho que quiera nos podrá volver a separar" yo te
decía "pero Alana yo no me quiero bajar antes yo quiero estar contigo
"pero tu me insistías" Debe hacerlo Iván debes bajar antes, para que
nadie sospeche, cuando sea mayor volveré y entonces nadie me podrá obligar y
siempre estaremos juntos. Debes hacerme caso Iván tampoco yo te quiero dejar
marchar, pero no permitas que ellos sospechen este será nuestro secreto"
Esto último ambos lo dijimos al unísono.
-¿Como? ¿Tu también...?-Exclamó Iván asombrado.
-Si Iván yo también tuve ese mismo sueño hace 20 años y me atrevería a decir
que la misma noche que tu por que mientras soñaba me sentía acompañada-Le
contesté yo, tras lo cual curiosa quise saber-Dime Iván ¿Que fue de aquella
foto?-
-La llevo siempre conmigo junto al corazón-Me declaró, dicho lo cual se sacó la
cartera y me la enseñó
Tras ver la prueba de que era cierto de forma mágica y casi sin darnos cuenta,
nuestros labios se fundieron en un apasionado beso.
-¿Que ha sido eso?-Quise saber yo segundos después sobresaltada al oir un
fuerte estruendo que rompió aquel mágico momento.
-¿Estás asustada?-Me preguntó con la mejor de sus sonrisas.
-No, tan solo algo inquieta-Le aseguré yo al tiempo que iba y venía de un lado
a otro. -Parecía un desprendimiento de tierra-Me dijo el al tiempo que se
acercó a mi para abrazarme buscando calmarme.
-Esta noche no vas a salir de aquí, el tiempo se ha puesto muy peligroso y será
mejor que te quedes conmigo hasta mañana-Le pedí yo algo preocupada
-Es un poco tarde ,¿Que te parece si preparamos la cena al tiempo que tu me
cuentas un poco más de la mujer a la que le he sido fiel durante 20 años?-Me
propuso él con una bonita sonrisa que iluminaba su angelical rostro
Buena
idea-Asentí yo en tanto me dirigía a la cocina con él.
-¿Y bien?-Me inquirió él a la espera de lo que tanto ansiaba saber.
-Bueno realmente no hay mucho que contar. Cuando regresé a España con mi madre
acabé mis estudios, me busque un trabajo y me independicé. Al principio iba cogiendo
trabajos temporales de dos o tres meses y si tienes suerte te puedes quedar en
alguna empresa más tiempo, incluso indefinida, pero antes de que eso pasara, un
13 de marzo de hace 4 años cuando llevaba ya todo un mes sin trabajar, salí a
dar una vuelta por un barrio que no solía frecuentar y vi "la casa de las
flores" un pequeño invernadero donde había un letrero que decía que
necesitaban dependienta. Entré, me hicieron un contrato de 3 meses prorrogable
a otros 3 y a los seis, decidieron hacerme indefinida con ese dinero me compré
el ático en el que vivo ahora. Todo iba bien hasta que hace 15 días cerraron
"la casa de las flores" tras lo cual lo compré le cambié el nombre a
la floristería por “El Paraiso de las
Hadas” la redecoré y ahora vuelvo a tener trabajo-Le narré a Iván mientras
yo preparaba un delicioso redondo de ternera con salsa de verduras para cenar y
él ponía la mesa.
-¿Y que me cuentas de tu vida personal? En este momento es lo que más me
interesa-Me preguntó él con una sonrisa tan dulce como seductora.
-En el tiempo que estuve trabajando allí conocí a un chico se llamaba Roberto,
hablábamos en el trabajo, quedábamos de vez en cuando a tomar café, a cenar
luego él me acompañaba a casa y yo lo invitaba a tomar una copa, nada serio,
tras un año aquello terminó. Luego estuve demasiado ocupada para complicarme la
vida con novios ni más obligaciones. Una noche recibí una llamada en la que el
albacea de Alaïs me comunicaba su muerte y que yo era su única heredera luego
te encontré a ti y el resto...-Le conté yo dando así por concluida mi narración
-El resto es una historia que espero que podamos escribir juntos los dos-Me
interrumpió él, tras lo cual al verme con la fuente de la cena me dijo en tanto
venía hacia mi-Trae yo la cogeré-
-Gracias-Le dije yo en tanto le entregaba la fuente cuidadosamente.
-Dime antes de que yo te propusiera venir a verte esta tarde ¿Que otros planes
tenías para esta tarde?-Quiso saber él cambiando de tema.
-Pensaba hacerme un turt turístico por la casa de Alaïs para conocerla mejor,
pues me da la impresión de que esta casa tiene mucha historia y muchos
misterios que desentrañar-Le hice yo saber a Iván en tono misterioso. -Ahora
que estoy aquí y ya que he pasado la mayor parte de mi infancia en la casa de
Alaïs si quieres podría ser tu guía turístico-Me propuso él con una sonrisa tan
amplia que mostraba una gran hilera de dientes blancos.
-Excelente idea-Asentí yo.
-Por cierto ¿Sabes ya que vas ha hacer con el negocio de Alaïs?-Quiso saber él
interesado.
-Pues me gustaría ordenarlo todo pues está todo patas arriba para saber que
tipo de libros y objetos tiene Alaïs y lo primero sería buscar algún libro de
registro o algo así para tener por donde empezar-Le contesté yo con la mente
algo abstraída.
-¿Que sucede Alana? te veo como si estuvieras preocupada por algo-Me inquirió
Iván interesado.
-¿No te parece muy extraño que en la tienda de Alaïs esté todo manga por hombro
cuando en su casa reina un orden esplendido?-Le expuse yo al tiempo que un
hervidero de ideas de las causas posibles sobre lo sucedido bullía en mi
interior.
-Tienes
razón. Yo la conozco desde niño y nunca por dejadez o por pereza a tenido nada
descuidado o desordenado-Asintió él a modo de explicación, tras lo cual hizo
una breve pausa y añadió-Dime Alana, cuando entraste esta mañana en la tienda
cuanto tiempo estuviste?-.
-Se me hizo un poco tarde así que ni me quedé mucho rato, pero si estuve lo
suficiente como para ordenar un poco parte de todo aquel caos y encontrar un
viejo diario de Alaïs el cual comencé a leer en el ático de la tienda- Le
informé yo.
-¿Has comenzado ya a leer ese diario Alaïs?-Quiso saber él en tanto me cogía
las manos con el semblante serio.
-¿Que suede Iván?, pareces preocupado-Quise saber yo curiosa.
Él en ese momento, aún sin soltarme las manos como si quisiera ocultarme algo
apartó la vista de mi y guardo silencio, ante lo cual yo le dije-Iván desde que
te conozco tengo la impresión de que eres alguien muy especial pero también de
que me ocultas algo y me gustaría saber por que y que es-
-Es algo que siempre ha sospechado todo el pueblo y que yo siempre he sabido...
Ella confió en mi y me lo contó...debes entender que ella siempre te quiso, que
fuiste lo más importante para ella y que tuvo sus razones para hacer lo que
hizo-Me explicaba él muy dubitativo a la par que nervioso y muy excitado, ante
lo cual yo me compadecí de él diciéndole-Ya es
tarde y estoy cansada, creo que será mejor que nos vayamos a dormir y
dejemos para mañana el turt turístico por la casa y todo lo demás-
-Si,
tienes razón, creo que será lo mejor. Yo dormiré en el salón así no te causaré
ninguna molestia-Asintió él en tanto se ponía de camino al sofá.
-Yo me voy al cuarto de Alaïs, voy a ponerme cómoda y a acostarme. En cuanto a
ti, bueno...tienes tres opciones quedarte a dormir en ese sofá en el que tras 5
minutos tendrás la espalda dolorida, aposentarte en el cuarto de invitados y
compartir cama con una gotera y una gran humedad o dejarte de tonterías y
venirte al cuarto de Alaïs conmigo que la cama es lo suficientemente grande
para los 2 y así de paso haremos que Terry esta noche se sienta un poco más
seguro-.
"Si claro, Terry" Pareció pensar él con aquella cara de niño bueno y
aquella sonrisa traviesa, tras lo cual me contestó-No tenía pinta el sofá de
ser tan incómodo y las goteras y la humedad son malas compañeras de cama...-
-Lo que yo decía-Lo interrumpí yo con una mirada sonriente y una sonrisa
maliciosa.
-...y por otro lado...no podemos permitir que Terry que es aun un pequeño
cachorro se asuste..-prosiguió él pícaro
-Lo que yo decía-Intervine yo juguetona.
-Así que creo que esta noche dormiré contigo, eso si te aseguro que no tienes
nada que temer-concluyó Iván finalmente.
-Lo se Iván, lo se-Le aseguré yo con suma dulzura.
Nos hallábamos acostados en la cama cuando yo al tiempo que le acariciaba
dulcemente su rostro angelical le propuse con la misma dulzura-Iván ¿Por que no
me hablas de la etapa que viví aquí?- .
-¿De
verdad no recuerdas nada?-Comenzó preguntándome él.
-A raiz de conocerte me han venido a la cabeza varias imagenes de una chica de
unos 15 años que vestía de forma muy extraña como si perteneciera a otra época
y casi siempre tenia el semblante serio como si estuviera alerta o preocupada
para no ser sorprendida y algo muy fuerte en mi interior me dice que aquella
chica era yo- Le narré yo.
-Si,tenías la extraña manía de vestirte y comportarte de modo extraño cuando
estabas sola o cuando creías que lo estabas, pues yo siempre me las arreglaba
para verte a escondidas-.
-Y gracias a eso hoy podrás ser mi memoria-añadí yo.
-Eso espero, pero dime ¿Recuerdas alguna
imagen en concreto?-Me preguntó él para tener algo de donde partir.
-Recuerdo bajar corriendo desde aquí hacia el puerto bajo una dura e intensa
lluvia con uno de aquellos extraños ropajes...a buscarte,por que necesitaba tu
ayuda, no me asustaba la lluvia era...te necesitaba por algo más personal-Le
conté para sorpresa de mi misma hasta donde mi memoria alcanzaba a recordar.
Dicho lo cual me abracé a él esperando a que empezara con su relato.
-¿Pero no era Terry el que tenía miedo?-Me dijo él riendo al tiempo que me
cogía las manos tras sentir como yo lo abrazaba.
-Si y yo la que tiene frío-Replique yo sin dejar de sonreír ni de abrazarlo.
-Yo el día que llegaste no te conocí, pues ni mis padres ni tía Alaïs me
dejaron alegando que habías hecho un largo viaje, estarías cansada y solo te
apetecería descansar. Lo que la pobre Alaïs no sabía es la chiquilla tan
curiosa y llena de energía que había traído y que sería ella quien cayera
agotada solo una hora después de tu llegada-Comenzó narrándome Iván con un
bonito rubor en su angelical rostro propio de la felicidad que en ese momento
lo invadía, tras lo cual mientras me acariciaba las manos se animó a
proseguir-Entonces yo te imaginaba como una chica dulce, tranquila, solitaria y
sin complicaciones y digamos que aproveche aquel primer día para prepararme
para una primera cita con alguien que suponía que era como yo.
Aún así la curiosidad fue más fuerte que yo y a las 7 de la tarde me escape a
conocerte-.
-¿Cuanto tiempo aguantaste en realidad?-Quise saber yo intrigada.
-No más de hora y media-Me confesó él tras pensárselo un poco.
-¿Tanto?-Exclamé
yo entre risas.
Él se giró hacia mi, tras lo cual me preguntó mirándome feliz e impaciente a la
cara-¿Quieres que siga?-.
-Si, si, por favor-Le contesté yo más impaciente todavía
-Me puse mis mejores galas y subí hasta aquí en bici. Como se suponía que
estaba en mi cuarto leyendo fui por la parte de atrás de la casa y en la parte
de bosque que forma el jardín trasero, te vi vestida con un corpiño rojo y una
falda negra hecha jirones, ibas descalza y doblabas los brazos al cielo, mientras
girabas una y otra vez en lo que a mi se me antojaba como una especie de danza
hipnótica para despertar a la naturaleza. Recuerdo incluso que al girar se te
veían las piernas y haber pensado que tenías unas piernas preciosas.
Me quedé demasiado absorto observándote por lo que tu dejaste de danzar,
pusiste cara de preocupación y te adentraste corriendo en el bosque. Yo sin
apenas proponérmelo corrí tras de ti, me tenías hechizado y solo sabía que no
quería perderte.
En tu huida te caíste y vi como en el muslo izquierdo tenias un tatuaje.
Tu
me mirabas con terror como si pensaras que yo te fuera a hacer daño. Quisiste
levantarte para volver ha echar a correr pero te torciste el tobillo así que
vencida te apoyaste en un árbol como si te sintieras indefensa ante mi.
Yo para calmarte te entregué una rosa que había tenido todo el tiempo conmigo.
Tu
la aceptaste y me regalaste una sonrisa. Desde entonces aquellas escapadas eran
nuestro gran secreto como también lo era que tu sabias que yo te espiaba a
escondidas pero nunca me decías nada-
Me
narró él ampliamente aquel primer día.
-Hay algo que no entiendo tu decías que no te hacia caso y que no te podía ni
ver y ahora que éramos cómplices....-Dije yo dubitativa.
-No sabría decirte, era...como una especie de juego entre nosotros algo que
hacia realmente especial nuestra relación y por cierto aquella foto fue sacada
el ante penúltimo día que estuvimos juntos el día que tu recuerdas-Me aclaró
él.
-¿Y
que me dices de Michel? según tu yo bebía los vientos por él-Quise saber yo
entendiendo cada vez menos.
-A todas luces así era aunque reconozco que con el tiempo comencé a pensar que
te gustaba reírte a su costa, pues cada vez que te veía acercarte a él, el
pobre se ponía a sudar-Me contó en tono divertido, al tiempo que yo cerraba los
ojos y me quedaba profundamente dormida.
Creo que hacía mucho tiempo que realmente no dormía tan bien y relajada como
aquella noche.
Al tiempo que me iba quedando dormida sentía como mi espíritu se elevaba y
flotaba incluso por encima de mi propio cuerpo como rodeado por melódicas notas
de música invisibles, incluso mis sueños fueron mas relajados y felices que de
costumbre.
Acto seguido, Iván me apartó un mechón de la cara para a posteriori darme un
dulce beso en la mejilla, tras lo cual me musito al oído-Buenas noches
princesa-.
CAPITULO
IV
LA NUEVA VIDA DE ALANA
Aquella
mañana nostálgica nos despertamos casi al mismo tiempo. A todas luces todo era
perfecto: la chimenea estaba encendida las crepitantes llamas de las velas
iluminaban el angelical rostro de Iván que seguía durmiendo a mi lado y todo
era paz y tranquilidad a nuestro alrededor. Tan solo éramos él, Terry y yo y
fuera en el día que empezaba a amanecer el olor a tierra húmeda tras la lluvia
torrencial de la noche anterior acompañada del suave aroma de las flores y
plantas así como del canto de los pájaros, era sin duda un momento mágico
preludio de un día muy especial.
De repente, Iván se giró hacia mi abrió los ojos y al tiempo que me acariciaba
dulcemente la cara me saludó con la mejor de sus sonrisas y un-Buenos Días
princesa- -Boun jour mon petit chery-Le respondí yo sumamente romántica
haciendo alarde de unos conocimientos de francés que hasta entonces desconocía
que tuviera.
Sin previo aviso Iván comenzó a hacerme cosquillas ante lo cual yo entre risas
comencé a protestar- No Iván para, no Iván por tu madre el higadillo no-
-Oh si, el higadillo si-Me contradijo él también entre risas y acto seguido y
completamente relajados cayó sobré mi y comenzamos a besarnos sin medida.
Estábamos a punto de hacer el amor cuando él de repente paró y me dijo-Como te
conté yo nunca he estado con ninguna chica así que yo no... yo nunca..-
Yo con suma dulzura le corté para decirle-Iván, yo no quiero que me des
explicaciones solo amarte y que me ames-.
Acto seguido Terry como si nos hubiera oído salió de la habitación con su
mantita en la boca y nosotros olvidándonos del mundo y dejándonos llevar por un
intenso y sumo placer para ambos desconocido, nos amamos larga apasionada e
intensamente en un arrebato de intenso placer que pareció transportarnos a otro
mundo, otra era y otra dimensión un mundo solo de amor y placer que ambos
deseábamos que fuese eterno.
Tras
aquel momento mágico de sumo placer en el que ambos caímos exhaustos, yo me
dormí en sus brazos y me sentí como si estuviera durmiendo entre algodones,
acunada en los brazos de un ángel.
Cuando
volví a despertar me sentí totalmente distinta, en algún momento, mientras
dormía me transformé en una persona nueva era como si de repente mi verdadero
yo hubiese despertado tras haber permanecido mucho tiempo sumido en un largo
letargo, me sentí mágica, me sentí especial.
Entonces volví mi mirada al dulce y aniñado rostro de Iván, que en ese momento
abría los ojos, y volví a caer rendida ante aquellos ojos que transmitían tanta
paz, tanto amor y tanta belleza....
Iván al verme con la voz sumamente aterciopelada me aseguró- Ha sido tan mágico
volar de ese modo entre Ángeles-
-¿Iván puedo hacerte una pregunta?-Le pedí yo con extrema dulzura.
-¿Que quieres saber, princesa?-Me contestó él con la misma voz aterciopelada.
-Es muy importante para mi que me digas que opinión tenías de mi cuando me
conociste y que opinión tienes de mi ahora- le expliqué yo.
-Pues veras ayer te vi como la mujer en la que siempre había imaginado que te
habrías convertido dulce, culta y absolutamente encantadora, pero aún así una
extraña, y ahora en este momento no es que hallas dejado atrás todas esas
buenas cualidades, pero ya has despertado ya vuelves a ser aun de mujer como
aquella chiquilla traviesa que yo conocí en el pasado-Me contestó él a modo de
explicación haciéndome sentir radiante de felicidad.
-Creo
que será mejor que baje ha preparar el desayuno- Dije yo, tras lo cual concluí
dándole un dulce beso en los labios.
-Yo echaré otro madero a la chimenea para que podamos desayunar aquí calentitos
¿Que te parece?-Me consultó él.
-Perfecto-Asentí yo.
Una vez en la puerta de la cocina una clara escena mia con tia Alaïs apareció
ante mis ojos transportándome en el tiempo 20 años atrás.
Yo
tenía 15 años y vestía un extraño traje en tonos marrones y ocres y estaba
junto a ella en el banco de la cocina preparando el desayuno. -...Ahora
terminamos de poner los panecillos en la bandeja del horno y los metemos
dentro, ¿Ves lo fácil que es Alana?-Me decía Alaïs según íbamos avanzando en
nuestra labor.
Yo asentí con la cabeza,tras lo cual quise saber-¿Y puedo poner yo los
panecillos en el horno Alaïs?-
-Si, pero con cuidado, no te vayas a quemar, toma utiliza estas manoplas de
cocina, yo mientras te iré abriendo el horno-Me contestó ella.
En este momento con dulce nostalgia, recuerdo el olor a las flores silvestres
que trepaban por la ventana de la cocina entremezclado con el olor a los
panecillos de leche recién hechos.
Aquel olor fue evocado de mis recuerdos con tanta fuerza que en aquel preciso
instante decidí hacer para desayunar panecillos de leche y bajar al mejor
invernadero del pueblo a comprar semillas y planteles para revivir el maltrecho
jardín entre las cuales se encontrarían las flores silvestres que yo ahora
también recordaba.
De repente pasó algo muy extraño, tía Alaïs que estaba de espaldas a mi, a
quien soy a día de hoy, se giró me sonrió y me guiñó un ojo, tras lo cual
siguió hablando como si nada con la Alana del pasado de recetas de cocina y de
cosas triviales.
No
tardé mucho en subir nuevo a la habitación portando esta vez una bandeja con
dos buenas tazas de chocolate con canela recién hecho y panecillos de leche aún
humeantes acompañados de pequeñas tarrinas de mantequilla francesa y otras de
mermelada de todo tipo.
Al llegar vi a Iván que se estaba acabándose de vestir junto al calor del
hogar, el cual al olor del desayuno recién hecho se volvió hacia mi y exclamó-
Mmm.... ¡Alana huele delicioso!, ¡al fin podré desayunar algo que no sea café
ni croisanes y además gracias a ti casero de verdad!.
-Se agradece, pero ¿no crees que exageras?-Le dije yo en tanto colocaba el
desayuno sobre una mesita antigua de mimbre con dos sillas a juego que había
junto a otra de las ventanas del cuarto de Alaïs y cercana a la chimenea.
-Cielo, desde que me independice hace 5 años solo he tomado para desayunar café
instantáneo y cruasanes de mantequilla, eso si muy franceses y muy ricos, pero
estaba ya harto y como en mi trabajo tengo que madrugar mucho tampoco tengo
tiempo para entretenerme con más si quiero desayunar-Me explicó él en tanto se
acababa de abrochar el último botón de su camisa blanca, tras lo cual me tendió
las manos al tiempo que me sonreía como señal para que me acercase a él y se
las cogiera, a lo cual yo acepté gustosa.
-Me alegro de las lluvias torrenciales de ayer, por que de lo contrario después
de la cena y de un buen rato de buena conversación tomando una copa te habrías
ido y francamente las últimas horas que he pasado a tu lado para mi han sido
muy especiales-Le declaré yo mirándole a los ojos, tras lo cual le solté una
mano para a posteriori, sin dejar de mantenerle la mirada acariciarle parte de
su aniñado rostro y acabar dándole un dulce aunque apasionado beso sin dejar de
acariciarle.
-Hay algo que me inquieta, Alana-comenzó diciéndome él en tanto nos disponíamos
a desayunar.
-¿Que es?-Quise saber yo con la mejor de mis sonrisas.
-Verás, se que todo lo que me has dicho es verdad, que me quieres y estás muy a
gusto conmigo y yo contigo, pero veras no puedo olvidar que mientras que yo te
he sido fiel 20 años tu...-Me confesó él preocupado.
-Deja el tazón del chocolate que te puedes quedar sin desayuno cuando me
escuches-Lo previne yo aguantando la risa, tras lo cual proseguí-Ya se que para
todo el mundo tomar una copa es sinónimo de relajarse en los momentos previos
de hacer el amor, pero verás en nuestra primera salida, ese medio día estaba yo
terminando de recoger fuera cuando lo oí dentro hablando con su padre el cual
le recordaba que no debía tomar ni una gota de vino ni de ningún otro alcohol
por que sabía que se dormía y debía cumplir conmigo y ese día quizá por
tratarse de una comida y no una cena todo fue bien, pero al día siguiente fue
una cena y comenzó a ponerse demasiado cariñoso al menos para mi gusto, supongo
que era por que a mi él no me atraía como algo más que un amigo. Bueno el caso
es que me di cuenta de que a él no se le olvidaba el consejo de su padre, pero
se moría por probar un poco de buen vino que yo me pedí a propósito para
acompañar la cena el cual le ofrecí, pero que él muy inteligentemente supo
rechazar, no así de camino a casa que aún estaba más cariñoso y le pedí que me
invitara a su casa a tomar una copa.
El muy inocente así lo hizo pensando que tras el primer trago yo me comenzaría
a desnudar y haríamos el amor, solo que tras el primer trago él cayó redondo en
el sofá y comenzó a roncar.
Entonces yo cogí un taxi y me marché con mis amigas a bailar-.
Al oír mi relato Iván prorrumpió en sonaras carcajadas.
Cuando por fin paró de reír me dijo-¿De verdad le hiciste eso?, pobre chaval
casi me da pena y todo-.
-¿Que creías? yo no soy de las que se venden por una cena en un restaurante
caro y ni siquiera por un buen empleo-Le expliqué yo muy orgullosa de mis
principios.
-Así se habla nena, por cierto este desayuno está exquisito-Me aplaudió él en
gratas alabanzas.
-Muchas gracias, Iván-Le contesté yo, y tras una breve pausa le narré el
extraño suceso que me había sucedido en la cocina no mucho antes.
-Siempre e creído en este tipo de cosas, pero no me deja de parecer cuanto
menos curioso que mientras que Alaïs se giró hacia ti para hacer lo que hizo,
la Alana del pasado no advirtiera tu presencia y que actuara totalmente ajena a
todo como si no percibiese nada-Me comentó él.
De repente una imagen mía con Iván me sobrevino a la mente de forma tan intensa
que me hizo ruborizarme, hasta el punto de tener que bajar la mirada.
-¿Que sucede Alana?,¿Que pensamiento está ahora recorriendo tu mente para que
tengas ese bonito rubor iluminando tu bello rostro-Me inquirió él con la
felicidad reflejada en su rostro como si aun a pesar de sus preguntas pudiera
leerme el pensamiento.
-Veras, yo... es....somos tu y yo....en un campo de flores...en el
futuro...-Intenté explicarle yo balbuceando
-¿Y ese futuro lo ves muy lejano o...?-Me inquirió él con cierta picardía.
-¡Hey!-Le grité yo entre risas en tanto le arrojaba una servilleta a la cabeza,
tras lo cual añadí-Será mejor que recojamos todo esto y comencemos el día.
Por cierto mientras preparaba el desayuno he estado pensando en ello y creo que
me instalaré aquí y continuare con el negocio de Alaïs.
-¿En
serio nena?, me acabas de hacer el hombre más feliz del mundo-Exclamó él
alegremente alborotado en tanto bajaba las escaleras tras de mi.
-Muy en serio- Le aseguré yo sintiéndome radiante de felicidad por como mi
dulce ángel había reaccionado ante mi noticia.
En ese momento alguien llamó a la puerta, tras lo cual le anuncié a Iván -Voy a abrir cariño-
-Deja que vaya yo que tiene que entrar mucho frío después de toda la noche
lloviendo ahí fuera-Se ofreció galantemente.
-¿En serio anoche llovió? no me enteré como pasé toda la noche y parte de esta
mañana en el cielo con un ángel...-.
-Yo un... ángel-Dijo el sorprendido a la par que ruborizado, tras lo cual
añadió-yo juraría que aquí el ángel lo eras tu-.
-Yo abriré que he llegado al salón antes, tu mientras podrías volver a
abrocharte la camisa, que ahora tenemos visita-Le dije yo en tanto iba a abrir
la puerta.
Al
abrir la puerta vi ante mi a un chico sumamente atractivo, 1 80 de altura,
porte elegante, ojos oscuros, pelo negro a media melena, fue entonces cuando comprendí
que se trataba de Michel.
En ese momento instintivamente miré hacia atrás y al ver a mi dulce Iván tras
el sofá no lo pude remediar y le grité- Deprisa escóndete ahí, tras el sofá-.
Iván siguiendo con la broma así lo al tiempo que exclamaba-¡Glup!-.
En ese momento yo aguantando la risa mire a Michel al tiempo que le
aseguraba-Cariño esto no es lo que parece-.
-Vaya pasas a buscarme al trabajo, me quedo a cenar y dormir contigo, me atacas
el higadillo, hacemos esta mañana el amor, los dos volamos por el mismo
paraíso, compartimos confidencias mientras desayunamos, te llamo nena sin que
tu protestes, pues yo diría que esto si es lo que parece, Alana-.
Protestaba
Iván con cara de niño travieso.
-Yo con cara divertida miré primero a Iván y luego a Michel tras lo cual le
dije a este último-Cariño, entonces me temo que esto si es lo que parece-.
-A...A...A...lana, ¿Tu eres... Alana?
Jamás pensé que 20 años después te convertirías en una mujer tan
preciosa -Me declaró Michel entre balbuceos.
-Bueno, tu nunca tuviste mucha imaginación ¿Verdad Michel?-Le inquirió Iván en
tono sarcástico cara a cara y tras el sofá.
-Y donde está Alana no podía faltar el rubito torpe y simplón de su amiguito
Iván. Dime Iván sigues detrás de Alana con tan poco éxito como entonces o ahora
es peor?-Añadió Michel con ánimos de herir los sentimientos de Iván para que
presuntamente saliese corriendo de allí con lágrimas en los ojos y así él
pudiera quedarse a solas conmigo, pero nada más lejos de la realidad, pues Iván
haciendo alarde del galán que era le contestó- Pues para no tener éxito en
antaño siempre estábamos juntos y siempre que nos necesitábamos nos teníamos el
uno al otro y en la actualidad somos pareja, ¿Verdad que si nena?-.
-Desde luego que si mi dulce ángel-Asentí yo a la par que le mantenía la mirada
a Iván con los ojos llenos de estrellas.
Michel al observar como miraba a Iván y tras oír lo que le había dicho furioso
me atacó diciendo-No importa el tiempo que pase Alana tu siempre seguirás
siendo tan..- -¿....infantil, esa es la palabra que buscabas?-Lo corté yo
irónicamente dejándolo sin palabras, tras lo cual añadí orgullosa- Y de ello me
vanaglorio Michel, y de ello me vanaglorio-
En ese momento dado que algo en mi interior me sugería que era mejor invitarlo
a pasar así lo hice-Ahí fuera hace un frío helado e imagino que querrás pasar a
calentarte al calor del hogar-.
-Gracias, pasaré-Aceptó él la invitación algo más relajado a ciencia cierta con
la intención de acabar con la complicidad y el romanticismo que reinaba entre
Iván y yo.
No hubo dado ni tres pasos en el interior de la casa cuando Terry que hasta
entonces dormía pacíficamente cerca del hogar en su mantita se levantó y con un
pequeño trote se dirigió hacia Michel, se colocó junto a él, tras lo cual orinó
sobre su pierna izquierda, me miró con una sonrisa como si pensara "misión
cumplida Ali", y finalmente volvió a su mantita a seguir durmiendo.
-Se ha meado en mi pierna, ese maldito perro se ha meado en mi pierna-Exclamaba
montado en cólera Michel.
-Bueno Michel, ya sabes lo que dicen, los perros tienen la costumbre de marcar
su territorio así que yo que tu no me lo tomaría demasiado mal, yo creo que es
su modo de decir que te quiere de amigo-Le dije yo a Michel a la par que hacia
verdaderos esfuerzos por aguantar la risa
A
posteriori, en silencio él se dirigió hacia él sofá en tanto Iván y yo nos
acercábamos poco a poco el uno al otro,
tras lo cual cogidos de la mano, nos dirigimos a la parte más cercana al hogar
y a Terry donde cogidos de la mano posteriormente nos sentamos.
-¿Y bien Michel, a que debemos el placer de tu visita?- Le pregunté yo a
nuestro invitado cortés a la par que irónicamente, en tanto con sumo placer
acariciaba las manos de mi dulce Iván siendo a la par correspondida por él de
igual modo.
Con él tono de voz más grave y más seco Michel me contestó sin más premura
-Mira Alana sin andarnos con tantos tapujos, yo he venido para pedirte que te
cases conmigo. Yo soy vaquero y tengo un negocio prospero en el que estoy
ampliando muy rápidamente el número de mis vaquerías, ya tengo una en cada una
de las regiones del Perigord que no se si estas al corriente que hacen un total
de tres y tengo informes que en las tres la mayor parte de vacuno que se
consume y de leche proviene de mis vaquerías, pero eso es solo el principio
pues pienso ampliar a nivel nacional.
En cambio, ¿Que te espera al lado de este "pobre" paseante de
turistas y pescador, si no una vida llena de miseria y un hedor insoportable a
pescado?-.
Tras aguantar estoicamente su ególatra propuesta, que más que una propuesta me
sonó como un alarde de sus logros y ambiciones comerciales, le contesté llena
de ira por la forma tan despreciativa con la que habia llamado a Iván, pero con
suma educación-Michel, ser pobre no es nada vergonzoso, lo cual dicho sea de
paso no creo que sea el caso de Iván dado el floreciente negocio que tiene,
pero te puedo asegurar que aunque así fuera, seguiría siendo su novia, pues lo
amo con toda mi alma y todo mi corazón. En cuanto a su olor te puedo asegurar
que no huele nada a pescado, pues conozco cada recodo de su cuerpo y mientras
su pelo huele a la lejana y hechizante brisa del caribe, el suave aroma
embriagador que desprende su piel es una mezcla de la suavidad, el sumun de la
ternura propias del dulce ángel que es que entremezclado con la dulce miel de
sus labios que evocan los dulces recuerdos y sueños compartidos en antaño así
como la certera promesa de un futuro increíble y eterno compartido a su lado,
toda esa combinación es un éxtasis embriagador y eterno para los sentidos de
tal modo.....-
-¡YA ES SUFICIENTE!-Me grito Michel montando en cólera, a la par que con los
ojos enrojecidos por la ira.
Yo por primera vez estallé al tiempo que me ponía en pie asegurándole-NO MICHEL
NO LO ES, SERÁ SUFICIENTE CUANDO YO LO DIGA, YO ME HE TENIDO QUE TRAGAR TU
EGOLATRA PERORRATA Y COMO DESPRECIABAS A IVÁN PUES AHORA ME VAS A OIR-hice una
breve pausa para recomponerme al tiempo que Iván orgulloso me tiraba un poco de
la mano para que volviera a tomar asiento a su lado, yo así lo hice tras lo
cual recomponiendo la compostura proseguí-toda esa combinación es un éxtasis
embriagador y eterno para los sentidos de tal modo que me hace morir y renacer
eternamente de vida y de placer siempre con él y siempre a su lado-y tras una
breve pausa añadí-Y si nos ponemos a adjudicar olores por la profesión de cada
uno, tu con tanta vaquería deberías olor eternamente ah establo y ha
excrementos de vaca ¿no?-
Michel resistiéndose a perder la batalla me dijo muy seguro de si mismo y de
sus palabras-Alana el pasado siempre vuelve-
-Cierto Michel, así que ¿Por que no te quedas aquí haciendo de niñero de Terry?
Iván y yo tenemos que ir a la cocina ha hablar de algo
-Le
propuse yo a Michel irónicamente en tanto cogida de la mano de mi chico, me
dirigía hacia la cocina con él sin poder evitar que una risita escapara de mis
labios, en tanto a Michel la cara le cambiaba de color de tal forma que parecía
un camaleón.
Tras llegar a la puerta de la cocina le dije a Iván tras arrojarme
efusiva-mente a sus brazos y besarlo apasionadamente en los labios-Jo cariño
con esa descripción tan amplia de ti, me ha entrado de repente unas ganas de
abrazarte...-
-Dímelo a mi que no me esperaba nada de lo que has dicho sobre mi ni que fueras
capaz de volverte tan felina a la hora de defenderme y más cuando estamos
empezando-Me contestó él con la cara iluminada por la felicidad.
-Y que importa en que momento de la relación estemos si nos queremos, además no
me dirás que pensabas que yo me iba a quedar callada sin más, no pensarías que
soy de esas, ¿verdad?-Repuse yo en tanto le echaba los brazos por el cuello y
le regalaba la mejor de mis sonrisas sin apartar mi mirada de la suya.
-Mujer, han pasado muchos años y aún entonces yo pensaba que eras más
partidaria de las venganzas por brujería que de la violencia-Bromeó él riendo a
la par que manteniéndome la mirada, tras lo cual yo lo volví a abrazar pero
esta vez por mayor tiempo así como cerrando los ojos de placer.
Entonces, me pasó algo verdaderamente extraño que nunca antes me había pasado;
imágenes
vivas y fugaces como las de una hada y un tritón amándose apasionadamente en
una paradisíaca playa bajo un inmenso y eterno cielo azul, un vergel de flores
bañado por el dorado resplandor de un cálido sol de primavera y diminutos
puntos de magia flotando alrededor, niños pequeños jugando entre si en un bello
jardín pasaron por mi mente abriendo mi mente y mis ojos hacia un mundo
asombrosamente bello y desconocido.
Fue
en ese momento cuando volví a mirar a los ojos de mi amado y presa de una gran
agitación exclamé mostrando ante él mi gran descubrimiento -Tu no eres un chico
corriente Iván, tu no eres solo un chico sumamente atractivo y corriente tu
estas lleno de magia tu eres... un chico muy mágico, eres un...mago, eh
acertado verdad?-
-Bueno sin ser exactamente eso, si podría decirse que soy alguien muy especial
pero eso tu siempre lo has sabido-Me contestó él cada vez mas feliz.
-Si pero no sabia hasta que punto-Le aseguré yo.
-Ya has abierto los ojos verdad?,Ya has tenido las premoniciones-Me inquirió él
sonriente.
-Mmm..., si así es -Le contesté yo, tras
lo cual quise saber-Los niños que jugaban en el patio éramos de niños tu y yo,
¿verdad?-.
-Si, es posible-Asintió él riendo.
-Y el resto de las imágenes?-Le inquirí yo curiosa.
-Esas pertenecen probablemente al futuro y las descubriremos juntos los dos
¿Que me dices?-Me propuso él en tanto me apartaba un mechón rizado de la cara
con suma dulzura.
En
ese momento, Michel aburrido, mientras trataba de tramar un plan para lograr
sus objetivos, acercó su mano para acariciar a mi pequeño y siempre adorable
Terry el cual, tras ladrarle furiosamente en señal de advertencia, sin apenas
moverse se lanzó a morderle, aunque por suerte para Michel todo quedó en un
buen susto.
-¿Que ha sido eso?-Preguntó Iván sorprendido, ya que aquella escena había
pasado inadvertida ante sus ojos.
-¿A caso no lo has visto? Nuestro querido Terry se ha puesto hecho una fiera
con Michel y se ha tirado a morderle la mano, casi se la arranca de cuajo-Le
inquirí yo a modo de divertido reproche por su claro despiste.
-Alana, mientras todo eso pasaba, yo me reunía contigo en la profunda noche de
tus serenos ojos negros.
Al oír a Iván me olvidé de todo cuanto me rodeaba, de hecho apenas fui
consciente de que a continuación embelesada le acaricié con las manos ambos
lados de la cara, tras lo cual nos volvimos besar pero esta vez más larga dulce
e intensamente si cabe al tiempo que de algún extraño modo, olía el dulce y
embriagador aroma de las flores entre mezclado con el olor a agua limpia y
clara con la suave brisa marina intentando mover en vano nuestros ropajes
pegados a nuestros cálidos cuerpos que se elevaban majestuosos por encima del
paradisiaco paisaje en tanto nos besábamos.
A posteriori él me tomo de las manos y me propuso-Ali, si tienes algo previsto
para hoy anúlalo por que me gustaría llevarte ahora a un sitio muy especial que
solo yo conozco-.
-¿Ahora, con este frío?-Le dije yo
encontra de mis verdaderos deseos.
-Confía en mi-Me pidió él con suma dulzura.
-De acuerdo-Asentí yo con sumo agrado.
-Michel dado que a Terry no pareces caerle muy bien me temo que no tendrás
ocasión de volver a hacer de niñero así que será mejor que te marches, pues
nosotros también debemos salir y tu no te vas a quedar solo aquí-Le dije yo a
Michel invitándolo a que se fuera.
-Si,
claro-Me contestó él sin saber muy bien que decir ni como reaccionar, pero sin
poder dejar de aparentar estar bastante contrariado.
Una vez subimos en mi coche Iván y yo mientras avanzábamos lenta y
cuidadosamente, mirábamos en derredor intentando advertir los posibles
destrozos causados por la fuerza de la lluvia, los cuales habían arrastrado
buena cantidad de tierra de la montaña por una pendiente abajo.
En aquel momento Iván miró por su ventana y vio enterrado bajo una montaña de
lodo y rastrojos de todo tipo, algo similar a un manillar amarillo, tras lo
cual comentó quejumbroso aunque no muy preocupado-Pobre bici, toda la vida
juntos, y ya ha llegado a su final, la pobre ha quedado siniestro total-.
-Cuanto lo siento-Le dije yo.
-No importa ya estaba muy vieja, pero le había cogido cariño, sobre todo por
que ha sido mi medio de transporte en mis escapadas secretas y no tan secretas
para verte a ti-.Me aseguraba él.
-Te regalaré otra, es lo menos que puedo hacer por haber pasado toda la noche
conmigo cuidando de mi-Le comuniqué yo con franqueza así como con la mejor de
mis sonrisas.
-No seas boba, para mi ha sido todo un placer además de no habérmelo pedido tu
te lo habría propuesto yo-Me aseguró él con la felicidad reflejada en su
rostro, tras lo cual añadió-Dejando la parte romántica a un lado, Alana, yo
nunca te hubiera dejado sola con una noche como la de anoche, pues aunque no te
dije nada para no preocuparte hasta yo pasé miedo-.
Aprovechando que habíamos llegado a un semáforo en rojo, fueron el silencio que
comenzó a reinar entre nosotros y las miradas fugaces que nos dedicábamos las
que hablaron durante un buen rato por nosotros, hasta que un conductor
impaciente tocó el claxon desde su coche rompiendo aquél momento tan mágico e
intenso como cabría esperar de dos amantes loca-mente enamorados.
-¿Y ahora?- Le pregunté yo a mi acompañante ya que hasta el momento había
estado conduciendo en línea recta, pues hasta entonces ese había sido el único
camino habilitado para vehículos, pero ahora además se habría ante nosotros una
bifurcación que conducía a la derecha.
-Gira a la derecha-Me indicó él con una dulce sonrisa., hizo una breve pausa,
tras lo cual añadió-Primero pasaremos por el puerto para ver a mi primo que
lleva tanto tiempo sin tener noticias mías que a estas alturas se estará
preguntando si aún sigo con vida o habré perecido al fuerte temporal-
Llegando
al puerto pude observar a un muchacho moreno , de unos 22 años, de ojos oscuros
y la tez tostada por la brisa del mar, al que no tarde en reconocer como
Cristov el primo de Iván, el cual
parecía esperarnos delante de la entrada principal de su barco-casa.
A posteriori nos dedicó una amplia sonrisa al
tiempo que nos daba una calurosa
bienvenida diciendo en tanto dirigía su mirada a mi a la par que me abría la
puerta-Vaya primo veo que tenías muy buenas razones para faltar toda una
jornada de trabajo-.
-Para ya casanova, que Alana es mi novia-Le dijo él a su primo lleno de
orgullo.
-¡¡No me digas que tu eres la legendaria Alana!!-Exclamó él dirigiéndose hacia
mi alegremente alborotado.
-Hombre muy legendaria no se si soy, pero mi nombre si es Alana, eso te lo
puedo asegurar-Respondí yo atónita a la par que tímidamente.
-¿Que tu eres el novio de nuestra Alana, la hija de Alaïs, la misma que ha
de...?-Volvió a insistir Cris sin dar crédito a sus oídos dirigiéndose esta vez
a su primo.
-Si la misma, y cierra la boca de una vez quieres? que eres un bocazas-Lo hizo
callar Iván intentando esconder una pequeña risita cómplice a la par que de
felicidad, tras lo cual le inquirió a modo de un pequeño reproche-Piensas
tenernos aquí en la puerta hasta que nos congelemos como dos témpanos de hielo
o nos vas a dejar pasar al interior a resguárdarnos del frío?-.
Iván en tanto me tomaba por la mano para subir a bordo me pedía-Ven, sígueme-
Pero justo en ese momento AnnMaríe apareció ante nosotros como una exhalación y
casi sin aliento nos comenzó a prevenir-Es Jean Pierre, se ha escapado, debéis
iros de aquí ahora mismo-.
Dicho esto cogió por un brazo a Iván lo llevo a un rincón con ella donde nadie
lo pudiera oír y le pidió-No importa como pero debes alejar a Alana de la
calle, ella es quien más peligro corre de todos, lo sabes ¿verdad?-
-Si,
lo se, no te preocupes así lo haré-.Asintió Iván
Iván echó una ojeada a una de las solitarias y lóbregas calles que había tras
de mi y al ver aparecer la figura indefinida de una persona al final de la
calle me tomó de las manos y me
rogó-Alana, corremos un gran peligro si permanecemos más tiempo aquí, tu debes
volver a casa con Terry, encerraros bajo siete llaves y no le abráis a nadie
pase lo que pase-.
-Ah no, no pienso abandonarte Iván-Le aseguré yo con firmeza
-Alana esto es mucho mas serio y peligroso de lo que tu te crees, esto no es
como defenderme de los insultos de un soplagaitas, hazme caso por favor y
vuelve a casa, Cristov te acompañará para asegurarse de que llegas bien.
Tu quédate en todo momento cerca del teléfono que a la noche te llamaré-
Me
pidió con la voz firme a la par que en tono protector Iván, tras lo cual me
estrechó en sus brazos a la par que me susurraba algo al oído.
Cuando nuestros cuerpos se separaron y nuestras miradas se quedaron frente a
frente, él me declaró-Je t´aime-.
-Je t´aime mon petit cheri- Le contesté yo.
Estábamos a punto de besarnos cuando de repente AnnMaríe apremió a Iván
diciéndole-¡¡Deprisa!!-
Yo sin poder ocultar una pequeña risita por la cómica situación exclamé-Que
oportuna que es esta mujer le estoy cogiendo una manía...-. Él se hecho a reír
y me dijo- Estoy de acuerdo contigo pero tiene razón, debéis iros ya y recuerda
no salgáis ni Terry ni tu y no le abras a nadie-.
Una
vez más Iván y yo nos volvimos a abrazar mientras le susurré algo al oído.
-¿Estás
segura?-Me inquirió él del mismo modo.
-Totalmente-le
contesté yo firmemente.
-Entonces
adelante, aunque que conste que no me hace ninguna gracia- Replicó Iván a
regañadientes.
Cristov
debió ver algo terrible por que muy asustado me cogió del brazo y tirando de mi
sin dejar de correr me llevó hasta el coche diciéndome-Deprisa, No hay tiempo-.
CAPITULO V
LA PROFECIA
Una
vez dentro del coche le pregunté a Cristov-¿Que es eso tan terrible que sucede
Cris para que estamos en peligro?-.
-Es una historia tan vieja como el mundo-Comenzó diciendo él mientras conducía
a 120 kilómetros por hora, hizo una breve pausa al tomar una curva y prosiguió
-Fortuna,
nuestra pequeña aldea era residencia habitual de artistas y cuento de hadas
donde Alaïs un 5 de mayo tras mucho viajar, tal y como ella nos contó después,
decidió instalarse de forma definitiva atraída por la calidez de sus gentes y
su dulce y envolvente encanto. Ella con mucho esfuerzo y dedicación comenzó a
montar su librería en una pequeña casa que había comprado junto con su
vivienda.
Al principio todo era perfecto incluso ella a veces cerraba antes para hacernos
toda clase de medicinas naturales pero de repente un día con la llegada de un
forastero todo aquello terminó-.
-¿Se...terminó?- Le inquirí yo extrañada pues no me parecía que en Fortuna las
cosas fuesen mal.
-Mira Alana, no se si yo soy el más indicado para hablar contigo de esto, si mi
primo se llega a enterar...- Trató de resistirse Cristov a seguir contándo-me
más sobre aquella extraña historia.
-Cristov tratándose de mi familia y de mi tengo todo el derecho a saber, en
cuanto a tu primo déjamelo a mi que él es cosa mía- Le insistí yo muy seria
deseando conocer por fin la extraña historia de mi familia.
-Esta bien, te lo diré, yo también creo que tienes derecho a saber- Asintió
Cristov.
-Muy bien quien era ese forastero y que fue eso tan terrible que hizo para que
alterase el encanto y la paz que aquí reinaba- Le pregunté yo dándole pie al
punto de la conversación donde lo habíamos dejado.
-Era
un tipo muy apuesto, alto con un porte muy elegante pelo castaño oscuro, una
mirada y una voz muy enigmáticas y modales de caballero.
Como puedes imaginarte un tipo muy popular entre las damas y muy poco popular
entre los caballeros del momento dado sus dotes de gran conquistador y del
enorme éxito y popularidad que despertaba entre todas las féminas, pero sin
duda a Byron de todas ellas solo le interesaba una; Alaïs... –
Me
narraba detalladamente Cristov.
Byron, aquel nombre me sonaba tremendamente familiar pero aunque su nombre se
mecía como una melodía en mi mente su recuerdo parecía resistirse a querer ser
rescatado del olvido.
-¿Se enamoraron?- Quise saber yo con una dulce sonrisa aún creyendo intuir la
respuesta.
-Ante
los ojos de todos los que los conocieron, parecían muy felices juntos y hacían
una gran pareja, incluso todos apostaban por una boda de alto postín como así fue,
pero... tres meses después de que se iniciara el feliz matrimonio, un chico de
ojos claros, piel dorada, cabello de color trigo, de dulces rasgos y sin
identidad alguna apareció una mañana ante Alaïs cuando ella se hallaba en el
jardín de su casa recogiendo flores.
En cuanto sus miradas se cruzaron Alaïs al igual que él sintió que aquel hombre
era el verdadero amor de su vida y negándose a separarse comenzaron a verse a
escondidas-.
Un día que Alaïs y su amante se encontraban en la playa dando rienda suelta a
su pasión fueron sorprendidos por Byron, el cual en contra de lo que cabría
esperar dirigiéndose a su esposa tan solo le dijo con la rabia reflejada en su
rostro "Cada 1000 años, nacen el mismo día a la misma hora y en el mismo
lugar un ángel y un demonio", dicho esto se dio la vuelta y desapareció lo
siguiente que supieron es que Byron había rehecho su vida con una aristócrata
francesa y que 7 meses después de la boda habían tenido gemelos el mayor se
llamaba Michel y el menor..-
Me
relataba ampliamente Cristov, procurando no dejarse nada en el tintero.
-...Jean Pierre-Le corté yo adivinando asombrada en que parte de la historia
encajaba aquel "demonio".
-¡¡Exacto!!-Exclamó Cristov tras lo cual pasó a explicarme
-
Es un brujo muy poderoso y un loco asesino, se dice que mató a su padre y tenía
esclavizada a su madre.
Por fortuna el 9 de junio de hace 20 años un coche patrulla que iba de
reconocimiento por la zona donde vivía su hermano lo pilló infraganti
merodeando por la casa de Michel y su detención fue inmediata a pesar de
asegurar que el era Michel y su posterior ingreso en el manicomio no tardo
mucho mas-
-¿Te estás quedando conmigo? ¿De verdad crees que a un poderoso brujo lo
cogerían así de fácil? ¿y su ingreso en el manicomio durante los últimos 20
años hasta que ha podido fugarse que ha sido una agradable estancia en el
Ritz?-Le inquirí yo casi sin pensarlo.
-Hombre yo confieso que esa parte tampoco me la creí nunca, aunque también lo
achacaba a que está loco-Me aclaró él.
-¿Que pasó con Michel?-Quise saber yo interesada.
-Esa información es bastante ambigua y difusa, aunque hay rumores de que dada
su condición su padre siempre lo repudió, en cuanto a su madre no le hacía
mucho más caso y solo tenía ojos para Jean Pierre hasta que un día lo hecho de
casa-Me contó Cristov hasta donde sabía
-Entonces Michel aprovechó sus estudios de económicas y sus conocimientos de
vaquero para montar una red de vaquerías-intervine yo.
-¿Michel
un vaquero?, no se quien te habrá dicho eso Alana, pero esta claro que quien lo
hizo, pretendía tomarte el pelo- Me aseguró él muy mordaz, tras lo cual como si
estuviera arrepentido de sus propias palabras como quien habla de un viejo y
buen amigo pareció querer rectificar por lo que añadió con más dulzura- Lo que
quiero decir es que Michel probable-mente al igual que toda su familia lo único
que conocen de las vacas es su aspecto externo. Ten en cuenta que una familia
tan elegante como esa lo más cerca que han estado de un establo ha sido para
salir montados en sus propios caballos-.
En ese momento me hallaba yo abriendo la puerta de la casa de Alaïs cuando él
me dijo- Alana en cuanto a lo de si me quiero quedar contigo .. mataría por
ocupar el puesto de mi primo-.
Yo colocando suavemente una mano sobre su rostro a la par que con una dulce
sonrisa le aseguré-Los dos sois hombres encantadores Cristov y estoy segura de
que muy pronto conocerás a una mujer que te hechice y te haga sentir las mismas
cosas bellas que Iván me hace sentir a mi-.
Desde
el primer instante que coloqué mi mano en su tez morena sentí un extraño frío
proveniente de él al tiempo que lo vi desplegándose ante mi como un inestable
holograma en 3D adquiriendo la forma de un hombre alto de 1`80 cm de estatura,
fornido, porte elegante, de ojos oscuros, media melena y mirada arrogante y
débil al mismo tiempo, boca entre abierta mostrando una blanca y perfecta
dentadura propias de...
-Estás helado- Le dije yo a voz de pronto intentando con fingida sorpresa
ocultar la verdadera relevancia de mi descubrimiento pues mi intuición me decía
que no era estúpido e incluso podría leerme el pensamiento lo cual no era muy
seguro para mi.
-Hace muy mal tiempo, aunque tu no pareces acusar el frío- Me respondió él con
una sonrisa.
-Es cierto, debe ser que tengo la sangre caliente-Respondí yo ante lo cual me
dió la impresión de que él me quisiera hipnotizar con la mirada, tras lo cual
añadí-Cristov me gustaría que fueras a reunirte con Iván cuanto antes, desde
que comenzó esta caza de brujas estoy muy preocupada por él y estaré más
tranquila sabiendo que está contigo-.
-¿Te dijo donde me esperaba?-Quiso saber él con sumo interés.
-En la cueva de la playa, al final por donde desapareció con AnnMaríe-Le
informé yo
-¿Tu estarás bien?- Quiso saber él con lo que a mi se me antojó como con más
ganas de intimidarme para que le rogase que me diera su protección que con una
verdadera preocupación.
-Si, yo estoy muy bien en cambio es tu primo quien te necesita date prisa Iván
te necesita, pero antes..-Le apremié yo inquieta, hice una breve pausa en tanto
sacaba un viejo jersey de lana de caballero de la cómoda y entre-gándoselo
añadí- Toma ponte este jersey creo que perteneció a mi padre era mi favorito de
niña y aún hoy lo es, pero creo que a ti te hará más falta que el que siga
apolillándose en uno de los cajones de la vieja cómoda-.
Él con sumo deleite aceptó la prenda, tras lo cual dejándose llevar me dio un
dulce beso en los labios que yo no esperaba, pero que me hizo pensar....
Una vez Terry bajó del piso de arriba y nos quedamos a solas me senté al lado
de mi pequeña bolita de pelo sin darme cuenta de que algo que parecía ser una
pequeña caja de fieltro negro se había caído del bolsillo de Cristov en el
momento de salir , no así para Terry el cual se levantó de un salto y
dirigiéndose ha dicho objeto le comenzó a ladrar con la fuerza y la rabia de un
doberman.
-¿Que pasa Terry?-Quise saber yo intrigada, en tanto me acercaba al sitio donde
se encontraba mi pequeño cachorrito.
En cuanto tuve aquel pequeño objeto en mis manos abrí la caja para ver su
contenido y vi un extraño anillo por cuya piedra de verde jade pasaban
distintas y sucesivas escenas a una velocidad tan vertiginosa que me llegó a
marear, tras lo cual resolví dejarlo sobre la chimenea en tanto le decía a
Terry-Dejaremos esto aquí para devolvérselo a su dueño la próxima vez que lo
veamos y ahora tu y yo comenzaremos a prepararnos para el gran reencuentro,
¿Que te parece bolita de pelo?-
Él me dio su ya acostumbrado ladrido de aprobación , tras lo cual saltó a mis
brazos para que lo cogiera y acariciara y así yo lo hice en tanto nos poníamos
en camino.
Pero
el insistente sonido de mi teléfono móvil me hizo pararme-¿Si, dígame?
-Soy yo Alana, Iván-me contestaba mi interlocutor con voz sobria.
-Ah hola Iván, no esperaba tu llamada hasta más tarde- le dije yo.
-Ya lo sabes ¿verdad?-me inquirió el en el mismo tono.
-Si, al ponerle la mano en la cara lo he visto-le confesé yo.
-¿Sigue ahí?-Quiso saber Iván muy preocupado.
-No, acabo de mandarlo a la cueva, con el pretexto de que tu lo estarías
esperando allí con Ann Marie y que estaba preocupada por ti-.
-¿Eran ciertas mis sospechas?-Seguía indagando mi dulce ángel.
-Si,
así es ¿Está todo preparado?-Quise saber yo, hice una breve pausa tras lo cual
quise saber-¿Entonces Ann Marie…?-.
-Exactamente-.Concretó con suma precaución mi adorado Iván.
-¿Crees
que todo saldrá según lo planeado?- Quise saber yo con auténtica preocupación.
-No
lo sé, ahora solo nos queda esperar- fue la respuesta de mi dulce ángel , tras
lo cual hice una breve pausa y como si hubiese recordado algo verdade- ramente
importante añadió -¿Te ha hecho o dicho
algo?¿Qué ha sucedido mientras habéis estado juntos?-
-Ya te he dicho que estoy bien no te
preocupes-Le dije yo para tranquilizarlo una vez más-hice una breve pausa y
comencé a relatarle-Durante lo que ha durado el trayecto en coche me ha contado
una extraña historia de Michel y su familia: En la primera versión Jean Pierre
era un demonio que tenía esclavizada a su madre y en la segunda era su ojito
derecho. También me ha contado como se realizó la detención de Jean Pierre.
No
sé, todo me ha parecido muy extraño, una pura contradicción-.
-Si,
es cierto es todo un sin sentido…pero me alegro de que lo hiciera así se ha
descubierto él solo-Asintió mi dulce ángel.
-¡Qué
cabeza la mía casi me olvido!- Exclamé yo con urgencia
-¿Qué
pasa cielo?-quiso saber él preocupado
-Nada más irse él, Terry se ha dado cuenta que del bolsillo del pantalón se le
ha caído un extraño anillo con una gran piedra de jade por la que veo muchas
escenas en las que salgo yo- Traté de narrarle yo lo más fielmente posible esta
ultima parte.
-¿Podrías
describirme alguna de esas escenas?-Quiso saber él.
-La que mejor recuerdo es yo corriendo con unos extraños ropajes por un mercadito
medieval seguida de Jean Pierre y Lady Violet mientras me gritaban algo-Le
narré yo lo mas concretamente que pude.
-Aún no es tarde Alana, aún estás a tiempo de retirarte -Me intentaba convencer
él seriamente preocupado.
-Lo sé mi amor, lo se, pero si como el dice soy la hija de Alaïs esto solo
lo puedo resolver yo de hecho yo no temo por mi, pero en cambio tu si que me
preocupas-Lo traté de calmar yo.
-¿Eso te ha dicho él?-Me preguntó él extrañado
-Si, así es y eso ha sido su perdición, eso y hablarme de Michel como si
fuera un viejo amigo-Le confirmé yo
-Anula
todos tus planes para hoy, aléjate de ese anillo y quédate en casa-Me seguía
insistiendo él en su afán por protegerme.
-Así lo haré y tu ten mucho cuidado ¿De acuerdo? Yo mientras indagaré en el
diario personal de Alaïs haber si puedo encontrar algo que nos ayude- Concluí
diciendo yo.
A
posteriori subí al antiguo cuarto de Alaïs que ahora lo había habilitado para
mi me dí una ducha de agua caliente, tras lo cual me puse cómoda y me bajé de
nuevo al salón esta vez con el diario de Alaïs para leerlo detenidamente y ver
si nos podía ayudar a Iván y a mi en aquella caza de brujas la cual me tenia
bastante confusa, pues entre los últimos acontecimientos del día y lo que
acababa de presenciar en la persona de Cristov o quien quiera que fuese aquel
ser me parecía todo tan irreal… era como estar viviendo en medio de un sueño
que a pasos agigantados se convertía en pesadilla.
Una
vez bajé de la habitación me preparé un chocolate caliente para paliar los
efectos del frío y junto a mi bolita de pelo me tumbé en la alfombre de
cachemir apoyando los codos sobre unos llamativos cojines indios que había en
el suelo muy cerca de la chimenea encendida para a posteriori y casi sin darme
cuenta tan inmersa en mis pensamientos sumergirme en mi lectura:
31-Abril-5017
Hoy he decidido escribir mi historia desde el
principio.
No
se de que acciones me arrepiento y de cuales no de mi vida, pues a veces pienso
que si no me hubiera precipitado tanto a la hora de casarme con Byron no habría
tenido que ocultar en ningún momento mi
amor con Ángel .
Por
otro lado hasta que lo conocí a él
estaba tan enamorada y cegada por mis sentimientos por Byron… se que no
debí engañarlo, que no estuvo bien, pero
el amor tan puro y la paz espiritual que me proporciona Ángel no la tenía con él, con él era todo fuego y pasión además me ví obligada a renunciar a una parte importante
de mi sin la cual no puedo vivir.
Desde
el momento que nos descubrió a Ángel y a mi
haciendo el amor en l a playa lo último que me dijo fue que cada 1000
años nacen en el mismo sitio y en el mismo lugar un ángel y un demonio a día de hoy sigue resonando como
una sentencia en mis oídos y desde entonces aunque abiertamente no lo quiera
reconocer le doy muchas vueltas y vivo con miedo, pero no por mi si no por esas criaturas inocentes que crecen
ajenas al margen de todo o esa creencia desearía tener yo pero algo me dice que
no va bien, pues son uno seres muy especiales y distintos de los demás y
perciben lo que los demás no pueden a pesar de su corta edad.
Las
preguntas que más asaltan mis pensamientos como dos nubes viajeras son:¿Por qué
me tuve que enamorar de Byron si era Ángel quien estaba en mi destino? ¿Quiénes
son ese ángel y ese demonio del que me hablaba Byron? Hay tantos posibles
candida-tos…¿Por qué el destino se ha puesto en mi contra? Pero lo que más me
asusta sin lugar a dudas es que lo pague mi dulce Alana, quizá no tenga el poder para salvar a todo un pueblo pero si
puedo protegerla a ella.
En
ese momento, sonó el teléfono sacándome a medias de mi ensimismamiento y sin
apenas levantar la vista del diario de Alaïs descolgué el teléfono para atender
a mi interlocutor-¿Si?-.
-Alana
soy yo, Iván ¿has descubierto ya algo con el diario?- Quiso saber él tan
impaciente como intrigado.
-Nada
más de lo que ya sabía pero esto comienza a ponerse interesante-Le aseguraba yo
sin poder apartar la vista del díario. Hice una breve pausa tras lo cual me
interesé- ¿y por ahí como va todo?-.
-Sin
novedad aquí por ahora no ha venido nadie-.Me informó mi dulce ángel y a
posteriori añadió- yo seguiré aquí vigilante y tu sigue buscando algo que haya
dejado escrito Alaïs que pueda darnos alguna pista-.
-Así
l o haré- Le aseguré yo.
-yo
seguiré aquí a la expectativa dispuesto aseguir con el plan adelante- Me
comunicó él.
-Ten
cuidado amor- Le pedí yo antes de colgar.
-Descuida
así lo haré- Me aseguraba él
CAPITULO VI CAMBIO DE IDENTIDAD
-Eres
un inútil Michel, no sirves para nada,
esta era la última oportunidad que te daba para reformarte y me has vuelto a
fallar, eres la vergüenza de esta familia.
Ni
siquiera has conseguido ponerle el anillo de compromiso para anular su voluntad
y conseguir sus poderes y no me lo niegues por que desde el pozo lo he visto
todo.
¿sabes que creo? Que te has enamorado de esa
chica y eso te ha vuelto débil y más inútil que de costumbre.
Debí
haber mandado a tu hermano a cumplir esa misión. No si ya sabía yo que no podía
confiar en ti, si siempre me has fallado ¿por que iba a ser diferente ahora?, eres un
fracasado- Le gritaba furiosa lady Violete al mayor de sus hijos frente a
frente.
Michel a cada acusadora palabra que salía de los
labios de su madre más furioso se ponía transformándose cada vez más en el ser
que llevaba en su interior: Sus rasgos amables se volvían cada vez más duros en
tanto unos grandes colmillos se dejaban ver por su boca, su piel morena se tornaba a pasos agigantados cada vez más pálida, al tiempo que una gran
bola de fuego iba creciendo cada vez más y más en su mano derecha.
Apunto
estaba Michel de arrojarle a su madre la
bola de fuego cuando de forma inesperada Jean Pierre medió entre los dos a
favor de su hermano gemelo- Ya basta Michel, es nuestra madre- hizo una breve
pausa y prosiguió acusando a su madre-,ya basta madre mi hermano no es ningún
inútil, de todo lo que ha pasado la culpa es tuya. Si me hubieras mandado a mi
como te pedí desde un principio en lugar de a él, nada de esto habría sucedido
y si sabías que esto iba a pasar si lo
mandabas a él y aún así lo hiciste, más estúpida eres tu, así que mejor te
callas-
-Pero
Jean Pierre…-Dijo asustada a la par que asombrada su madre ya que no se
esperaba esa reacción de su ojito derecho del cual estaba totalmente orgullosa
por la maldad innata que lo caracterizaba.
A
pesar de la bondad de Michel estaba tan poseído por la ira que de nada
sirvieron los intentos por tranquilizarlo de su hermano por lo que comenzó a
bombardear a su madre con tres bolas de fuego acertándole en el brazo izquierdo
con la primera, la segunda lady Violete la esquivó con gran facilidad y la
tercera en el hombro derecho.
Jean
Pierre único testigo de aquella asombrosa escena entre madre e hijo no hizo
esta vez nada por evitarla, es más en su cruel mirada se adivinaba que por
primera vez se identificaba de verdad con su hermano gemelo y se sentía
orgulloso de él. Era su madre si, pero llevaba toda la vida esperando que
Michel se transformara en fiel reflejo de lo que el era y en aquel momento era
como mirarse en un espejo.
-“Ahora
si que parece que puede haber más futuro para nuestra raza“-pensó Jean Pierre
orgulloso de su hermano.
-
¡¡¡Michel!!! - Exclamó lady Violet más asombrada que dolida e incluso puede
decirse que en el fondo se sentía orgullosa ya que aunque en sus ataques era
silencioso como una pantera su
hijoMichel le trajo a la memoria
recuerdos de sus inicios como bruja y vampiresa e incluso podía decirse que probablemente
llegase a ser más maligno que su hermano Jean Pierre quien había sido desde
siempre su ojito derecho.
-“De
hecho”-comenzó a pensar-“es como si Michel a pesar de ser un hombre adulto
comenzara a despertar a la vida como brujo y vampiro”.
“Si,
seguro que es eso”-concluyó convencida para si Lady Violet, mientras pese a la
gravedad de sus heridas estas se auto regeneraban y se curaban por si mismas.
De
repente, el silencio se hizo entre los
tres hasta que Michel lo rompió lanzándole una pregunta irónica a su madre – ¿Y
bien madre te sigo pareciendo tan inútil?-.
-Me
complace que demuestres quien eres, pero la próxima vez que sea con tus
verdaderos enemigos no conmigo- Le reprochó duramente Lady Violet negándose a
comportarse como una humana diciéndole a su hijo lo orgullosa que estaba de él
por miedo a convertirse en un ser débil como la mayoría de los humanos, aunque
fuese en aquel momento en su interior lo que más deseara.
Michel
ignorando las palabras de su madre de forma dura y rotunda la previno- Y que
sea esta la última vez que pones en duda mi valía y me tachas de inútil o la
próxima vez te aseguro que no seré tan compasivo contigo-.
Jean
Pierre más orgulloso todavía de su hermano mayor si cave lo invitó- Hermano
sígueme que tenemos que celebrar tu surgimiento al lado de las sombras con un
gran reserva que tenía guardado para una ocasión especial y no se me ocurre
otra mejor que esta-.
-Vamos-
Aceptó Michel de buen grado, mientras en su rostro se dibujaba una gran sonrisa
de suma complacencia por los últimos acontecimientos acaecidos esa noche, en
tanto seguía a su hermano por el grande y frondoso jardín hasta el
salón-comedor.
Jean
Pierre escogió con cuidado una de las botellas del mueble bar y en tanto la
blandía en sus mano le anunciaba a su hermano- Cosecha del 98-.
-Déjame
ver- Le pidió Michel en tanto la cogía de su mano, tras lo cual leyó en voz
alta – ¡¡¡Rh negativo y del 98, esto si es un gran reserva!!!-.
-Te
lo dije hermano, te lo dije- Le recordaba Jean Pierre feliz , mientras cogía
dos elegantes copas de pie alto. Hizo una breve pausa y le inquirió – y dime
hermano como te sientes?-.
-Poderoso-
fue la breve aunque contundente respuesta de Michel.
-¿Por
qué te has convertido ahora en lo que eres? ¿Por qué ahora y no antes?- Siguió
indagando curioso Jean Pierre.
-No
lo se y tampoco me importa, solo se que ese es ahora mi verdadero interior y
que me siento poderoso e invencible y antes de que me preguntes no me importa
el pasado, solo el presente-.
-No
esperaba menos de ti hermano, haces que me sienta orgulloso-.Lo aplaudió su
hermano entre sorbo y sorbo, tras lo cual añadió- y cambiando de tema, ¿Qué te
parece la sangre?-.
-Es
añeja, pero tiene un gusto dulce y fresco a la vez que entre sorbo y sorbo
mediante el paladar suavemente seduce los sentidos-.Fue la respuesta sugerente
de Michel.
-Vaya
hermano estás hecho un auténtico sibarita- Exclamó sorprendido aunque no
extrañado Jean Pierre.
-Tu
sabes que siempre he sido un gran gourmet y un gran catador- Le recordó Michel
como si la relación que siempre hubiesen tenido hubiese sido cordial más que
distante pues a pesar de su reciente cambio a
Michel no se le olvidaba que aunque su hermano siempre lo había
protegido pese a ser el menor de los dos también se había mantenido al mismo
tiempo en una actitud distante “por su propio bien” como ya le dijo él cierta
vez, pero ahora ya eran los dos iguales ahora si podían ser como verdaderos
hermanos.
-Si,
es cierto, no había más que verte comer y beber en la mesa, nunca he visto nada
igual-Asintió Jean Pierre.
-Me
ha encantado este rato de charla y buena sangre contigo hermano y por mi
seguiría aquí sin moverme, pero ya me he demorado bastante y tengo que darme
prisa en llegar antes de que comiencen a sospechar. He de acabar con ese ser
molesto que es Iván si quiero tener el
terreno libre con Alana, pues mientras que él esté por medio no habrá
nada que hacer-.
-Después
de acabar con él ¿Cuál es tu plan?-
Quiso saber impaciente Jean Pierre a la par que con una maligna sonrisa.
-Todo
a su debido tiempo hermano, todo a su debido tiempo-lo trató de tranquilizar
Michel tras lo cual salió volando de allí.
Yo
de nuevo sumergida en el diario de Alaïs no me enteré de los ladridos de
advertencia de Terry cuando Michel pasó sobrevolando la casa de Alaïs.
En
la librería del salón se halla el secreto de las flores que es a mi pensar algo
que toda hada blanca debería conocer, más quien descubra sus secretos a nadie
los debe revelar ya que sus resultados aún tratados por manos expertas pueden
llegar a no salvar.
Las
manos que lo rescaten del olvido deben ser suaves como la seda de pulso firme y
su poseedora debe ser paciente y saber cual es el momento oportuno de actuar…
-Estoy
cansada de tanto leer, necesito un poco de acción-le comunicaba yo a mi pequeño cachorrito. Dicho lo cual me levanté
del suelo, me dirigí hacia la estantería y comencé a buscar un libro que se
llamase “El secreto de las flores” aunque quizás por el cansancio, no las tenía
todas conmigo de que fuese eso lo que debería buscar.
Pero
al llegar a la estantería tras rebuscar entre los libros de la primera
estantería superior mis ojos al azar se
posaron en un libro de tapas duras de cuyos adornos de coloridas flores en relieve resultaba tremendamente
revelador, lo saqué del lugar de donde durante no se sabe cuanto tiempo
había
permanecido dormido. La confirmación de que era el libro que andaba buscando la
encontré al leer sobre el broche dorado
que cerraba dicho libro el sugerente titulo de “ El Libro de las Flores”.
-“
Que coincidencia”- pensé yo asombrada.
Siguiendo
mi instinto apreté el centro del broche del libro hacia adentro y a
consecuencia este se abrió.
En
un pequeño papel casi oculto en una de
las esquinas interiores del libro había un papel escrito a mano con historiada
y elegante letra el cual me reveló el secreto que tan celosamente
había ocultado en su interior a ojos vista durante largo tiempo.
“
El umbral de la muerte”
INGREDIENTES:
-
3 rosas negras perfumadas
-
5 campanillas azules salvajes
-
1 flor roja de diente de león
-
7 flores de escaramujo rojas
PREPARACIÓN:
-1º
Se pone a hervir en un cazo las 7 flores de escaramujo rojas hasta que
queden reducidas a un espeso brebaje.
-2º Al
mismo tiempo en un caldero se pone a hervir las 3 rosas negras
perfumadas, las 5 campanillas azules salvajes y los pétalos de la flor de
diente de león reservando el polen.
-3º Al liquido resultante de esta mezcla se le
añadirá el escaramujo reducido.
4º Finalmente y tras los dos últimos hervores se
espolvoreará con el polen del diente de león y ya estará listo para usarlo
mientras se dice el siguiente conjuro.
CONJURO
:
En
el umbral de la muerte entraré y durante un corto periodo de tiempo allí
permaneceré.
ADVERTENCIA:
Si
el antídoto no se administra a tiempo la persona o personas hechizadas perderán
la posibilidad de regresar a la vida.
A
pie de página había insertada la siguiente nota:
La
hechicera que realice este conjuro antes de sacarlo del laboratorio y nada más
terminarlo deberá lanzar sobre él un conjuro personal de protección para que en
caso de que caiga en malas manos solo traiga consecuencias negativas para quien
lo robó.
Tras
leer esto mi mente automáticamente me dictó cual debía ser ese conjuro el cual
rezaba “Este conjuro a mí amado la vida devolverá y si cayera en otras manos al
enemigo sin posibilidad de retornar la suya quitará” y antes de que se me olvidara lo apunté bajo
el conjuro.
-Que
interesante-musité yo tras leerlo a la par que me apoyaba en la librería
dispuesta a leer más, cuando en ese momento y para mi sorpresa la librería se corrió hacia un lado dejando
paso a un oscuro pasadizo secreto.
Yo
guiada por mi natural curiosidad, pero sin olvidarme de Iván cogí el
móvil, El Libro de las Flores, encendí la tea que había
al otro lado de la librería y partí con mi bolita de pelo rumbo a lo
desconocido.
Ni
un metro llevábamos andando en aquel oscuro y polvoriento pasillo cuando de
pronto, al final de este una antiquísima puerta de madera elaborada a mano con
mágicas figuras en las que entre otras se representaban los 4 elementos
interrumpía nuestro camino.
-Creo
que ya hemos llegado a nuestro destino Terry-Le comunicaba yo a mi pequeño
cachorrito.
De
pronto y casi sin darme cuenta algo llamó mi atención: la cerradura de la
puerta era tan grande y tenía la misma extraña forma que el broche del libro
por lo que probé a usarlo como llave.
–“Estas
cosas solo ocurren en las películas pero quien sabe si a mi también me
funcionará”- pensé yo esperanzada. Y dicho y hecho el broche entró
suavemente en la cerradura y del mismo modo pese al paso de los años abrió con
total suavidad la puerta.
Una
vez dentro, no me podía creer todo
cuanto me rodeaba: hierbas y flores durante largo tiempo extintas,
especias, tubos de ensayo, calderos y diversas pociones y ante mi en un atril
algo imprescindible en el buen hacer de toda buena hechicera adornado con un pentagrama símbolo inequívoco
de la más poderosa magia un libro de recetas mágicas llamado El Libro de los
Sueños.
Acto
seguido y sin más premura coloqué El Libro de las Flores sobre la polvorienta
mesa y sin más premura me senté en una silla para a posteriori comenzar a
ponerme al día con su lectura .
De
pronto e inesperadamente noté a mi espalda unos ojos fijos en mi y al volverme
vi a Alaïs mirándome con la mejor de sus sonrisas al tiempo que me decía-El
tiempo pasa inexorablemente Alana-.
Yo
de algún modo supe a lo que Alaïs se refería por lo que dejé a toda prisa lo
que estaba haciendo y tan segura como meticulosamente como si llevase toda la
vida haciéndolo comencé ha preparar el conjuro que había encontrado oculto en
el libro de las flores.
Sin
vacilar enseguida supe donde encontrarlo todo y como poseída por algún
invisible conjuro mágico sin perder más tiempo comencé a realizar el conjuro
que me tenía que ayudar en la misión secreta que tenía con Iván.
Bajo
la atenta mirada de Terry que me observaba en silencio en mi ir y venir comencé
sacando de un antiguo tarro de cristal
unas flores de escaramujo escarlata para a posteriori echarlas en un
cazo que previamente había puesto con agua a hervir.
En
el mismo estante que segundos antes había hallado la flor de escaramujo
encontré sin dificultad alguna las rosas negras perfumadas, las campanillas
azules salvajes así como algunas flores de diente de león que mencionaba la
receta de donde a posteriori tomé la cantidad indicada y la eché a un pequeño
caldero reservando el polen del diente de león.
Tras
una larga media hora que se me hizo interminable, le añadí el escaramujo
reducido y con los dos últimos hervores tal como indicaba la receta
espolvoreé con el polen del diente de
león el brebaje resultante.
Una
vez terminado dicho conjuro lo aparté a
una mesa donde había diversos tubos de ensayos y sin más demora me puse a
preparar el antídoto cuya fórmula me vino de repente a la cabeza como si la
conociese desde siempre.
Empecé
por hervir en un pequeño caldero 13 flores blancas de siempre viva a las cuales
le añadí tras el primer hervor 7 flores de naranjo cuyo liquido resultante y
acto seguido en tanto lo guardaba en un tubo de ensayo pronuncié el siguiente conjuro:
“Este
conjuro a mí amado la vida devolverá y si cayera en otras manos al enemigo sin
posibilidad de retornar la suya quitará”
Teniendo
presente en todo momento las palabras de Alaïs salí de casa a toda prisa
llevando conmigo ambas pociones, cuando al llegar a la puerta de entrada de la
casa la voz de Alaïs me frenó diciéndome- Aún no es el momento pequeña-tras lo
cual me dio una infusión en una taza de la cual sin vacilar bebí, tras lo cual
de forma inmediata caí en un extraño y profundo sueño.
Yo
ataviada con un largo vestido de color añil levitaba de píe detrás de Michel en
el momento que él a no más de tres
metros se posaba en el suelo frente a Iván al tiempo que se transformaba en
Cristov .
-No
tan rápido Michel – Le advertí yo a viva voz en tanto mis ojos se tornaban
achinados y mi sonrisa malévola y en el momento que el se giró a mi sorprendido
levanté las manos y le lancé directo al corazón una fuerte y blanca ráfaga de
energía que le arrancó desde lo más profundo de su ser un alarido de dolor en
tanto se transformaba a un tiempo en Michel, Cristov y el vampiro que llevaba
dentro derrotándolo en apariencia y llamando la atención de Jean Pierre a un
tiempo que en cuestión de segundos se colocó junto a su hermano dispuesto a
defenderle y a tomar su lugar en la lucha.
-No
sabes durante cuanto tiempo he esperado que llegase este momento mi “querida”
Alana-Me aseguraba con una sonrisa maliciosa Jean Pierre con intención de
intimidarme.
-Pues
espero no causarte una gran frustración ni ningún tipo de trauma Jean Pierre,
pero aún no ha llegado tu oportunidad.
Se
me ocurre una cosa, ¿Por qué no aprovechas esta oportunidad que el destino te
brinda para entrenar un poco más para cuando tengas que medirte con alguien de
mi categoría? Yo creo que sería una buena idea si no me crees siempre podrás
consultarle a tu querida madre que seguro que en este momento se halla asomada
a su pozo del destino para ver que es de sus adorados hijos-Le increpé yo
burlándome de él y de su osadía y acto seguido como por arte de magia me
desvanecí en el aire.
En
ese momento me desperté algo aturdida en el suelo del porche de la casa de
Alaïs y minutos después cuando me despejé me di cuenta de algo en lo que no
había reparado hasta el momento en la parte izquierda de la entrada había un
gran árbol de Eucalipto del cual tomé varias de sus hojas y ya sin más premura
fui en busca de mi amado Iván.
Me
faltaban dos metros para llegar a mi destino cuando no mucho más lejos observé
a Jean Pierre presa de una furia
desmedida intentando ayudar a su hermano Michel
a que se levantase, mientras este en el suelo se retorcía y aullaba de
dolor.
Yo
al tiempo que observaba aquella fraternal y terrorífica escena pensaba
fascinada en la posibilidad de que aquella extraña experiencia por la que
acababa de pasar no fuese un sueño si no algo real ante lo cual por mi mente comenzó a pasearse la duda de
que era realmente Alaïs y por que yo tenia el don de poder verla.
Tras
unos segundos despejé mi cabeza de toda duda y tomé un atajo para no ser vista
hasta llegar a donde estaba mi querido Iván.
-¿Qué
haces aquí Alana?-Quiso saber Iván preocupado.
-Leyendo
el diario de Alaïs descubrí un hechizo
que nos puede ayudar-Le comuniqué yo eufórica.
El
como si no me hubiera oído me reprochó –No estoy nada contento con que hayas
salido de casa y estés aquí-
-Pero,
¿has oído lo que te he dicho?- Me intenté hacer oír yo en tanto blandía en mi
mano el tubo de ensayo.
-¿Qué
es eso?- Preguntó por fin Iván sumamente intrigado.
-Un
conjuro que encontré en uno de los libros de la biblioteca de Alaïs que por lo
que se nos puede ser muy útil –Le comenté yo
-Ponme
al día- Me pidió Iván sumamente intrigado y así lo hice yo, tras lo cual acabé
diciendo- …y para que todo salga bien tu debes morir-.
-¿Crees
que es seguro?- Me inquirió él preocupado.
-¿
Confías en mi?- le inquirí yo.
-
Tanto que pongo mi vida en tus manos- Fue su respuesta.
-
En ese caso bébete esto de un trago - le pedí yo en tanto recitaba el siguiente
conjuro
En
el umbral de la muerte entraré y durante un corto periodo de tiempo allí
permaneceré.
Instantes
después el cuerpo sin vida de Iván se
desplomaba pesadamente en el suelo.
Yo
me arrodillé a su lado y con las hojas de eucalipto trencé una pulsera que
seguidamente até a su muñeca derecha, tras lo cual y sin más demora volví rápidamente a casa
para prepararme para la gran batalla.
-¡Maldita
niña sabelotodo! En cuanto mate al cursi de su amigo ya veremos lo fuerte que
es-Exclamaba Jean Pierre con los ojos llenos de ira, en tanto intentaba poner a
su hermano a salvo.
Una
vez apoyó su espalda contra un árbol
hasta que se recompusiera, se lanzó hacia el lugar donde se encontraba Iván
cuyo cuerpo sin vida yacía en solitario en el suelo.
-¡Esta
muerto!- Exclamó sorprendido al observarlo de cerca y no oír ni el más mínimo
sonido de los latidos de su corazón con el agudo oído que habían desarrollado
los vampiros de su generación, tras lo
cual comenzó a mirar alerta a su alrededor buscando un posible enemigo, pero
tan solo se vio solo ante un gran silencio en medio de la enorme oscuridad que
lo rodeaba.
Desde
arriba el espíritu de Iván sonreía al observarlo desconcertado.
Tras
cinco minutos de estar a la expectativa
cansado de esperar sin que nada sucediera, Jean Pierre decidió salir
volando de allí dispuesto a cumplir su venganza hasta las últimas consecuencias.
CAPITULO 7 UNA BATALLA
ÉPICA
Yo
ataviada con un quimono lila andaba a grandes zancadas por la orilla de la
playa en aquella oscura y tormentosa noche iluminada tan solo por el intenso
brillo plateado que poseía la luna llena esperando impaciente el momento de
comenzar a luchar, en tanto Jean Pierre con los ojos inyectados en sangre y
presa de una furia desmedida voló por el negro cielo hasta llegar finalmente
donde yo me encontraba.
A
la par que aterrizaba de pie lentamente y delante de mi de forma progresiva,
Jean Pierre se transformaba en el monstruo que llevaba dentro: de su boca
comenzaron a salir unos grandes colmillos de vampiro en tanto su piel se volvía
pálida como la luna, su 1´80 de estatura se convertía en dos metros de alto y
de sus oscuros ojos parecían salir dos chispas de fuego.
-Vaya
parece que al final te dignas a aparecer-Le “reproché” yo impaciente
-Cuando
empiece contigo desearas no haber nacido-Me aseguró él con la voz sumamente
grave y antes de que pudiera reaccionar, dos grandes bolas de fuego atravesaban
mi corazón dándome muerte y cayendo al suelo pesadamente.
Jean
Pierre dando por concluida la batalla se giró dispuesto a marcharse.
En
ese momento protegida y rodeada por la magia blanca más pura mis vestiduras se
rasgaban saliendo de mi espalda dos grandes brillantes y coloridas alas propias
de las hadas, mis orejas se volvieron puntiagudas y mi quimono lila se
convirtió en un corto vestido de hada .
Jean
Pierre con una sonrisa de satisfacción en su rostro se disponía a dar el primer
paso para alejarse de allí cuando de repente, yo de pie tras él le decía
decepcionada-No pensé que me lo fueses a poner tan fácil Jean Pierre- tras lo
cual añadí-“Cada 1000 años, nacen el mismo día a la misma hora y en el mismo
lugar un ángel y un demonio” adivina quien soy-.
-Esta
claro que el ángel cursi por que si yo soy el demonio….-Comenzó diciendo muy
seguro de si mismo él.
-…No
tengo yo tan claro que seas el demonio, yo más bien te tengo por un tonto con
muy mala leche-Lo corté yo ridiculizándole.
El
espíritu de Iván flotaba a mi lado en tanto me decía al oído entre risas- Mira
que te gusta provocar-.
-Maldita
niñata insolente ahora sabrás lo que es bueno-Me amenazaba Jean Pierre cada vez
más fuera de si.
A
posteriori y sin más premura juntó sus dos manos de donde salió una enorme bola
de fuego que a la velocidad del rayo me envió, la cual dicho sea de paso, no me
costó nada evitar y enviarla al mar muy cerca de él llegándole a salpicar
algunas gotas de agua al tiempo que Jean Pierre daba asustado un salto hacia
atrás alejándose un poco más del mar.
Yo
en tanto sobrevolaba el mar sabedora del efecto que produciría el agua salada
sobre él me burlaba diciéndole-¿Qué pasa chiquitín? ¿Te da miedo un poco de agua?-.
Antes
incluso de poder tener opción a contestar, el invisible espíritu de Iván en
forma de titán y de dios del mar se hizo notar al golpear su gran tridente
sobre el agua enviándole una gran ola que lo cubría por completo.
Jean
Pierre rápido de reflejos utilizó todos sus poderes para alejar de si aquella
gran ola que sin remedio se cernía sobre él consiguiendo no sin gran esfuerzo
apartarla de si.
-Ya
está bien de juegos, ya me he cansado de perder el tiempo-Me hizo saber a viva
voz Jean Pierre.
-Ya
estamos los dos de acuerdo en algo-, le hice saber yo tras lo cual le pregunté
burlona ¿Tienes algo que hacer esta noche?-
-¿Te
estás mofando de mi niñata?-Me reprochaba él fuera de si viendo que no tenía
modo de hacerse respetar por mi.
-Ey
Ali no me dejes fuera del juego-Intervino Iván a sabiendas de que eso aún lo
sacaría más de sus casillas.
-Tu
estás muerto Iván, esta batalla la he de librar yo sola-Le contesté yo con una
gran sonrisa de complacencia.
-Querrás
decir que me has dejado fuera de juego para divertirte tu sola-Bromeaba Iván.
-A
ti no te puedo engañar mi dulce ángel, me conoces incluso mejor que yo
misma-Acepté yo sin apartar la mirada de mi enemigo a la par que me concentraba
lo suficiente para telepáticamente interrumpir sus poderes e impedirle así que
pudiera volar y comunicarse con su familia entre otras muchas cosas.
Intentando
hacerme perder la concentración me confesó- Fui yo quien mató a tu madre. Me
divertí mucho verla suplicar por su vida-.
Yo
concentrada cada vez más le contesté- No se a quien habrás matado tu pero de
seguro que no ha sido a Alaïs Deveroix, las Deveroix somos de otra casta-hice
una breve pausa y añadí-Te contaré esto como va: las hadas permanecemos
dormidas y en las sombras hasta que muere nuestra parte humana y entonces volvemos
a la vida en nuestro verdadero origen el de hadas, en cambio,¿En que se queda
un vampiro con mal genio y fanfarrón?-.
Jean
Pierre no sin gran esfuerzo, logró liberarse las manos tras lo cual dirigió
hacia mis alas dos grandes bolas de fuego acertando de lleno y haciéndolas
jirones a consecuencia de lo cual me hundí en el mar, para momentos después
emerger del fondo totalmente seca con unas alas tan grandes y fuertes como las
de un ángel y tan ágiles y llenas de magia como la más poderosa de las hadas.
Jean
Pierre al observar aquel nuevo renacimiento mío, rugió de rabia, tras lo cual
le dije sarcástica –Tu nunca aprendes,¿Verdad? A cada ataque tuyo me vuelvo
cada vez más inmortal y poderosa. Ahora ya me he divertido lo suficiente
contigo así que prepárate a morir-.
En
ese momento me desdoblé intentando confundir a mi enemigo al tiempo que le
otorgaba a cada una de mis múltiples personalidades un poder distinto.
Él
sorprendido ya que no se esperaba aquello exclamó-¡Pero que demonios... –y sin
más premura comenzó a disparar rayos y bolas de fuego contra todas mis
personalidades suponiendo que así daría con mi verdadero yo.
Cuando
todas y cada una de ellas renacieron con sus alas de ángel nos dimos la mano y
comenzamos a danzar a su alrededor en tanto entonábamos cánticos a la par que
cada una de nosotras usaba sus poderes contra él y en un momento que apartó los
ojos de mi todas las Alanas volvimos a ser solo una y antes de que pudiera
reaccionar, comencé a batir mis alas al tiempo que me hacía invisible para a
posteriori a la velocidad de la luz girar alrededor de él creando un gran
huracán tras lo cual levanté el vuelo y me alejé de allí y tal y como tenía
planeado, sus poderes empezaron a descontrolarse y a volverse contra él
atacándolo sin cesar una y otra vez, hasta que su cuerpo caía desplomado al
suelo, en tanto adoptaba la forma de todas y cada una de las victimas a las que
les había quitado la vida para finalmente perder su forma de vampiro y quedar
simplemente en un hombre normal y corriente.
Yo
en tanto observaba desde arriba como Michel agachado junto a su hermano gemelo
intentaba reanimarlo opiné con desprecio-He ahí los despojos de un vulgar
asesino en serie-.
Michel
al oírme abandonó el cuerpo sin vida de su hermano sabedor de que ya no se
podía hacer nada por él, tras lo cual se puso en pie y mirándome a los ojos me
declaró -Se que tu no eres la culpable que fue en defensa propia, pero eso no
significa que te pueda perdonar por lo que has hecho, ahora si me disculpas
tengo que vengar la muerte de mi hermano-.
Dicho
lo cual se alejó de allí volando a la velocidad de la luz
-¡Estoy
rodeada de inútiles!-Exclamó Lady Violet tras observar como el más fiero de sus
hijos había muerto a mis manos y como Michel se había retirado sin luchar si
quiera, tras lo cual añadió-Está claro que si quiero que salgan bien las cosas
las tengo que hacer yo misma-.
Dicho
esto abandonó el pozo que le mostraba el presente y el futuro de sus
adversarios y salió enfurecida de su jardín camino de la playa.
Me
encontraba yo intentando devolver a la vida a mi dulce Iván cuando a lo lejos
oí la voz de Lady Violet que me increpaba-Tu has matado a mi hijo y ahora
pagarás por ello-.
Como
salido de la nada Michel se colocó entre ambas a la vez que furioso le
ordenaba-Deja a Alana en paz madre ella no es la culpable de que mi hermano
haya muerto la culpable eres tu, que desde niño lo criaste y educaste como a un
brujo y un asesino sin piedad para que cuando llegase el momento estuviese
listo para enfrentarse a Alana.
Mientras
las victimas eran brujas de poca monta no había problema y siempre te sentías
orgullosa de él por que había demostrado tener tu misma sangre fría y tu vena
asesina, pero jamás lo preparaste para enfrentarse con la verdadera Alana y
¿Sabes por que? Por que ni si quiera tu sabes realmente hasta donde llegan sus
poderes.
Si
mi hermano hoy a muerto es solo por tu culpa por que eres demasiado cobarde
para enfrentarte a alguien que sabes que posiblemente sea más poderosa que tu y
lo mandaste a él a hacer el trabajo sucio-
-Estás
dejando escapar a la asesina de tu hermano-Le aseguraba Lady Violet voz en
grito.
-No,
tu eres la verdadera asesina y te lo voy hacer pagar con la muerte-Le replicó
Michel ya en su forma de vampiro en tanto le lanzaba una gran bola de energía.
Lady
Violet mientras muy hábilmente esquiaba su ataque le aseguró-Serás insolente…me
avergüenza ser tu madre-.
-Tranquila
todo el mundo sabe que conmigo jamás te comportaste como tal-Se burló él en
tanto la volvía a atacar esta vez arrojándole un cuchillo de fuego que hizo
mella en su negro corazón al tiempo que se reía a carcajadas, tras lo cual le
aseguró- Pequeño insolente….no deberías enfrentarte a quien es más poderoso que
tu sobre todo cuando eres un novato y un perdedor. Solo hace dos horas que eres
vampiro y ya te crees mejor que yo-.
-Cuidado
madre tu egolatría puede ser tu perdición- Le advirtió a modo de amenaza
Michel.
-Empiezas
a hablar como tu padre, otro perdedor-Le intentaba ofender Lady Violet a su
hijo para que perdiese la concentración y poder derribarlo con mayor facilidad.
-Creí
que esto era un duelo a vida o muerte madre, no una reunión social a la hora
del té-Lo provocaba Michel siguiendo la misma táctica que su madre pero a
diferencia de ella consiguiendo su objetivo de tal modo que su próximo ataque
fue del todo fallido.
-¿Eso
es todo lo que sabes hacer?-Le preguntó Michel burlón.
En
ese momento de forma fortuita vi prendido en el cuello de Lady Violet un cordón
negro con una piedra de jade en forma del símbolo del infinito, fue entonces cuando
comprendí de algún modo que aquel amuleto era lo que la hacía inmortal.
Iván
al verme la misma sonrisa diabólico-seductora que solía poner cuando tramaba
algo me dijo-Conozco esa sonrisa, ¿Qué te traes entre manos?-.
Cuando
yo le conté mi plan él me contestó-No me gusta Ali, si decides llevar esa plan
acabo te jugaras la vida-.
-Tranquilo
mi dulce ángel recuerda que soy inmortal-Lo traté de tranquilizar yo.
Aprovechando
lo absorta que Lady Violet estaba en la contienda con el mayor de sus hijos
extendí mi mano hacia su colgante y con una gran fuerza invisible lo atraje
hacia mi.
Una
vez estuvo en mi poder y antes de que su dueña lo pudiera echar de menos me
apresuré a echarle el siguiente conjuro-A tu dueña originaría volverás y el
efecto contrario al que has ejercido siempre en ella le causaras-.
Dicho
y hecho al volver a pender del cuello de su dueña, el amuleto a pasos
agigantados comenzó a quitarle toda la vida que a lo largo de los siglos le
había proporcionado hasta quedar convertida en un puñado de cenizas sobre el
suelo.
Del
mismo modo que anteriormente me había hecho con el preciado amuleto volví a
conseguirlo de nuevo ante la ahora mirada atónita de Michel, el cual furioso se
giró hacia a mi y apuntándome con el dedo índice me exigió-Devuélveme esa
joya-.
-¿Estás
seguro de lo que pides?-Le inquirí yo inquisitiva a la par que tranquila aún
imaginando su reacción.
-Esa
joya me pertenece por derecho-Me aseguró él fuera de si en tanto se lanzaba
contra mi en una batalla cuerpo a cuerpo.
-Muy
bien tu lo has querido-Acepté yo por fin y sin más demora le lancé al dedo
acusador el mismo anillo con que su familia y el pensaban robarme mis poderes y
esclavizarme entrando a la primera y encajando a la perfección.
-¿Que
me has hecho maldita bruja?-Exigió saber Michel iracundo en tanto se levantaba
del suelo herido en su amor propio tras aquel ataque fallido.
Yo
me encogí de hombros al tiempo que con suma tranquilidad le respondía
-Nada,
tan solo lo que tu familia y tu pensabais hacer conmigo-Hice una breve pausa
tras lo cual le lancé el siguiente conjuro- De Fortuna por siempre
desaparecerás y aunque te deshagas del anillo bajo su influjo y eternamente a
mis ordenes permanecerás-.
En
ese momento Michel desprovisto de sus poderes bajo el influjo de mi hechizo y ya
con apariencia humana se arrodilló ante mi, para a posteriori asegurarme
humildemente-Como gustéis mi señora-.
Dicho
lo cual se alejó de allí vencido y con paso firme.
-Cada
vez me asombras más Alana. No te creí capaz de hacerlo, de hecho cuando me contaste
tu plan, pensé que era el más descabellado del mundo dada tu corta experiencia
en esto, aunque después de los resultados, comienzo a dudar que seas tan
inexperta-Me confesó alegremente Iván a la par que sorprendido.
Yo
aceptando mi nuevo estatus y mi verdadera personalidad le aseguré-Ignoro como,
pero todos mis hechizos funcionan y en este momento eso es lo único que me
importa-.
-Si
y esta noche parece la noche de los hechizos-Convino Iván.
-Si,
pero aún te queda uno y sabes cual es ¿verdad?-Intervino una femenina y
familiar voz a mi espalda.
Yo
al oírla sin más demora me giré hacia ella y al ver a Alaïs en su forma de hada
me arrojé a sus brazos en tanto feliz por el re-encuentro exclamaba-¡Mamá!-.
Ella
en tanto me abrazaba me decía-Supongo que tendrás mil y una preguntas por
hacerme, pero antes de que cambie la posición de la luna debes terminar tu
misión, ya sabes cual es ¿Verdad?-.
Yo
asentí con la cabeza y tras apartarme de ella fijé mi mirada en la luna llena,
tras lo cual recité el que prometía ser el último conjuro de la noche- En el
reflejo de plata de la luna llena sobre el azul cerúleo hallarás al guardián
que celosamente guarda nuestros secretos-.
Tras
formular dichas palabras a lo lejos apareció una isla cuya blanca aura la hacia
resaltar de igual modo se podía adivinar el ilustre y magnifico castillo sin
dificultad alguna hechizándome en gran medida, pero sin yo saberlo aún me
aguardaba una sorpresa más grata y aún mayor.
De
repente ante aquella lejana y paradisíaca isla apareció un ángel rubio de ojos
azules cuyas alas se asemejaban bastante a las mías el cual desde el cielo me
recibió diciendo- Bienvenida a casa cariño, tu madre y yo nos sentimos muy
orgullosos de ti…-.
Yo
sin darle tiempo a decirle nada más eché a volar hacia él al tiempo que gritaba
alegremente alborozada-¡Papá!-.
Y
sin soltarlo por miedo a perderlo de nuevo interesada quise saber-¿Sabes papá?
No he parado de preguntarme donde estarías-.
-Siempre
contigo y siempre a tu lado-Fue su respuesta en tanto nos estrechábamos en un
cálido abrazo.
-Muy
bonito el re-encuentro con tus padres, pero ¿No te olvidas de algo?-Me recordó
Iván tras interrumpirnos al tiempo que se hacía visible y con una breve aunque
oportuna carraspera se hacía notar.
Yo
tras sonrojarme por mi pequeño lapsus girándome a él me disculpé diciéndole-
Disculpa mi dulce ángel volvamos a tu cuerpo y te devolveré a la vida-hice una
breve pausa tras lo cual saqué del interior de mis vestiduras un pequeño frasco
con un liquido y al tiempo que el se colocaba sobre su cuerpo yo vertí sobre su
boca aquel bebedizo que previamente había preparado en la casa de Alaïs para
revivir a mi amado en tanto le lanzaba el siguiente hechizo- Del otro lado de
las puertas del cielo volverás y a mi lado por siempre regresaras-.
Tras
una breve espera que a los tres se nos antojo interminable por fin Iván tosió
levemente y tras tomar una gran bocanada de aire me dijo mirándome a los ojos-
Bonito conjuro pero erróneo, el verdadero cielo y el auténtico paraíso es estar
cada día a tu lado-.
-Eso
es precioso mi dulce ángel, pero no merezco tal cumplido un segundo más y
habría sido demasiado tarde para devolverte a la vida-Le confesé yo cabizbaja a
la par que sumamente culpable.
-No
se si te habrás dado cuenta, pero yo también soy inmortal, lo único que habría
muerto es mi cuerpo humano-Me declaró él en tanto se ponía de pie.
Yo
con mirada seductora al tiempo que sentía como volvía a renacer en mi la llama
de la pasión le declaraba-Y pensar que no pudiese volver a poseer ese cuerpo y
a beber de tus labios…-Dicho lo cual nos besamos apasionadamente sin recordar
que en esta ocasión no estábamos solos
-Bueno
ya está bien de emociones fuertes por hoy, será mejor que volvamos todos a casa
a descansar-Propuso Alaïs tratando de llamar nuestra atención
-Hay
algo que no para de rondarme por la cabeza, si eres mi madre por que desde mi
llegada todo el mundo se empeña en decir que eres mi tía o mi tía abuela?- Le
inquirí yo curiosa a Alaïs.
-¿Desde
cuando lo sabías?-Me preguntó Iván extrañado en tanto caminábamos hacia mi casa
materna cogidos de la mano.
-Desde
siempre-Fue mi clara y sencilla respuesta y dirigiéndome ahora a mi dulce ángel
le pregunté-Hay algo que no lo entiendo, las imágenes que yo ví en el
anillo nada tienen que ver con lo que ha
pasado esta noche-.
-Lo
que tuviste es lo que te habría sucedido de llevar el anillo puesto- Me aclaró
él, tras lo cual me regaló un dulce beso en la mejilla.
Aquella
pacifica y cálida mañana de sol, tras un gratificante y reparador sueño ambos
nos despertamos al mismo tiempo en nuestra pequeña y acogedora casita de la
playa.
Yo
tras desperezarme le comuniqué muy dulcemente a mi querido Iván- He tenido un
sueño más raro…soñaba que de niños nos separaron, que mi tía abuela era en
realidad mi madre, que mi padre era un ángel y que tu eras un tritón- Hice una
breve pausa , tras lo cual muy sensualmente acariciaba su torso desnudo, en
tanto del mismo modo le preguntaba-Dime
la verdad, ¿Eres un tritón?-.
Iván,
a posteriori a modo de respuesta se colocó sobre mi y tras darme un apasionado
beso en los labios, me preguntó-¿Crees en las hadas?-y sin esperar respuesta
alguna por mi parte echó a correr en dirección a la playa.
Yo
haciendo lo propio lo seguí en todo momento en tanto trataba de pararlo al
grito de- Iván ven aquí ahora mismo, ¿Dónde te crees que vas?-.
-Atrápame
si puedes- Me provocaba él con una divertida expresión traviesa en su rostro.
Dicho
esto se dirigió directo al mar y cuando
estuvo a una distancia prudencial se tiró de cabeza y desapareció bajo el agua.
Dos
segundos más tarde, vi salir una larga, imponente y colorida cola de pez fue
entonces cuando exclamé asombrada-A…lá-.
A
posteriori aquella cola de tritón se sumergió para a continuación emerger la
parte humana de Iván y sin más premura comenzó a incitarme diciendo-¿Vas a
venir o piensas quedarte todo el día ahí?-.
Yo
al observar lo lejos que estaba de mi exclamé- Pero Iván, que yo no soy una
sirena-.
-No,
tu eres un hada-Me rebatió él con la mejor de sus sonrisas.
Fue
entonces cuando el blanco camisón de fina gasa blanca que yo llevaba se rasgó
por la espalda al tiempo que unas grandes alas de ángel con forma de halas de
hada salieron de mi espalda y sin dudarlo ni un momento volé tras él.
Una
vez llegué a su lado curiosa quise saber- Muy bien ¿Donde vamos ahora?-.
-A
casa, a la isla de Alana-Fue su sencilla respuesta, dicho esto se sumergió y yo
fui volando sobre él hacia la tierra que me vio nacer.
Una
hora más tarde, llegamos a la costa y en tanto descendía a tierra a reunirme
con mi amado en medio de una alegre algarabía que se oía de fondo nuestras
miradas se encontraron y finalmente ya en brazos el uno del otro nuestros
labios se unieron en un eterno y apasionado beso.
Fin
Perfumarse
nunca fue un delito, ¿o tal vez si…?
AUTORA:
Ana María Grande
INTRODUCCIÓN
Mi
nombre es Alana, tengo 35 años y hasta hace una semana, yo vivía sola en mi
Pequeño ático de la avenida Juan XXIII de Valencia y trabajaba en una gran
floristería llamada “La Casa de las Flores” localizada en la calle María
Cristina, situada en el casco antigüo de valencia, una tierra muy bella y
alegre, donde por cierto, imperan en su mayor parte los días de fiesta y
grandes celebraciones.
Debo
confesar que de todas las calles que adornan mi ciudad natal, es precisamente
María Cristina la que con todos sus pequeños comercios que parecen sobrevivir a
lo largo de los siglos la que más me hechiza conservando así su siempre dulce,
añejo y embriagador encanto desde antaño.
Actualmente
soy la nueva propietaria de “La Casa de las Flores” a la que le he cambiado su
antiguo nombre por el de “El Paraíso de las Hadas”, pues junto a las flores y
plantas de mi particular paraíso también vendo pequeñas hadas que yo misma
elaboro artesanalmente, muy de acorde con el bosque de hadas tipo mural que
adorna en toda su extensión cada una de las paredes de la floristería, cabe
decir que está fielmente reproducido de un recuerdo que despierta en mi un
dibujo elaborado en papel de pergamino que siempre he llevado conmigo pues a
pesar de que aún hoy día desconozco su procedencia por motivos que igualmente
siguen siendo una gran incógnita para mi me aportan una gran paz espiritual.
En
resumen es aquí en mi tierra natal , donde he estado viviendo, trabajando y
pasando los mejores años de mi vida, al menos hasta donde mi memoria alcanza a
recordar pues desde que cumplí los 16 años misteriosamente los recuerdos
anteriores de mi vida hasta entonces se han borrado de mi mente y parecen
negarse tozudamente a regresar.
A
veces cuando estoy tras el mostrador trabajando en la elaboración de algún
centro floral y de pronto llega a mí el aroma a romero o el delicado perfume de
los rododendros parecen despertar en mi la difuminada imagen de una mujer de
aspecto dulce que prepara en el fuego algún tipo de infusión de romero, cuando
no es la solitaria imagen difuminada de un largo y bien cuidado camino de
piedras de rodeno y árboles de rododendros de los más diversos coloridos que
parecen conducir a una pequeña y encantadora mansión, pero en ambos casos antes
de que dichas imágenes puedan tomar una forma definida ,se esfuman de mi mente
tan rápido o más si cabe que cuando aparecieron.
En
varias ocasiones he consultado a los mejores especialistas de neurología
y tras realizarme las pertinentes pruebas, todos ellos, incluso auténticas
eminencias en su campo llegaron a un mismo diagnostico: mi cerebro aunque
parece estar bloqueado por algún hecho traumático que debió sucederme en los
primeros 15 o16 años primeros de mi vida
y que aún hoy día ignoro cual debió ser, no sufre daño alguno de hecho, parece
estar en plena forma, y todos sin excepción me han recomendado como mejor método
de curación que siga con mi vida habitual asegurándome que así tarde o
temprano, recordaría.
Mi
vida nunca ha cambiado, pero todo ha sido siempre en vano, al menos me queda el
consuelo de que aquellas dos fugaces imágenes a modo de pintadas en mi memoria
un día como dos de los lienzos impresionistas más bellos de Renoir, son el
recuerdo innegable de los felices días de antaño.
Parece
como si….
¡¡¡Es
todo tan extraño……!!!
Toda
mi vida y mi pequeño mundo cambiaron a raíz de una extraña e inesperada llamada
telefónica que recibí hoy hacia la media noche, cuando tras darme una merecida
y relajante ducha de agua fría y ataviada solo con mi camisa blanca de algodón
favorita, me senté con las piernas estiradas sobre el cómodo sofá delante de la
televisión viendo un documental sobre el antiguo Egipto en el que hablaban del
hallazgo de una antigua momia.
Era
un hombre llamado Gastón que decía ser el albacea testamentario de mi
tia-abuela Alaïs, de la cual yo no recordaba tener conocimiento hasta el
momento, comunicándome su triste desaparición a la par que me había nombrado
heredera universal de todos sus bienes y posesiones, entre los cuales se
hallaba un pequeño cachorro de Terrier,
Así mismo me comunicaba el carácter urgente con que debía contestarle si
aceptaba o no la herencia y me ofrecía para pensarmelo un plazo máximo de 24
horas.
Yo
siguiendo mi instinto y pensando solo en aquel pequeño cachorro que se había
quedado huérfano, rechacé la oferta de Gastón de pensármelo sin antes detenerme
a pensar en detalles tan importantes como que no sabía realmente nada acerca de
Alaïs, aquella tia-abuela que de la noche a la mañana había surgido como de la
nada, los cuales me guiaban a formularme preguntas tales como:
¿Quién
era realmente ella?
¿De
donde Provenía?
¿Realmente
éramos parientes?
En
cualquier caso ¿Por qué nunca se había puesto antes en contacto conmigo?
¿Qué
tipo de relación tuvimos en el pasado?
¿Tendría
ella algo que ver con los recuerdos de mi pasado que se negaban a ser
revelados?
¿Qué
sabía ella realmente de mi?
¿Estaría
en el legado de su herencia la clave para desentrañar los misterios de mi
pasado?
Una
vez hecha la aceptación de la herencia fijamos las 9:00 de la mañana del día
siguiente como hora convenida para la posterior apertura del testamento de
Alaïs.
Dado
que al día siguiente tenía que madrugar, decidí que lo mejor sería quitar la
televisión e irme a dormir sino quería que al día siguiente Gastón me
confundiera con uno de sus difuntos clientes, pero no sin antes sacar del cajón
de una pequeña mesita de sobremesa que tenía junto al sofá una agenda de notas
en la que a posteriori anotaría todos aquellos interrogantes para que no se me
olvidaran.
Sé
que para una persona normal con un mínimo de cordura sería un suicidio aceptar
un legado con todo ese tipo de interrogantes y que de buen seguro me tacharía
de irresponsable, pero para mi no era más que el principio de una
emocionante y excitante aventura.
En
ese momento, la felicidad de un buen augürio sobre mi futuro iluminaba mi
rostro, en tanto me acomodaba en mi cama y a posteriori caí en un relajado y
profundo sueño.
Un
niño de 13 años, de ojos azul cielo, pelo corto y color trigo y tez dorada y yo
con unos 15 años, subíamos apresurada y clandestinamente a un tren en
marcha.
Una vez dentro, ambos corríamos cogidos de la mano por los estrechos
pasillos del tren ante la expectante y sorprendida mirada de los pasajeros,
sorteando a unos y atropellando a otros, hasta que minutos después, llegamos a
un compartimento donde no había nadie y allí nos encerramos y agachamos en el
suelo para tampoco ser vistos desde fuera.
Yo
mientras le cogía de las manos le aseguraba llena de ansiedad con auténtica
franqueza y esperanza-Iván, aunque tu parada llegue antes que la mía no le
digas nunca nada a nadie, por que cuando yo sea mayor y pueda volveré y ya
nadie por mucho que quiera nos podrá volver a separar-.
-Pero Alana, yo no me quiero bajar antes, yo
quiero estar siempre contigo-Me suplicaba él con auténtica desesperación
aferrándose con toda la fuerza de su pequeño corazón al vínculo tan especial
que se había creado entre los dos.
-odio tanto como tu tener que llevar a cabo esta decisión, pero debes
hacerlo Iván, debes bajar antes que yo y volver a Fortuna para que nunca nadie
sospeche.
Te prometo que cuando sea mayor y esté preparada volveré y entonces nada
ni nadie me podrá obligar nunca más a marcharme y estaremos juntos para
siempre-Le prometí yo intentando convencernos a los dos, pues mi deseo era el
de irme con aquel chico tan especial a seguir juntos y lejos de aquellas
personas que querían separarnos y hacernos daño, para vivir nuestras propias
vidas y nuestras propias aventuras.
En
ese momento él se quitó una mochila azul que hasta entonces había llevado
colgada a la espalda con algo de ropa y lo que a él le solía gustar llamar sus
“grandes tesoros”, la colocó en el suelo a un lado y con sumo cuidado extrajo
una hoja de pergamino perfectamente enrollado y en tanto me la entregaba me
decía -Toma, esto es para que nunca me olvides a mi, ni nuestro
pasado, ah Ali y nunca se lo enseñes a nadie-.
Yo
en tanto tomaba su obsequio en mis manos con gran delicadeza muy intrigada
quise saber-¿Qué pasa Iván?, ¿Qué es?-.
-No
es solo un dibujo Alana, es el vínculo que nos mantendrá unidos, por favor
jamás permitas que nadie lo vea, por mucho que confíes en alguien jamás le
hables de este pergamino ni permitas que lo vea, ni siquiera a Alaïs o lo
destruirá-Me explicó él muy serio con un tono de voz que pese a su corta edad
imperaba un tono de grave urgencia con la que debía cumplir aquella extraña
promesa.
-De
acuerdo Iván, te prometo que la existencia de tu dibujo será también nuestro
secreto-Le aseguré yo basándome en un presentimiento muy fuerte que tenía.
Lo
que en ningún momento me atreví a decirle para no hacerle más dura la despedida
fue que hasta que pudiera llegar nuestro re-encuentro pasarían al menos 15
años, aunque creo que eso él ya lo sabía, me dí cuenta cuando ví la tristeza de
su mirada y como dos grandes lágrimas brotaban de sus claros ojos azules.
A
continuación y sin más premura ambos nos abrazamos estrechándonos con tanta
fuerza como si así pudiéramos escapar de cuanto nos rodeaba y de todo mal como
así nos pareció durante un momento.
De
pronto, imagino que al igual que el resto de pasajeros en otros compartimentos,
notamos como el tren perdía velocidad al tiempo que la magia que de algún modo
habíamos creado por un momento entre los dos se desvanecía.
En
ese momento en contra de mi voluntad le insté con dulzura así como con la
cordura propia de un adulto-Es tu parada Iván, vamos, date prisa antes de que
nos descubran, Fortuna te espera-.
Él
sin decir nada se colgó de nuevo a la espalda su mochila y sin mirar atrás ni
una sola vez echó a correr triste y enfadado y aunque yo ya no tuve la ocasión
de volver a ver su cara no lo necesité para saber que a esas alturas las
lágrimas bañarían su aniñado rostro y que no cesaría de correr hasta llegar
debajo del frondoso árbol donde nos solíamos ocultar, cuando necesitábamos
refugiarnos y huir del mundo y que sería precisamente allí donde se quedaría
largo rato sentado y acurrucado abrazándose las piernas hasta calmarse para
finalmente regresar a su casa vencido y derrotado por la impotencia de no haber
podido hacer nada para revertir aquella situación, pero en mi corazón yo sentía
que esa era la mejor decisión.
En
cambio lo que si que vi fueron los escrutadores e inquisidores ojos de un ser
demoniaco que se hallaba pegado por fuera del tren junto a la misma puerta por
la que salía en ese momento Iván, el cual por fortuna no resultó ser en modo
alguno de su interés sino que parecía estar buscándome a mi.
A
punto de ser descubierta por aquellos maléficos ojos estuve, pero por suerte
para mi reaccioné a tiempo y escapé por milésimas de segundo retrocediendo a
toda prisa atrás al tiempo que el tren se ponía en marcha y aunque fui
descubierta por el revisor el cual me dio la impresión de que me estuvo
ayudando todo el tiempo, pues no solo no nos delató a Iván ni a mi sino que
cerró la puerta de mi compartimento y me permitió hacer el viaje tranquila todo
el trayecto y cada día me traía el desayuno, la comida y la cena para que nada
me faltara al tiempo que para evitar levantar sospechas.
Yo
entonces tenía 15 años.
Ese
sueño dio paso a otro en el que ya habían transcurrido 20 años.
-¡¡¡Iván,
mi amor, al fin volvemos a encontrarnos, no has cambiado nada, solo que tienes
el pelo mucho más largo y estás guapísimo!!!- Exclamaba yo alegremente
alborotada con gran alivio de volver a tenerlo conmigo, en tanto me arrojaba a
sus brazos para a posteriori abrazarlo con gran amor y dulzura.
Él
me acariciaba dulcemente la espalda, tras lo cual del mismo modo pasó a
acariciarme la cara, mientras con la más tierna de sus sonrisas que iluminaba
su bello rostro me decía-Sabes que desde que todo esto empezó nos vemos una vez
a la semana-.
-Si
mi amor, lo se, pero una vez a la semana no es suficiente para mi, yo quisiera
verte todos los días de la semana, todos los años y en todo momento-Le confesé
yo fervientemente.
-Yo
no soy ningún experto Ali, me ha costado mucho llegar hasta aquí e incluso al
principio unas…3 veces Lady Violet y sus “dos angelitos” estuvieron a punto de
descubrirme saliendo de la cueva menos mal que pude engañarles con l a excusa
del paseo nocturno, aunque confieso que la ultima vez pasé auténtico miedo ya
que no parecían muy convencidos así que aunque aquella noche actué con completa
naturalidad para dar mayor credibilidad a mis palabras en lo sucesivo e
extremado al máximo las precauciones, de lo contrario nuestro plan al igual que
nosotros podía haberse visto en peligro-.Me explicaba él con la mejor de sus
sonrisas.
Yo
en tanto le cogía con ambas manos y extrema suavidad su hermoso rostro,
embelesada le aseguraba-En modo alguno lo que te he dicho pretendía ser un
reproche, es que…te quiero tanto…que la vida me duele sin ti- Dicho lo cual nos
besamos larga, apasionada y dulcemente en los labios.
A
posteriori le confesé a modo de narración-Llevo tanto tiempo quedando contigo
en mis sueños que ya no concibo mi vida sin ti, de hecho, con cada día que
llega la noche cada vez me acuesto más temprano para encontrarme antes contigo,
pero aunque me encante verte en mis sueños, me gustaría tanto que estuvieras
conmigo también en la realidad……
Por
otra parte, una pequeña chispa de luz en mi interior, me dice que hace
mucho estuvimos juntos en la realidad viviendo una situación muy semejante a
esta, pero hace tanto…que se ha quedado más como una sensación que como un
recuerdo y tampoco entiendo como soñando todas las semanas contigo nunca
recuerdo la vez anterior y lo que más me fastidia es que cuando me despierto ni
una sola vez recuerdo lo que sueño-.
-¿Qué
mayor realidad hay que esta? Y en cuanto a no recordar nunca el sueño anterior
es el precio que hay que pagar por romper las normas-Me explicaba él feliz.
-¡¡¡Al
demonio con nuestros respectivos legados!!!, ¿para que quiero yo mi legado si
no puedo estar cada día de mi vida con la persona que más quiero?- Protesté yo
utilizando una información que hasta el momento desconocía que poseía,
tras lo cual lo volví a abrazar.
-¿Sabes
ya lo de Alaïs?-Me preguntó él de pronto.
-Si,
esta noche me ha llamado su albacea y hemos quedado mañana para abrir la
lectura del testamento, lo que no se aún es cuando murió-Le contesté yo.
-Hace
3 días- Me informó él brevemente.
Dicho
esto queriendo aclarar una duda que llevaba ya largo rato rondándome por
La
cabeza le pregunté- ¿Crees que ahora que Alaïs no está somos libres y estamos a
salvo?- .
-Ella
nunca supuso ningún peligro para nosotros-Me aclaró él abrazado a mí.
-¡¡¡Pero
ella quería separarnos tu me lo dijiste!!!-Repliqué yo molesta.
-Si,
es cierto, pero ella solo trataba de protegernos-Me aclaró él un tono de voz
dulce y paciente a un tiempo.
-¡¡¡¡Pues
vaya asco de protección!!!-Exclamé yo contrariada a la par que me cruzaba de
brazos.
-Él
con una expresión encantadora que iluminaba todo su bello rostro a la par que
intentaba reprimir una pequeña risita al verme en tal actitud me
dijo-Mírate Ali, no has cambiado nada sigues siendo como una chiquilla-.
A
posteriori, él me cogía las manos al mismo tiempo que clavaba su mirada en la
mía en tanto me decía-Alana, ya hemos llegado al final del trayecto, a partir
de ahora ya no volveremos a encontrarnos en secreto en nuestros sueños, a
partir de ahora es cuando comienza la auténtica aventura.
Se
que esto ahora mismo puede no tener mucho significado para ti, pero hazme caso
y sigue siempre tu instinto y búscame siempre junto al mar -.
Yo
creyendo adivinar el camino hacia donde me dirigían sus palabras estaba plena
de felicidad y quería decirle tantas cosas a mi adorado Iván …….quería expresarle
con las palabras más hermosas los sentimientos más puros, bellos, eternos y
felices que se albergaban ahora en mi dichoso corazón… pero… contrario a mi
deseo yo parecía estar bajo el poderoso hechizo o influjo del más poderoso de
los magos… y entonces lo vi:
A
pesar de la oscuridad y gracias al arco de medio punto estilo medieval situado
en la parte más alta de la pared Este me pareció divisar lo que a simple vista
era un rudimentario laboratorio de alquimia.
Dividiendo
en dos aquel improvisado laboratorio se hallaban dos largas mesas, una de
ellas, la más próxima al fondo estaba ocupada por distintos tubos de ensayo,
vacíos en su mayoría y en la otra un globo terráqueo y algunos libros
antiquísimos abiertos y desperdigados sobre dicha mesa que al recibir el único
haz de luz que entraba en la oscura y pequeña estancia parecían cobrar un
resplandor tan brillante como el oro.
Pegado
a la pared norte parecía haber un lavabo y junto a este se oía el borboteo de
un líquido rojo al hervir el cual no pude distinguir muy bien a causa de un
hombre de unos 41 años, alto, moreno, ojos oscuros, cabello negro y cortado a
navaja y ataviado con un traje negro, el cual iba y venía de un sitio a
otro tapándome el campo de visión.
De
pronto me pareció oír sus escalofriantes pensamientos que decían “Te encontraré
Alana, por muy lejos que te quieras ocultar…”
Iván
viéndome en aquel estado me sacudió las manos como si así me pudiera hacer
regresar, en tanto me llamaba-Alana, Alana, vuelve, vuelve Alana-.
Una
vez yo desperté de aquella ensoñación lo cual comencé a demostrar con un
parpadeo de ojos, Iván me soltó una mano para a posteriori acariciarme la cara,
en tanto me reiteraba- Alana se que te cuesta mucho recordar, pero por más que
te cueste, ten siempre presente que tu eres Alana, la verdadera Alana, un ser
de luz y de gran belleza interior y por mucho que te cueste recordar, no
olvides nunca tu verdadera identidad.
Ahora
despierta Alana, despierta Alana, despierta…Alana-.
CAPITULO
I:
EL
LEGADO
En
ese momento, yo con mi camisa blanca de algodón humedecida por un dulce y
cálido calor sobre mi cuerpo comencé a entre abrir los ojos lentamente, al
tiempo que un aliento de mis labios cobraba el dulce nombre de Iván, mientras
seguía escuchando como su voz sugerente me susurraba al oído – “ Recuerda
Alana, búscame junto al mar”-.
Algo
aturdida por aquel sueño tan real, decidí colocar en el bolso blanco que ese
día había decidido llevar toda la documentación que creí necesaria aportar dado
lo peculiar de la situación.
A
posterirori, comencé a buscar en el ropero de mi dormitorio la indumentaria más
apropiada para la ocasión el cual resultó ser un traje compuesto por un
fino pantalón y chaleco negros de verano y una camisa de seda blanca y una
larga manga de murciélago, tras lo cual me maquillé perfectamente, me puse el
mejor de mis perfumes y sin más preámbulos encaminé mis pasos directamente a la
notaría.
Eran
ya las 8: 45 cuando yo me encontraba en la plaza de la reina frente a un
edificio color vainilla que se mostraba majestuoso ante mi. Dicho edificio era uno de los más
bellos y antiguos de valencia el cual se hallaba situado en la calle de la paz,
esquina con la plaza de la reina y frente a chocolates valor, una de mis
cafeterías favoritas dicho sea de paso.
No
tardé ni 10 minutos en cruzar la calle y personarme en la notaría situada en el
2º piso de la mencionada finca, momento en que fui inmediatamente atendida
atendida por una joven y elegante mujer de alegres rasgos y simpática
sonrisa en su tez dorada y una melena larga negra y lisa perfectamente recogida
en una cola de caballo baja a la par que ataviada con una falda de color azul
marino de corte clásico y una camisa blanca, que saliendo presurosa de detrás
del elegante y sobrio mostrador muy solicita y servicial venía hacia mi
en tanto muy afablemente me saludaba- Es usted la señorita Alana Deveroix
¿Me equivoco?-.
-No,
está usted en lo cierto- Le confirmé yo, al tiempo que le dedicaba una de mis
mejores sonrisas.
A
posteriori, en tanto me hacía un ligero ademán con su mano izquierda para que
la siguiera me decía- Sígame por favor, le guiaré al despacho de Mesié
Seymour-.
Tras
atravesar un largo pasillo en el que a cada lado se abrían elegantes y
numerosas puertas de roble, llegamos a la última, momento en que la secretaria
llamó con los nudillos a la puerta y tras oír una lejana voz al otro lado
anunciándole- Adelante Aurora puede pasar-.
Ella
giro el pomo dorado y tras asomarse cautelosamente le anunció a un anciano de
ojos verde-grisáceos de tez morena, pelo canoso, barba blanca, educado,
tranquilo y sencillo en sus modales- Mesié Seymour, Mademoiselle Deveroix está
a llegado-.
-Gracias
Aurora ya puede volver a su cometido- Le contestó este a la joven secretaria,
tras lo cual dirigiéndose hacia mi me dijo- Pero pase y siéntese mujer, no se
quede ahí de pie-.
En
tanto yo tomaba asiento en una silla negra de sky, él me comentaba muy
orgulloso- Es usted la viva imagen de Alaïs cuando contaba su edad - -¿La
conoció usted?- Quise saber yo más o menos interesada. -Ha sido cliente mía
desde que era yo un joven becario con muy pocas oportunidades de sobrevivir en
este duro mundo de cuervos. Ella siempre tuvo una fe
ciega en mi y solía decir que donde los demás veían la inexperiencia de un
principiante, ella veía mi auténtica valía- Me explicaba Mesié Seymour
reviviendo con gran contento aquellos recuerdos rescatados de un pasado tan
lejano que parecían perderse en el tiempo.
-Sin
ánimos de ser impertinente Mesié
Seymour, ¿Podríamos pasar sin más preámbulos al tema que nos ocupa?- Le
interrumpí yo temiendo que aquellas no fuesen mas que las divagaciones de un
pobre viejo recreándose en una de sus tantas batallitas de cuando era
joven.
-Si, desde luego- Repuso él sobriamente, tras lo cual abrió un sobre de
color marfil del cual extrajo un papel apergaminado y acto seguido comenzó a
leer
7-Junio-5017 Fortuna, Francia
Martes 17: 05
Yo
Alaïs Deveroix en pleno uso de mis facultades mentales nombro heredera
universal de todos mis bienes y posesiones a Alana, los cuales a continuación
paso a detallar: Una pequeña tienda de anticuario de libros y documentos
antiquísimos y objetos exóticos de países lejanos situada en el 1400 de
la pequeña villa colonial de Fortuna a las afueras del centro en una zona
peatonal y burguesa.
En
la cima de una montaña próxima, la denominada desde antaño “La Montaña Mágica”
y a 1200 metros de altura una vivienda de dos pisos con porche y jardín trasero
y delantero completamente amueblado.
Con
el presente mapa Mesié Seymour te adjuntara un mapa de carreteras que yo misma
realicé un día para que te sirva de guía hasta llegar a Fortuna.
y
por último y más importante para mi un pequeño cachorro de Fox Terrier llamado
Terry, tan dulce,impetuoso cariñoso y travieso como has sido siempre tu así que
estoy segura de que ambos os llevareis a la perfección.
Por
último quiero que sepas que yo de un modo u otro he estado a tu lado y recuerda
siempre el lema de nuestra familia “pase lo que pase, sigue siempre el rumbo de
tu verdadero destino y obedece ante todo los latidos de tu corazón”
En
ese momento, Aurora cargando en su hombro izquierdo con un bolso acolchado de
color azul, abierto por el cual se asomaban tímidamente unas pequeñas orejillas
puntiagudas hacia nuevamente su aparición en el despacho del notario en tanto
decía- ¿Da usted su permiso Mesié Seymour?
-Adelante-
contestó él con una afable sonrisa.
Yo
al ver como las orejillas del pequeño cachorro asomaban descuidadamente,
dejándome llevar por mis impulsos grité- ¡¡¡ Terry !!!-.
Él
al oír mi voz, de un salto salió de su capazo y de un segundo salto se abalanzó
a mis brazos manifestando su contento tanto así como entre lametones en la cara
como entre ladridos de alegría.
La
única cláusula que figura en el testamento para la correcta entrega de la
herencia es que ha de ser antes de que acabe el día de hoy cuando usted debe
tomar posesión de sus nuevas propiedades- Me informó para concluirMesié
Seymour.
Eran
las 3: 00 de la tarde cuando Terry y yo a bordo de mi negro y casi recien
estrenado Jeep 4x4 por una solitaria y desértica carretera de Francia llegamos
a un cruce que se dividía en tres caminos distintos y al ver al principio del
camino derecho un vetusto y frondoso árbol que me resultó tremendamente
familiar, tras lo cual mientras miraba a mi pequeño cachorrito le comunicaba mi
decisión- Según este mapa la casa de Alaïs está situada en lo alto de un cerro
al que accederíamos fácilmente por el camino de la izquierda, pero algo me dice
que a partir de ahora lo mejor es que actue siempre de forma intuitiva y
totalmente improvisada así que….- Dicho estó sin girarme arrojé muy decidida
hacia atrás el mapa que me había acompañado durante todo el camino.
Terry,
tras oírme atentamente ladeó la cabeza hacia un lado y me miraba como diciendo
-“Adelante Ali que tu si sabes”-
En
ese momento giré levemente el volante de mi coche para a posteriori aparcar
bajo la sombra de aquel árbol, un árbol lleno de magia y de historia como así
confirmé al leer algunas inscripciones hechas en el tronco como las que decían
“Alana,
mi vida, tu luz ilumina mi oscuridad y tu amor llena la ausencia de mis días
sin ti”
Eternamente
tuyo Iván.
A
la izquierda de esta dulce inscripción, observé con gran curiosidad unos
infantiles y extraños caracteres gravados y enmarcados por un cuadrado que
parecía estar tallado con más ahínco en la madera del tronco de dicho árbol
formando un pronunciado relieve.
Descuidadamente
apoyé mi mano sobre dichos caracteres cuando una amenazadora visión poseyó mi
mente y mi cuerpo viajó astralmente a través del tiempo y el espacio e incluso
me atrevería a decir de entre otra dimensión.
Una
esbelta mujer cuyo rostro parecía permanecer siempre en las sombras ataviada
con un quimono lila andando a grandes zancadas por la orilla de la playa en una
oscura y tormentosa noche iluminada tan solo por el intenso brillo plateado que
esa noche poseía la luna llena.
Tan
poseída estaba yo por aquella arraigada visión que Terry asustado al
observarme, salió de un salto por la ventanilla del coche y corriendo sin cesar
en pos de mi ayuda al tiempo que comenzaba a ladrar como una auténtica fiera y
no cesó hasta hacerme volver a la realidad, lo cual yo le agradecí cogiéndolo
en mis brazos y dándole un beso en su cabecita peluda le dije- Gracias bolita
de pelo, de no ser por ti……..-.
Una
vez volvimos a nuestros respectivos asientos del 4x4 ví el rostro y el alma
semi transparentes de mi encantador Iván al tiempo que volvía a escuchar su
dulce y envolvente voz que me sugería constantemente-Búscame junto al mar,
Alana, búscame junto al mar-.
Yo
como embelesada por aquella embelesante sonrisa que parecía dominar mi mente
con un suave gesto de mi mano acaricié su hermoso rostro, en tanto con suma
dulzura asentí con un breve-Lo sé mi amor, lo sé-.
Un
fuerte presagio en mi interior me anunciaba que ya era hora de guiarme por mi
intuición y mi corazón. Ignoro en que momento ocurrió tan solo recuerdo que
tras girar por la primera curva a la izquierda y seguir en linea recta a 120km
hora por la carretera comarcal que conducía desde Besanson a Estrasburgo ,
posiblemente a la altura del antiguo y encantador pueblecito de Kayseberg,
cuando de repente de forma fortuita y casi mágica todo el paisaje que me
rodeaba cambió ante mis ojos por otro más pintoresco, con claras trazas
medievales y ni a un kilométro delante de mi me recibía en todo su esplendor
una pequeña villa colonial de incalculable belleza natural dejándome
boquiabierta.
A
la derecha de dicha villa un cartel pintado a mano tamaño poster reflejando las
zonas más bellas de la región en el cual rezaba en grandes letras palaciegas:
Bienvenidos a Fortuna el sueño
y el deseo de la ciudad perdida.
Fue
entonces cuando las extensas lagunas de memoria que habían habitado yen mi
cerebro los últimos 20 años, desconozco como , comenzaron a disiparse
paulatina-mente dotándome de unas facultades muy especiales que yo desconocía
que tenía como una gran belleza y una gran intuición.
Dado
el cansancio que comenzaba a aflorar en mi a causa del largo trayecto decidí no
hacer más paradas y seguir conduciendo a través de aquellos parajes de belleza
sin igual. De ese modo llegué a un cerro cubierto de frondosa vegetación, el
cual, no tardé más de 30 minutos en atravesar con Terry graciosamente asomado
por la ventanilla y acto seguido aparcaba delante de la casa de Alaïs la cual
me había legado entre muchas otras cosas.
Dicha
vivienda a simple vista constaba de: 2 plantas, una amplia buhardilla, un gran
porche delantero rodeado por una rústica y ahora descuidada y maltrecha valla
de madera al igual que una pequeña escalera de caracol situada en un
pequeño rincón del porche al lado izquierdo de la elegante puerta principal
elaborada al 100% en madera de nogal.
Cabe
decir que dicha escalera contaba con una doble función: Por un lado conferir
-le un mayor toque de elegancia a la casa y por otro lado servía para separar
la entrada de la casa del suelo raso de la montaña, todo ello junto le
conferían el aspecto de una antiquisima y pequeña mansión de estilo
romántico, ante la cual se habría el más bello y colorido de los caminos de
rododendros.
-¡¡¡
Dios mío, es la casa de mis sueños, gracias Alaïs!!!- Exclamé yo asombrada sin
dar crédito a mis ojos tan emocionada, que se me olvidó lo cansada y hambrienta
que estaba.
Acto
seguido, tan ilusionada como una chiquilla salí corriendo escaleras arriba
dispuesta a entrar y estrenar mi nueva mansión así como a conocer cada rincón
de aquel sueño hecho realidad sin llegar a imaginar la sorpresa que me esperaba
en su interior.
Tras
abrir la puerta principal observé una pequeña entradita con un antiguo perchero
de pie situado a mi izquierda y delante de este un muy bien conservado arcón de
mimbre cerrado con llave y sobre el cual se hallaba un ancho y grande espejo
con un marco igualmente de mimbre.
A
mi derecha, había un elegante y también antiquísimo paragüero con forma de
ánfora romana.
A
la entrada del salón comedor había una antigua mecedora de madera de pino
y a la izquierda frente a esta una puerta que decidí investigar lo que ocultaba
para el próximo día.
El
salón-comedor tenia una gran chimenea y todo el suelo estaba cubierto por una
bonita alfombra persa.
A
derecha e izquierda de la chimenea dos cómodos sofás blancos enfrentados uno a
otro con apoya brazos de madera. A la izquierda de la chimenea, una mesita de
nogal con 6 sillas y delante de este un televisor de plasma de 22
pulgadas sobre un mueble moderno decapé .
En
ese momento, el olor a pan recién hecho, relleno de carne con salsa de verduras
y pudín de almendras y fruta proveniente del salón-comedor nos llegó a
Terry y a mi atrayéndonos como el más poderoso de los perfumes.
Junto
a l a bandeja de la carne reposaba un pequeño sobre color marfil dirigido
a mi el cual no tardé en abrir y leer en tanto daba buena cuenta del pan y la
carne, cuyo contenido rezaba así:
Mi
querida Alana:
Bienvenida
de nuevo a casa. Espero que a Terry y a ti os guste el pequeño banquete que os
he preparado.
Eres
la persona que más quiero y aunque deseo más que nada volver a verte y a estar
contigo, comprendo que después de un viaje tan largo lo que más anheles sea
descansar y tomar posesión de tu nuevo hogar.
Hasta
pronto mi amor. Te Quiere Iván.
Cuando
tomé consciente de quien era la persona que firmaba aquella breve nota, un
bonito rubor comenzó a aflorar en mi rostro iluminando mi bello rostro en tanto
le decía poseída por la alegría a mi pequeño cachorrito –Terry tenemos carta de
Iván dice que es él el que nos ha preparado la comida y que nos
veremos muy pronto-.
Terry
tras escuchar atentamente cada una de mis palabras comenzó a ladrar y dar
saltos de alegría, tras lo cual ambos seguimos dando cuenta de nuestros
respectivos banquetes pletóricos por la reciente noticia.
Yo
tras finalizar de comer traspasé el arco de medio punto que separaba el
salón comedor de la cocina donde dejé los platos sucios y a posteriori observé
con todo detalle la cocina.
Dicha
cocina tenía todo los detalles y el popular encanto de las cocinas
antiguas, incluso poseía su propia chimenea.
También
me fijé en que al otro lado de la cocina parecía haber una pequeña puerta de
madera que daba a un jardín trasero que estaba bloqueada por varios maderos y a
pesar de tener alma de detective desde que tengo memoria estaba tan cansada que
decidí buscar el baño y seguir con mis pesquisas al día siguiente.
En
frente de la chimenea saliendo ya de la cocina había una escalera que parecía
subir al piso superior y allí me dirigí yo siempre seguida de mi
inseparable cachorrillo.
Al
lado de esta había un baño completo cuyo suelo y paredes imitaban a la
perfección un cielo claro con nubes.
Subiendo
la escalera había cuatro habitaciones una de invitados, una juvenil en tonos
rosas, una biblioteca y una habitación de matrimonio con baño completo,
chimenea, terraza, una mesa y sillas blancas caladas de jardín .
Pese
a todo, estaba tan cansada… que finalmente resolví quedarme en la habitación
que yo suponía de Alaïs, darme una relajante ducha y acostarme a dormir y
descansar en aquella cama tan cómoda de casi dos metros, junto a mi bolita de
pelo que decidió tomar las corvas de mis piernas como almohada, tras arrastrar
con la boca un trozo de colcha para taparse.
Es
extraño, pero desde que he llegado a esta casa tengo la extraña sensación de no
estar sola, es como si de algún modo sintiera la presencia de Alaïs, pero
lejos de infundirme temor, me alegra el espíritu y me siento acompañada.
CAPITULO II
FORTUNA: EL SUEÑO Y EL DESEO DE LA CIUDAD PÉRDIDA.
Hoy
es Martes 22 de septiembre y ha sido ahora a las 10 de la mañana cuando Terry
yo casi al mismo tiempo nos hemos despertado, debo confesar que hacía tiempo
que no dormía tan bien.
Me acabo de levantar y Terry levanta su cabecita y me mira con su carita
curiosa al tiempo que resopla.
Creo que hoy aprovecharé para hacer mi primera visita al pueblo y conocer
algunas personas y así de paso podré hacer algunas compras ya que la despensa
está vacía y más tarde haré con la compañía de Terry un recorrido por esta
pequeña mansión para conocerla mejor.
Asomada a la ventana, viendo el buen día que hace y llegando hasta mí el olor a
mar y primavera que me trae la brisa del aire fresco proveniente del mar y la
montaña aún me animo todavía más a salir.
Mientras me visto impaciente caliento un tazón de leche para mi y otro para
Terry y ya que es lo único de lo que disponemos para desayunar creo que en
cuanto lleguemos al pueblo lo invitaré a desayunar y de paso yo también tomaré
algo.
Que extraño desde que lo tengo, Terry nunca se separa de mi y ahora sale
corriendo y ladrando al patio trasero de la cocina me preguntó.....
-¿Qué pasa Terry? ¿Dónde vas? ¿Qué es lo que has oído?-Será mejor que lo siga y
le abra.
Pero, por que está tan atrancada esa puerta?, parece como si alguien hubiera
visto alguna gran amenaza y se quisiera proteger de ella y ,mientras tanto
Terry no deja de ladrar y aullar desesperado.
Será mejor que trate de abrirle como pueda.
Por aquí parece que se ve algo. Por fin parece que he conseguido quitar todos
los maderos que la atrancaban y por fin parece que puedo abrir,
¿Pero que demonios es eso ?... ¡No me puedo creer lo que estoy viendo!
es... ...es Alaïs.
No me preguntéis como he descubierto la identidad de una persona que nunca he
conocido, no sé quizá por el increíble parecido físico a la par que por una
gran intuición.
-Gracias-musita Alaïs aliviada y poco a poco se desvanece y se va.
Entonces es cuando entiendo que es de ella de donde proviene el olor a
primavera que hacía tan solo unos minutos me había hechizado de aquella manera
tan mágica y casi sobrenatural.
Una vez Terry y yo engañamos el estómago con un poco de leche que nos quedaba
de la que compramos en el autoservicio de camino aquí, subimos a mi nueva
ranchera que me compré hace tan solo dos años y nos ponemos camino al pueblo.
Asomo la cabeza por la ventanilla y veo a una mujer delgada ataviada con un
largo y antiguo traje lila rondando mi casa y curioseando a través de la
ventana. -¡Eh tu!- Le grito yo y el al verse sorprendida sale de allí huyendo a
la velocidad de la luz.
Esta claro que el de hoy va a ser un día lleno de sorpresas, solo espero que
Alaïs no me halla legado una casa llena de fantasmas por que de lo contrario no
voy a dar a basto desentrañando tanto misterio.
Miro a mi lado en el asiento del copiloto y veo a Terry tan formalito allí
sentado y más gracioso....
De repente pienso que Alaïs debió enseñarle esa costumbre y muchas mas que aún
desconozco.
-Primera parada la carnicería ¿Que te parece Terry?-
Terry mueve el rabo y me ladra en señal de aprobación. Muchas veces me quedo
mirando a esta bolita de pelo y me pregunto por que Alaïs decidió legármelo a
mi, se que soy su única pariente viva pero aún así, estoy segura de que aquí
conocería a mucha gente que se lo podía a ver dejado, con todo me alegro de la
decisión que tomó por que enseguida me e encariñado con esta bolita de pelo.
Terry parece leerme el pensamiento por que mueve el rabo contento y se me pone
boca arriba para que le acaricie la tripita, cosa que yo hago aprovechando que
para entonces ya hemos llegado y el coche está hasta aparcado.
Acto seguido mientras ambos bajamos del coche le confieso a mi adorable Terry-
Terry, dado que soy nueva aquí confío en ti y en tu olfato para que me lleves a
los sitios-.
Y tal y como habíamos quedado minutos antes, la primera parada fue en la
carnicería.
-¡Terry!-Exclamó
alegremente sorprendido un chico de unos cuarenta años, moreno, orondo y de
aspecto amable desde detrás del mostrador, que resultó ser el dependiente y
dueño del pequeño establecimiento, en tanto Terry loco de alegría corría a
reunirse con él.
-Vaya parece que ya os conocéis-Dije yo mientras Terry y el dependiente
disfrutaban de su inesperado encuentro.
-Si, y tu debes ser la pequeña Alana, eres clavadita a tu tía abuela
Alaïs-añadió él haciendo alarde de una memoria extraordinaria.
-¿Me....conoces?-Quise saber yo bastante extrañada.
-Claro que si, ¿No lo recuerdas? tu estuviste pasando aquí un verano con Alaïs
cuando tenías 15 años-.
-¿Quieres decir que esta no es la primera vez que estoy aquí?-Le inquerí yo aún
más extrañada si cabe.
-¿Bromeas?, llegaste a conocer cada rincón oculto de este pueblo de tal modo
que era mas fiable preguntarte a ti que consultar una guía de viaje y cuando al
finalizar el verano tu madre vino a por ti te escondiste en lo que tu solías
llamar "La Isla de Alana" para que nadie te encontrara y no te
sacaran de aquí.
Cuando te encontramos tres horas después tú decías que las hadas te habían
secuestrado por que no querían que te fueras. Siempre fuiste una niña
encantadora y con una gran imaginación. ¿Es que acaso no recuerdas nada de
eso?-.Me explicó él tratando de hacerme recordar.
-Hasta que tu me has contado esa faceta de mi vida la cual sigue siendo un
misterio para mi, hubiese jurado no conocer la existencia de Alaïs y ni
siquiera de este lugar -Fue mi respuesta, tras lo cual añadí-¿Tu de que la
conocías?-.
-De toda la vida. Ella siempre me acogió muy bien en su casa y cuando hace diez
años yo como tantos otros pequeños comerciantes estuve a punto de cerrar mi
tienda por culpa de una gran multinacional ella se encargó de darnos publicidad
a cambio de un pequeño favor que nos pediría cuando lo necesitara.
A mi hace dos años fue cuando me tocó pagar mi deuda ¿Sabes que me pidió? Un
buen filete de ternera para Terry cada semana y me hizo prometer que nunca le
faltaría mientras él viviera Y yo así lo hice.
La verdad es que todo el pueblo estamos en deuda con ella- Acabó de relatarme
él mientras me atendía.
-Por cierto mi nombre es René-Se presentó él cuando Terry y yo casi nos íbamos.
Estaba a punto de salir del establecimiento cuando llena de curiosidad me volví
para preguntarle-¿Has dicho que yo entonces tenia 15 años?-
-Si, así es ¿Sucede algo?-Quiso saber con la esperanza de haber logrado hacerme
recordar algo de mi pasado en Fortuna.
-No...no estoy muy segura-Le contesté yo dubitativa, tras lo cual nos
despedimos con un gesto de la mano.
El olor a bollitos recién hechos llegando a la esquina, proveniente de una
panadería me recordó que no habíamos desayunado, así que decidí hacer una
compra genero- sa para varios días de: bollería para el desayuno, pan recién
hecho e incluso un par de tarros de mermelada casera de naranja amarga que
vendía la panadera, la cual también me reconoció y me estuvo contando cosas muy
interesantes sobre mi pasado
-Alana que alegría!,¿Pero no me conoces? soy yo Ann Marie. Alaïs me dijo que
volverías llegado el momento, pero nunca imaginé que fuese tan de repente. Como me alegra tu regreso y dime ¿Sabes
ya cuanto tiempo te vas a quedar?
Tu tía -abuela fue una mujer excepcional- Me hablaba AnnMaríe atropellada-mente
con el ímpetu propio de quien se alegra ante un inesperado re-encuentro después
de largos años.
-Aún no se nada, llegué ayer en la tarde noche y aún me estoy instalando, sólo
lamento no haber tenido noticias de Alaïs antes de su muerte y no recordar el
tiempo que pasé aquí con ella-Le hice saber yo con triste y dulce melancolía.
-Yo estaba con ella el día que murió: Era una tarde gris de frío y lluvia y
hacía dos o tres días que ella ya no se levantaba de la cama por que no se
encontraba bien, por eso yo venía a cuidarla.
Era una tranquila tarde de otoño cuando yo
como venía haciendo en los 3 últimos días me acerqué hasta su casa para
llevarle la compra y asegurar -me que todo estaba en orden, pero esa tarde
cuando me acerqué a la puerta principal de su casa aunque en apariencia nada había cambiado todo era muy
distinto: Las hojas secas de los árboles cubrían el con un otoñal manto el
árido suelo de la montaña hasta la entrada de la casa. Estaba a punto de entrar
cuando una brisa de aire fresco me golpeó fuertemente el cuerpo como si yo
fuera una amenaza que quisiera amenazar el santuario de Alaïs fue entonces
cuando un escalofrío helado me recorrió la espalda, pero aun así entre aún a
sabiendas de que ese día todo sería distinto cuando me acerqué a su cama para ver como
estaba y si necesitaba algo la oí
musitar "La Isla de Alana, vuelve a La Isla de Alana,
pequeña”. Entonces yo supe que sus últimas palabras iban dirigidas a ti
luego comenzó a desvariar no hacía más que repetir " soy libre, las hadas
han venido a por mi soy libre".
Cuando avisé a Iván de lo que estaba sucediendo, vino rápido como el
viento, subió los escalones de tres en tres la cogió en sus brazos y con mucho cuidado
la bajo hasta el jardín trasero,
mientras me comentaba-“Su último deseo no es pasar sus últimos momentos
postrada en una cama, ella es feliz en este jardín, en este jardín apareció
hace setenta años y en este jardín se irá ahora”-.
Yo
por mi parte lo vi. tan seguro de lo que hacía que en ningún momento me atreví
a juzgarlo ni traté de impedirle que actuase como lo estaba haciendo. Alaïs
una vez él la colocó tumbada con mucho
esmero bajo la sombra de su árbol favorito ella le apretó la mano y con una
dulce sonrisa cerró los ojos y abandonó este mundo.
Volviendo al presente, Ann Maríe me comentó-La
verdad es que a todos nos pilló muy de sorpresa su muerte pues a sus 71 años
ella aún era una mujer muy fuerte bella y activa- hizo una breve pausa y
añadió. Imagino que ahora bajaras al
pueblo a hacer tu primera visita.
-Si así es-Le contesté yo.
-Baja al puerto y pásate directamente por la embarcación de recreo de Iván, la
suele tener anclada casi al principio del pantalán, no tiene pérdida se llama
“Tu Sonrisa”.Cuentan que siguiendo los consejos de Alaïs le puso ese nombre por
ti Alana, para que nunca te olvidara
Iván, es un chico muy simpático, cariñoso, guapo, encantador, trabajador y
...está soltero-Me informó ella ampliamente.
Mientras íbamos a buscar el coche mi pequeño cachorro y yo, yo le comentaba-Acabamos
de llegar y ya nos quieren casar, ¿Que te parece Terry?-
Él me miró con una carita de curiosidad como si no entendiera muy bien lo que
le decía ni que tenía él que ver con todo aquello.
Mientras
bajábamos al puerto pude apreciar toda
la hermosura de la villa francesa de fortuna de estilo colonial bordeada por el
río Dubs.
A
muy pocos metros del puerto fluvial más importante de fortuna se hallaba el
centro de la villa.
Los
barcos de recreo y las barcas de pesca unos anclados y otros navegando se entremezclaban
unos con otros confiriéndole ese aire bohemio y pintoresco a la pequeña villa
colonial cuyo aspecto en general parecía
recién sacado de un cuento de hadas.
-
¡¡Iván, mi amor!! –Exclamé yo voz en grito a la par que con el corazón henchido
de amor tras salir del coche corriendo a su encuentro para a posteriori saltar
impulsivamente a sus brazos.
A
Terry no debió hacerle mucha gracia la idea de esperar pacientemente en el
coche ya que lo vi bajar de reojo por la ventanilla medio abierta del asiento
del conductor en tanto corría tras de mi ladrándome enfadado por olvidarme de
él.
Por
otro lado aunque solo tuve una visión completa de Iván durante unos breves
instantes, fue suficiente para apreciar en toda su amplitud y deleitarme con la
visión de sus ojos tan claros y azules como el mismo cielo, en los que parecían
habitar una pequeña, blanca y reluciente estrella en cada uno, la piel tersa y
suave de su angelical rostro contrastaba notablemente con su tez dorada y
bronceada así como con su larga melena castaño-cobriza recogida a modo de
coleta, lo cual le conferían todo el aspecto de un gallardo pirata.
Tras
aquel impetuoso salto al estrecharse mi cuerpo contra el suyo lo sentí tan
atlético y con una calidez tan extrema como no lo recordaba en mis sueños.
-
¡¡Iván!! –Susurré dulcemente en su oído, tras lo cual le dí un sublime, dulce y
sexi beso en la mejilla para acto seguido volver a reposar mi cabeza sobre su
hombro.
-
¡¡Alana, Alana!! – Exclamó él en dos profundos suspiros de alivio, en tanto me
estrechaba fuertemente entre sus brazos como si de repente hubiera encontrado
la tan anhelada paz por su alma esperada, tras un largo, pesado y milenario
tiempo de espera.
Acto seguido los dos enamorados sin apenas
pretenderlo fundimos nuestros labios en un apasionado y eterno beso, tan solo
interrumpido por una turista inglesa de
1`60cm
de altura aproximadamente, pelo rubio y corto, ojos claros, unos 50 años y
aspecto vivaracho que entre aplausos y vítores gritaba - ¡Viva la Diosa Alana!
-.
-Marí
se te agradece tanta efusividad, pero estás poniendo colorada a nuestra querida
Alana- Le dijo Iván a la turista inglesa con la mejor de sus sonrisas como si
aprobase sus vítores y aplausos.
-Disculpa
querida estoy tan emocionada…-Se disculpó Marí conmigo en tanto me ponía una
mano sobre el hombro.
-Gracias-
le contesté yo a Marí ante tal recibimiento.
En
ese momento Iván protector me rodeó la cintura con su brazo.
-
Queridos amigos, comprenderéis que quiera celebrar este primer re-encuentro con
mi amada dando un romántico paseo en barco.
-
Os recomiendo que vayáis a almorzar al bistrov de Cristov, decid que vais de mi
parte y recibiréis un trato especial y a quien
no queráis renunciar a vuestro paseo matutino en barca siempre podéis
acudir a alguno de mis compañeros.
De
cualquier modo os espero mañana aquí a las 10, como siempre- Dicho esto me miró
a los ojos y me propuso- ¿Os apetece a Terry y a ti dar un paseo en barco? -.
-
Será un placer, amor mío - Le aseguré yo
con el rostro propio de una mujer enamorada.
-
¿Qué crees que opinará Terry?- Me inquirió él sonrojado, al tiempo que juntaba
su frente con la mía y con ambas manos me cogía de la cintura.
-¡Terry,
me había olvidado por completo! – Exclamé yo preocupada en tanto seguía con la
vista el recorrido que iba desde mi coche a la embarcación de Iván.
Fue
entonces cuando Iván y yo vimos correr como loca su gorra blanca de capitán por
la cubierta, en tanto oíamos los ladridos de Terry.
-Vaya
parece que el capitán Terry ya ha tomado su decisión de partir cuanto antes
-Opiné
yo entre risas.
En
ese momento Terry sacudiéndose la gorra violentamente logró sacar su pequeña
cabecita y se nos quedó mirando con una
expresión como diciendo “ya era hora pareja y bueno, ahora zarpamos o que?”.
Iván me tomó en sus brazos para ayudarme a
embarcar y una vez a bordo nuestros labios se fundieron en un apasionado beso.
A
posteriori, mientras él ponía el barco
en marcha yo me asomé por cubierta a ver como se llama la blanca embarcación
con detalles de madera de nogal como el letrero que anunciaba en elegantes letras
“TU SONRISA” .
-¿Qué
haces? –Quiso saber Iván intentando ocultar una pequeña risita.
-Intentar
averiguar el nombre de tu barco- Fue mi contestación.
-¿y
no habría sido más fácil preguntármelo
directamente?- Me inquirió él con la mejor de sus sonrisas.
-¿Cómo se llama tu barco?- le pregunté yo
bromeando.
-Es una embarcación de recreo blanca con el interior y los detalles en madera de
nogal, con capacidad para unas 50
personas y se llama “TU SONRISA”.
-Curioso
nombre-Opiné yo con auténtica dulzura.
-Cuando
te fuiste Alaïs me dijo que bautizara este barco con lo que más me gustara de
ti por que de ese modo es como si un pedacito de ti siguiera siempre conmigo y
aunque de ti me gusta todo, tu sonrisa siempre me ha hechizado-.
-Eres
un encanto Iván-Le dije yo, tras lo cual
le acaricié la cara y terminé por darle un delicioso y sensual beso en
la mejilla.
Acto
seguido para disimular que me estaba sonrojando me asomé a la proa del barco y
le pregunté- ¿Entonces, es así como te ganas la vida? ¿Paseando turistas?-
-Unas
veces así y otras haciendo de arqueólogo marino-Me contestaba él en tanto se
acercaba a mi y se colocaba a mi lado.
-Debes
ser muy bueno en tu trabajo por que mientras tus compañeros están ancla-dos y muertos
del aburrimiento a ti se te agolpan los
turistas-Opiné yo asombrada.
-Te
contaré un secreto: mientras todos mis compañeros cuentan los metros que tiene
el río Dubs y todo lo que abarca, yo les cuento la historia de la Diosa
Alana…-. Me confesaba él.
-…Yo
más que como una Diosa me veo como una guerrera-Le interrumpí yo.
-También
hay Diosas Guerreras, ¿No lo sabías?- Me aseguró él con cierta picardía, tras
lo cual hizo una breve pausa y me aseguró- Como te decía les cuento la historia
de la Diosa Alana y de su amado Iván- Me resumió él.
-Es
decir que les cuentas un cuento de hadas-Concluí yo.
-Sólo
hasta donde estén dispuestos a creer. Mira está claro que para la mayoría son
como dices tu un cuento de hadas, pero ¿nosotros quienes somos para juzgar a los
demás ni decirles hasta donde deben creer?, además aunque no crean a todos
parece gustarles más mis historias sobre la Diosa Alana que la historia
aburrida sobre quien fue el fundador de
este pueblo y de cuantos kilómetros abarca el río Dubs. Y si a eso le añadimos
que en mi precio va incluida una comida de pescado fresco o marisco y también
todos los días cuando mi primo Cristov se acerca a nosotros con su barca pueden
comprarle pescado y marisco fresco para llevárselo a casa recién cogido del
mar, y que otras veces son ellos mismos quienes pueden pescar en la barca de
Cris…-Me narraba él ampliamente.
-¿Sería mucho pedir que me contaras la misma historia que le cuentas a tus clientes?-Le
pedí yo mimosa.
-En
absoluto, todo empezó el primer día que me hice a la mar
Los
turistas comenzaron a subir por la pasarela y fue precisamente Marí quien
viéndome bajo de moral me preguntó -¿Le pasa algo joven?-.
-No,
nada solo que mientras que mi amada se encuentre lejos de mi el cauce del río
Dubs seguirá creciendo con mis lágrimas por la ausencia de no poderla hoy tener
y como cada día desearé tirarme al mar buscando el conjuro para hacerla volver-
Le dije yo entre desvaríos, pero ¿sabes que? entonces me dí cuenta que todo el
mundo se arremolinaba a mi alrededor para escucharme y yo hablando de ti me
sentía mejor.
-¿Quién
es Alana?,¿La joven que le ha quitado el sueño quizá? –Me inquirió risueña
Marí.
-Alana
es la más dulce de las criaturas y la más bella de las diosas que nació y se
crió aquí, hasta que un día tuvo que
emigrar para ocultarse de quien la quería matar, pero un día cuando sea lo
suficientemente fuerte volverá a Fortuna para luchar y expulsar de esta pequeña
villa todo el mal haciendo que vuelva a reinar todo el esplendor de antaño- Le
narré yo.
Richard
un profesor jubilado que se hallaba escuchando en primera fila me instó a
continuar- Sigue contando más historias de la Diosa Alana-.
-Para
entonces el barco estaba tan lleno que no cabía ni un alfiler y así zarpamos
mar adentro como ha seguido siendo en
los últimos 20 años- me narró amplia-mente Iván.
-No
me extraña que se te llene siempre el barco y que halla cola me has emocionado
hasta a mi-Le confesé yo
Entre
tanto la buena de Marí acostumbrada a su paseo matutino en barca se subió a
regañadientes a la embarcación de un hombre rudo, orondo, estatura media y de
unos 50 años al que le tendió una trampa al pedirle para sorpresa de los otros
turistas y de él mismo -Cuéntenos la historia de la Diosa Alana-.
Jacques,
que así se llamaba el capitán del BLANCHE
I resopló antes de comenzar con su versión de la historia ya que no era muy
amigo de nada que se saliera de la realidad, tras lo cual y muy a su pesar
comenzó con desgana a contar-La Diosa Alana con su melena pelirroja y sus ojos
verdes de gata……..-
-¡Pero
como se atreve! estoy indignada la Diosa Alana en nada se parece a la mujer que
usted está describiendo La Diosa Alana tiene una bonita melena castaña, ojos color miel, 1 70, una dulce y bonita sonrisa y la
nobleza de un pura sangre reflejada en los rasgos de tu rostro y por la
sinceridad que transmite su mirada yo diría que es la fiel imagen de Alaïs
Deveroix cuando contaba su edad.
Me siento ultrajada exijo que me devuelvan mi
dinero y que me dejen bajar ahora mismo a tierra.
Jacques
ante la fuerza de carácter de Marí sin replicar hizo lo que le pedía, tras lo
cual se dirigió en silencio y lleno de
ira hacia “TU SONRISA” de tal modo que
ambos pensamos que iba a abordarnos.
Mientras
Iván me ayudaba a bajar a tierra, él me
observó de arriba abajo, tras lo cual lo acusó abiertamente-Mira Iván la
próxima vez que decidas inventar un cuento de hadas para alguna de tus novias
me avisas-
-¿Pero
tu cuantas novias has tenido?- Le inquirí yo entre risas
-Solo
tu, lo juro-me dijo él sonrojado.
-Pues
menos mal que solo hemos de enfrentarnos a una diosa solo nos faltaba a los
demás-Protestó iracundo Jacques.
-Creo
que deberías añadir algo de magia a tu matrimonio y no tendrías tantos
problemas matrimoniales-.Opinó Iván entre risas
dirigiéndose a Jacques
-Escucha
niñato no te metas en mi matrimonio ni en mi trabajo-le amenazó aún más
enfadado Jacques.
-¿Qué
pasa Jacques no te alegras de que te mandé clientela?-Bromeó burlón Iván
-La
próxima vez directamente no me mandes a nadie, no quiero saber nada de ninguno
de los tuyos- Le aseguraba rotundo el capitán del BLANCHE I a Iván.
Una vez en tierra Iván dirigiéndose a un chico
moreno de suaves rasgos que se hallaba recogiendo sus aparejos de pescar nos
presentó- Cris esta es la famosa Alana de la que tanto te he hablado, Ali este
es mi primo Cristov-.
-Encantado
señorita-Me saludó él.
-El
placer es mío-Le aseguraba yo
-Te
pareces tanto a Alaïs….-Opinó Iván con dulzura
-No me digas que tu también la
conociste?-Le inquirí yo nada sorprendida .
-Mira, cuando mis padres se establecieron aquí recuerdo que yo tenía cinco años
y ellos no podían hacerse cargo de mí todo el tiempo por que tenían que
trabajar.
Entonces Tu tía-abuela nos acogió como si fuéramos de su propia familia
cuidando todos los días de mí hasta que mis padres volvían de trabajar y me iba
con ellos a un pequeño apartamento que teníamos de alquiler.
Ella siempre me contaba cuentos sobre hadas y me enseñaba lo importante que era
respetar a la naturaleza si quería que la madre naturaleza siempre fuese
generosa conmigo.- Me explicaba él ampliamente, en tanto yo le hacía mi compra
a Cristov.
-Cristov voy a acompañar a la señorita y ayudarla a llevar su compra- Le
anunciaba Iván a su primo que ahora se hallaba en la barca de espaldas a
nosotros.
En el trato con Iván sentí que había algo familiar entre nosotros,
no se quizá por que de toda la gente con la que me había estado encontrado
hasta el momento me había hablado de Alaïs en tiempo pasado y no hacia mas de
una semana que había muerto y él me seguía hablando de ella como si aún
siguiera allí, así que no dudé en preguntarle lo que de verdad quería
saber-Iván me han contado que yo estuve viviendo aquí con mi tía cuando yo
contaba quince años de edad y no creo que tu seas mucho más joven que yo y si
dices que Alaïs cuidaba todos los días de ti supongo que alguna vez nos
veríamos, es que en el poco tiempo que llevamos hablando me siento muy a gusto
contigo y me da la impresión de que ya nos conocemos y no solo de mis sueños-.
-¿Alguna vez dices? todos los días hasta la caída de la tarde, yo bebía los
vientos por ti y tu me solías llamar "el incordio de hermano que nunca
tuve", claro que era fácil de entender tu andabas muy ocupada escribiendo
una especie de diario o cuento de hadas infantil llamado la Isla de Alana, investigando
por ciertas zonas del jardín trasero cuando no haciendo travesuras para llamar
la atención de Michell, un hico 10 años mayor que tu que nos hacia de niñera
para pagarse los estudios cuando Alaïs estaba ocupada o debía salir-.
Yo, al oír aquella historia me eché a reír al tiempo que un bonito rubor
coloreaba mis mejillas y tan sólo conseguí decirle- lo siento-.
-Tranquila, como ya he dicho no pasa nada, si me das tu permiso esta tarde me
gustaría pasarme por tu casa, verás como ya te he dicho Alaïs siempre quiso
potenciar mi amor y respeto por la naturaleza y como yo sabía que esas eran
unas cualidades innatas en ti y solo con halagos sabía que no conseguiría
llamar tu atención decidí dedicarme a la botánica para que me tomaras más en
serio y que vieras que al menos teníamos algo en común.
El caso es que cuando te fuiste lo hiciste de una manera tan precipitada que
tenia un regalo guardado que había hecho para ti y cuando me enteré de que te
ibas fui corriendo a buscarlo, pero cuando volví ya te habías ido y no pude
entregártelo.
Se que 20 años después puede parecer algo infantil, pero ahora que te he vuelto
a encontrar, me gustaría mucho poder darte aquel regalo-.
-Para mi será un honor que vengas a verme esta tarde Iván, ¿Te parece bien a
las seis?-Le aseguré yo con la mejor de mis sonrisas.
-Perfecto, así podremos seguir tranquilamente con nuestra charla ya que como
puedes ver ahora el trabajo se me amontona-Me contestó él con la felicidad
reflejada en su rostro.
A punto de subir al coche el me llamó para decirme-Ah Alana y no te
preocupes... recordarás-.
-" A tu lado siempre recuerdo mi querido Iván" pensé yo con una gran
dulzura, pero en su lugar me limite a sonreír. No fue precisamente por
vergüenza fue por que a pesar de las circunstancias y de así desearlo, en mi
corazón sentía que no era ese el momento, que aquella tarde sería mejor
ocasión.
CAPITULO
III
LA HISTORIA
DE ALAÏS
Cuando
por fin llegamos a la tienda de anticuario de Alaïs “Cuando duerme el día y
despierta la noche” Terry y yo decidimos comenzar nuestras pesquisas en tanto
organizamos todo aquel desorden. Sus paredes originariamente parecían estar
repletas de estantes de libros antiquísimos
y objetos curiosos, aunque ahora
en su mayoría se hallaban esparcidos por
el suelo, como si alguien hubiera
entrado buscando algo en concreto y por no haberlo encontrado hubiera querido
pagar su frustración sumiendo la mayor parte de los libros en el más profundo
de los caos.
Dado
que siempre me han interesado los libros antiguos pues todos parecen tener una
interesante historia que contar he decidido pasar parte de la mañana aquí para
poner orden en medio de todo aquel caos.
Una vez conseguido parte de mi objetivo, Terry de entre todo aquel desastre
me trae en la boca lo que parece ser un
pequeño diario negro manuscrito de Alaïs y es precisamente en el que un día fue
su despacho en el ático de la tienda
donde me encuentro ahora leyendo, junto
a la ventana con vistas al mar su diario con Terry, mi ahora pequeño cachorro,
al cual le leo en voz alta y parece disfrutar mucho de su lectura. Imagino que
así para él es más fácil y menos doloroso aceptar su pérdida.
30-Abril-5017
Yo
Alaïs Deveroix comienzo hoy lunes este diario a la sombra del bergamoto que
planté hace 50 años en el jardín trasero donde siempre me ha gustado poner a su
sombra mi hamaca y leer un libro o ver a los niños jugando a esas edades son
tan inocentes y felices……
Siempre
bendeciré el día que sin saber como llegué a la pequeña villa de Fortuna donde
todos mis sueños se me han hecho realidad y donde he pasado los mejores años de mi vida. Aquí encontré
el amor verdadero hace 37 años, solo 2 años más tarde tuve a mis
gemelas, las gentes de aquí siempre han
sido como una familia para mi y aún hoy día tengo un negocio próspero y a mi
inseparable Terry un cachorro de Fox Terrier tan dulce e inteligente como jamás
se ha visto otro, el cual se halla tumbado y dormido ahora mismo sobre mi
regazo.
Hice
una breve pausa para comentarle a mi pequeña bolita de pelo-Mira Terry Alaïs te
menciona en su diario- .
Él movía el rabo y daba
saltos de alegría en tanto ladraba feliz como
pidiéndome que siguiera leyendo y yo así lo hice.
Si,
a mis 71 años hago recuento de mi vida y puedo decir que la mágica villa de Fortuna ha traído siempre
la felicidad a mi vida desde que me instalé aquí a los 20 años, por eso es aquí
donde también quiero morir. Pero
no estés triste mi dulce niña que la muerte no es el final de la vida sino el comienzo de otra
mucho mejor de la que nos fue otorgada en nuestra forma mortal.
Aprovechando
que mi travieso y querido Terry se ha despertado y hace un esplendido día de
primavera creo que iré a dar un paseo por el bosque.
Para
cuando me quise dar cuenta se me hizo la 1:00 del medio día por lo que resolví
que ya era hora de volver a casa y así se lo hice saber a mi pequeña bolita de
pelo- --Terry ya es hora de volver a casa, esta tarde volveremos a bajar a la
tienda, no en vano nos llevaremos el diario de Alaïs con nosotros-. Mi
pequeño cachorrillo me precedía en mi camino a la salida moviendo el rabo de lo
contento que estaba.
–Creo que
a ti también te está gustando como está resultando el día de hoy ¿verdad
Terry?-Opiné yo dirigiéndome hacia él, en tanto le seguía los pasos. Él sin
pararse en su camino ha la salido me dio sus tres acostumbrados ladridos de
aprobación y una vez llegó a la puerta esperó a que llegase yo para que abriera
y salir los dos juntos. A posteriori subimos los dos al coche en dirección a
casa.
No
tardamos mucho en llegar a casa, tras lo cual
guardé la compra, me puse cómoda y preparé para ambos un guisado de
carne y patatas.
Nada más comer Terry y yo decidimos echarnos en el salón nuestra primera
siesta.
Eran
las seis de la tarde cuando la fuerte tormenta que había estallado medía hora
antes sobre la región de Fortuna se había vuelto más intensa y amenazadora.
Un relámpago cayó delante de Terry y de mi cuando ambos mirábamos por la
ventana asustándolo de tal modo que saltó a mis brazos buscando refugio.
-No pasa nada cielo, tan solo es un poco de lluvia con algunos fuegos
artificiales-Le dije yo a mi pequeño cachorro tranquilizándolo al tiempo que le
acariciaba el lomo y le daba un dulce beso en su pequeña cabecita, tras lo cual
añadí-Con el frío que hace ahora, será mejor que vaya a encender la chimenea-.
Dicho esto Terry medió su ladrido de aprobación, tras lo cual se bajó de mis
brazos y salió del comedor.
Minutos después cuando yo ya tenía el fuego encendido regresaba él trayendo su
mantita en la boca la cual colocó junto al fuego la acomodó a su antojo y a
posteriori se echó a dormir.
-¿Crees que con la hora que es ya y el tiempo que hace aún vendrá Iván,
Terry?-Le consulté yo a mi adorable cachorrito.
Él por única respuesta alzó la cabecita y me miró con cara de duda como
queriendo decirme que él no conocía la respuesta a esa pregunta.
En ese momento, alguien llamó insistentemente a la puerta y cuando abrí me
encontré con Iván que estaba chorreando de pies a cabeza.
-Pero Iván, ¿Como vienes con la que esta cayendo? Si estás hecho una
sopa-Exclamé yo asombrada.
-Es que he venido en bici, además lo único que importa es que mi regalo viene
seco y a salvo-Me explicó él con cara de niño inocente.
-¿En bici y con este tiempo? debes estar loco y no insinúes siquiera que
tu no importas de acuerdo, tu importas y mucho-Le regañé yo dulcemente, tras lo
cual le invité a pasar en tanto le decía-Anda pasa será mejor que te seques
antes de coger una pulmonía-
En ese momento, él se acercó a toda prisa al calor del hogar en tanto decía-Hay
que bien por fin una chimenea encendida con lo mucho que yo la necesitaba-
-La acabo de encender-Le comuniqué yo, tras lo cual hice una breve pausa y le
dije –Iré a buscar algo de ropa para que te cambies- .
-Muy bien aquí te espero-Asintió él.
-Creo que será mejor que vayas al baño a quitarte toda esa ropa empapada antes
de que vayas a coger una pulmonía o algo peor-Le propuse yo en tanto me ponía
en camino
Ni 5 minutos después aparecía yo con algo de ropa mía. -Aquí tienes un polo de
invierno y unos vaqueros creo que te estarán bien-Le anuncié yo en tanto le
daba la ropa por una rendija de la puerta.
Diez minutos después ya seco y cambiado de ropa se reunió conmigo en el salón y
al tiempo que se sentaba a mi lado me preguntaba con dulzura-¿Has visto ya mi
pequeño regalo?-
-No, esperaba a que vinieras para hojearlo juntos, así me pareció que sería más
especial-Le contesté yo manteniéndole la mirada.
-Es un compendio de plantas curativas. Pensé que te gustaría tenerlo y te sería
de gran utilidad si algún día te ponías mala-Me iba explicando Iván en tanto yo
iba leyendo su trabajo detenidamente.
-Es una idea excelente, por cierto Iván el día que me fui te vi llegar con tu
regalo y al verte allí de pie observando como el coche se alejaba dos grandes
lágrimas resbalaron por mi rostro, Creo
que fue entonces cuando descubrí que mis sentimientos hacia ti habían
cambiado-Le confesé yo, tras lo cual él con los ojos emocionados y la voz en un
susurro me hizo a mi otra confesión-¿Sabes? Aquel día cambió algo en mi. No es
que de verdad hubiese creído nunca en las hadas, pero aquél día las odié. Las
odié por no haberte retenido más de tres horas y a mi contigo, hasta que Alaïs
me explicó que lo que habían sido 3 horas humanas para ellas había sido toda
una vida.
Recuerdo que durante todo un año tuve pesadillas rememorando aquel día. En mis
sueños te ibas en un coche negro y grande con una mujer de larga melena negra a
quien nunca podía verle la cara y tu en el asiento de atrás pegabas las manos
al cristal y me gritabas con lágrimas en los ojos "Iván, Iván, ven y
ayúdame por favor Iván ven y ayúdame",pero yo como en la realidad no podía
moverme estaba allí inmóvil con mi diario apretado contra mi pecho viendo como
te ibas y también durante todo ese tiempo nunca hable con nadie. Mi madre me
solía decir que todas las noches se tenía que levantar a consolarme por que yo
en sueños te llamaba a gritos mientras lloraba desconsolado. Aquellas terribles
pesadillas cesaron un día que Alaïs me dio una foto que nos había hecho a los
dos juntos, la única que existía de nosotros dos juntos y en la que tu me
mirabas y sonreías. Aquella noche soñé que los dos viajábamos en un tren
escondidos entre los pasajeros y tu me asegurabas "Iván aunque tu parada
llegue antes que la mía no le digas nunca nada a nadie por que cuando yo pueda
volveré y nadie por mucho que quiera nos podrá volver a separar" yo te
decía "pero Alana yo no me quiero bajar antes yo quiero estar contigo
"pero tu me insistías" Debe hacerlo Iván debes bajar antes, para que
nadie sospeche, cuando sea mayor volveré y entonces nadie me podrá obligar y
siempre estaremos juntos. Debes hacerme caso Iván tampoco yo te quiero dejar
marchar, pero no permitas que ellos sospechen este será nuestro secreto"
Esto último ambos lo dijimos al unísono.
-¿Como? ¿Tu también...?-Exclamó Iván asombrado.
-Si Iván yo también tuve ese mismo sueño hace 20 años y me atrevería a decir
que la misma noche que tu por que mientras soñaba me sentía acompañada-Le
contesté yo, tras lo cual curiosa quise saber-Dime Iván ¿Que fue de aquella
foto?-
-La llevo siempre conmigo junto al corazón-Me declaró, dicho lo cual se sacó la
cartera y me la enseñó
Tras ver la prueba de que era cierto de forma mágica y casi sin darnos cuenta,
nuestros labios se fundieron en un apasionado beso.
-¿Que ha sido eso?-Quise saber yo segundos después sobresaltada al oir un
fuerte estruendo que rompió aquel mágico momento.
-¿Estás asustada?-Me preguntó con la mejor de sus sonrisas.
-No, tan solo algo inquieta-Le aseguré yo al tiempo que iba y venía de un lado
a otro. -Parecía un desprendimiento de tierra-Me dijo el al tiempo que se
acercó a mi para abrazarme buscando calmarme.
-Esta noche no vas a salir de aquí, el tiempo se ha puesto muy peligroso y será
mejor que te quedes conmigo hasta mañana-Le pedí yo algo preocupada
-Es un poco tarde ,¿Que te parece si preparamos la cena al tiempo que tu me
cuentas un poco más de la mujer a la que le he sido fiel durante 20 años?-Me
propuso él con una bonita sonrisa que iluminaba su angelical rostro
Buena
idea-Asentí yo en tanto me dirigía a la cocina con él.
-¿Y bien?-Me inquirió él a la espera de lo que tanto ansiaba saber.
-Bueno realmente no hay mucho que contar. Cuando regresé a España con mi madre
acabé mis estudios, me busque un trabajo y me independicé. Al principio iba cogiendo
trabajos temporales de dos o tres meses y si tienes suerte te puedes quedar en
alguna empresa más tiempo, incluso indefinida, pero antes de que eso pasara, un
13 de marzo de hace 4 años cuando llevaba ya todo un mes sin trabajar, salí a
dar una vuelta por un barrio que no solía frecuentar y vi "la casa de las
flores" un pequeño invernadero donde había un letrero que decía que
necesitaban dependienta. Entré, me hicieron un contrato de 3 meses prorrogable
a otros 3 y a los seis, decidieron hacerme indefinida con ese dinero me compré
el ático en el que vivo ahora. Todo iba bien hasta que hace 15 días cerraron
"la casa de las flores" tras lo cual lo compré le cambié el nombre a
la floristería por “El Paraiso de las
Hadas” la redecoré y ahora vuelvo a tener trabajo-Le narré a Iván mientras
yo preparaba un delicioso redondo de ternera con salsa de verduras para cenar y
él ponía la mesa.
-¿Y que me cuentas de tu vida personal? En este momento es lo que más me
interesa-Me preguntó él con una sonrisa tan dulce como seductora.
-En el tiempo que estuve trabajando allí conocí a un chico se llamaba Roberto,
hablábamos en el trabajo, quedábamos de vez en cuando a tomar café, a cenar
luego él me acompañaba a casa y yo lo invitaba a tomar una copa, nada serio,
tras un año aquello terminó. Luego estuve demasiado ocupada para complicarme la
vida con novios ni más obligaciones. Una noche recibí una llamada en la que el
albacea de Alaïs me comunicaba su muerte y que yo era su única heredera luego
te encontré a ti y el resto...-Le conté yo dando así por concluida mi narración
-El resto es una historia que espero que podamos escribir juntos los dos-Me
interrumpió él, tras lo cual al verme con la fuente de la cena me dijo en tanto
venía hacia mi-Trae yo la cogeré-
-Gracias-Le dije yo en tanto le entregaba la fuente cuidadosamente.
-Dime antes de que yo te propusiera venir a verte esta tarde ¿Que otros planes
tenías para esta tarde?-Quiso saber él cambiando de tema.
-Pensaba hacerme un turt turístico por la casa de Alaïs para conocerla mejor,
pues me da la impresión de que esta casa tiene mucha historia y muchos
misterios que desentrañar-Le hice yo saber a Iván en tono misterioso. -Ahora
que estoy aquí y ya que he pasado la mayor parte de mi infancia en la casa de
Alaïs si quieres podría ser tu guía turístico-Me propuso él con una sonrisa tan
amplia que mostraba una gran hilera de dientes blancos.
-Excelente idea-Asentí yo.
-Por cierto ¿Sabes ya que vas ha hacer con el negocio de Alaïs?-Quiso saber él
interesado.
-Pues me gustaría ordenarlo todo pues está todo patas arriba para saber que
tipo de libros y objetos tiene Alaïs y lo primero sería buscar algún libro de
registro o algo así para tener por donde empezar-Le contesté yo con la mente
algo abstraída.
-¿Que sucede Alana? te veo como si estuvieras preocupada por algo-Me inquirió
Iván interesado.
-¿No te parece muy extraño que en la tienda de Alaïs esté todo manga por hombro
cuando en su casa reina un orden esplendido?-Le expuse yo al tiempo que un
hervidero de ideas de las causas posibles sobre lo sucedido bullía en mi
interior.
-Tienes
razón. Yo la conozco desde niño y nunca por dejadez o por pereza a tenido nada
descuidado o desordenado-Asintió él a modo de explicación, tras lo cual hizo
una breve pausa y añadió-Dime Alana, cuando entraste esta mañana en la tienda
cuanto tiempo estuviste?-.
-Se me hizo un poco tarde así que ni me quedé mucho rato, pero si estuve lo
suficiente como para ordenar un poco parte de todo aquel caos y encontrar un
viejo diario de Alaïs el cual comencé a leer en el ático de la tienda- Le
informé yo.
-¿Has comenzado ya a leer ese diario Alaïs?-Quiso saber él en tanto me cogía
las manos con el semblante serio.
-¿Que suede Iván?, pareces preocupado-Quise saber yo curiosa.
Él en ese momento, aún sin soltarme las manos como si quisiera ocultarme algo
apartó la vista de mi y guardo silencio, ante lo cual yo le dije-Iván desde que
te conozco tengo la impresión de que eres alguien muy especial pero también de
que me ocultas algo y me gustaría saber por que y que es-
-Es algo que siempre ha sospechado todo el pueblo y que yo siempre he sabido...
Ella confió en mi y me lo contó...debes entender que ella siempre te quiso, que
fuiste lo más importante para ella y que tuvo sus razones para hacer lo que
hizo-Me explicaba él muy dubitativo a la par que nervioso y muy excitado, ante
lo cual yo me compadecí de él diciéndole-Ya es
tarde y estoy cansada, creo que será mejor que nos vayamos a dormir y
dejemos para mañana el turt turístico por la casa y todo lo demás-
-Si,
tienes razón, creo que será lo mejor. Yo dormiré en el salón así no te causaré
ninguna molestia-Asintió él en tanto se ponía de camino al sofá.
-Yo me voy al cuarto de Alaïs, voy a ponerme cómoda y a acostarme. En cuanto a
ti, bueno...tienes tres opciones quedarte a dormir en ese sofá en el que tras 5
minutos tendrás la espalda dolorida, aposentarte en el cuarto de invitados y
compartir cama con una gotera y una gran humedad o dejarte de tonterías y
venirte al cuarto de Alaïs conmigo que la cama es lo suficientemente grande
para los 2 y así de paso haremos que Terry esta noche se sienta un poco más
seguro-.
"Si claro, Terry" Pareció pensar él con aquella cara de niño bueno y
aquella sonrisa traviesa, tras lo cual me contestó-No tenía pinta el sofá de
ser tan incómodo y las goteras y la humedad son malas compañeras de cama...-
-Lo que yo decía-Lo interrumpí yo con una mirada sonriente y una sonrisa
maliciosa.
-...y por otro lado...no podemos permitir que Terry que es aun un pequeño
cachorro se asuste..-prosiguió él pícaro
-Lo que yo decía-Intervine yo juguetona.
-Así que creo que esta noche dormiré contigo, eso si te aseguro que no tienes
nada que temer-concluyó Iván finalmente.
-Lo se Iván, lo se-Le aseguré yo con suma dulzura.
Nos hallábamos acostados en la cama cuando yo al tiempo que le acariciaba
dulcemente su rostro angelical le propuse con la misma dulzura-Iván ¿Por que no
me hablas de la etapa que viví aquí?- .
-¿De
verdad no recuerdas nada?-Comenzó preguntándome él.
-A raiz de conocerte me han venido a la cabeza varias imagenes de una chica de
unos 15 años que vestía de forma muy extraña como si perteneciera a otra época
y casi siempre tenia el semblante serio como si estuviera alerta o preocupada
para no ser sorprendida y algo muy fuerte en mi interior me dice que aquella
chica era yo- Le narré yo.
-Si,tenías la extraña manía de vestirte y comportarte de modo extraño cuando
estabas sola o cuando creías que lo estabas, pues yo siempre me las arreglaba
para verte a escondidas-.
-Y gracias a eso hoy podrás ser mi memoria-añadí yo.
-Eso espero, pero dime ¿Recuerdas alguna
imagen en concreto?-Me preguntó él para tener algo de donde partir.
-Recuerdo bajar corriendo desde aquí hacia el puerto bajo una dura e intensa
lluvia con uno de aquellos extraños ropajes...a buscarte,por que necesitaba tu
ayuda, no me asustaba la lluvia era...te necesitaba por algo más personal-Le
conté para sorpresa de mi misma hasta donde mi memoria alcanzaba a recordar.
Dicho lo cual me abracé a él esperando a que empezara con su relato.
-¿Pero no era Terry el que tenía miedo?-Me dijo él riendo al tiempo que me
cogía las manos tras sentir como yo lo abrazaba.
-Si y yo la que tiene frío-Replique yo sin dejar de sonreír ni de abrazarlo.
-Yo el día que llegaste no te conocí, pues ni mis padres ni tía Alaïs me
dejaron alegando que habías hecho un largo viaje, estarías cansada y solo te
apetecería descansar. Lo que la pobre Alaïs no sabía es la chiquilla tan
curiosa y llena de energía que había traído y que sería ella quien cayera
agotada solo una hora después de tu llegada-Comenzó narrándome Iván con un
bonito rubor en su angelical rostro propio de la felicidad que en ese momento
lo invadía, tras lo cual mientras me acariciaba las manos se animó a
proseguir-Entonces yo te imaginaba como una chica dulce, tranquila, solitaria y
sin complicaciones y digamos que aproveche aquel primer día para prepararme
para una primera cita con alguien que suponía que era como yo.
Aún así la curiosidad fue más fuerte que yo y a las 7 de la tarde me escape a
conocerte-.
-¿Cuanto tiempo aguantaste en realidad?-Quise saber yo intrigada.
-No más de hora y media-Me confesó él tras pensárselo un poco.
-¿Tanto?-Exclamé
yo entre risas.
Él se giró hacia mi, tras lo cual me preguntó mirándome feliz e impaciente a la
cara-¿Quieres que siga?-.
-Si, si, por favor-Le contesté yo más impaciente todavía
-Me puse mis mejores galas y subí hasta aquí en bici. Como se suponía que
estaba en mi cuarto leyendo fui por la parte de atrás de la casa y en la parte
de bosque que forma el jardín trasero, te vi vestida con un corpiño rojo y una
falda negra hecha jirones, ibas descalza y doblabas los brazos al cielo, mientras
girabas una y otra vez en lo que a mi se me antojaba como una especie de danza
hipnótica para despertar a la naturaleza. Recuerdo incluso que al girar se te
veían las piernas y haber pensado que tenías unas piernas preciosas.
Me quedé demasiado absorto observándote por lo que tu dejaste de danzar,
pusiste cara de preocupación y te adentraste corriendo en el bosque. Yo sin
apenas proponérmelo corrí tras de ti, me tenías hechizado y solo sabía que no
quería perderte.
En tu huida te caíste y vi como en el muslo izquierdo tenias un tatuaje.
Tu
me mirabas con terror como si pensaras que yo te fuera a hacer daño. Quisiste
levantarte para volver ha echar a correr pero te torciste el tobillo así que
vencida te apoyaste en un árbol como si te sintieras indefensa ante mi.
Yo para calmarte te entregué una rosa que había tenido todo el tiempo conmigo.
Tu
la aceptaste y me regalaste una sonrisa. Desde entonces aquellas escapadas eran
nuestro gran secreto como también lo era que tu sabias que yo te espiaba a
escondidas pero nunca me decías nada-
Me
narró él ampliamente aquel primer día.
-Hay algo que no entiendo tu decías que no te hacia caso y que no te podía ni
ver y ahora que éramos cómplices....-Dije yo dubitativa.
-No sabría decirte, era...como una especie de juego entre nosotros algo que
hacia realmente especial nuestra relación y por cierto aquella foto fue sacada
el ante penúltimo día que estuvimos juntos el día que tu recuerdas-Me aclaró
él.
-¿Y
que me dices de Michel? según tu yo bebía los vientos por él-Quise saber yo
entendiendo cada vez menos.
-A todas luces así era aunque reconozco que con el tiempo comencé a pensar que
te gustaba reírte a su costa, pues cada vez que te veía acercarte a él, el
pobre se ponía a sudar-Me contó en tono divertido, al tiempo que yo cerraba los
ojos y me quedaba profundamente dormida.
Creo que hacía mucho tiempo que realmente no dormía tan bien y relajada como
aquella noche.
Al tiempo que me iba quedando dormida sentía como mi espíritu se elevaba y
flotaba incluso por encima de mi propio cuerpo como rodeado por melódicas notas
de música invisibles, incluso mis sueños fueron mas relajados y felices que de
costumbre.
Acto seguido, Iván me apartó un mechón de la cara para a posteriori darme un
dulce beso en la mejilla, tras lo cual me musito al oído-Buenas noches
princesa-.
CAPITULO
IV
LA NUEVA VIDA DE ALANA
Aquella
mañana nostálgica nos despertamos casi al mismo tiempo. A todas luces todo era
perfecto: la chimenea estaba encendida las crepitantes llamas de las velas
iluminaban el angelical rostro de Iván que seguía durmiendo a mi lado y todo
era paz y tranquilidad a nuestro alrededor. Tan solo éramos él, Terry y yo y
fuera en el día que empezaba a amanecer el olor a tierra húmeda tras la lluvia
torrencial de la noche anterior acompañada del suave aroma de las flores y
plantas así como del canto de los pájaros, era sin duda un momento mágico
preludio de un día muy especial.
De repente, Iván se giró hacia mi abrió los ojos y al tiempo que me acariciaba
dulcemente la cara me saludó con la mejor de sus sonrisas y un-Buenos Días
princesa- -Boun jour mon petit chery-Le respondí yo sumamente romántica
haciendo alarde de unos conocimientos de francés que hasta entonces desconocía
que tuviera.
Sin previo aviso Iván comenzó a hacerme cosquillas ante lo cual yo entre risas
comencé a protestar- No Iván para, no Iván por tu madre el higadillo no-
-Oh si, el higadillo si-Me contradijo él también entre risas y acto seguido y
completamente relajados cayó sobré mi y comenzamos a besarnos sin medida.
Estábamos a punto de hacer el amor cuando él de repente paró y me dijo-Como te
conté yo nunca he estado con ninguna chica así que yo no... yo nunca..-
Yo con suma dulzura le corté para decirle-Iván, yo no quiero que me des
explicaciones solo amarte y que me ames-.
Acto seguido Terry como si nos hubiera oído salió de la habitación con su
mantita en la boca y nosotros olvidándonos del mundo y dejándonos llevar por un
intenso y sumo placer para ambos desconocido, nos amamos larga apasionada e
intensamente en un arrebato de intenso placer que pareció transportarnos a otro
mundo, otra era y otra dimensión un mundo solo de amor y placer que ambos
deseábamos que fuese eterno.
Tras
aquel momento mágico de sumo placer en el que ambos caímos exhaustos, yo me
dormí en sus brazos y me sentí como si estuviera durmiendo entre algodones,
acunada en los brazos de un ángel.
Cuando
volví a despertar me sentí totalmente distinta, en algún momento, mientras
dormía me transformé en una persona nueva era como si de repente mi verdadero
yo hubiese despertado tras haber permanecido mucho tiempo sumido en un largo
letargo, me sentí mágica, me sentí especial.
Entonces volví mi mirada al dulce y aniñado rostro de Iván, que en ese momento
abría los ojos, y volví a caer rendida ante aquellos ojos que transmitían tanta
paz, tanto amor y tanta belleza....
Iván al verme con la voz sumamente aterciopelada me aseguró- Ha sido tan mágico
volar de ese modo entre Ángeles-
-¿Iván puedo hacerte una pregunta?-Le pedí yo con extrema dulzura.
-¿Que quieres saber, princesa?-Me contestó él con la misma voz aterciopelada.
-Es muy importante para mi que me digas que opinión tenías de mi cuando me
conociste y que opinión tienes de mi ahora- le expliqué yo.
-Pues veras ayer te vi como la mujer en la que siempre había imaginado que te
habrías convertido dulce, culta y absolutamente encantadora, pero aún así una
extraña, y ahora en este momento no es que hallas dejado atrás todas esas
buenas cualidades, pero ya has despertado ya vuelves a ser aun de mujer como
aquella chiquilla traviesa que yo conocí en el pasado-Me contestó él a modo de
explicación haciéndome sentir radiante de felicidad.
-Creo
que será mejor que baje ha preparar el desayuno- Dije yo, tras lo cual concluí
dándole un dulce beso en los labios.
-Yo echaré otro madero a la chimenea para que podamos desayunar aquí calentitos
¿Que te parece?-Me consultó él.
-Perfecto-Asentí yo.
Una vez en la puerta de la cocina una clara escena mia con tia Alaïs apareció
ante mis ojos transportándome en el tiempo 20 años atrás.
Yo
tenía 15 años y vestía un extraño traje en tonos marrones y ocres y estaba
junto a ella en el banco de la cocina preparando el desayuno. -...Ahora
terminamos de poner los panecillos en la bandeja del horno y los metemos
dentro, ¿Ves lo fácil que es Alana?-Me decía Alaïs según íbamos avanzando en
nuestra labor.
Yo asentí con la cabeza,tras lo cual quise saber-¿Y puedo poner yo los
panecillos en el horno Alaïs?-
-Si, pero con cuidado, no te vayas a quemar, toma utiliza estas manoplas de
cocina, yo mientras te iré abriendo el horno-Me contestó ella.
En este momento con dulce nostalgia, recuerdo el olor a las flores silvestres
que trepaban por la ventana de la cocina entremezclado con el olor a los
panecillos de leche recién hechos.
Aquel olor fue evocado de mis recuerdos con tanta fuerza que en aquel preciso
instante decidí hacer para desayunar panecillos de leche y bajar al mejor
invernadero del pueblo a comprar semillas y planteles para revivir el maltrecho
jardín entre las cuales se encontrarían las flores silvestres que yo ahora
también recordaba.
De repente pasó algo muy extraño, tía Alaïs que estaba de espaldas a mi, a
quien soy a día de hoy, se giró me sonrió y me guiñó un ojo, tras lo cual
siguió hablando como si nada con la Alana del pasado de recetas de cocina y de
cosas triviales.
No
tardé mucho en subir nuevo a la habitación portando esta vez una bandeja con
dos buenas tazas de chocolate con canela recién hecho y panecillos de leche aún
humeantes acompañados de pequeñas tarrinas de mantequilla francesa y otras de
mermelada de todo tipo.
Al llegar vi a Iván que se estaba acabándose de vestir junto al calor del
hogar, el cual al olor del desayuno recién hecho se volvió hacia mi y exclamó-
Mmm.... ¡Alana huele delicioso!, ¡al fin podré desayunar algo que no sea café
ni croisanes y además gracias a ti casero de verdad!.
-Se agradece, pero ¿no crees que exageras?-Le dije yo en tanto colocaba el
desayuno sobre una mesita antigua de mimbre con dos sillas a juego que había
junto a otra de las ventanas del cuarto de Alaïs y cercana a la chimenea.
-Cielo, desde que me independice hace 5 años solo he tomado para desayunar café
instantáneo y cruasanes de mantequilla, eso si muy franceses y muy ricos, pero
estaba ya harto y como en mi trabajo tengo que madrugar mucho tampoco tengo
tiempo para entretenerme con más si quiero desayunar-Me explicó él en tanto se
acababa de abrochar el último botón de su camisa blanca, tras lo cual me tendió
las manos al tiempo que me sonreía como señal para que me acercase a él y se
las cogiera, a lo cual yo acepté gustosa.
-Me alegro de las lluvias torrenciales de ayer, por que de lo contrario después
de la cena y de un buen rato de buena conversación tomando una copa te habrías
ido y francamente las últimas horas que he pasado a tu lado para mi han sido
muy especiales-Le declaré yo mirándole a los ojos, tras lo cual le solté una
mano para a posteriori, sin dejar de mantenerle la mirada acariciarle parte de
su aniñado rostro y acabar dándole un dulce aunque apasionado beso sin dejar de
acariciarle.
-Hay algo que me inquieta, Alana-comenzó diciéndome él en tanto nos disponíamos
a desayunar.
-¿Que es?-Quise saber yo con la mejor de mis sonrisas.
-Verás, se que todo lo que me has dicho es verdad, que me quieres y estás muy a
gusto conmigo y yo contigo, pero veras no puedo olvidar que mientras que yo te
he sido fiel 20 años tu...-Me confesó él preocupado.
-Deja el tazón del chocolate que te puedes quedar sin desayuno cuando me
escuches-Lo previne yo aguantando la risa, tras lo cual proseguí-Ya se que para
todo el mundo tomar una copa es sinónimo de relajarse en los momentos previos
de hacer el amor, pero verás en nuestra primera salida, ese medio día estaba yo
terminando de recoger fuera cuando lo oí dentro hablando con su padre el cual
le recordaba que no debía tomar ni una gota de vino ni de ningún otro alcohol
por que sabía que se dormía y debía cumplir conmigo y ese día quizá por
tratarse de una comida y no una cena todo fue bien, pero al día siguiente fue
una cena y comenzó a ponerse demasiado cariñoso al menos para mi gusto, supongo
que era por que a mi él no me atraía como algo más que un amigo. Bueno el caso
es que me di cuenta de que a él no se le olvidaba el consejo de su padre, pero
se moría por probar un poco de buen vino que yo me pedí a propósito para
acompañar la cena el cual le ofrecí, pero que él muy inteligentemente supo
rechazar, no así de camino a casa que aún estaba más cariñoso y le pedí que me
invitara a su casa a tomar una copa.
El muy inocente así lo hizo pensando que tras el primer trago yo me comenzaría
a desnudar y haríamos el amor, solo que tras el primer trago él cayó redondo en
el sofá y comenzó a roncar.
Entonces yo cogí un taxi y me marché con mis amigas a bailar-.
Al oír mi relato Iván prorrumpió en sonaras carcajadas.
Cuando por fin paró de reír me dijo-¿De verdad le hiciste eso?, pobre chaval
casi me da pena y todo-.
-¿Que creías? yo no soy de las que se venden por una cena en un restaurante
caro y ni siquiera por un buen empleo-Le expliqué yo muy orgullosa de mis
principios.
-Así se habla nena, por cierto este desayuno está exquisito-Me aplaudió él en
gratas alabanzas.
-Muchas gracias, Iván-Le contesté yo, y tras una breve pausa le narré el
extraño suceso que me había sucedido en la cocina no mucho antes.
-Siempre e creído en este tipo de cosas, pero no me deja de parecer cuanto
menos curioso que mientras que Alaïs se giró hacia ti para hacer lo que hizo,
la Alana del pasado no advirtiera tu presencia y que actuara totalmente ajena a
todo como si no percibiese nada-Me comentó él.
De repente una imagen mía con Iván me sobrevino a la mente de forma tan intensa
que me hizo ruborizarme, hasta el punto de tener que bajar la mirada.
-¿Que sucede Alana?,¿Que pensamiento está ahora recorriendo tu mente para que
tengas ese bonito rubor iluminando tu bello rostro-Me inquirió él con la
felicidad reflejada en su rostro como si aun a pesar de sus preguntas pudiera
leerme el pensamiento.
-Veras, yo... es....somos tu y yo....en un campo de flores...en el
futuro...-Intenté explicarle yo balbuceando
-¿Y ese futuro lo ves muy lejano o...?-Me inquirió él con cierta picardía.
-¡Hey!-Le grité yo entre risas en tanto le arrojaba una servilleta a la cabeza,
tras lo cual añadí-Será mejor que recojamos todo esto y comencemos el día.
Por cierto mientras preparaba el desayuno he estado pensando en ello y creo que
me instalaré aquí y continuare con el negocio de Alaïs.
-¿En
serio nena?, me acabas de hacer el hombre más feliz del mundo-Exclamó él
alegremente alborotado en tanto bajaba las escaleras tras de mi.
-Muy en serio- Le aseguré yo sintiéndome radiante de felicidad por como mi
dulce ángel había reaccionado ante mi noticia.
En ese momento alguien llamó a la puerta, tras lo cual le anuncié a Iván -Voy a abrir cariño-
-Deja que vaya yo que tiene que entrar mucho frío después de toda la noche
lloviendo ahí fuera-Se ofreció galantemente.
-¿En serio anoche llovió? no me enteré como pasé toda la noche y parte de esta
mañana en el cielo con un ángel...-.
-Yo un... ángel-Dijo el sorprendido a la par que ruborizado, tras lo cual
añadió-yo juraría que aquí el ángel lo eras tu-.
-Yo abriré que he llegado al salón antes, tu mientras podrías volver a
abrocharte la camisa, que ahora tenemos visita-Le dije yo en tanto iba a abrir
la puerta.
Al
abrir la puerta vi ante mi a un chico sumamente atractivo, 1 80 de altura,
porte elegante, ojos oscuros, pelo negro a media melena, fue entonces cuando comprendí
que se trataba de Michel.
En ese momento instintivamente miré hacia atrás y al ver a mi dulce Iván tras
el sofá no lo pude remediar y le grité- Deprisa escóndete ahí, tras el sofá-.
Iván siguiendo con la broma así lo al tiempo que exclamaba-¡Glup!-.
En ese momento yo aguantando la risa mire a Michel al tiempo que le
aseguraba-Cariño esto no es lo que parece-.
-Vaya pasas a buscarme al trabajo, me quedo a cenar y dormir contigo, me atacas
el higadillo, hacemos esta mañana el amor, los dos volamos por el mismo
paraíso, compartimos confidencias mientras desayunamos, te llamo nena sin que
tu protestes, pues yo diría que esto si es lo que parece, Alana-.
Protestaba
Iván con cara de niño travieso.
-Yo con cara divertida miré primero a Iván y luego a Michel tras lo cual le
dije a este último-Cariño, entonces me temo que esto si es lo que parece-.
-A...A...A...lana, ¿Tu eres... Alana?
Jamás pensé que 20 años después te convertirías en una mujer tan
preciosa -Me declaró Michel entre balbuceos.
-Bueno, tu nunca tuviste mucha imaginación ¿Verdad Michel?-Le inquirió Iván en
tono sarcástico cara a cara y tras el sofá.
-Y donde está Alana no podía faltar el rubito torpe y simplón de su amiguito
Iván. Dime Iván sigues detrás de Alana con tan poco éxito como entonces o ahora
es peor?-Añadió Michel con ánimos de herir los sentimientos de Iván para que
presuntamente saliese corriendo de allí con lágrimas en los ojos y así él
pudiera quedarse a solas conmigo, pero nada más lejos de la realidad, pues Iván
haciendo alarde del galán que era le contestó- Pues para no tener éxito en
antaño siempre estábamos juntos y siempre que nos necesitábamos nos teníamos el
uno al otro y en la actualidad somos pareja, ¿Verdad que si nena?-.
-Desde luego que si mi dulce ángel-Asentí yo a la par que le mantenía la mirada
a Iván con los ojos llenos de estrellas.
Michel al observar como miraba a Iván y tras oír lo que le había dicho furioso
me atacó diciendo-No importa el tiempo que pase Alana tu siempre seguirás
siendo tan..- -¿....infantil, esa es la palabra que buscabas?-Lo corté yo
irónicamente dejándolo sin palabras, tras lo cual añadí orgullosa- Y de ello me
vanaglorio Michel, y de ello me vanaglorio-
En ese momento dado que algo en mi interior me sugería que era mejor invitarlo
a pasar así lo hice-Ahí fuera hace un frío helado e imagino que querrás pasar a
calentarte al calor del hogar-.
-Gracias, pasaré-Aceptó él la invitación algo más relajado a ciencia cierta con
la intención de acabar con la complicidad y el romanticismo que reinaba entre
Iván y yo.
No hubo dado ni tres pasos en el interior de la casa cuando Terry que hasta
entonces dormía pacíficamente cerca del hogar en su mantita se levantó y con un
pequeño trote se dirigió hacia Michel, se colocó junto a él, tras lo cual orinó
sobre su pierna izquierda, me miró con una sonrisa como si pensara "misión
cumplida Ali", y finalmente volvió a su mantita a seguir durmiendo.
-Se ha meado en mi pierna, ese maldito perro se ha meado en mi pierna-Exclamaba
montado en cólera Michel.
-Bueno Michel, ya sabes lo que dicen, los perros tienen la costumbre de marcar
su territorio así que yo que tu no me lo tomaría demasiado mal, yo creo que es
su modo de decir que te quiere de amigo-Le dije yo a Michel a la par que hacia
verdaderos esfuerzos por aguantar la risa
A
posteriori, en silencio él se dirigió hacia él sofá en tanto Iván y yo nos
acercábamos poco a poco el uno al otro,
tras lo cual cogidos de la mano, nos dirigimos a la parte más cercana al hogar
y a Terry donde cogidos de la mano posteriormente nos sentamos.
-¿Y bien Michel, a que debemos el placer de tu visita?- Le pregunté yo a
nuestro invitado cortés a la par que irónicamente, en tanto con sumo placer
acariciaba las manos de mi dulce Iván siendo a la par correspondida por él de
igual modo.
Con él tono de voz más grave y más seco Michel me contestó sin más premura
-Mira Alana sin andarnos con tantos tapujos, yo he venido para pedirte que te
cases conmigo. Yo soy vaquero y tengo un negocio prospero en el que estoy
ampliando muy rápidamente el número de mis vaquerías, ya tengo una en cada una
de las regiones del Perigord que no se si estas al corriente que hacen un total
de tres y tengo informes que en las tres la mayor parte de vacuno que se
consume y de leche proviene de mis vaquerías, pero eso es solo el principio
pues pienso ampliar a nivel nacional.
En cambio, ¿Que te espera al lado de este "pobre" paseante de
turistas y pescador, si no una vida llena de miseria y un hedor insoportable a
pescado?-.
Tras aguantar estoicamente su ególatra propuesta, que más que una propuesta me
sonó como un alarde de sus logros y ambiciones comerciales, le contesté llena
de ira por la forma tan despreciativa con la que habia llamado a Iván, pero con
suma educación-Michel, ser pobre no es nada vergonzoso, lo cual dicho sea de
paso no creo que sea el caso de Iván dado el floreciente negocio que tiene,
pero te puedo asegurar que aunque así fuera, seguiría siendo su novia, pues lo
amo con toda mi alma y todo mi corazón. En cuanto a su olor te puedo asegurar
que no huele nada a pescado, pues conozco cada recodo de su cuerpo y mientras
su pelo huele a la lejana y hechizante brisa del caribe, el suave aroma
embriagador que desprende su piel es una mezcla de la suavidad, el sumun de la
ternura propias del dulce ángel que es que entremezclado con la dulce miel de
sus labios que evocan los dulces recuerdos y sueños compartidos en antaño así
como la certera promesa de un futuro increíble y eterno compartido a su lado,
toda esa combinación es un éxtasis embriagador y eterno para los sentidos de
tal modo.....-
-¡YA ES SUFICIENTE!-Me grito Michel montando en cólera, a la par que con los
ojos enrojecidos por la ira.
Yo por primera vez estallé al tiempo que me ponía en pie asegurándole-NO MICHEL
NO LO ES, SERÁ SUFICIENTE CUANDO YO LO DIGA, YO ME HE TENIDO QUE TRAGAR TU
EGOLATRA PERORRATA Y COMO DESPRECIABAS A IVÁN PUES AHORA ME VAS A OIR-hice una
breve pausa para recomponerme al tiempo que Iván orgulloso me tiraba un poco de
la mano para que volviera a tomar asiento a su lado, yo así lo hice tras lo
cual recomponiendo la compostura proseguí-toda esa combinación es un éxtasis
embriagador y eterno para los sentidos de tal modo que me hace morir y renacer
eternamente de vida y de placer siempre con él y siempre a su lado-y tras una
breve pausa añadí-Y si nos ponemos a adjudicar olores por la profesión de cada
uno, tu con tanta vaquería deberías olor eternamente ah establo y ha
excrementos de vaca ¿no?-
Michel resistiéndose a perder la batalla me dijo muy seguro de si mismo y de
sus palabras-Alana el pasado siempre vuelve-
-Cierto Michel, así que ¿Por que no te quedas aquí haciendo de niñero de Terry?
Iván y yo tenemos que ir a la cocina ha hablar de algo
-Le
propuse yo a Michel irónicamente en tanto cogida de la mano de mi chico, me
dirigía hacia la cocina con él sin poder evitar que una risita escapara de mis
labios, en tanto a Michel la cara le cambiaba de color de tal forma que parecía
un camaleón.
Tras llegar a la puerta de la cocina le dije a Iván tras arrojarme
efusiva-mente a sus brazos y besarlo apasionadamente en los labios-Jo cariño
con esa descripción tan amplia de ti, me ha entrado de repente unas ganas de
abrazarte...-
-Dímelo a mi que no me esperaba nada de lo que has dicho sobre mi ni que fueras
capaz de volverte tan felina a la hora de defenderme y más cuando estamos
empezando-Me contestó él con la cara iluminada por la felicidad.
-Y que importa en que momento de la relación estemos si nos queremos, además no
me dirás que pensabas que yo me iba a quedar callada sin más, no pensarías que
soy de esas, ¿verdad?-Repuse yo en tanto le echaba los brazos por el cuello y
le regalaba la mejor de mis sonrisas sin apartar mi mirada de la suya.
-Mujer, han pasado muchos años y aún entonces yo pensaba que eras más
partidaria de las venganzas por brujería que de la violencia-Bromeó él riendo a
la par que manteniéndome la mirada, tras lo cual yo lo volví a abrazar pero
esta vez por mayor tiempo así como cerrando los ojos de placer.
Entonces, me pasó algo verdaderamente extraño que nunca antes me había pasado;
imágenes
vivas y fugaces como las de una hada y un tritón amándose apasionadamente en
una paradisíaca playa bajo un inmenso y eterno cielo azul, un vergel de flores
bañado por el dorado resplandor de un cálido sol de primavera y diminutos
puntos de magia flotando alrededor, niños pequeños jugando entre si en un bello
jardín pasaron por mi mente abriendo mi mente y mis ojos hacia un mundo
asombrosamente bello y desconocido.
Fue
en ese momento cuando volví a mirar a los ojos de mi amado y presa de una gran
agitación exclamé mostrando ante él mi gran descubrimiento -Tu no eres un chico
corriente Iván, tu no eres solo un chico sumamente atractivo y corriente tu
estas lleno de magia tu eres... un chico muy mágico, eres un...mago, eh
acertado verdad?-
-Bueno sin ser exactamente eso, si podría decirse que soy alguien muy especial
pero eso tu siempre lo has sabido-Me contestó él cada vez mas feliz.
-Si pero no sabia hasta que punto-Le aseguré yo.
-Ya has abierto los ojos verdad?,Ya has tenido las premoniciones-Me inquirió él
sonriente.
-Mmm..., si así es -Le contesté yo, tras
lo cual quise saber-Los niños que jugaban en el patio éramos de niños tu y yo,
¿verdad?-.
-Si, es posible-Asintió él riendo.
-Y el resto de las imágenes?-Le inquirí yo curiosa.
-Esas pertenecen probablemente al futuro y las descubriremos juntos los dos
¿Que me dices?-Me propuso él en tanto me apartaba un mechón rizado de la cara
con suma dulzura.
En
ese momento, Michel aburrido, mientras trataba de tramar un plan para lograr
sus objetivos, acercó su mano para acariciar a mi pequeño y siempre adorable
Terry el cual, tras ladrarle furiosamente en señal de advertencia, sin apenas
moverse se lanzó a morderle, aunque por suerte para Michel todo quedó en un
buen susto.
-¿Que ha sido eso?-Preguntó Iván sorprendido, ya que aquella escena había
pasado inadvertida ante sus ojos.
-¿A caso no lo has visto? Nuestro querido Terry se ha puesto hecho una fiera
con Michel y se ha tirado a morderle la mano, casi se la arranca de cuajo-Le
inquirí yo a modo de divertido reproche por su claro despiste.
-Alana, mientras todo eso pasaba, yo me reunía contigo en la profunda noche de
tus serenos ojos negros.
Al oír a Iván me olvidé de todo cuanto me rodeaba, de hecho apenas fui
consciente de que a continuación embelesada le acaricié con las manos ambos
lados de la cara, tras lo cual nos volvimos besar pero esta vez más larga dulce
e intensamente si cabe al tiempo que de algún extraño modo, olía el dulce y
embriagador aroma de las flores entre mezclado con el olor a agua limpia y
clara con la suave brisa marina intentando mover en vano nuestros ropajes
pegados a nuestros cálidos cuerpos que se elevaban majestuosos por encima del
paradisiaco paisaje en tanto nos besábamos.
A posteriori él me tomo de las manos y me propuso-Ali, si tienes algo previsto
para hoy anúlalo por que me gustaría llevarte ahora a un sitio muy especial que
solo yo conozco-.
-¿Ahora, con este frío?-Le dije yo
encontra de mis verdaderos deseos.
-Confía en mi-Me pidió él con suma dulzura.
-De acuerdo-Asentí yo con sumo agrado.
-Michel dado que a Terry no pareces caerle muy bien me temo que no tendrás
ocasión de volver a hacer de niñero así que será mejor que te marches, pues
nosotros también debemos salir y tu no te vas a quedar solo aquí-Le dije yo a
Michel invitándolo a que se fuera.
-Si,
claro-Me contestó él sin saber muy bien que decir ni como reaccionar, pero sin
poder dejar de aparentar estar bastante contrariado.
Una vez subimos en mi coche Iván y yo mientras avanzábamos lenta y
cuidadosamente, mirábamos en derredor intentando advertir los posibles
destrozos causados por la fuerza de la lluvia, los cuales habían arrastrado
buena cantidad de tierra de la montaña por una pendiente abajo.
En aquel momento Iván miró por su ventana y vio enterrado bajo una montaña de
lodo y rastrojos de todo tipo, algo similar a un manillar amarillo, tras lo
cual comentó quejumbroso aunque no muy preocupado-Pobre bici, toda la vida
juntos, y ya ha llegado a su final, la pobre ha quedado siniestro total-.
-Cuanto lo siento-Le dije yo.
-No importa ya estaba muy vieja, pero le había cogido cariño, sobre todo por
que ha sido mi medio de transporte en mis escapadas secretas y no tan secretas
para verte a ti-.Me aseguraba él.
-Te regalaré otra, es lo menos que puedo hacer por haber pasado toda la noche
conmigo cuidando de mi-Le comuniqué yo con franqueza así como con la mejor de
mis sonrisas.
-No seas boba, para mi ha sido todo un placer además de no habérmelo pedido tu
te lo habría propuesto yo-Me aseguró él con la felicidad reflejada en su
rostro, tras lo cual añadió-Dejando la parte romántica a un lado, Alana, yo
nunca te hubiera dejado sola con una noche como la de anoche, pues aunque no te
dije nada para no preocuparte hasta yo pasé miedo-.
Aprovechando que habíamos llegado a un semáforo en rojo, fueron el silencio que
comenzó a reinar entre nosotros y las miradas fugaces que nos dedicábamos las
que hablaron durante un buen rato por nosotros, hasta que un conductor
impaciente tocó el claxon desde su coche rompiendo aquél momento tan mágico e
intenso como cabría esperar de dos amantes loca-mente enamorados.
-¿Y ahora?- Le pregunté yo a mi acompañante ya que hasta el momento había
estado conduciendo en línea recta, pues hasta entonces ese había sido el único
camino habilitado para vehículos, pero ahora además se habría ante nosotros una
bifurcación que conducía a la derecha.
-Gira a la derecha-Me indicó él con una dulce sonrisa., hizo una breve pausa,
tras lo cual añadió-Primero pasaremos por el puerto para ver a mi primo que
lleva tanto tiempo sin tener noticias mías que a estas alturas se estará
preguntando si aún sigo con vida o habré perecido al fuerte temporal-
Llegando
al puerto pude observar a un muchacho moreno , de unos 22 años, de ojos oscuros
y la tez tostada por la brisa del mar, al que no tarde en reconocer como
Cristov el primo de Iván, el cual
parecía esperarnos delante de la entrada principal de su barco-casa.
A posteriori nos dedicó una amplia sonrisa al
tiempo que nos daba una calurosa
bienvenida diciendo en tanto dirigía su mirada a mi a la par que me abría la
puerta-Vaya primo veo que tenías muy buenas razones para faltar toda una
jornada de trabajo-.
-Para ya casanova, que Alana es mi novia-Le dijo él a su primo lleno de
orgullo.
-¡¡No me digas que tu eres la legendaria Alana!!-Exclamó él dirigiéndose hacia
mi alegremente alborotado.
-Hombre muy legendaria no se si soy, pero mi nombre si es Alana, eso te lo
puedo asegurar-Respondí yo atónita a la par que tímidamente.
-¿Que tu eres el novio de nuestra Alana, la hija de Alaïs, la misma que ha
de...?-Volvió a insistir Cris sin dar crédito a sus oídos dirigiéndose esta vez
a su primo.
-Si la misma, y cierra la boca de una vez quieres? que eres un bocazas-Lo hizo
callar Iván intentando esconder una pequeña risita cómplice a la par que de
felicidad, tras lo cual le inquirió a modo de un pequeño reproche-Piensas
tenernos aquí en la puerta hasta que nos congelemos como dos témpanos de hielo
o nos vas a dejar pasar al interior a resguárdarnos del frío?-.
Iván en tanto me tomaba por la mano para subir a bordo me pedía-Ven, sígueme-
Pero justo en ese momento AnnMaríe apareció ante nosotros como una exhalación y
casi sin aliento nos comenzó a prevenir-Es Jean Pierre, se ha escapado, debéis
iros de aquí ahora mismo-.
Dicho esto cogió por un brazo a Iván lo llevo a un rincón con ella donde nadie
lo pudiera oír y le pidió-No importa como pero debes alejar a Alana de la
calle, ella es quien más peligro corre de todos, lo sabes ¿verdad?-
-Si,
lo se, no te preocupes así lo haré-.Asintió Iván
Iván echó una ojeada a una de las solitarias y lóbregas calles que había tras
de mi y al ver aparecer la figura indefinida de una persona al final de la
calle me tomó de las manos y me
rogó-Alana, corremos un gran peligro si permanecemos más tiempo aquí, tu debes
volver a casa con Terry, encerraros bajo siete llaves y no le abráis a nadie
pase lo que pase-.
-Ah no, no pienso abandonarte Iván-Le aseguré yo con firmeza
-Alana esto es mucho mas serio y peligroso de lo que tu te crees, esto no es
como defenderme de los insultos de un soplagaitas, hazme caso por favor y
vuelve a casa, Cristov te acompañará para asegurarse de que llegas bien.
Tu quédate en todo momento cerca del teléfono que a la noche te llamaré-
Me
pidió con la voz firme a la par que en tono protector Iván, tras lo cual me
estrechó en sus brazos a la par que me susurraba algo al oído.
Cuando nuestros cuerpos se separaron y nuestras miradas se quedaron frente a
frente, él me declaró-Je t´aime-.
-Je t´aime mon petit cheri- Le contesté yo.
Estábamos a punto de besarnos cuando de repente AnnMaríe apremió a Iván
diciéndole-¡¡Deprisa!!-
Yo sin poder ocultar una pequeña risita por la cómica situación exclamé-Que
oportuna que es esta mujer le estoy cogiendo una manía...-. Él se hecho a reír
y me dijo- Estoy de acuerdo contigo pero tiene razón, debéis iros ya y recuerda
no salgáis ni Terry ni tu y no le abras a nadie-.
Una
vez más Iván y yo nos volvimos a abrazar mientras le susurré algo al oído.
-¿Estás
segura?-Me inquirió él del mismo modo.
-Totalmente-le
contesté yo firmemente.
-Entonces
adelante, aunque que conste que no me hace ninguna gracia- Replicó Iván a
regañadientes.
Cristov
debió ver algo terrible por que muy asustado me cogió del brazo y tirando de mi
sin dejar de correr me llevó hasta el coche diciéndome-Deprisa, No hay tiempo-.
CAPITULO V
LA PROFECIA
Una
vez dentro del coche le pregunté a Cristov-¿Que es eso tan terrible que sucede
Cris para que estamos en peligro?-.
-Es una historia tan vieja como el mundo-Comenzó diciendo él mientras conducía
a 120 kilómetros por hora, hizo una breve pausa al tomar una curva y prosiguió
-Fortuna,
nuestra pequeña aldea era residencia habitual de artistas y cuento de hadas
donde Alaïs un 5 de mayo tras mucho viajar, tal y como ella nos contó después,
decidió instalarse de forma definitiva atraída por la calidez de sus gentes y
su dulce y envolvente encanto. Ella con mucho esfuerzo y dedicación comenzó a
montar su librería en una pequeña casa que había comprado junto con su
vivienda.
Al principio todo era perfecto incluso ella a veces cerraba antes para hacernos
toda clase de medicinas naturales pero de repente un día con la llegada de un
forastero todo aquello terminó-.
-¿Se...terminó?- Le inquirí yo extrañada pues no me parecía que en Fortuna las
cosas fuesen mal.
-Mira Alana, no se si yo soy el más indicado para hablar contigo de esto, si mi
primo se llega a enterar...- Trató de resistirse Cristov a seguir contándo-me
más sobre aquella extraña historia.
-Cristov tratándose de mi familia y de mi tengo todo el derecho a saber, en
cuanto a tu primo déjamelo a mi que él es cosa mía- Le insistí yo muy seria
deseando conocer por fin la extraña historia de mi familia.
-Esta bien, te lo diré, yo también creo que tienes derecho a saber- Asintió
Cristov.
-Muy bien quien era ese forastero y que fue eso tan terrible que hizo para que
alterase el encanto y la paz que aquí reinaba- Le pregunté yo dándole pie al
punto de la conversación donde lo habíamos dejado.
-Era
un tipo muy apuesto, alto con un porte muy elegante pelo castaño oscuro, una
mirada y una voz muy enigmáticas y modales de caballero.
Como puedes imaginarte un tipo muy popular entre las damas y muy poco popular
entre los caballeros del momento dado sus dotes de gran conquistador y del
enorme éxito y popularidad que despertaba entre todas las féminas, pero sin
duda a Byron de todas ellas solo le interesaba una; Alaïs... –
Me
narraba detalladamente Cristov.
Byron, aquel nombre me sonaba tremendamente familiar pero aunque su nombre se
mecía como una melodía en mi mente su recuerdo parecía resistirse a querer ser
rescatado del olvido.
-¿Se enamoraron?- Quise saber yo con una dulce sonrisa aún creyendo intuir la
respuesta.
-Ante
los ojos de todos los que los conocieron, parecían muy felices juntos y hacían
una gran pareja, incluso todos apostaban por una boda de alto postín como así fue,
pero... tres meses después de que se iniciara el feliz matrimonio, un chico de
ojos claros, piel dorada, cabello de color trigo, de dulces rasgos y sin
identidad alguna apareció una mañana ante Alaïs cuando ella se hallaba en el
jardín de su casa recogiendo flores.
En cuanto sus miradas se cruzaron Alaïs al igual que él sintió que aquel hombre
era el verdadero amor de su vida y negándose a separarse comenzaron a verse a
escondidas-.
Un día que Alaïs y su amante se encontraban en la playa dando rienda suelta a
su pasión fueron sorprendidos por Byron, el cual en contra de lo que cabría
esperar dirigiéndose a su esposa tan solo le dijo con la rabia reflejada en su
rostro "Cada 1000 años, nacen el mismo día a la misma hora y en el mismo
lugar un ángel y un demonio", dicho esto se dio la vuelta y desapareció lo
siguiente que supieron es que Byron había rehecho su vida con una aristócrata
francesa y que 7 meses después de la boda habían tenido gemelos el mayor se
llamaba Michel y el menor..-
Me
relataba ampliamente Cristov, procurando no dejarse nada en el tintero.
-...Jean Pierre-Le corté yo adivinando asombrada en que parte de la historia
encajaba aquel "demonio".
-¡¡Exacto!!-Exclamó Cristov tras lo cual pasó a explicarme
-
Es un brujo muy poderoso y un loco asesino, se dice que mató a su padre y tenía
esclavizada a su madre.
Por fortuna el 9 de junio de hace 20 años un coche patrulla que iba de
reconocimiento por la zona donde vivía su hermano lo pilló infraganti
merodeando por la casa de Michel y su detención fue inmediata a pesar de
asegurar que el era Michel y su posterior ingreso en el manicomio no tardo
mucho mas-
-¿Te estás quedando conmigo? ¿De verdad crees que a un poderoso brujo lo
cogerían así de fácil? ¿y su ingreso en el manicomio durante los últimos 20
años hasta que ha podido fugarse que ha sido una agradable estancia en el
Ritz?-Le inquirí yo casi sin pensarlo.
-Hombre yo confieso que esa parte tampoco me la creí nunca, aunque también lo
achacaba a que está loco-Me aclaró él.
-¿Que pasó con Michel?-Quise saber yo interesada.
-Esa información es bastante ambigua y difusa, aunque hay rumores de que dada
su condición su padre siempre lo repudió, en cuanto a su madre no le hacía
mucho más caso y solo tenía ojos para Jean Pierre hasta que un día lo hecho de
casa-Me contó Cristov hasta donde sabía
-Entonces Michel aprovechó sus estudios de económicas y sus conocimientos de
vaquero para montar una red de vaquerías-intervine yo.
-¿Michel
un vaquero?, no se quien te habrá dicho eso Alana, pero esta claro que quien lo
hizo, pretendía tomarte el pelo- Me aseguró él muy mordaz, tras lo cual como si
estuviera arrepentido de sus propias palabras como quien habla de un viejo y
buen amigo pareció querer rectificar por lo que añadió con más dulzura- Lo que
quiero decir es que Michel probable-mente al igual que toda su familia lo único
que conocen de las vacas es su aspecto externo. Ten en cuenta que una familia
tan elegante como esa lo más cerca que han estado de un establo ha sido para
salir montados en sus propios caballos-.
En ese momento me hallaba yo abriendo la puerta de la casa de Alaïs cuando él
me dijo- Alana en cuanto a lo de si me quiero quedar contigo .. mataría por
ocupar el puesto de mi primo-.
Yo colocando suavemente una mano sobre su rostro a la par que con una dulce
sonrisa le aseguré-Los dos sois hombres encantadores Cristov y estoy segura de
que muy pronto conocerás a una mujer que te hechice y te haga sentir las mismas
cosas bellas que Iván me hace sentir a mi-.
Desde
el primer instante que coloqué mi mano en su tez morena sentí un extraño frío
proveniente de él al tiempo que lo vi desplegándose ante mi como un inestable
holograma en 3D adquiriendo la forma de un hombre alto de 1`80 cm de estatura,
fornido, porte elegante, de ojos oscuros, media melena y mirada arrogante y
débil al mismo tiempo, boca entre abierta mostrando una blanca y perfecta
dentadura propias de...
-Estás helado- Le dije yo a voz de pronto intentando con fingida sorpresa
ocultar la verdadera relevancia de mi descubrimiento pues mi intuición me decía
que no era estúpido e incluso podría leerme el pensamiento lo cual no era muy
seguro para mi.
-Hace muy mal tiempo, aunque tu no pareces acusar el frío- Me respondió él con
una sonrisa.
-Es cierto, debe ser que tengo la sangre caliente-Respondí yo ante lo cual me
dió la impresión de que él me quisiera hipnotizar con la mirada, tras lo cual
añadí-Cristov me gustaría que fueras a reunirte con Iván cuanto antes, desde
que comenzó esta caza de brujas estoy muy preocupada por él y estaré más
tranquila sabiendo que está contigo-.
-¿Te dijo donde me esperaba?-Quiso saber él con sumo interés.
-En la cueva de la playa, al final por donde desapareció con AnnMaríe-Le
informé yo
-¿Tu estarás bien?- Quiso saber él con lo que a mi se me antojó como con más
ganas de intimidarme para que le rogase que me diera su protección que con una
verdadera preocupación.
-Si, yo estoy muy bien en cambio es tu primo quien te necesita date prisa Iván
te necesita, pero antes..-Le apremié yo inquieta, hice una breve pausa en tanto
sacaba un viejo jersey de lana de caballero de la cómoda y entre-gándoselo
añadí- Toma ponte este jersey creo que perteneció a mi padre era mi favorito de
niña y aún hoy lo es, pero creo que a ti te hará más falta que el que siga
apolillándose en uno de los cajones de la vieja cómoda-.
Él con sumo deleite aceptó la prenda, tras lo cual dejándose llevar me dio un
dulce beso en los labios que yo no esperaba, pero que me hizo pensar....
Una vez Terry bajó del piso de arriba y nos quedamos a solas me senté al lado
de mi pequeña bolita de pelo sin darme cuenta de que algo que parecía ser una
pequeña caja de fieltro negro se había caído del bolsillo de Cristov en el
momento de salir , no así para Terry el cual se levantó de un salto y
dirigiéndose ha dicho objeto le comenzó a ladrar con la fuerza y la rabia de un
doberman.
-¿Que pasa Terry?-Quise saber yo intrigada, en tanto me acercaba al sitio donde
se encontraba mi pequeño cachorrito.
En cuanto tuve aquel pequeño objeto en mis manos abrí la caja para ver su
contenido y vi un extraño anillo por cuya piedra de verde jade pasaban
distintas y sucesivas escenas a una velocidad tan vertiginosa que me llegó a
marear, tras lo cual resolví dejarlo sobre la chimenea en tanto le decía a
Terry-Dejaremos esto aquí para devolvérselo a su dueño la próxima vez que lo
veamos y ahora tu y yo comenzaremos a prepararnos para el gran reencuentro,
¿Que te parece bolita de pelo?-
Él me dio su ya acostumbrado ladrido de aprobación , tras lo cual saltó a mis
brazos para que lo cogiera y acariciara y así yo lo hice en tanto nos poníamos
en camino.
Pero
el insistente sonido de mi teléfono móvil me hizo pararme-¿Si, dígame?
-Soy yo Alana, Iván-me contestaba mi interlocutor con voz sobria.
-Ah hola Iván, no esperaba tu llamada hasta más tarde- le dije yo.
-Ya lo sabes ¿verdad?-me inquirió el en el mismo tono.
-Si, al ponerle la mano en la cara lo he visto-le confesé yo.
-¿Sigue ahí?-Quiso saber Iván muy preocupado.
-No, acabo de mandarlo a la cueva, con el pretexto de que tu lo estarías
esperando allí con Ann Marie y que estaba preocupada por ti-.
-¿Eran ciertas mis sospechas?-Seguía indagando mi dulce ángel.
-Si,
así es ¿Está todo preparado?-Quise saber yo, hice una breve pausa tras lo cual
quise saber-¿Entonces Ann Marie…?-.
-Exactamente-.Concretó con suma precaución mi adorado Iván.
-¿Crees
que todo saldrá según lo planeado?- Quise saber yo con auténtica preocupación.
-No
lo sé, ahora solo nos queda esperar- fue la respuesta de mi dulce ángel , tras
lo cual hice una breve pausa y como si hubiese recordado algo verdade- ramente
importante añadió -¿Te ha hecho o dicho
algo?¿Qué ha sucedido mientras habéis estado juntos?-
-Ya te he dicho que estoy bien no te
preocupes-Le dije yo para tranquilizarlo una vez más-hice una breve pausa y
comencé a relatarle-Durante lo que ha durado el trayecto en coche me ha contado
una extraña historia de Michel y su familia: En la primera versión Jean Pierre
era un demonio que tenía esclavizada a su madre y en la segunda era su ojito
derecho. También me ha contado como se realizó la detención de Jean Pierre.
No
sé, todo me ha parecido muy extraño, una pura contradicción-.
-Si,
es cierto es todo un sin sentido…pero me alegro de que lo hiciera así se ha
descubierto él solo-Asintió mi dulce ángel.
-¡Qué
cabeza la mía casi me olvido!- Exclamé yo con urgencia
-¿Qué
pasa cielo?-quiso saber él preocupado
-Nada más irse él, Terry se ha dado cuenta que del bolsillo del pantalón se le
ha caído un extraño anillo con una gran piedra de jade por la que veo muchas
escenas en las que salgo yo- Traté de narrarle yo lo más fielmente posible esta
ultima parte.
-¿Podrías
describirme alguna de esas escenas?-Quiso saber él.
-La que mejor recuerdo es yo corriendo con unos extraños ropajes por un mercadito
medieval seguida de Jean Pierre y Lady Violet mientras me gritaban algo-Le
narré yo lo mas concretamente que pude.
-Aún no es tarde Alana, aún estás a tiempo de retirarte -Me intentaba convencer
él seriamente preocupado.
-Lo sé mi amor, lo se, pero si como el dice soy la hija de Alaïs esto solo
lo puedo resolver yo de hecho yo no temo por mi, pero en cambio tu si que me
preocupas-Lo traté de calmar yo.
-¿Eso te ha dicho él?-Me preguntó él extrañado
-Si, así es y eso ha sido su perdición, eso y hablarme de Michel como si
fuera un viejo amigo-Le confirmé yo
-Anula
todos tus planes para hoy, aléjate de ese anillo y quédate en casa-Me seguía
insistiendo él en su afán por protegerme.
-Así lo haré y tu ten mucho cuidado ¿De acuerdo? Yo mientras indagaré en el
diario personal de Alaïs haber si puedo encontrar algo que nos ayude- Concluí
diciendo yo.
A
posteriori subí al antiguo cuarto de Alaïs que ahora lo había habilitado para
mi me dí una ducha de agua caliente, tras lo cual me puse cómoda y me bajé de
nuevo al salón esta vez con el diario de Alaïs para leerlo detenidamente y ver
si nos podía ayudar a Iván y a mi en aquella caza de brujas la cual me tenia
bastante confusa, pues entre los últimos acontecimientos del día y lo que
acababa de presenciar en la persona de Cristov o quien quiera que fuese aquel
ser me parecía todo tan irreal… era como estar viviendo en medio de un sueño
que a pasos agigantados se convertía en pesadilla.
Una
vez bajé de la habitación me preparé un chocolate caliente para paliar los
efectos del frío y junto a mi bolita de pelo me tumbé en la alfombre de
cachemir apoyando los codos sobre unos llamativos cojines indios que había en
el suelo muy cerca de la chimenea encendida para a posteriori y casi sin darme
cuenta tan inmersa en mis pensamientos sumergirme en mi lectura:
31-Abril-5017
Hoy he decidido escribir mi historia desde el
principio.
No
se de que acciones me arrepiento y de cuales no de mi vida, pues a veces pienso
que si no me hubiera precipitado tanto a la hora de casarme con Byron no habría
tenido que ocultar en ningún momento mi
amor con Ángel .
Por
otro lado hasta que lo conocí a él
estaba tan enamorada y cegada por mis sentimientos por Byron… se que no
debí engañarlo, que no estuvo bien, pero
el amor tan puro y la paz espiritual que me proporciona Ángel no la tenía con él, con él era todo fuego y pasión además me ví obligada a renunciar a una parte importante
de mi sin la cual no puedo vivir.
Desde
el momento que nos descubrió a Ángel y a mi
haciendo el amor en l a playa lo último que me dijo fue que cada 1000
años nacen en el mismo sitio y en el mismo lugar un ángel y un demonio a día de hoy sigue resonando como
una sentencia en mis oídos y desde entonces aunque abiertamente no lo quiera
reconocer le doy muchas vueltas y vivo con miedo, pero no por mi si no por esas criaturas inocentes que crecen
ajenas al margen de todo o esa creencia desearía tener yo pero algo me dice que
no va bien, pues son uno seres muy especiales y distintos de los demás y
perciben lo que los demás no pueden a pesar de su corta edad.
Las
preguntas que más asaltan mis pensamientos como dos nubes viajeras son:¿Por qué
me tuve que enamorar de Byron si era Ángel quien estaba en mi destino? ¿Quiénes
son ese ángel y ese demonio del que me hablaba Byron? Hay tantos posibles
candida-tos…¿Por qué el destino se ha puesto en mi contra? Pero lo que más me
asusta sin lugar a dudas es que lo pague mi dulce Alana, quizá no tenga el poder para salvar a todo un pueblo pero si
puedo protegerla a ella.
En
ese momento, sonó el teléfono sacándome a medias de mi ensimismamiento y sin
apenas levantar la vista del diario de Alaïs descolgué el teléfono para atender
a mi interlocutor-¿Si?-.
-Alana
soy yo, Iván ¿has descubierto ya algo con el diario?- Quiso saber él tan
impaciente como intrigado.
-Nada
más de lo que ya sabía pero esto comienza a ponerse interesante-Le aseguraba yo
sin poder apartar la vista del díario. Hice una breve pausa tras lo cual me
interesé- ¿y por ahí como va todo?-.
-Sin
novedad aquí por ahora no ha venido nadie-.Me informó mi dulce ángel y a
posteriori añadió- yo seguiré aquí vigilante y tu sigue buscando algo que haya
dejado escrito Alaïs que pueda darnos alguna pista-.
-Así
l o haré- Le aseguré yo.
-yo
seguiré aquí a la expectativa dispuesto aseguir con el plan adelante- Me
comunicó él.
-Ten
cuidado amor- Le pedí yo antes de colgar.
-Descuida
así lo haré- Me aseguraba él
CAPITULO VI CAMBIO DE IDENTIDAD
-Eres
un inútil Michel, no sirves para nada,
esta era la última oportunidad que te daba para reformarte y me has vuelto a
fallar, eres la vergüenza de esta familia.
Ni
siquiera has conseguido ponerle el anillo de compromiso para anular su voluntad
y conseguir sus poderes y no me lo niegues por que desde el pozo lo he visto
todo.
¿sabes que creo? Que te has enamorado de esa
chica y eso te ha vuelto débil y más inútil que de costumbre.
Debí
haber mandado a tu hermano a cumplir esa misión. No si ya sabía yo que no podía
confiar en ti, si siempre me has fallado ¿por que iba a ser diferente ahora?, eres un
fracasado- Le gritaba furiosa lady Violete al mayor de sus hijos frente a
frente.
Michel a cada acusadora palabra que salía de los
labios de su madre más furioso se ponía transformándose cada vez más en el ser
que llevaba en su interior: Sus rasgos amables se volvían cada vez más duros en
tanto unos grandes colmillos se dejaban ver por su boca, su piel morena se tornaba a pasos agigantados cada vez más pálida, al tiempo que una gran
bola de fuego iba creciendo cada vez más y más en su mano derecha.
Apunto
estaba Michel de arrojarle a su madre la
bola de fuego cuando de forma inesperada Jean Pierre medió entre los dos a
favor de su hermano gemelo- Ya basta Michel, es nuestra madre- hizo una breve
pausa y prosiguió acusando a su madre-,ya basta madre mi hermano no es ningún
inútil, de todo lo que ha pasado la culpa es tuya. Si me hubieras mandado a mi
como te pedí desde un principio en lugar de a él, nada de esto habría sucedido
y si sabías que esto iba a pasar si lo
mandabas a él y aún así lo hiciste, más estúpida eres tu, así que mejor te
callas-
-Pero
Jean Pierre…-Dijo asustada a la par que asombrada su madre ya que no se
esperaba esa reacción de su ojito derecho del cual estaba totalmente orgullosa
por la maldad innata que lo caracterizaba.
A
pesar de la bondad de Michel estaba tan poseído por la ira que de nada
sirvieron los intentos por tranquilizarlo de su hermano por lo que comenzó a
bombardear a su madre con tres bolas de fuego acertándole en el brazo izquierdo
con la primera, la segunda lady Violete la esquivó con gran facilidad y la
tercera en el hombro derecho.
Jean
Pierre único testigo de aquella asombrosa escena entre madre e hijo no hizo
esta vez nada por evitarla, es más en su cruel mirada se adivinaba que por
primera vez se identificaba de verdad con su hermano gemelo y se sentía
orgulloso de él. Era su madre si, pero llevaba toda la vida esperando que
Michel se transformara en fiel reflejo de lo que el era y en aquel momento era
como mirarse en un espejo.
-“Ahora
si que parece que puede haber más futuro para nuestra raza“-pensó Jean Pierre
orgulloso de su hermano.
-
¡¡¡Michel!!! - Exclamó lady Violet más asombrada que dolida e incluso puede
decirse que en el fondo se sentía orgullosa ya que aunque en sus ataques era
silencioso como una pantera su
hijoMichel le trajo a la memoria
recuerdos de sus inicios como bruja y vampiresa e incluso podía decirse que probablemente
llegase a ser más maligno que su hermano Jean Pierre quien había sido desde
siempre su ojito derecho.
-“De
hecho”-comenzó a pensar-“es como si Michel a pesar de ser un hombre adulto
comenzara a despertar a la vida como brujo y vampiro”.
“Si,
seguro que es eso”-concluyó convencida para si Lady Violet, mientras pese a la
gravedad de sus heridas estas se auto regeneraban y se curaban por si mismas.
De
repente, el silencio se hizo entre los
tres hasta que Michel lo rompió lanzándole una pregunta irónica a su madre – ¿Y
bien madre te sigo pareciendo tan inútil?-.
-Me
complace que demuestres quien eres, pero la próxima vez que sea con tus
verdaderos enemigos no conmigo- Le reprochó duramente Lady Violet negándose a
comportarse como una humana diciéndole a su hijo lo orgullosa que estaba de él
por miedo a convertirse en un ser débil como la mayoría de los humanos, aunque
fuese en aquel momento en su interior lo que más deseara.
Michel
ignorando las palabras de su madre de forma dura y rotunda la previno- Y que
sea esta la última vez que pones en duda mi valía y me tachas de inútil o la
próxima vez te aseguro que no seré tan compasivo contigo-.
Jean
Pierre más orgulloso todavía de su hermano mayor si cave lo invitó- Hermano
sígueme que tenemos que celebrar tu surgimiento al lado de las sombras con un
gran reserva que tenía guardado para una ocasión especial y no se me ocurre
otra mejor que esta-.
-Vamos-
Aceptó Michel de buen grado, mientras en su rostro se dibujaba una gran sonrisa
de suma complacencia por los últimos acontecimientos acaecidos esa noche, en
tanto seguía a su hermano por el grande y frondoso jardín hasta el
salón-comedor.
Jean
Pierre escogió con cuidado una de las botellas del mueble bar y en tanto la
blandía en sus mano le anunciaba a su hermano- Cosecha del 98-.
-Déjame
ver- Le pidió Michel en tanto la cogía de su mano, tras lo cual leyó en voz
alta – ¡¡¡Rh negativo y del 98, esto si es un gran reserva!!!-.
-Te
lo dije hermano, te lo dije- Le recordaba Jean Pierre feliz , mientras cogía
dos elegantes copas de pie alto. Hizo una breve pausa y le inquirió – y dime
hermano como te sientes?-.
-Poderoso-
fue la breve aunque contundente respuesta de Michel.
-¿Por
qué te has convertido ahora en lo que eres? ¿Por qué ahora y no antes?- Siguió
indagando curioso Jean Pierre.
-No
lo se y tampoco me importa, solo se que ese es ahora mi verdadero interior y
que me siento poderoso e invencible y antes de que me preguntes no me importa
el pasado, solo el presente-.
-No
esperaba menos de ti hermano, haces que me sienta orgulloso-.Lo aplaudió su
hermano entre sorbo y sorbo, tras lo cual añadió- y cambiando de tema, ¿Qué te
parece la sangre?-.
-Es
añeja, pero tiene un gusto dulce y fresco a la vez que entre sorbo y sorbo
mediante el paladar suavemente seduce los sentidos-.Fue la respuesta sugerente
de Michel.
-Vaya
hermano estás hecho un auténtico sibarita- Exclamó sorprendido aunque no
extrañado Jean Pierre.
-Tu
sabes que siempre he sido un gran gourmet y un gran catador- Le recordó Michel
como si la relación que siempre hubiesen tenido hubiese sido cordial más que
distante pues a pesar de su reciente cambio a
Michel no se le olvidaba que aunque su hermano siempre lo había
protegido pese a ser el menor de los dos también se había mantenido al mismo
tiempo en una actitud distante “por su propio bien” como ya le dijo él cierta
vez, pero ahora ya eran los dos iguales ahora si podían ser como verdaderos
hermanos.
-Si,
es cierto, no había más que verte comer y beber en la mesa, nunca he visto nada
igual-Asintió Jean Pierre.
-Me
ha encantado este rato de charla y buena sangre contigo hermano y por mi
seguiría aquí sin moverme, pero ya me he demorado bastante y tengo que darme
prisa en llegar antes de que comiencen a sospechar. He de acabar con ese ser
molesto que es Iván si quiero tener el
terreno libre con Alana, pues mientras que él esté por medio no habrá
nada que hacer-.
-Después
de acabar con él ¿Cuál es tu plan?-
Quiso saber impaciente Jean Pierre a la par que con una maligna sonrisa.
-Todo
a su debido tiempo hermano, todo a su debido tiempo-lo trató de tranquilizar
Michel tras lo cual salió volando de allí.
Yo
de nuevo sumergida en el diario de Alaïs no me enteré de los ladridos de
advertencia de Terry cuando Michel pasó sobrevolando la casa de Alaïs.
En
la librería del salón se halla el secreto de las flores que es a mi pensar algo
que toda hada blanca debería conocer, más quien descubra sus secretos a nadie
los debe revelar ya que sus resultados aún tratados por manos expertas pueden
llegar a no salvar.
Las
manos que lo rescaten del olvido deben ser suaves como la seda de pulso firme y
su poseedora debe ser paciente y saber cual es el momento oportuno de actuar…
-Estoy
cansada de tanto leer, necesito un poco de acción-le comunicaba yo a mi pequeño cachorrito. Dicho lo cual me levanté
del suelo, me dirigí hacia la estantería y comencé a buscar un libro que se
llamase “El secreto de las flores” aunque quizás por el cansancio, no las tenía
todas conmigo de que fuese eso lo que debería buscar.
Pero
al llegar a la estantería tras rebuscar entre los libros de la primera
estantería superior mis ojos al azar se
posaron en un libro de tapas duras de cuyos adornos de coloridas flores en relieve resultaba tremendamente
revelador, lo saqué del lugar de donde durante no se sabe cuanto tiempo
había
permanecido dormido. La confirmación de que era el libro que andaba buscando la
encontré al leer sobre el broche dorado
que cerraba dicho libro el sugerente titulo de “ El Libro de las Flores”.
-“
Que coincidencia”- pensé yo asombrada.
Siguiendo
mi instinto apreté el centro del broche del libro hacia adentro y a
consecuencia este se abrió.
En
un pequeño papel casi oculto en una de
las esquinas interiores del libro había un papel escrito a mano con historiada
y elegante letra el cual me reveló el secreto que tan celosamente
había ocultado en su interior a ojos vista durante largo tiempo.
“
El umbral de la muerte”
INGREDIENTES:
-
3 rosas negras perfumadas
-
5 campanillas azules salvajes
-
1 flor roja de diente de león
-
7 flores de escaramujo rojas
PREPARACIÓN:
-1º
Se pone a hervir en un cazo las 7 flores de escaramujo rojas hasta que
queden reducidas a un espeso brebaje.
-2º Al
mismo tiempo en un caldero se pone a hervir las 3 rosas negras
perfumadas, las 5 campanillas azules salvajes y los pétalos de la flor de
diente de león reservando el polen.
-3º Al liquido resultante de esta mezcla se le
añadirá el escaramujo reducido.
4º Finalmente y tras los dos últimos hervores se
espolvoreará con el polen del diente de león y ya estará listo para usarlo
mientras se dice el siguiente conjuro.
CONJURO
:
En
el umbral de la muerte entraré y durante un corto periodo de tiempo allí
permaneceré.
ADVERTENCIA:
Si
el antídoto no se administra a tiempo la persona o personas hechizadas perderán
la posibilidad de regresar a la vida.
A
pie de página había insertada la siguiente nota:
La
hechicera que realice este conjuro antes de sacarlo del laboratorio y nada más
terminarlo deberá lanzar sobre él un conjuro personal de protección para que en
caso de que caiga en malas manos solo traiga consecuencias negativas para quien
lo robó.
Tras
leer esto mi mente automáticamente me dictó cual debía ser ese conjuro el cual
rezaba “Este conjuro a mí amado la vida devolverá y si cayera en otras manos al
enemigo sin posibilidad de retornar la suya quitará” y antes de que se me olvidara lo apunté bajo
el conjuro.
-Que
interesante-musité yo tras leerlo a la par que me apoyaba en la librería
dispuesta a leer más, cuando en ese momento y para mi sorpresa la librería se corrió hacia un lado dejando
paso a un oscuro pasadizo secreto.
Yo
guiada por mi natural curiosidad, pero sin olvidarme de Iván cogí el
móvil, El Libro de las Flores, encendí la tea que había
al otro lado de la librería y partí con mi bolita de pelo rumbo a lo
desconocido.
Ni
un metro llevábamos andando en aquel oscuro y polvoriento pasillo cuando de
pronto, al final de este una antiquísima puerta de madera elaborada a mano con
mágicas figuras en las que entre otras se representaban los 4 elementos
interrumpía nuestro camino.
-Creo
que ya hemos llegado a nuestro destino Terry-Le comunicaba yo a mi pequeño
cachorrito.
De
pronto y casi sin darme cuenta algo llamó mi atención: la cerradura de la
puerta era tan grande y tenía la misma extraña forma que el broche del libro
por lo que probé a usarlo como llave.
–“Estas
cosas solo ocurren en las películas pero quien sabe si a mi también me
funcionará”- pensé yo esperanzada. Y dicho y hecho el broche entró
suavemente en la cerradura y del mismo modo pese al paso de los años abrió con
total suavidad la puerta.
Una
vez dentro, no me podía creer todo
cuanto me rodeaba: hierbas y flores durante largo tiempo extintas,
especias, tubos de ensayo, calderos y diversas pociones y ante mi en un atril
algo imprescindible en el buen hacer de toda buena hechicera adornado con un pentagrama símbolo inequívoco
de la más poderosa magia un libro de recetas mágicas llamado El Libro de los
Sueños.
Acto
seguido y sin más premura coloqué El Libro de las Flores sobre la polvorienta
mesa y sin más premura me senté en una silla para a posteriori comenzar a
ponerme al día con su lectura .
De
pronto e inesperadamente noté a mi espalda unos ojos fijos en mi y al volverme
vi a Alaïs mirándome con la mejor de sus sonrisas al tiempo que me decía-El
tiempo pasa inexorablemente Alana-.
Yo
de algún modo supe a lo que Alaïs se refería por lo que dejé a toda prisa lo
que estaba haciendo y tan segura como meticulosamente como si llevase toda la
vida haciéndolo comencé ha preparar el conjuro que había encontrado oculto en
el libro de las flores.
Sin
vacilar enseguida supe donde encontrarlo todo y como poseída por algún
invisible conjuro mágico sin perder más tiempo comencé a realizar el conjuro
que me tenía que ayudar en la misión secreta que tenía con Iván.
Bajo
la atenta mirada de Terry que me observaba en silencio en mi ir y venir comencé
sacando de un antiguo tarro de cristal
unas flores de escaramujo escarlata para a posteriori echarlas en un
cazo que previamente había puesto con agua a hervir.
En
el mismo estante que segundos antes había hallado la flor de escaramujo
encontré sin dificultad alguna las rosas negras perfumadas, las campanillas
azules salvajes así como algunas flores de diente de león que mencionaba la
receta de donde a posteriori tomé la cantidad indicada y la eché a un pequeño
caldero reservando el polen del diente de león.
Tras
una larga media hora que se me hizo interminable, le añadí el escaramujo
reducido y con los dos últimos hervores tal como indicaba la receta
espolvoreé con el polen del diente de
león el brebaje resultante.
Una
vez terminado dicho conjuro lo aparté a
una mesa donde había diversos tubos de ensayos y sin más demora me puse a
preparar el antídoto cuya fórmula me vino de repente a la cabeza como si la
conociese desde siempre.
Empecé
por hervir en un pequeño caldero 13 flores blancas de siempre viva a las cuales
le añadí tras el primer hervor 7 flores de naranjo cuyo liquido resultante y
acto seguido en tanto lo guardaba en un tubo de ensayo pronuncié el siguiente conjuro:
“Este
conjuro a mí amado la vida devolverá y si cayera en otras manos al enemigo sin
posibilidad de retornar la suya quitará”
Teniendo
presente en todo momento las palabras de Alaïs salí de casa a toda prisa
llevando conmigo ambas pociones, cuando al llegar a la puerta de entrada de la
casa la voz de Alaïs me frenó diciéndome- Aún no es el momento pequeña-tras lo
cual me dio una infusión en una taza de la cual sin vacilar bebí, tras lo cual
de forma inmediata caí en un extraño y profundo sueño.
Yo
ataviada con un largo vestido de color añil levitaba de píe detrás de Michel en
el momento que él a no más de tres
metros se posaba en el suelo frente a Iván al tiempo que se transformaba en
Cristov .
-No
tan rápido Michel – Le advertí yo a viva voz en tanto mis ojos se tornaban
achinados y mi sonrisa malévola y en el momento que el se giró a mi sorprendido
levanté las manos y le lancé directo al corazón una fuerte y blanca ráfaga de
energía que le arrancó desde lo más profundo de su ser un alarido de dolor en
tanto se transformaba a un tiempo en Michel, Cristov y el vampiro que llevaba
dentro derrotándolo en apariencia y llamando la atención de Jean Pierre a un
tiempo que en cuestión de segundos se colocó junto a su hermano dispuesto a
defenderle y a tomar su lugar en la lucha.
-No
sabes durante cuanto tiempo he esperado que llegase este momento mi “querida”
Alana-Me aseguraba con una sonrisa maliciosa Jean Pierre con intención de
intimidarme.
-Pues
espero no causarte una gran frustración ni ningún tipo de trauma Jean Pierre,
pero aún no ha llegado tu oportunidad.
Se
me ocurre una cosa, ¿Por qué no aprovechas esta oportunidad que el destino te
brinda para entrenar un poco más para cuando tengas que medirte con alguien de
mi categoría? Yo creo que sería una buena idea si no me crees siempre podrás
consultarle a tu querida madre que seguro que en este momento se halla asomada
a su pozo del destino para ver que es de sus adorados hijos-Le increpé yo
burlándome de él y de su osadía y acto seguido como por arte de magia me
desvanecí en el aire.
En
ese momento me desperté algo aturdida en el suelo del porche de la casa de
Alaïs y minutos después cuando me despejé me di cuenta de algo en lo que no
había reparado hasta el momento en la parte izquierda de la entrada había un
gran árbol de Eucalipto del cual tomé varias de sus hojas y ya sin más premura
fui en busca de mi amado Iván.
Me
faltaban dos metros para llegar a mi destino cuando no mucho más lejos observé
a Jean Pierre presa de una furia
desmedida intentando ayudar a su hermano Michel
a que se levantase, mientras este en el suelo se retorcía y aullaba de
dolor.
Yo
al tiempo que observaba aquella fraternal y terrorífica escena pensaba
fascinada en la posibilidad de que aquella extraña experiencia por la que
acababa de pasar no fuese un sueño si no algo real ante lo cual por mi mente comenzó a pasearse la duda de
que era realmente Alaïs y por que yo tenia el don de poder verla.
Tras
unos segundos despejé mi cabeza de toda duda y tomé un atajo para no ser vista
hasta llegar a donde estaba mi querido Iván.
-¿Qué
haces aquí Alana?-Quiso saber Iván preocupado.
-Leyendo
el diario de Alaïs descubrí un hechizo
que nos puede ayudar-Le comuniqué yo eufórica.
El
como si no me hubiera oído me reprochó –No estoy nada contento con que hayas
salido de casa y estés aquí-
-Pero,
¿has oído lo que te he dicho?- Me intenté hacer oír yo en tanto blandía en mi
mano el tubo de ensayo.
-¿Qué
es eso?- Preguntó por fin Iván sumamente intrigado.
-Un
conjuro que encontré en uno de los libros de la biblioteca de Alaïs que por lo
que se nos puede ser muy útil –Le comenté yo
-Ponme
al día- Me pidió Iván sumamente intrigado y así lo hice yo, tras lo cual acabé
diciendo- …y para que todo salga bien tu debes morir-.
-¿Crees
que es seguro?- Me inquirió él preocupado.
-¿
Confías en mi?- le inquirí yo.
-
Tanto que pongo mi vida en tus manos- Fue su respuesta.
-
En ese caso bébete esto de un trago - le pedí yo en tanto recitaba el siguiente
conjuro
En
el umbral de la muerte entraré y durante un corto periodo de tiempo allí
permaneceré.
Instantes
después el cuerpo sin vida de Iván se
desplomaba pesadamente en el suelo.
Yo
me arrodillé a su lado y con las hojas de eucalipto trencé una pulsera que
seguidamente até a su muñeca derecha, tras lo cual y sin más demora volví rápidamente a casa
para prepararme para la gran batalla.
-¡Maldita
niña sabelotodo! En cuanto mate al cursi de su amigo ya veremos lo fuerte que
es-Exclamaba Jean Pierre con los ojos llenos de ira, en tanto intentaba poner a
su hermano a salvo.
Una
vez apoyó su espalda contra un árbol
hasta que se recompusiera, se lanzó hacia el lugar donde se encontraba Iván
cuyo cuerpo sin vida yacía en solitario en el suelo.
-¡Esta
muerto!- Exclamó sorprendido al observarlo de cerca y no oír ni el más mínimo
sonido de los latidos de su corazón con el agudo oído que habían desarrollado
los vampiros de su generación, tras lo
cual comenzó a mirar alerta a su alrededor buscando un posible enemigo, pero
tan solo se vio solo ante un gran silencio en medio de la enorme oscuridad que
lo rodeaba.
Desde
arriba el espíritu de Iván sonreía al observarlo desconcertado.
Tras
cinco minutos de estar a la expectativa
cansado de esperar sin que nada sucediera, Jean Pierre decidió salir
volando de allí dispuesto a cumplir su venganza hasta las últimas consecuencias.
CAPITULO 7 UNA BATALLA
ÉPICA
Yo
ataviada con un quimono lila andaba a grandes zancadas por la orilla de la
playa en aquella oscura y tormentosa noche iluminada tan solo por el intenso
brillo plateado que poseía la luna llena esperando impaciente el momento de
comenzar a luchar, en tanto Jean Pierre con los ojos inyectados en sangre y
presa de una furia desmedida voló por el negro cielo hasta llegar finalmente
donde yo me encontraba.
A
la par que aterrizaba de pie lentamente y delante de mi de forma progresiva,
Jean Pierre se transformaba en el monstruo que llevaba dentro: de su boca
comenzaron a salir unos grandes colmillos de vampiro en tanto su piel se volvía
pálida como la luna, su 1´80 de estatura se convertía en dos metros de alto y
de sus oscuros ojos parecían salir dos chispas de fuego.
-Vaya
parece que al final te dignas a aparecer-Le “reproché” yo impaciente
-Cuando
empiece contigo desearas no haber nacido-Me aseguró él con la voz sumamente
grave y antes de que pudiera reaccionar, dos grandes bolas de fuego atravesaban
mi corazón dándome muerte y cayendo al suelo pesadamente.
Jean
Pierre dando por concluida la batalla se giró dispuesto a marcharse.
En
ese momento protegida y rodeada por la magia blanca más pura mis vestiduras se
rasgaban saliendo de mi espalda dos grandes brillantes y coloridas alas propias
de las hadas, mis orejas se volvieron puntiagudas y mi quimono lila se
convirtió en un corto vestido de hada .
Jean
Pierre con una sonrisa de satisfacción en su rostro se disponía a dar el primer
paso para alejarse de allí cuando de repente, yo de pie tras él le decía
decepcionada-No pensé que me lo fueses a poner tan fácil Jean Pierre- tras lo
cual añadí-“Cada 1000 años, nacen el mismo día a la misma hora y en el mismo
lugar un ángel y un demonio” adivina quien soy-.
-Esta
claro que el ángel cursi por que si yo soy el demonio….-Comenzó diciendo muy
seguro de si mismo él.
-…No
tengo yo tan claro que seas el demonio, yo más bien te tengo por un tonto con
muy mala leche-Lo corté yo ridiculizándole.
El
espíritu de Iván flotaba a mi lado en tanto me decía al oído entre risas- Mira
que te gusta provocar-.
-Maldita
niñata insolente ahora sabrás lo que es bueno-Me amenazaba Jean Pierre cada vez
más fuera de si.
A
posteriori y sin más premura juntó sus dos manos de donde salió una enorme bola
de fuego que a la velocidad del rayo me envió, la cual dicho sea de paso, no me
costó nada evitar y enviarla al mar muy cerca de él llegándole a salpicar
algunas gotas de agua al tiempo que Jean Pierre daba asustado un salto hacia
atrás alejándose un poco más del mar.
Yo
en tanto sobrevolaba el mar sabedora del efecto que produciría el agua salada
sobre él me burlaba diciéndole-¿Qué pasa chiquitín? ¿Te da miedo un poco de agua?-.
Antes
incluso de poder tener opción a contestar, el invisible espíritu de Iván en
forma de titán y de dios del mar se hizo notar al golpear su gran tridente
sobre el agua enviándole una gran ola que lo cubría por completo.
Jean
Pierre rápido de reflejos utilizó todos sus poderes para alejar de si aquella
gran ola que sin remedio se cernía sobre él consiguiendo no sin gran esfuerzo
apartarla de si.
-Ya
está bien de juegos, ya me he cansado de perder el tiempo-Me hizo saber a viva
voz Jean Pierre.
-Ya
estamos los dos de acuerdo en algo-, le hice saber yo tras lo cual le pregunté
burlona ¿Tienes algo que hacer esta noche?-
-¿Te
estás mofando de mi niñata?-Me reprochaba él fuera de si viendo que no tenía
modo de hacerse respetar por mi.
-Ey
Ali no me dejes fuera del juego-Intervino Iván a sabiendas de que eso aún lo
sacaría más de sus casillas.
-Tu
estás muerto Iván, esta batalla la he de librar yo sola-Le contesté yo con una
gran sonrisa de complacencia.
-Querrás
decir que me has dejado fuera de juego para divertirte tu sola-Bromeaba Iván.
-A
ti no te puedo engañar mi dulce ángel, me conoces incluso mejor que yo
misma-Acepté yo sin apartar la mirada de mi enemigo a la par que me concentraba
lo suficiente para telepáticamente interrumpir sus poderes e impedirle así que
pudiera volar y comunicarse con su familia entre otras muchas cosas.
Intentando
hacerme perder la concentración me confesó- Fui yo quien mató a tu madre. Me
divertí mucho verla suplicar por su vida-.
Yo
concentrada cada vez más le contesté- No se a quien habrás matado tu pero de
seguro que no ha sido a Alaïs Deveroix, las Deveroix somos de otra casta-hice
una breve pausa y añadí-Te contaré esto como va: las hadas permanecemos
dormidas y en las sombras hasta que muere nuestra parte humana y entonces volvemos
a la vida en nuestro verdadero origen el de hadas, en cambio,¿En que se queda
un vampiro con mal genio y fanfarrón?-.
Jean
Pierre no sin gran esfuerzo, logró liberarse las manos tras lo cual dirigió
hacia mis alas dos grandes bolas de fuego acertando de lleno y haciéndolas
jirones a consecuencia de lo cual me hundí en el mar, para momentos después
emerger del fondo totalmente seca con unas alas tan grandes y fuertes como las
de un ángel y tan ágiles y llenas de magia como la más poderosa de las hadas.
Jean
Pierre al observar aquel nuevo renacimiento mío, rugió de rabia, tras lo cual
le dije sarcástica –Tu nunca aprendes,¿Verdad? A cada ataque tuyo me vuelvo
cada vez más inmortal y poderosa. Ahora ya me he divertido lo suficiente
contigo así que prepárate a morir-.
En
ese momento me desdoblé intentando confundir a mi enemigo al tiempo que le
otorgaba a cada una de mis múltiples personalidades un poder distinto.
Él
sorprendido ya que no se esperaba aquello exclamó-¡Pero que demonios... –y sin
más premura comenzó a disparar rayos y bolas de fuego contra todas mis
personalidades suponiendo que así daría con mi verdadero yo.
Cuando
todas y cada una de ellas renacieron con sus alas de ángel nos dimos la mano y
comenzamos a danzar a su alrededor en tanto entonábamos cánticos a la par que
cada una de nosotras usaba sus poderes contra él y en un momento que apartó los
ojos de mi todas las Alanas volvimos a ser solo una y antes de que pudiera
reaccionar, comencé a batir mis alas al tiempo que me hacía invisible para a
posteriori a la velocidad de la luz girar alrededor de él creando un gran
huracán tras lo cual levanté el vuelo y me alejé de allí y tal y como tenía
planeado, sus poderes empezaron a descontrolarse y a volverse contra él
atacándolo sin cesar una y otra vez, hasta que su cuerpo caía desplomado al
suelo, en tanto adoptaba la forma de todas y cada una de las victimas a las que
les había quitado la vida para finalmente perder su forma de vampiro y quedar
simplemente en un hombre normal y corriente.
Yo
en tanto observaba desde arriba como Michel agachado junto a su hermano gemelo
intentaba reanimarlo opiné con desprecio-He ahí los despojos de un vulgar
asesino en serie-.
Michel
al oírme abandonó el cuerpo sin vida de su hermano sabedor de que ya no se
podía hacer nada por él, tras lo cual se puso en pie y mirándome a los ojos me
declaró -Se que tu no eres la culpable que fue en defensa propia, pero eso no
significa que te pueda perdonar por lo que has hecho, ahora si me disculpas
tengo que vengar la muerte de mi hermano-.
Dicho
lo cual se alejó de allí volando a la velocidad de la luz
-¡Estoy
rodeada de inútiles!-Exclamó Lady Violet tras observar como el más fiero de sus
hijos había muerto a mis manos y como Michel se había retirado sin luchar si
quiera, tras lo cual añadió-Está claro que si quiero que salgan bien las cosas
las tengo que hacer yo misma-.
Dicho
esto abandonó el pozo que le mostraba el presente y el futuro de sus
adversarios y salió enfurecida de su jardín camino de la playa.
Me
encontraba yo intentando devolver a la vida a mi dulce Iván cuando a lo lejos
oí la voz de Lady Violet que me increpaba-Tu has matado a mi hijo y ahora
pagarás por ello-.
Como
salido de la nada Michel se colocó entre ambas a la vez que furioso le
ordenaba-Deja a Alana en paz madre ella no es la culpable de que mi hermano
haya muerto la culpable eres tu, que desde niño lo criaste y educaste como a un
brujo y un asesino sin piedad para que cuando llegase el momento estuviese
listo para enfrentarse a Alana.
Mientras
las victimas eran brujas de poca monta no había problema y siempre te sentías
orgullosa de él por que había demostrado tener tu misma sangre fría y tu vena
asesina, pero jamás lo preparaste para enfrentarse con la verdadera Alana y
¿Sabes por que? Por que ni si quiera tu sabes realmente hasta donde llegan sus
poderes.
Si
mi hermano hoy a muerto es solo por tu culpa por que eres demasiado cobarde
para enfrentarte a alguien que sabes que posiblemente sea más poderosa que tu y
lo mandaste a él a hacer el trabajo sucio-
-Estás
dejando escapar a la asesina de tu hermano-Le aseguraba Lady Violet voz en
grito.
-No,
tu eres la verdadera asesina y te lo voy hacer pagar con la muerte-Le replicó
Michel ya en su forma de vampiro en tanto le lanzaba una gran bola de energía.
Lady
Violet mientras muy hábilmente esquiaba su ataque le aseguró-Serás insolente…me
avergüenza ser tu madre-.
-Tranquila
todo el mundo sabe que conmigo jamás te comportaste como tal-Se burló él en
tanto la volvía a atacar esta vez arrojándole un cuchillo de fuego que hizo
mella en su negro corazón al tiempo que se reía a carcajadas, tras lo cual le
aseguró- Pequeño insolente….no deberías enfrentarte a quien es más poderoso que
tu sobre todo cuando eres un novato y un perdedor. Solo hace dos horas que eres
vampiro y ya te crees mejor que yo-.
-Cuidado
madre tu egolatría puede ser tu perdición- Le advirtió a modo de amenaza
Michel.
-Empiezas
a hablar como tu padre, otro perdedor-Le intentaba ofender Lady Violet a su
hijo para que perdiese la concentración y poder derribarlo con mayor facilidad.
-Creí
que esto era un duelo a vida o muerte madre, no una reunión social a la hora
del té-Lo provocaba Michel siguiendo la misma táctica que su madre pero a
diferencia de ella consiguiendo su objetivo de tal modo que su próximo ataque
fue del todo fallido.
-¿Eso
es todo lo que sabes hacer?-Le preguntó Michel burlón.
En
ese momento de forma fortuita vi prendido en el cuello de Lady Violet un cordón
negro con una piedra de jade en forma del símbolo del infinito, fue entonces cuando
comprendí de algún modo que aquel amuleto era lo que la hacía inmortal.
Iván
al verme la misma sonrisa diabólico-seductora que solía poner cuando tramaba
algo me dijo-Conozco esa sonrisa, ¿Qué te traes entre manos?-.
Cuando
yo le conté mi plan él me contestó-No me gusta Ali, si decides llevar esa plan
acabo te jugaras la vida-.
-Tranquilo
mi dulce ángel recuerda que soy inmortal-Lo traté de tranquilizar yo.
Aprovechando
lo absorta que Lady Violet estaba en la contienda con el mayor de sus hijos
extendí mi mano hacia su colgante y con una gran fuerza invisible lo atraje
hacia mi.
Una
vez estuvo en mi poder y antes de que su dueña lo pudiera echar de menos me
apresuré a echarle el siguiente conjuro-A tu dueña originaría volverás y el
efecto contrario al que has ejercido siempre en ella le causaras-.
Dicho
y hecho al volver a pender del cuello de su dueña, el amuleto a pasos
agigantados comenzó a quitarle toda la vida que a lo largo de los siglos le
había proporcionado hasta quedar convertida en un puñado de cenizas sobre el
suelo.
Del
mismo modo que anteriormente me había hecho con el preciado amuleto volví a
conseguirlo de nuevo ante la ahora mirada atónita de Michel, el cual furioso se
giró hacia a mi y apuntándome con el dedo índice me exigió-Devuélveme esa
joya-.
-¿Estás
seguro de lo que pides?-Le inquirí yo inquisitiva a la par que tranquila aún
imaginando su reacción.
-Esa
joya me pertenece por derecho-Me aseguró él fuera de si en tanto se lanzaba
contra mi en una batalla cuerpo a cuerpo.
-Muy
bien tu lo has querido-Acepté yo por fin y sin más demora le lancé al dedo
acusador el mismo anillo con que su familia y el pensaban robarme mis poderes y
esclavizarme entrando a la primera y encajando a la perfección.
-¿Que
me has hecho maldita bruja?-Exigió saber Michel iracundo en tanto se levantaba
del suelo herido en su amor propio tras aquel ataque fallido.
Yo
me encogí de hombros al tiempo que con suma tranquilidad le respondía
-Nada,
tan solo lo que tu familia y tu pensabais hacer conmigo-Hice una breve pausa
tras lo cual le lancé el siguiente conjuro- De Fortuna por siempre
desaparecerás y aunque te deshagas del anillo bajo su influjo y eternamente a
mis ordenes permanecerás-.
En
ese momento Michel desprovisto de sus poderes bajo el influjo de mi hechizo y ya
con apariencia humana se arrodilló ante mi, para a posteriori asegurarme
humildemente-Como gustéis mi señora-.
Dicho
lo cual se alejó de allí vencido y con paso firme.
-Cada
vez me asombras más Alana. No te creí capaz de hacerlo, de hecho cuando me contaste
tu plan, pensé que era el más descabellado del mundo dada tu corta experiencia
en esto, aunque después de los resultados, comienzo a dudar que seas tan
inexperta-Me confesó alegremente Iván a la par que sorprendido.
Yo
aceptando mi nuevo estatus y mi verdadera personalidad le aseguré-Ignoro como,
pero todos mis hechizos funcionan y en este momento eso es lo único que me
importa-.
-Si
y esta noche parece la noche de los hechizos-Convino Iván.
-Si,
pero aún te queda uno y sabes cual es ¿verdad?-Intervino una femenina y
familiar voz a mi espalda.
Yo
al oírla sin más demora me giré hacia ella y al ver a Alaïs en su forma de hada
me arrojé a sus brazos en tanto feliz por el re-encuentro exclamaba-¡Mamá!-.
Ella
en tanto me abrazaba me decía-Supongo que tendrás mil y una preguntas por
hacerme, pero antes de que cambie la posición de la luna debes terminar tu
misión, ya sabes cual es ¿Verdad?-.
Yo
asentí con la cabeza y tras apartarme de ella fijé mi mirada en la luna llena,
tras lo cual recité el que prometía ser el último conjuro de la noche- En el
reflejo de plata de la luna llena sobre el azul cerúleo hallarás al guardián
que celosamente guarda nuestros secretos-.
Tras
formular dichas palabras a lo lejos apareció una isla cuya blanca aura la hacia
resaltar de igual modo se podía adivinar el ilustre y magnifico castillo sin
dificultad alguna hechizándome en gran medida, pero sin yo saberlo aún me
aguardaba una sorpresa más grata y aún mayor.
De
repente ante aquella lejana y paradisíaca isla apareció un ángel rubio de ojos
azules cuyas alas se asemejaban bastante a las mías el cual desde el cielo me
recibió diciendo- Bienvenida a casa cariño, tu madre y yo nos sentimos muy
orgullosos de ti…-.
Yo
sin darle tiempo a decirle nada más eché a volar hacia él al tiempo que gritaba
alegremente alborozada-¡Papá!-.
Y
sin soltarlo por miedo a perderlo de nuevo interesada quise saber-¿Sabes papá?
No he parado de preguntarme donde estarías-.
-Siempre
contigo y siempre a tu lado-Fue su respuesta en tanto nos estrechábamos en un
cálido abrazo.
-Muy
bonito el re-encuentro con tus padres, pero ¿No te olvidas de algo?-Me recordó
Iván tras interrumpirnos al tiempo que se hacía visible y con una breve aunque
oportuna carraspera se hacía notar.
Yo
tras sonrojarme por mi pequeño lapsus girándome a él me disculpé diciéndole-
Disculpa mi dulce ángel volvamos a tu cuerpo y te devolveré a la vida-hice una
breve pausa tras lo cual saqué del interior de mis vestiduras un pequeño frasco
con un liquido y al tiempo que el se colocaba sobre su cuerpo yo vertí sobre su
boca aquel bebedizo que previamente había preparado en la casa de Alaïs para
revivir a mi amado en tanto le lanzaba el siguiente hechizo- Del otro lado de
las puertas del cielo volverás y a mi lado por siempre regresaras-.
Tras
una breve espera que a los tres se nos antojo interminable por fin Iván tosió
levemente y tras tomar una gran bocanada de aire me dijo mirándome a los ojos-
Bonito conjuro pero erróneo, el verdadero cielo y el auténtico paraíso es estar
cada día a tu lado-.
-Eso
es precioso mi dulce ángel, pero no merezco tal cumplido un segundo más y
habría sido demasiado tarde para devolverte a la vida-Le confesé yo cabizbaja a
la par que sumamente culpable.
-No
se si te habrás dado cuenta, pero yo también soy inmortal, lo único que habría
muerto es mi cuerpo humano-Me declaró él en tanto se ponía de pie.
Yo
con mirada seductora al tiempo que sentía como volvía a renacer en mi la llama
de la pasión le declaraba-Y pensar que no pudiese volver a poseer ese cuerpo y
a beber de tus labios…-Dicho lo cual nos besamos apasionadamente sin recordar
que en esta ocasión no estábamos solos
-Bueno
ya está bien de emociones fuertes por hoy, será mejor que volvamos todos a casa
a descansar-Propuso Alaïs tratando de llamar nuestra atención
-Hay
algo que no para de rondarme por la cabeza, si eres mi madre por que desde mi
llegada todo el mundo se empeña en decir que eres mi tía o mi tía abuela?- Le
inquirí yo curiosa a Alaïs.
-¿Desde
cuando lo sabías?-Me preguntó Iván extrañado en tanto caminábamos hacia mi casa
materna cogidos de la mano.
-Desde
siempre-Fue mi clara y sencilla respuesta y dirigiéndome ahora a mi dulce ángel
le pregunté-Hay algo que no lo entiendo, las imágenes que yo ví en el
anillo nada tienen que ver con lo que ha
pasado esta noche-.
-Lo
que tuviste es lo que te habría sucedido de llevar el anillo puesto- Me aclaró
él, tras lo cual me regaló un dulce beso en la mejilla.
Aquella
pacifica y cálida mañana de sol, tras un gratificante y reparador sueño ambos
nos despertamos al mismo tiempo en nuestra pequeña y acogedora casita de la
playa.
Yo
tras desperezarme le comuniqué muy dulcemente a mi querido Iván- He tenido un
sueño más raro…soñaba que de niños nos separaron, que mi tía abuela era en
realidad mi madre, que mi padre era un ángel y que tu eras un tritón- Hice una
breve pausa , tras lo cual muy sensualmente acariciaba su torso desnudo, en
tanto del mismo modo le preguntaba-Dime
la verdad, ¿Eres un tritón?-.
Iván,
a posteriori a modo de respuesta se colocó sobre mi y tras darme un apasionado
beso en los labios, me preguntó-¿Crees en las hadas?-y sin esperar respuesta
alguna por mi parte echó a correr en dirección a la playa.
Yo
haciendo lo propio lo seguí en todo momento en tanto trataba de pararlo al
grito de- Iván ven aquí ahora mismo, ¿Dónde te crees que vas?-.
-Atrápame
si puedes- Me provocaba él con una divertida expresión traviesa en su rostro.
Dicho
esto se dirigió directo al mar y cuando
estuvo a una distancia prudencial se tiró de cabeza y desapareció bajo el agua.
Dos
segundos más tarde, vi salir una larga, imponente y colorida cola de pez fue
entonces cuando exclamé asombrada-A…lá-.
A
posteriori aquella cola de tritón se sumergió para a continuación emerger la
parte humana de Iván y sin más premura comenzó a incitarme diciendo-¿Vas a
venir o piensas quedarte todo el día ahí?-.
Yo
al observar lo lejos que estaba de mi exclamé- Pero Iván, que yo no soy una
sirena-.
-No,
tu eres un hada-Me rebatió él con la mejor de sus sonrisas.
Fue
entonces cuando el blanco camisón de fina gasa blanca que yo llevaba se rasgó
por la espalda al tiempo que unas grandes alas de ángel con forma de halas de
hada salieron de mi espalda y sin dudarlo ni un momento volé tras él.
Una
vez llegué a su lado curiosa quise saber- Muy bien ¿Donde vamos ahora?-.
-A
casa, a la isla de Alana-Fue su sencilla respuesta, dicho esto se sumergió y yo
fui volando sobre él hacia la tierra que me vio nacer.
Una
hora más tarde, llegamos a la costa y en tanto descendía a tierra a reunirme
con mi amado en medio de una alegre algarabía que se oía de fondo nuestras
miradas se encontraron y finalmente ya en brazos el uno del otro nuestros
labios se unieron en un eterno y apasionado beso.
Fin
EL LIBRO DE LOS SUEÑOS
Perfumarse
nunca fue un delito, ¿o tal vez si…?
AUTORA:
Ana María Grande
INTRODUCCIÓN
Mi
nombre es Alana, tengo 35 años y hasta hace una semana, yo vivía sola en mi
Pequeño ático de la avenida Juan XXIII de Valencia y trabajaba en una gran
floristería llamada “La Casa de las Flores” localizada en la calle María
Cristina, situada en el casco antiguo de valencia, una tierra muy bella y
alegre, donde por cierto, imperan en su mayor parte los días de fiesta y
grandes celebraciones.
Debo
confesar que de todas las calles que adornan mi ciudad natal, es precisamente
María Cristina la que con todos sus pequeños comercios que parecen sobrevivir a
lo largo de los siglos la que más me hechiza conservando así su siempre dulce,
añejo y embriagador encanto desde antaño.
Actualmente
soy la nueva propietaria de “La Casa de las Flores” a la que le he cambiado su
antiguo nombre por el de “El Paraíso de las Hadas”, pues junto a las flores y
plantas de mi particular paraíso también vendo pequeñas hadas que yo misma
elaboro artesanalmente, muy de acorde con el bosque de hadas tipo mural que
adorna en toda su extensión cada una de las paredes de la floristería, cabe
decir que está fielmente reproducido de un recuerdo que despierta en mi un
dibujo elaborado en papel de pergamino que siempre he llevado conmigo pues a
pesar de que aún hoy día desconozco su procedencia por motivos que igualmente
siguen siendo una gran incógnita para mi me aportan una gran paz espiritual.
En
resumen es aquí en mi tierra natal , donde he estado viviendo, trabajando y
pasando los mejores años de mi vida, al menos hasta donde mi memoria alcanza a
recordar pues desde que cumplí los 16 años misteriosamente los recuerdos
anteriores de mi vida hasta entonces se han borrado de mi mente y parecen
negarse tozudamente a regresar.
A
veces cuando estoy tras el mostrador trabajando en la elaboración de algún
centro floral y de pronto llega a mí el aroma a romero o el delicado perfume de
los rododendros parecen despertar en mi la difuminada imagen de una mujer de
aspecto dulce que prepara en el fuego algún tipo de infusión de romero, cuando
no es la solitaria imagen difuminada de un largo y bien cuidado camino de
piedras de rodeno y árboles de rododendros de los más diversos coloridos que
parecen conducir a una pequeña y encantadora mansión, pero en ambos casos antes
de que dichas imágenes puedan tomar una forma definida ,se esfuman de mi mente
tan rápido o más si cabe que cuando aparecieron.
En
varias ocasiones he consultado a los mejores especialistas de neurología
y tras realizarme las pertinentes pruebas, todos ellos, incluso auténticas
eminencias en su campo llegaron a un mismo diagnostico: mi cerebro aunque
parece estar bloqueado por algún hecho traumático que debió sucederme en los
primeros 15 o16 años primeros de mi vida
y que aún hoy día ignoro cual debió ser, no sufre daño alguno de hecho, parece
estar en plena forma, y todos sin excepción me han recomendado como mejor método
de curación que siga con mi vida habitual asegurándome que así tarde o
temprano, recordaría.
Mi
vida nunca ha cambiado, pero todo ha sido siempre en vano, al menos me queda el
consuelo de que aquellas dos fugaces imágenes a modo de pintadas en mi memoria
un día como dos de los lienzos impresionistas más bellos de Renoir, son el
recuerdo innegable de los felices días de antaño.
Parece
como si….
¡¡¡Es
todo tan extraño……!!!
Toda
mi vida y mi pequeño mundo cambiaron a raíz de una extraña e inesperada llamada
telefónica que recibí hoy hacia la media noche, cuando tras darme una merecida
y relajante ducha de agua fría y ataviada solo con mi camisa blanca de algodón
favorita, me senté con las piernas estiradas sobre el cómodo sofá delante de la
televisión viendo un documental sobre el antiguo Egipto en el que hablaban del
hallazgo de una antigua momia.
Era
un hombre llamado Gastón que decía ser el albacea testamentario de mi
tia-abuela Alaïs, de la cual yo no recordaba tener conocimiento hasta el
momento, comunicándome su triste desaparición a la par que me había nombrado
heredera universal de todos sus bienes y posesiones, entre los cuales se
hallaba un pequeño cachorro de Terrier,
Así mismo me comunicaba el carácter urgente con que debía contestarle si
aceptaba o no la herencia y me ofrecía para pensarmelo un plazo máximo de 24
horas.
Yo
siguiendo mi instinto y pensando solo en aquel pequeño cachorro que se había
quedado huérfano, rechacé la oferta de Gastón de pensármelo sin antes detenerme
a pensar en detalles tan importantes como que no sabía realmente nada acerca de
Alaïs, aquella tia-abuela que de la noche a la mañana había surgido como de la
nada, los cuales me guiaban a formularme preguntas tales como:
¿Quién
era realmente ella?
¿De
donde Provenía?
¿Realmente
éramos parientes?
En
cualquier caso ¿Por qué nunca se había puesto antes en contacto conmigo?
¿Qué
tipo de relación tuvimos en el pasado?
¿Tendría
ella algo que ver con los recuerdos de mi pasado que se negaban a ser
revelados?
¿Qué
sabía ella realmente de mi?
¿Estaría
en el legado de su herencia la clave para desentrañar los misterios de mi
pasado?
Una
vez hecha la aceptación de la herencia fijamos las 9:00 de la mañana del día
siguiente como hora convenida para la posterior apertura del testamento de
Alaïs.
Dado
que al día siguiente tenía que madrugar, decidí que lo mejor sería quitar la
televisión e irme a dormir sino quería que al día siguiente Gastón me
confundiera con uno de sus difuntos clientes, pero no sin antes sacar del cajón
de una pequeña mesita de sobremesa que tenía junto al sofá una agenda de notas
en la que a posteriori anotaría todos aquellos interrogantes para que no se me
olvidaran.
Sé
que para una persona normal con un mínimo de cordura sería un suicidio aceptar
un legado con todo ese tipo de interrogantes y que de buen seguro me tacharía
de irresponsable, pero para mi no era más que el principio de una
emocionante y excitante aventura.
En
ese momento, la felicidad de un buen augurio sobre mi futuro iluminaba mi
rostro, en tanto me acomodaba en mi cama y a posteriori caí en un relajado y
profundo sueño.
Un
niño de 13 años, de ojos azul cielo, pelo corto y color trigo y tez dorada y yo
con unos 15 años, subíamos apresurada y clandestinamente a un tren en
marcha.
Una vez dentro, ambos corríamos cogidos de la mano por los estrechos
pasillos del tren ante la expectante y sorprendida mirada de los pasajeros,
sorteando a unos y atropellando a otros, hasta que minutos después, llegamos a
un compartimento donde no había nadie y allí nos encerramos y agachamos en el
suelo para tampoco ser vistos desde fuera.
Yo
mientras le cogía de las manos le aseguraba llena de ansiedad con auténtica
franqueza y esperanza-Iván, aunque tu parada llegue antes que la mía no le
digas nunca nada a nadie, por que cuando yo sea mayor y pueda volveré y ya
nadie por mucho que quiera nos podrá volver a separar-.
-Pero Alana, yo no me quiero bajar antes, yo
quiero estar siempre contigo-Me suplicaba él con auténtica desesperación
aferrándose con toda la fuerza de su pequeño corazón al vínculo tan especial
que se había creado entre los dos.
-odio tanto como tu tener que llevar a cabo esta decisión, pero debes
hacerlo Iván, debes bajar antes que yo y volver a Fortuna para que nunca nadie
sospeche.
Te prometo que cuando sea mayor y esté preparada volveré y entonces nada
ni nadie me podrá obligar nunca más a marcharme y estaremos juntos para
siempre-Le prometí yo intentando convencernos a los dos, pues mi deseo era el
de irme con aquel chico tan especial a seguir juntos y lejos de aquellas
personas que querían separarnos y hacernos daño, para vivir nuestras propias
vidas y nuestras propias aventuras.
En
ese momento él se quitó una mochila azul que hasta entonces había llevado
colgada a la espalda con algo de ropa y lo que a él le solía gustar llamar sus
“grandes tesoros”, la colocó en el suelo a un lado y con sumo cuidado extrajo
una hoja de pergamino perfectamente enrollado y en tanto me la entregaba me
decía -Toma, esto es para que nunca me olvides a mi, ni nuestro
pasado, ah Ali y nunca se lo enseñes a nadie-.
Yo
en tanto tomaba su obsequio en mis manos con gran delicadeza muy intrigada
quise saber-¿Qué pasa Iván?, ¿Qué es?-.
-No
es solo un dibujo Alana, es el vínculo que nos mantendrá unidos, por favor
jamás permitas que nadie lo vea, por mucho que confíes en alguien jamás le
hables de este pergamino ni permitas que lo vea, ni siquiera a Alaïs o lo
destruirá-Me explicó él muy serio con un tono de voz que pese a su corta edad
imperaba un tono de grave urgencia con la que debía cumplir aquella extraña
promesa.
-De
acuerdo Iván, te prometo que la existencia de tu dibujo será también nuestro
secreto-Le aseguré yo basándome en un presentimiento muy fuerte que tenía.
Lo
que en ningún momento me atreví a decirle para no hacerle más dura la despedida
fue que hasta que pudiera llegar nuestro re-encuentro pasarían al menos 15
años, aunque creo que eso él ya lo sabía, me dí cuenta cuando ví la tristeza de
su mirada y como dos grandes lágrimas brotaban de sus claros ojos azules.
A
continuación y sin más premura ambos nos abrazamos estrechándonos con tanta
fuerza como si así pudiéramos escapar de cuanto nos rodeaba y de todo mal como
así nos pareció durante un momento.
De
pronto, imagino que al igual que el resto de pasajeros en otros compartimentos,
notamos como el tren perdía velocidad al tiempo que la magia que de algún modo
habíamos creado por un momento entre los dos se desvanecía.
En
ese momento en contra de mi voluntad le insté con dulzura así como con la
cordura propia de un adulto-Es tu parada Iván, vamos, date prisa antes de que
nos descubran, Fortuna te espera-.
Él
sin decir nada se colgó de nuevo a la espalda su mochila y sin mirar atrás ni
una sola vez echó a correr triste y enfadado y aunque yo ya no tuve la ocasión
de volver a ver su cara no lo necesité para saber que a esas alturas las
lágrimas bañarían su aniñado rostro y que no cesaría de correr hasta llegar
debajo del frondoso árbol donde nos solíamos ocultar, cuando necesitábamos
refugiarnos y huir del mundo y que sería precisamente allí donde se quedaría
largo rato sentado y acurrucado abrazándose las piernas hasta calmarse para
finalmente regresar a su casa vencido y derrotado por la impotencia de no haber
podido hacer nada para revertir aquella situación, pero en mi corazón yo sentía
que esa era la mejor decisión.
En
cambio lo que si que vi fueron los escrutadores e inquisidores ojos de un ser
demoniaco que se hallaba pegado por fuera del tren junto a la misma puerta por
la que salía en ese momento Iván, el cual por fortuna no resultó ser en modo
alguno de su interés sino que parecía estar buscándome a mi.
A
punto de ser descubierta por aquellos maléficos ojos estuve, pero por suerte
para mi reaccioné a tiempo y escapé por milésimas de segundo retrocediendo a
toda prisa atrás al tiempo que el tren se ponía en marcha y aunque fui
descubierta por el revisor el cual me dio la impresión de que me estuvo
ayudando todo el tiempo, pues no solo no nos delató a Iván ni a mi sino que
cerró la puerta de mi compartimento y me permitió hacer el viaje tranquila todo
el trayecto y cada día me traía el desayuno, la comida y la cena para que nada
me faltara al tiempo que para evitar levantar sospechas.
Yo
entonces tenía 15 años.
Ese
sueño dio paso a otro en el que ya habían transcurrido 20 años.
-¡¡¡Iván,
mi amor, al fin volvemos a encontrarnos, no has cambiado nada, solo que tienes
el pelo mucho más largo y estás guapísimo!!!- Exclamaba yo alegremente
alborotada con gran alivio de volver a tenerlo conmigo, en tanto me arrojaba a
sus brazos para a posteriori abrazarlo con gran amor y dulzura.
Él
me acariciaba dulcemente la espalda, tras lo cual del mismo modo pasó a
acariciarme la cara, mientras con la más tierna de sus sonrisas que iluminaba
su bello rostro me decía-Sabes que desde que todo esto empezó nos vemos una vez
a la semana-.
-Si
mi amor, lo se, pero una vez a la semana no es suficiente para mi, yo quisiera
verte todos los días de la semana, todos los años y en todo momento-Le confesé
yo fervientemente.
-Yo
no soy ningún experto Ali, me ha costado mucho llegar hasta aquí e incluso al
principio unas…3 veces Lady Violet y sus “dos angelitos” estuvieron a punto de
descubrirme saliendo de la cueva menos mal que pude engañarles con l a excusa
del paseo nocturno, aunque confieso que la ultima vez pasé auténtico miedo ya
que no parecían muy convencidos así que aunque aquella noche actué con completa
naturalidad para dar mayor credibilidad a mis palabras en lo sucesivo e
extremado al máximo las precauciones, de lo contrario nuestro plan al igual que
nosotros podía haberse visto en peligro-.Me explicaba él con la mejor de sus
sonrisas.
Yo
en tanto le cogía con ambas manos y extrema suavidad su hermoso rostro,
embelesada le aseguraba-En modo alguno lo que te he dicho pretendía ser un
reproche, es que…te quiero tanto…que la vida me duele sin ti- Dicho lo cual nos
besamos larga, apasionada y dulcemente en los labios.
A
posteriori le confesé a modo de narración-Llevo tanto tiempo quedando contigo
en mis sueños que ya no concibo mi vida sin ti, de hecho, con cada día que
llega la noche cada vez me acuesto más temprano para encontrarme antes contigo,
pero aunque me encante verte en mis sueños, me gustaría tanto que estuvieras
conmigo también en la realidad……
Por
otra parte, una pequeña chispa de luz en mi interior, me dice que hace
mucho estuvimos juntos en la realidad viviendo una situación muy semejante a
esta, pero hace tanto…que se ha quedado más como una sensación que como un
recuerdo y tampoco entiendo como soñando todas las semanas contigo nunca
recuerdo la vez anterior y lo que más me fastidia es que cuando me despierto ni
una sola vez recuerdo lo que sueño-.
-¿Qué
mayor realidad hay que esta? Y en cuanto a no recordar nunca el sueño anterior
es el precio que hay que pagar por romper las normas-Me explicaba él feliz.
-¡¡¡Al
demonio con nuestros respectivos legados!!!, ¿para que quiero yo mi legado si
no puedo estar cada día de mi vida con la persona que más quiero?- Protesté yo
utilizando una información que hasta el momento desconocía que poseía,
tras lo cual lo volví a abrazar.
-¿Sabes
ya lo de Alaïs?-Me preguntó él de pronto.
-Si,
esta noche me ha llamado su albacea y hemos quedado mañana para abrir la
lectura del testamento, lo que no se aún es cuando murió-Le contesté yo.
-Hace
3 días- Me informó él brevemente.
Dicho
esto queriendo aclarar una duda que llevaba ya largo rato rondándome por
La
cabeza le pregunté- ¿Crees que ahora que Alaïs no está somos libres y estamos a
salvo?- .
-Ella
nunca supuso ningún peligro para nosotros-Me aclaró él abrazado a mí.
-¡¡¡Pero
ella quería separarnos tu me lo dijiste!!!-Repliqué yo molesta.
-Si,
es cierto, pero ella solo trataba de protegernos-Me aclaró él un tono de voz
dulce y paciente a un tiempo.
-¡¡¡¡Pues
vaya asco de protección!!!-Exclamé yo contrariada a la par que me cruzaba de
brazos.
-Él
con una expresión encantadora que iluminaba todo su bello rostro a la par que
intentaba reprimir una pequeña risita al verme en tal actitud me
dijo-Mírate Ali, no has cambiado nada sigues siendo como una chiquilla-.
A
posteriori, él me cogía las manos al mismo tiempo que clavaba su mirada en la
mía en tanto me decía-Alana, ya hemos llegado al final del trayecto, a partir
de ahora ya no volveremos a encontrarnos en secreto en nuestros sueños, a
partir de ahora es cuando comienza la auténtica aventura.
Se
que esto ahora mismo puede no tener mucho significado para ti, pero hazme caso
y sigue siempre tu instinto y búscame siempre junto al mar -.
Yo
creyendo adivinar el camino hacia donde me dirigían sus palabras estaba plena
de felicidad y quería decirle tantas cosas a mi adorado Iván …….quería expresarle
con las palabras más hermosas los sentimientos más puros, bellos, eternos y
felices que se albergaban ahora en mi dichoso corazón… pero… contrario a mi
deseo yo parecía estar bajo el poderoso hechizo o influjo del más poderoso de
los magos… y entonces lo vi:
A
pesar de la oscuridad y gracias al arco de medio punto estilo medieval situado
en la parte más alta de la pared Este me pareció divisar lo que a simple vista
era un rudimentario laboratorio de alquimia.
Dividiendo
en dos aquel improvisado laboratorio se hallaban dos largas mesas, una de
ellas, la más próxima al fondo estaba ocupada por distintos tubos de ensayo,
vacíos en su mayoría y en la otra un globo terráqueo y algunos libros
antiquísimos abiertos y desperdigados sobre dicha mesa que al recibir el único
haz de luz que entraba en la oscura y pequeña estancia parecían cobrar un
resplandor tan brillante como el oro.
Pegado
a la pared norte parecía haber un lavabo y junto a este se oía el borboteo de
un líquido rojo al hervir el cual no pude distinguir muy bien a causa de un
hombre de unos 41 años, alto, moreno, ojos oscuros, cabello negro y cortado a
navaja y ataviado con un traje negro, el cual iba y venía de un sitio a
otro tapándome el campo de visión.
De
pronto me pareció oír sus escalofriantes pensamientos que decían “Te encontraré
Alana, por muy lejos que te quieras ocultar…”
Iván
viéndome en aquel estado me sacudió las manos como si así me pudiera hacer
regresar, en tanto me llamaba-Alana, Alana, vuelve, vuelve Alana-.
Una
vez yo desperté de aquella ensoñación lo cual comencé a demostrar con un
parpadeo de ojos, Iván me soltó una mano para a posteriori acariciarme la cara,
en tanto me reiteraba- Alana se que te cuesta mucho recordar, pero por más que
te cueste, ten siempre presente que tu eres Alana, la verdadera Alana, un ser
de luz y de gran belleza interior y por mucho que te cueste recordar, no
olvides nunca tu verdadera identidad.
Ahora
despierta Alana, despierta Alana, despierta…Alana-.
CAPITULO
I:
EL
LEGADO
En
ese momento, yo con mi camisa blanca de algodón humedecida por un dulce y
cálido calor sobre mi cuerpo comencé a entre abrir los ojos lentamente, al
tiempo que un aliento de mis labios cobraba el dulce nombre de Iván, mientras
seguía escuchando como su voz sugerente me susurraba al oído – “ Recuerda
Alana, búscame junto al mar”-.
Algo
aturdida por aquel sueño tan real, decidí colocar en el bolso blanco que ese
día había decidido llevar toda la documentación que creí necesaria aportar dado
lo peculiar de la situación.
A
posterirori, comencé a buscar en el ropero de mi dormitorio la indumentaria más
apropiada para la ocasión el cual resultó ser un traje compuesto por un
fino pantalón y chaleco negros de verano y una camisa de seda blanca y una
larga manga de murciélago, tras lo cual me maquillé perfectamente, me puse el
mejor de mis perfumes y sin más preámbulos encaminé mis pasos directamente a la
notaría.
Eran
ya las 8: 45 cuando yo me encontraba en la plaza de la reina frente a un
edificio color vainilla que se mostraba majestuoso ante mi. Dicho edificio era uno de los más
bellos y antiguos de valencia el cual se hallaba situado en la calle de la paz,
esquina con la plaza de la reina y frente a chocolates valor, una de mis
cafeterías favoritas dicho sea de paso.
No
tardé ni 10 minutos en cruzar la calle y personarme en la notaría situada en el
2º piso de la mencionada finca, momento en que fui inmediatamente atendida
atendida por una joven y elegante mujer de alegres rasgos y simpática
sonrisa en su tez dorada y una melena larga negra y lisa perfectamente recogida
en una cola de caballo baja a la par que ataviada con una falda de color azul
marino de corte clásico y una camisa blanca, que saliendo presurosa de detrás
del elegante y sobrio mostrador muy solicita y servicial venía hacia mi
en tanto muy afablemente me saludaba- Es usted la señorita Alana Deveroix
¿Me equivoco?-.
-No,
está usted en lo cierto- Le confirmé yo, al tiempo que le dedicaba una de mis
mejores sonrisas.
A
posteriori, en tanto me hacía un ligero ademán con su mano izquierda para que
la siguiera me decía- Sígame por favor, le guiaré al despacho de Mesié
Seymour-.
Tras
atravesar un largo pasillo en el que a cada lado se abrían elegantes y
numerosas puertas de roble, llegamos a la última, momento en que la secretaria
llamó con los nudillos a la puerta y tras oír una lejana voz al otro lado
anunciándole- Adelante Aurora puede pasar-.
Ella
giro el pomo dorado y tras asomarse cautelosamente le anunció a un anciano de
ojos verde-grisáceos de tez morena, pelo canoso, barba blanca, educado,
tranquilo y sencillo en sus modales- Mesié Seymour, Mademoiselle Deveroix está
a llegado-.
-Gracias
Aurora ya puede volver a su cometido- Le contestó este a la joven secretaria,
tras lo cual dirigiéndose hacia mi me dijo- Pero pase y siéntese mujer, no se
quede ahí de pie-.
En
tanto yo tomaba asiento en una silla negra de sky, él me comentaba muy
orgulloso- Es usted la viva imagen de Alaïs cuando contaba su edad - -¿La
conoció usted?- Quise saber yo más o menos interesada. -Ha sido cliente mía
desde que era yo un joven becario con muy pocas oportunidades de sobrevivir en
este duro mundo de cuervos. Ella siempre tuvo una fe
ciega en mi y solía decir que donde los demás veían la inexperiencia de un
principiante, ella veía mi auténtica valía- Me explicaba Mesié Seymour
reviviendo con gran contento aquellos recuerdos rescatados de un pasado tan
lejano que parecían perderse en el tiempo.
-Sin
ánimos de ser impertinente Mesié
Seymour, ¿Podríamos pasar sin más preámbulos al tema que nos ocupa?- Le
interrumpí yo temiendo que aquellas no fuesen mas que las divagaciones de un
pobre viejo recreándose en una de sus tantas batallitas de cuando era
joven.
-Si, desde luego- Repuso él sobriamente, tras lo cual abrió un sobre de
color marfil del cual extrajo un papel apergaminado y acto seguido comenzó a
leer
7-Junio-5017 Fortuna, Francia
Martes 17: 05
Yo
Alaïs Deveroix en pleno uso de mis facultades mentales nombro heredera
universal de todos mis bienes y posesiones a Alana, los cuales a continuación
paso a detallar: Una pequeña tienda de anticuario de libros y documentos
antiquísimos y objetos exóticos de países lejanos situada en el 1400 de
la pequeña villa colonial de Fortuna a las afueras del centro en una zona
peatonal y burguesa.
En
la cima de una montaña próxima, la denominada desde antaño “La Montaña Mágica”
y a 1200 metros de altura una vivienda de dos pisos con porche y jardín trasero
y delantero completamente amueblado.
Con
el presente mapa Mesié Seymour te adjuntara un mapa de carreteras que yo misma
realicé un día para que te sirva de guía hasta llegar a Fortuna.
y
por último y más importante para mi un pequeño cachorro de Fox Terrier llamado
Terry, tan dulce,impetuoso cariñoso y travieso como has sido siempre tu así que
estoy segura de que ambos os llevareis a la perfección.
Por
último quiero que sepas que yo de un modo u otro he estado a tu lado y recuerda
siempre el lema de nuestra familia “pase lo que pase, sigue siempre el rumbo de
tu verdadero destino y obedece ante todo los latidos de tu corazón”
En
ese momento, Aurora cargando en su hombro izquierdo con un bolso acolchado de
color azul, abierto por el cual se asomaban tímidamente unas pequeñas orejillas
puntiagudas hacia nuevamente su aparición en el despacho del notario en tanto
decía- ¿Da usted su permiso Mesié Seymour?
-Adelante-
contestó él con una afable sonrisa.
Yo
al ver como las orejillas del pequeño cachorro asomaban descuidadamente,
dejándome llevar por mis impulsos grité- ¡¡¡ Terry !!!-.
Él
al oír mi voz, de un salto salió de su capazo y de un segundo salto se abalanzó
a mis brazos manifestando su contento tanto así como entre lametones en la cara
como entre ladridos de alegría.
La
única cláusula que figura en el testamento para la correcta entrega de la
herencia es que ha de ser antes de que acabe el día de hoy cuando usted debe
tomar posesión de sus nuevas propiedades- Me informó para concluirMesié
Seymour.
Eran
las 3: 00 de la tarde cuando Terry y yo a bordo de mi negro y casi recien
estrenado Jeep 4x4 por una solitaria y desértica carretera de Francia llegamos
a un cruce que se dividía en tres caminos distintos y al ver al principio del
camino derecho un vetusto y frondoso árbol que me resultó tremendamente
familiar, tras lo cual mientras miraba a mi pequeño cachorrito le comunicaba mi
decisión- Según este mapa la casa de Alaïs está situada en lo alto de un cerro
al que accederíamos fácilmente por el camino de la izquierda, pero algo me dice
que a partir de ahora lo mejor es que actue siempre de forma intuitiva y
totalmente improvisada así que….- Dicho estó sin girarme arrojé muy decidida
hacia atrás el mapa que me había acompañado durante todo el camino.
Terry,
tras oírme atentamente ladeó la cabeza hacia un lado y me miraba como diciendo
-“Adelante Ali que tu si sabes”-
En
ese momento giré levemente el volante de mi coche para a posteriori aparcar
bajo la sombra de aquel árbol, un árbol lleno de magia y de historia como así
confirmé al leer algunas inscripciones hechas en el tronco como las que decían
“Alana,
mi vida, tu luz ilumina mi oscuridad y tu amor llena la ausencia de mis días
sin ti”
Eternamente
tuyo Iván.
A
la izquierda de esta dulce inscripción, observé con gran curiosidad unos
infantiles y extraños caracteres gravados y enmarcados por un cuadrado que
parecía estar tallado con más ahínco en la madera del tronco de dicho árbol
formando un pronunciado relieve.
Descuidadamente
apoyé mi mano sobre dichos caracteres cuando una amenazadora visión poseyó mi
mente y mi cuerpo viajó astralmente a través del tiempo y el espacio e incluso
me atrevería a decir de entre otra dimensión.
Una
esbelta mujer cuyo rostro parecía permanecer siempre en las sombras ataviada
con un quimono lila andando a grandes zancadas por la orilla de la playa en una
oscura y tormentosa noche iluminada tan solo por el intenso brillo plateado que
esa noche poseía la luna llena.
Tan
poseída estaba yo por aquella arraigada visión que Terry asustado al
observarme, salió de un salto por la ventanilla del coche y corriendo sin cesar
en pos de mi ayuda al tiempo que comenzaba a ladrar como una auténtica fiera y
no cesó hasta hacerme volver a la realidad, lo cual yo le agradecí cogiéndolo
en mis brazos y dándole un beso en su cabecita peluda le dije- Gracias bolita
de pelo, de no ser por ti……..-.
Una
vez volvimos a nuestros respectivos asientos del 4x4 ví el rostro y el alma
semi transparentes de mi encantador Iván al tiempo que volvía a escuchar su
dulce y envolvente voz que me sugería constantemente-Búscame junto al mar,
Alana, búscame junto al mar-.
Yo
como embelesada por aquella embelesante sonrisa que parecía dominar mi mente
con un suave gesto de mi mano acaricié su hermoso rostro, en tanto con suma
dulzura asentí con un breve-Lo sé mi amor, lo sé-.
Un
fuerte presagio en mi interior me anunciaba que ya era hora de guiarme por mi
intuición y mi corazón. Ignoro en que momento ocurrió tan solo recuerdo que
tras girar por la primera curva a la izquierda y seguir en linea recta a 120km
hora por la carretera comarcal que conducía desde Besanson a Estrasburgo ,
posiblemente a la altura del antiguo y encantador pueblecito de Kayseberg,
cuando de repente de forma fortuita y casi mágica todo el paisaje que me
rodeaba cambió ante mis ojos por otro más pintoresco, con claras trazas
medievales y ni a un kilométro delante de mi me recibía en todo su esplendor
una pequeña villa colonial de incalculable belleza natural dejándome
boquiabierta.
A
la derecha de dicha villa un cartel pintado a mano tamaño poster reflejando las
zonas más bellas de la región en el cual rezaba en grandes letras palaciegas:
Bienvenidos a Fortuna el sueño
y el deseo de la ciudad perdida.
Fue
entonces cuando las extensas lagunas de memoria que habían habitado yen mi
cerebro los últimos 20 años, desconozco como , comenzaron a disiparse
paulatina-mente dotándome de unas facultades muy especiales que yo desconocía
que tenía como una gran belleza y una gran intuición.
Dado
el cansancio que comenzaba a aflorar en mi a causa del largo trayecto decidí no
hacer más paradas y seguir conduciendo a través de aquellos parajes de belleza
sin igual. De ese modo llegué a un cerro cubierto de frondosa vegetación, el
cual, no tardé más de 30 minutos en atravesar con Terry graciosamente asomado
por la ventanilla y acto seguido aparcaba delante de la casa de Alaïs la cual
me había legado entre muchas otras cosas.
Dicha
vivienda a simple vista constaba de: 2 plantas, una amplia buhardilla, un gran
porche delantero rodeado por una rústica y ahora descuidada y maltrecha valla
de madera al igual que una pequeña escalera de caracol situada en un
pequeño rincón del porche al lado izquierdo de la elegante puerta principal
elaborada al 100% en madera de nogal.
Cabe
decir que dicha escalera contaba con una doble función: Por un lado conferir
-le un mayor toque de elegancia a la casa y por otro lado servía para separar
la entrada de la casa del suelo raso de la montaña, todo ello junto le
conferían el aspecto de una antiquisima y pequeña mansión de estilo
romántico, ante la cual se habría el más bello y colorido de los caminos de
rododendros.
-¡¡¡
Dios mío, es la casa de mis sueños, gracias Alaïs!!!- Exclamé yo asombrada sin
dar crédito a mis ojos tan emocionada, que se me olvidó lo cansada y hambrienta
que estaba.
Acto
seguido, tan ilusionada como una chiquilla salí corriendo escaleras arriba
dispuesta a entrar y estrenar mi nueva mansión así como a conocer cada rincón
de aquel sueño hecho realidad sin llegar a imaginar la sorpresa que me esperaba
en su interior.
Tras
abrir la puerta principal observé una pequeña entradita con un antiguo perchero
de pie situado a mi izquierda y delante de este un muy bien conservado arcón de
mimbre cerrado con llave y sobre el cual se hallaba un ancho y grande espejo
con un marco igualmente de mimbre.
A
mi derecha, había un elegante y también antiquísimo paragüero con forma de
ánfora romana.
A
la entrada del salón comedor había una antigua mecedora de madera de pino
y a la izquierda frente a esta una puerta que decidí investigar lo que ocultaba
para el próximo día.
El
salón-comedor tenia una gran chimenea y todo el suelo estaba cubierto por una
bonita alfombra persa.
A
derecha e izquierda de la chimenea dos cómodos sofás blancos enfrentados uno a
otro con apoya brazos de madera. A la izquierda de la chimenea, una mesita de
nogal con 6 sillas y delante de este un televisor de plasma de 22
pulgadas sobre un mueble moderno decapé .
En
ese momento, el olor a pan recién hecho, relleno de carne con salsa de verduras
y pudín de almendras y fruta proveniente del salón-comedor nos llegó a
Terry y a mi atrayéndonos como el más poderoso de los perfumes.
Junto
a l a bandeja de la carne reposaba un pequeño sobre color marfil dirigido
a mi el cual no tardé en abrir y leer en tanto daba buena cuenta del pan y la
carne, cuyo contenido rezaba así:
Mi
querida Alana:
Bienvenida
de nuevo a casa. Espero que a Terry y a ti os guste el pequeño banquete que os
he preparado.
Eres
la persona que más quiero y aunque deseo más que nada volver a verte y a estar
contigo, comprendo que después de un viaje tan largo lo que más anheles sea
descansar y tomar posesión de tu nuevo hogar.
Hasta
pronto mi amor. Te Quiere Iván.
Cuando
tomé consciente de quien era la persona que firmaba aquella breve nota, un
bonito rubor comenzó a aflorar en mi rostro iluminando mi bello rostro en tanto
le decía poseída por la alegría a mi pequeño cachorrito –Terry tenemos carta de
Iván dice que es él el que nos ha preparado la comida y que nos
veremos muy pronto-.
Terry
tras escuchar atentamente cada una de mis palabras comenzó a ladrar y dar
saltos de alegría, tras lo cual ambos seguimos dando cuenta de nuestros
respectivos banquetes pletóricos por la reciente noticia.
Yo
tras finalizar de comer traspasé el arco de medio punto que separaba el
salón comedor de la cocina donde dejé los platos sucios y a posteriori observé
con todo detalle la cocina.
Dicha
cocina tenía todo los detalles y el popular encanto de las cocinas
antiguas, incluso poseía su propia chimenea.
También
me fijé en que al otro lado de la cocina parecía haber una pequeña puerta de
madera que daba a un jardín trasero que estaba bloqueada por varios maderos y a
pesar de tener alma de detective desde que tengo memoria estaba tan cansada que
decidí buscar el baño y seguir con mis pesquisas al día siguiente.
En
frente de la chimenea saliendo ya de la cocina había una escalera que parecía
subir al piso superior y allí me dirigí yo siempre seguida de mi
inseparable cachorrillo.
Al
lado de esta había un baño completo cuyo suelo y paredes imitaban a la
perfección un cielo claro con nubes.
Subiendo
la escalera había cuatro habitaciones una de invitados, una juvenil en tonos
rosas, una biblioteca y una habitación de matrimonio con baño completo,
chimenea, terraza, una mesa y sillas blancas caladas de jardín .
Pese
a todo, estaba tan cansada… que finalmente resolví quedarme en la habitación
que yo suponía de Alaïs, darme una relajante ducha y acostarme a dormir y
descansar en aquella cama tan cómoda de casi dos metros, junto a mi bolita de
pelo que decidió tomar las corvas de mis piernas como almohada, tras arrastrar
con la boca un trozo de colcha para taparse.
Es
extraño, pero desde que he llegado a esta casa tengo la extraña sensación de no
estar sola, es como si de algún modo sintiera la presencia de Alaïs, pero
lejos de infundirme temor, me alegra el espíritu y me siento acompañada.
CAPITULO II
FORTUNA: EL SUEÑO Y EL DESEO DE LA CIUDAD PÉRDIDA.
Hoy
es Martes 22 de septiembre y ha sido ahora a las 10 de la mañana cuando Terry
yo casi al mismo tiempo nos hemos despertado, debo confesar que hacía tiempo
que no dormía tan bien.
Me acabo de levantar y Terry levanta su cabecita y me mira con su carita
curiosa al tiempo que resopla.
Creo que hoy aprovecharé para hacer mi primera visita al pueblo y conocer
algunas personas y así de paso podré hacer algunas compras ya que la despensa
está vacía y más tarde haré con la compañía de Terry un recorrido por esta
pequeña mansión para conocerla mejor.
Asomada a la ventana, viendo el buen día que hace y llegando hasta mí el olor a
mar y primavera que me trae la brisa del aire fresco proveniente del mar y la
montaña aún me animo todavía más a salir.
Mientras me visto impaciente caliento un tazón de leche para mi y otro para
Terry y ya que es lo único de lo que disponemos para desayunar creo que en
cuanto lleguemos al pueblo lo invitaré a desayunar y de paso yo también tomaré
algo.
Que extraño desde que lo tengo, Terry nunca se separa de mi y ahora sale
corriendo y ladrando al patio trasero de la cocina me preguntó.....
-¿Qué pasa Terry? ¿Dónde vas? ¿Qué es lo que has oído?-Será mejor que lo siga y
le abra.
Pero, por que está tan atrancada esa puerta?, parece como si alguien hubiera
visto alguna gran amenaza y se quisiera proteger de ella y ,mientras tanto
Terry no deja de ladrar y aullar desesperado.
Será mejor que trate de abrirle como pueda.
Por aquí parece que se ve algo. Por fin parece que he conseguido quitar todos
los maderos que la atrancaban y por fin parece que puedo abrir,
¿Pero que demonios es eso ?... ¡No me puedo creer lo que estoy viendo!
es... ...es Alaïs.
No me preguntéis como he descubierto la identidad de una persona que nunca he
conocido, no sé quizá por el increíble parecido físico a la par que por una
gran intuición.
-Gracias-musita Alaïs aliviada y poco a poco se desvanece y se va.
Entonces es cuando entiendo que es de ella de donde proviene el olor a
primavera que hacía tan solo unos minutos me había hechizado de aquella manera
tan mágica y casi sobrenatural.
Una vez Terry y yo engañamos el estómago con un poco de leche que nos quedaba
de la que compramos en el autoservicio de camino aquí, subimos a mi nueva
ranchera que me compré hace tan solo dos años y nos ponemos camino al pueblo.
Asomo la cabeza por la ventanilla y veo a una mujer delgada ataviada con un
largo y antiguo traje lila rondando mi casa y curioseando a través de la
ventana. -¡Eh tu!- Le grito yo y el al verse sorprendida sale de allí huyendo a
la velocidad de la luz.
Esta claro que el de hoy va a ser un día lleno de sorpresas, solo espero que
Alaïs no me halla legado una casa llena de fantasmas por que de lo contrario no
voy a dar a basto desentrañando tanto misterio.
Miro a mi lado en el asiento del copiloto y veo a Terry tan formalito allí
sentado y más gracioso....
De repente pienso que Alaïs debió enseñarle esa costumbre y muchas mas que aún
desconozco.
-Primera parada la carnicería ¿Que te parece Terry?-
Terry mueve el rabo y me ladra en señal de aprobación. Muchas veces me quedo
mirando a esta bolita de pelo y me pregunto por que Alaïs decidió legármelo a
mi, se que soy su única pariente viva pero aún así, estoy segura de que aquí
conocería a mucha gente que se lo podía a ver dejado, con todo me alegro de la
decisión que tomó por que enseguida me e encariñado con esta bolita de pelo.
Terry parece leerme el pensamiento por que mueve el rabo contento y se me pone
boca arriba para que le acaricie la tripita, cosa que yo hago aprovechando que
para entonces ya hemos llegado y el coche está hasta aparcado.
Acto seguido mientras ambos bajamos del coche le confieso a mi adorable Terry-
Terry, dado que soy nueva aquí confío en ti y en tu olfato para que me lleves a
los sitios-.
Y tal y como habíamos quedado minutos antes, la primera parada fue en la
carnicería.
-¡Terry!-Exclamó
alegremente sorprendido un chico de unos cuarenta años, moreno, orondo y de
aspecto amable desde detrás del mostrador, que resultó ser el dependiente y
dueño del pequeño establecimiento, en tanto Terry loco de alegría corría a
reunirse con él.
-Vaya parece que ya os conocéis-Dije yo mientras Terry y el dependiente
disfrutaban de su inesperado encuentro.
-Si, y tu debes ser la pequeña Alana, eres clavadita a tu tía abuela
Alaïs-añadió él haciendo alarde de una memoria extraordinaria.
-¿Me....conoces?-Quise saber yo bastante extrañada.
-Claro que si, ¿No lo recuerdas? tu estuviste pasando aquí un verano con Alaïs
cuando tenías 15 años-.
-¿Quieres decir que esta no es la primera vez que estoy aquí?-Le inquerí yo aún
más extrañada si cabe.
-¿Bromeas?, llegaste a conocer cada rincón oculto de este pueblo de tal modo
que era mas fiable preguntarte a ti que consultar una guía de viaje y cuando al
finalizar el verano tu madre vino a por ti te escondiste en lo que tu solías
llamar "La Isla de Alana" para que nadie te encontrara y no te
sacaran de aquí.
Cuando te encontramos tres horas después tú decías que las hadas te habían
secuestrado por que no querían que te fueras. Siempre fuiste una niña
encantadora y con una gran imaginación. ¿Es que acaso no recuerdas nada de
eso?-.Me explicó él tratando de hacerme recordar.
-Hasta que tu me has contado esa faceta de mi vida la cual sigue siendo un
misterio para mi, hubiese jurado no conocer la existencia de Alaïs y ni
siquiera de este lugar -Fue mi respuesta, tras lo cual añadí-¿Tu de que la
conocías?-.
-De toda la vida. Ella siempre me acogió muy bien en su casa y cuando hace diez
años yo como tantos otros pequeños comerciantes estuve a punto de cerrar mi
tienda por culpa de una gran multinacional ella se encargó de darnos publicidad
a cambio de un pequeño favor que nos pediría cuando lo necesitara.
A mi hace dos años fue cuando me tocó pagar mi deuda ¿Sabes que me pidió? Un
buen filete de ternera para Terry cada semana y me hizo prometer que nunca le
faltaría mientras él viviera Y yo así lo hice.
La verdad es que todo el pueblo estamos en deuda con ella- Acabó de relatarme
él mientras me atendía.
-Por cierto mi nombre es René-Se presentó él cuando Terry y yo casi nos íbamos.
Estaba a punto de salir del establecimiento cuando llena de curiosidad me volví
para preguntarle-¿Has dicho que yo entonces tenia 15 años?-
-Si, así es ¿Sucede algo?-Quiso saber con la esperanza de haber logrado hacerme
recordar algo de mi pasado en Fortuna.
-No...no estoy muy segura-Le contesté yo dubitativa, tras lo cual nos
despedimos con un gesto de la mano.
El olor a bollitos recién hechos llegando a la esquina, proveniente de una
panadería me recordó que no habíamos desayunado, así que decidí hacer una
compra genero- sa para varios días de: bollería para el desayuno, pan recién
hecho e incluso un par de tarros de mermelada casera de naranja amarga que
vendía la panadera, la cual también me reconoció y me estuvo contando cosas muy
interesantes sobre mi pasado
-Alana que alegría!,¿Pero no me conoces? soy yo Ann Marie. Alaïs me dijo que
volverías llegado el momento, pero nunca imaginé que fuese tan de repente. Como me alegra tu regreso y dime ¿Sabes
ya cuanto tiempo te vas a quedar?
Tu tía -abuela fue una mujer excepcional- Me hablaba AnnMaríe atropellada-mente
con el ímpetu propio de quien se alegra ante un inesperado re-encuentro después
de largos años.
-Aún no se nada, llegué ayer en la tarde noche y aún me estoy instalando, sólo
lamento no haber tenido noticias de Alaïs antes de su muerte y no recordar el
tiempo que pasé aquí con ella-Le hice saber yo con triste y dulce melancolía.
-Yo estaba con ella el día que murió: Era una tarde gris de frío y lluvia y
hacía dos o tres días que ella ya no se levantaba de la cama por que no se
encontraba bien, por eso yo venía a cuidarla.
Era una tranquila tarde de otoño cuando yo
como venía haciendo en los 3 últimos días me acerqué hasta su casa para
llevarle la compra y asegurar -me que todo estaba en orden, pero esa tarde
cuando me acerqué a la puerta principal de su casa aunque en apariencia nada había cambiado todo era muy
distinto: Las hojas secas de los árboles cubrían el con un otoñal manto el
árido suelo de la montaña hasta la entrada de la casa. Estaba a punto de entrar
cuando una brisa de aire fresco me golpeó fuertemente el cuerpo como si yo
fuera una amenaza que quisiera amenazar el santuario de Alaïs fue entonces
cuando un escalofrío helado me recorrió la espalda, pero aun así entre aún a
sabiendas de que ese día todo sería distinto cuando me acerqué a su cama para ver como
estaba y si necesitaba algo la oí
musitar "La Isla de Alana, vuelve a La Isla de Alana,
pequeña”. Entonces yo supe que sus últimas palabras iban dirigidas a ti
luego comenzó a desvariar no hacía más que repetir " soy libre, las hadas
han venido a por mi soy libre".
Cuando avisé a Iván de lo que estaba sucediendo, vino rápido como el
viento, subió los escalones de tres en tres la cogió en sus brazos y con mucho cuidado
la bajo hasta el jardín trasero,
mientras me comentaba-“Su último deseo no es pasar sus últimos momentos
postrada en una cama, ella es feliz en este jardín, en este jardín apareció
hace setenta años y en este jardín se irá ahora”-.
Yo
por mi parte lo vi. tan seguro de lo que hacía que en ningún momento me atreví
a juzgarlo ni traté de impedirle que actuase como lo estaba haciendo. Alaïs
una vez él la colocó tumbada con mucho
esmero bajo la sombra de su árbol favorito ella le apretó la mano y con una
dulce sonrisa cerró los ojos y abandonó este mundo.
Volviendo al presente, Ann Maríe me comentó-La
verdad es que a todos nos pilló muy de sorpresa su muerte pues a sus 71 años
ella aún era una mujer muy fuerte bella y activa- hizo una breve pausa y
añadió. Imagino que ahora bajaras al
pueblo a hacer tu primera visita.
-Si así es-Le contesté yo.
-Baja al puerto y pásate directamente por la embarcación de recreo de Iván, la
suele tener anclada casi al principio del pantalán, no tiene pérdida se llama
“Tu Sonrisa”.Cuentan que siguiendo los consejos de Alaïs le puso ese nombre por
ti Alana, para que nunca te olvidara
Iván, es un chico muy simpático, cariñoso, guapo, encantador, trabajador y
...está soltero-Me informó ella ampliamente.
Mientras íbamos a buscar el coche mi pequeño cachorro y yo, yo le comentaba-Acabamos
de llegar y ya nos quieren casar, ¿Que te parece Terry?-
Él me miró con una carita de curiosidad como si no entendiera muy bien lo que
le decía ni que tenía él que ver con todo aquello.
Mientras
bajábamos al puerto pude apreciar toda
la hermosura de la villa francesa de fortuna de estilo colonial bordeada por el
río Dubs.
A
muy pocos metros del puerto fluvial más importante de fortuna se hallaba el
centro de la villa.
Los
barcos de recreo y las barcas de pesca unos anclados y otros navegando se entremezclaban
unos con otros confiriéndole ese aire bohemio y pintoresco a la pequeña villa
colonial cuyo aspecto en general parecía
recién sacado de un cuento de hadas.
-
¡¡Iván, mi amor!! –Exclamé yo voz en grito a la par que con el corazón henchido
de amor tras salir del coche corriendo a su encuentro para a posteriori saltar
impulsivamente a sus brazos.
A
Terry no debió hacerle mucha gracia la idea de esperar pacientemente en el
coche ya que lo vi bajar de reojo por la ventanilla medio abierta del asiento
del conductor en tanto corría tras de mi ladrándome enfadado por olvidarme de
él.
Por
otro lado aunque solo tuve una visión completa de Iván durante unos breves
instantes, fue suficiente para apreciar en toda su amplitud y deleitarme con la
visión de sus ojos tan claros y azules como el mismo cielo, en los que parecían
habitar una pequeña, blanca y reluciente estrella en cada uno, la piel tersa y
suave de su angelical rostro contrastaba notablemente con su tez dorada y
bronceada así como con su larga melena castaño-cobriza recogida a modo de
coleta, lo cual le conferían todo el aspecto de un gallardo pirata.
Tras
aquel impetuoso salto al estrecharse mi cuerpo contra el suyo lo sentí tan
atlético y con una calidez tan extrema como no lo recordaba en mis sueños.
-
¡¡Iván!! –Susurré dulcemente en su oído, tras lo cual le dí un sublime, dulce y
sexi beso en la mejilla para acto seguido volver a reposar mi cabeza sobre su
hombro.
-
¡¡Alana, Alana!! – Exclamó él en dos profundos suspiros de alivio, en tanto me
estrechaba fuertemente entre sus brazos como si de repente hubiera encontrado
la tan anhelada paz por su alma esperada, tras un largo, pesado y milenario
tiempo de espera.
Acto seguido los dos enamorados sin apenas
pretenderlo fundimos nuestros labios en un apasionado y eterno beso, tan solo
interrumpido por una turista inglesa de
1`60cm
de altura aproximadamente, pelo rubio y corto, ojos claros, unos 50 años y
aspecto vivaracho que entre aplausos y vítores gritaba - ¡Viva la Diosa Alana!
-.
-Marí
se te agradece tanta efusividad, pero estás poniendo colorada a nuestra querida
Alana- Le dijo Iván a la turista inglesa con la mejor de sus sonrisas como si
aprobase sus vítores y aplausos.
-Disculpa
querida estoy tan emocionada…-Se disculpó Marí conmigo en tanto me ponía una
mano sobre el hombro.
-Gracias-
le contesté yo a Marí ante tal recibimiento.
En
ese momento Iván protector me rodeó la cintura con su brazo.
-
Queridos amigos, comprenderéis que quiera celebrar este primer re-encuentro con
mi amada dando un romántico paseo en barco.
-
Os recomiendo que vayáis a almorzar al bistrov de Cristov, decid que vais de mi
parte y recibiréis un trato especial y a quien
no queráis renunciar a vuestro paseo matutino en barca siempre podéis
acudir a alguno de mis compañeros.
De
cualquier modo os espero mañana aquí a las 10, como siempre- Dicho esto me miró
a los ojos y me propuso- ¿Os apetece a Terry y a ti dar un paseo en barco? -.
-
Será un placer, amor mío - Le aseguré yo
con el rostro propio de una mujer enamorada.
-
¿Qué crees que opinará Terry?- Me inquirió él sonrojado, al tiempo que juntaba
su frente con la mía y con ambas manos me cogía de la cintura.
-¡Terry,
me había olvidado por completo! – Exclamé yo preocupada en tanto seguía con la
vista el recorrido que iba desde mi coche a la embarcación de Iván.
Fue
entonces cuando Iván y yo vimos correr como loca su gorra blanca de capitán por
la cubierta, en tanto oíamos los ladridos de Terry.
-Vaya
parece que el capitán Terry ya ha tomado su decisión de partir cuanto antes
-Opiné
yo entre risas.
En
ese momento Terry sacudiéndose la gorra violentamente logró sacar su pequeña
cabecita y se nos quedó mirando con una
expresión como diciendo “ya era hora pareja y bueno, ahora zarpamos o que?”.
Iván me tomó en sus brazos para ayudarme a
embarcar y una vez a bordo nuestros labios se fundieron en un apasionado beso.
A
posteriori, mientras él ponía el barco
en marcha yo me asomé por cubierta a ver como se llama la blanca embarcación
con detalles de madera de nogal como el letrero que anunciaba en elegantes letras
“TU SONRISA” .
-¿Qué
haces? –Quiso saber Iván intentando ocultar una pequeña risita.
-Intentar
averiguar el nombre de tu barco- Fue mi contestación.
-¿y
no habría sido más fácil preguntármelo
directamente?- Me inquirió él con la mejor de sus sonrisas.
-¿Cómo se llama tu barco?- le pregunté yo
bromeando.
-Es una embarcación de recreo blanca con el interior y los detalles en madera de
nogal, con capacidad para unas 50
personas y se llama “TU SONRISA”.
-Curioso
nombre-Opiné yo con auténtica dulzura.
-Cuando
te fuiste Alaïs me dijo que bautizara este barco con lo que más me gustara de
ti por que de ese modo es como si un pedacito de ti siguiera siempre conmigo y
aunque de ti me gusta todo, tu sonrisa siempre me ha hechizado-.
-Eres
un encanto Iván-Le dije yo, tras lo cual
le acaricié la cara y terminé por darle un delicioso y sensual beso en
la mejilla.
Acto
seguido para disimular que me estaba sonrojando me asomé a la proa del barco y
le pregunté- ¿Entonces, es así como te ganas la vida? ¿Paseando turistas?-
-Unas
veces así y otras haciendo de arqueólogo marino-Me contestaba él en tanto se
acercaba a mi y se colocaba a mi lado.
-Debes
ser muy bueno en tu trabajo por que mientras tus compañeros están ancla-dos y muertos
del aburrimiento a ti se te agolpan los
turistas-Opiné yo asombrada.
-Te
contaré un secreto: mientras todos mis compañeros cuentan los metros que tiene
el río Dubs y todo lo que abarca, yo les cuento la historia de la Diosa
Alana…-. Me confesaba él.
-…Yo
más que como una Diosa me veo como una guerrera-Le interrumpí yo.
-También
hay Diosas Guerreras, ¿No lo sabías?- Me aseguró él con cierta picardía, tras
lo cual hizo una breve pausa y me aseguró- Como te decía les cuento la historia
de la Diosa Alana y de su amado Iván- Me resumió él.
-Es
decir que les cuentas un cuento de hadas-Concluí yo.
-Sólo
hasta donde estén dispuestos a creer. Mira está claro que para la mayoría son
como dices tu un cuento de hadas, pero ¿nosotros quienes somos para juzgar a los
demás ni decirles hasta donde deben creer?, además aunque no crean a todos
parece gustarles más mis historias sobre la Diosa Alana que la historia
aburrida sobre quien fue el fundador de
este pueblo y de cuantos kilómetros abarca el río Dubs. Y si a eso le añadimos
que en mi precio va incluida una comida de pescado fresco o marisco y también
todos los días cuando mi primo Cristov se acerca a nosotros con su barca pueden
comprarle pescado y marisco fresco para llevárselo a casa recién cogido del
mar, y que otras veces son ellos mismos quienes pueden pescar en la barca de
Cris…-Me narraba él ampliamente.
-¿Sería mucho pedir que me contaras la misma historia que le cuentas a tus clientes?-Le
pedí yo mimosa.
-En
absoluto, todo empezó el primer día que me hice a la mar
Los
turistas comenzaron a subir por la pasarela y fue precisamente Marí quien
viéndome bajo de moral me preguntó -¿Le pasa algo joven?-.
-No,
nada solo que mientras que mi amada se encuentre lejos de mi el cauce del río
Dubs seguirá creciendo con mis lágrimas por la ausencia de no poderla hoy tener
y como cada día desearé tirarme al mar buscando el conjuro para hacerla volver-
Le dije yo entre desvaríos, pero ¿sabes que? entonces me dí cuenta que todo el
mundo se arremolinaba a mi alrededor para escucharme y yo hablando de ti me
sentía mejor.
-¿Quién
es Alana?,¿La joven que le ha quitado el sueño quizá? –Me inquirió risueña
Marí.
-Alana
es la más dulce de las criaturas y la más bella de las diosas que nació y se
crió aquí, hasta que un día tuvo que
emigrar para ocultarse de quien la quería matar, pero un día cuando sea lo
suficientemente fuerte volverá a Fortuna para luchar y expulsar de esta pequeña
villa todo el mal haciendo que vuelva a reinar todo el esplendor de antaño- Le
narré yo.
Richard
un profesor jubilado que se hallaba escuchando en primera fila me instó a
continuar- Sigue contando más historias de la Diosa Alana-.
-Para
entonces el barco estaba tan lleno que no cabía ni un alfiler y así zarpamos
mar adentro como ha seguido siendo en
los últimos 20 años- me narró amplia-mente Iván.
-No
me extraña que se te llene siempre el barco y que halla cola me has emocionado
hasta a mi-Le confesé yo
Entre
tanto la buena de Marí acostumbrada a su paseo matutino en barca se subió a
regañadientes a la embarcación de un hombre rudo, orondo, estatura media y de
unos 50 años al que le tendió una trampa al pedirle para sorpresa de los otros
turistas y de él mismo -Cuéntenos la historia de la Diosa Alana-.
Jacques,
que así se llamaba el capitán del BLANCHE
I resopló antes de comenzar con su versión de la historia ya que no era muy
amigo de nada que se saliera de la realidad, tras lo cual y muy a su pesar
comenzó con desgana a contar-La Diosa Alana con su melena pelirroja y sus ojos
verdes de gata……..-
-¡Pero
como se atreve! estoy indignada la Diosa Alana en nada se parece a la mujer que
usted está describiendo La Diosa Alana tiene una bonita melena castaña, ojos color miel, 1 70, una dulce y bonita sonrisa y la
nobleza de un pura sangre reflejada en los rasgos de tu rostro y por la
sinceridad que transmite su mirada yo diría que es la fiel imagen de Alaïs
Deveroix cuando contaba su edad.
Me siento ultrajada exijo que me devuelvan mi
dinero y que me dejen bajar ahora mismo a tierra.
Jacques
ante la fuerza de carácter de Marí sin replicar hizo lo que le pedía, tras lo
cual se dirigió en silencio y lleno de
ira hacia “TU SONRISA” de tal modo que
ambos pensamos que iba a abordarnos.
Mientras
Iván me ayudaba a bajar a tierra, él me
observó de arriba abajo, tras lo cual lo acusó abiertamente-Mira Iván la
próxima vez que decidas inventar un cuento de hadas para alguna de tus novias
me avisas-
-¿Pero
tu cuantas novias has tenido?- Le inquirí yo entre risas
-Solo
tu, lo juro-me dijo él sonrojado.
-Pues
menos mal que solo hemos de enfrentarnos a una diosa solo nos faltaba a los
demás-Protestó iracundo Jacques.
-Creo
que deberías añadir algo de magia a tu matrimonio y no tendrías tantos
problemas matrimoniales-.Opinó Iván entre risas
dirigiéndose a Jacques
-Escucha
niñato no te metas en mi matrimonio ni en mi trabajo-le amenazó aún más
enfadado Jacques.
-¿Qué
pasa Jacques no te alegras de que te mandé clientela?-Bromeó burlón Iván
-La
próxima vez directamente no me mandes a nadie, no quiero saber nada de ninguno
de los tuyos- Le aseguraba rotundo el capitán del BLANCHE I a Iván.
Una vez en tierra Iván dirigiéndose a un chico
moreno de suaves rasgos que se hallaba recogiendo sus aparejos de pescar nos
presentó- Cris esta es la famosa Alana de la que tanto te he hablado, Ali este
es mi primo Cristov-.
-Encantado
señorita-Me saludó él.
-El
placer es mío-Le aseguraba yo
-Te
pareces tanto a Alaïs….-Opinó Iván con dulzura
-No me digas que tu también la
conociste?-Le inquirí yo nada sorprendida .
-Mira, cuando mis padres se establecieron aquí recuerdo que yo tenía cinco años
y ellos no podían hacerse cargo de mí todo el tiempo por que tenían que
trabajar.
Entonces Tu tía-abuela nos acogió como si fuéramos de su propia familia
cuidando todos los días de mí hasta que mis padres volvían de trabajar y me iba
con ellos a un pequeño apartamento que teníamos de alquiler.
Ella siempre me contaba cuentos sobre hadas y me enseñaba lo importante que era
respetar a la naturaleza si quería que la madre naturaleza siempre fuese
generosa conmigo.- Me explicaba él ampliamente, en tanto yo le hacía mi compra
a Cristov.
-Cristov voy a acompañar a la señorita y ayudarla a llevar su compra- Le
anunciaba Iván a su primo que ahora se hallaba en la barca de espaldas a
nosotros.
En el trato con Iván sentí que había algo familiar entre nosotros,
no se quizá por que de toda la gente con la que me había estado encontrado
hasta el momento me había hablado de Alaïs en tiempo pasado y no hacia mas de
una semana que había muerto y él me seguía hablando de ella como si aún
siguiera allí, así que no dudé en preguntarle lo que de verdad quería
saber-Iván me han contado que yo estuve viviendo aquí con mi tía cuando yo
contaba quince años de edad y no creo que tu seas mucho más joven que yo y si
dices que Alaïs cuidaba todos los días de ti supongo que alguna vez nos
veríamos, es que en el poco tiempo que llevamos hablando me siento muy a gusto
contigo y me da la impresión de que ya nos conocemos y no solo de mis sueños-.
-¿Alguna vez dices? todos los días hasta la caída de la tarde, yo bebía los
vientos por ti y tu me solías llamar "el incordio de hermano que nunca
tuve", claro que era fácil de entender tu andabas muy ocupada escribiendo
una especie de diario o cuento de hadas infantil llamado la Isla de Alana, investigando
por ciertas zonas del jardín trasero cuando no haciendo travesuras para llamar
la atención de Michell, un hico 10 años mayor que tu que nos hacia de niñera
para pagarse los estudios cuando Alaïs estaba ocupada o debía salir-.
Yo, al oír aquella historia me eché a reír al tiempo que un bonito rubor
coloreaba mis mejillas y tan sólo conseguí decirle- lo siento-.
-Tranquila, como ya he dicho no pasa nada, si me das tu permiso esta tarde me
gustaría pasarme por tu casa, verás como ya te he dicho Alaïs siempre quiso
potenciar mi amor y respeto por la naturaleza y como yo sabía que esas eran
unas cualidades innatas en ti y solo con halagos sabía que no conseguiría
llamar tu atención decidí dedicarme a la botánica para que me tomaras más en
serio y que vieras que al menos teníamos algo en común.
El caso es que cuando te fuiste lo hiciste de una manera tan precipitada que
tenia un regalo guardado que había hecho para ti y cuando me enteré de que te
ibas fui corriendo a buscarlo, pero cuando volví ya te habías ido y no pude
entregártelo.
Se que 20 años después puede parecer algo infantil, pero ahora que te he vuelto
a encontrar, me gustaría mucho poder darte aquel regalo-.
-Para mi será un honor que vengas a verme esta tarde Iván, ¿Te parece bien a
las seis?-Le aseguré yo con la mejor de mis sonrisas.
-Perfecto, así podremos seguir tranquilamente con nuestra charla ya que como
puedes ver ahora el trabajo se me amontona-Me contestó él con la felicidad
reflejada en su rostro.
A punto de subir al coche el me llamó para decirme-Ah Alana y no te
preocupes... recordarás-.
-" A tu lado siempre recuerdo mi querido Iván" pensé yo con una gran
dulzura, pero en su lugar me limite a sonreír. No fue precisamente por
vergüenza fue por que a pesar de las circunstancias y de así desearlo, en mi
corazón sentía que no era ese el momento, que aquella tarde sería mejor
ocasión.
CAPITULO
III
LA HISTORIA
DE ALAÏS
Cuando
por fin llegamos a la tienda de anticuario de Alaïs “Cuando duerme el día y
despierta la noche” Terry y yo decidimos comenzar nuestras pesquisas en tanto
organizamos todo aquel desorden. Sus paredes originariamente parecían estar
repletas de estantes de libros antiquísimos
y objetos curiosos, aunque ahora
en su mayoría se hallaban esparcidos por
el suelo, como si alguien hubiera
entrado buscando algo en concreto y por no haberlo encontrado hubiera querido
pagar su frustración sumiendo la mayor parte de los libros en el más profundo
de los caos.
Dado
que siempre me han interesado los libros antiguos pues todos parecen tener una
interesante historia que contar he decidido pasar parte de la mañana aquí para
poner orden en medio de todo aquel caos.
Una vez conseguido parte de mi objetivo, Terry de entre todo aquel desastre
me trae en la boca lo que parece ser un
pequeño diario negro manuscrito de Alaïs y es precisamente en el que un día fue
su despacho en el ático de la tienda
donde me encuentro ahora leyendo, junto
a la ventana con vistas al mar su diario con Terry, mi ahora pequeño cachorro,
al cual le leo en voz alta y parece disfrutar mucho de su lectura. Imagino que
así para él es más fácil y menos doloroso aceptar su pérdida.
30-Abril-5017
Yo
Alaïs Deveroix comienzo hoy lunes este diario a la sombra del bergamoto que
planté hace 50 años en el jardín trasero donde siempre me ha gustado poner a su
sombra mi hamaca y leer un libro o ver a los niños jugando a esas edades son
tan inocentes y felices……
Siempre
bendeciré el día que sin saber como llegué a la pequeña villa de Fortuna donde
todos mis sueños se me han hecho realidad y donde he pasado los mejores años de mi vida. Aquí encontré
el amor verdadero hace 37 años, solo 2 años más tarde tuve a mis
gemelas, las gentes de aquí siempre han
sido como una familia para mi y aún hoy día tengo un negocio próspero y a mi
inseparable Terry un cachorro de Fox Terrier tan dulce e inteligente como jamás
se ha visto otro, el cual se halla tumbado y dormido ahora mismo sobre mi
regazo.
Hice
una breve pausa para comentarle a mi pequeña bolita de pelo-Mira Terry Alaïs te
menciona en su diario- .
Él movía el rabo y daba
saltos de alegría en tanto ladraba feliz como
pidiéndome que siguiera leyendo y yo así lo hice.
Si,
a mis 71 años hago recuento de mi vida y puedo decir que la mágica villa de Fortuna ha traído siempre
la felicidad a mi vida desde que me instalé aquí a los 20 años, por eso es aquí
donde también quiero morir. Pero
no estés triste mi dulce niña que la muerte no es el final de la vida sino el comienzo de otra
mucho mejor de la que nos fue otorgada en nuestra forma mortal.
Aprovechando
que mi travieso y querido Terry se ha despertado y hace un esplendido día de
primavera creo que iré a dar un paseo por el bosque.
Para
cuando me quise dar cuenta se me hizo la 1:00 del medio día por lo que resolví
que ya era hora de volver a casa y así se lo hice saber a mi pequeña bolita de
pelo- --Terry ya es hora de volver a casa, esta tarde volveremos a bajar a la
tienda, no en vano nos llevaremos el diario de Alaïs con nosotros-. Mi
pequeño cachorrillo me precedía en mi camino a la salida moviendo el rabo de lo
contento que estaba.
–Creo que
a ti también te está gustando como está resultando el día de hoy ¿verdad
Terry?-Opiné yo dirigiéndome hacia él, en tanto le seguía los pasos. Él sin
pararse en su camino ha la salido me dio sus tres acostumbrados ladridos de
aprobación y una vez llegó a la puerta esperó a que llegase yo para que abriera
y salir los dos juntos. A posteriori subimos los dos al coche en dirección a
casa.
No
tardamos mucho en llegar a casa, tras lo cual
guardé la compra, me puse cómoda y preparé para ambos un guisado de
carne y patatas.
Nada más comer Terry y yo decidimos echarnos en el salón nuestra primera
siesta.
Eran
las seis de la tarde cuando la fuerte tormenta que había estallado medía hora
antes sobre la región de Fortuna se había vuelto más intensa y amenazadora.
Un relámpago cayó delante de Terry y de mi cuando ambos mirábamos por la
ventana asustándolo de tal modo que saltó a mis brazos buscando refugio.
-No pasa nada cielo, tan solo es un poco de lluvia con algunos fuegos
artificiales-Le dije yo a mi pequeño cachorro tranquilizándolo al tiempo que le
acariciaba el lomo y le daba un dulce beso en su pequeña cabecita, tras lo cual
añadí-Con el frío que hace ahora, será mejor que vaya a encender la chimenea-.
Dicho esto Terry medió su ladrido de aprobación, tras lo cual se bajó de mis
brazos y salió del comedor.
Minutos después cuando yo ya tenía el fuego encendido regresaba él trayendo su
mantita en la boca la cual colocó junto al fuego la acomodó a su antojo y a
posteriori se echó a dormir.
-¿Crees que con la hora que es ya y el tiempo que hace aún vendrá Iván,
Terry?-Le consulté yo a mi adorable cachorrito.
Él por única respuesta alzó la cabecita y me miró con cara de duda como
queriendo decirme que él no conocía la respuesta a esa pregunta.
En ese momento, alguien llamó insistentemente a la puerta y cuando abrí me
encontré con Iván que estaba chorreando de pies a cabeza.
-Pero Iván, ¿Como vienes con la que esta cayendo? Si estás hecho una
sopa-Exclamé yo asombrada.
-Es que he venido en bici, además lo único que importa es que mi regalo viene
seco y a salvo-Me explicó él con cara de niño inocente.
-¿En bici y con este tiempo? debes estar loco y no insinúes siquiera que
tu no importas de acuerdo, tu importas y mucho-Le regañé yo dulcemente, tras lo
cual le invité a pasar en tanto le decía-Anda pasa será mejor que te seques
antes de coger una pulmonía-
En ese momento, él se acercó a toda prisa al calor del hogar en tanto decía-Hay
que bien por fin una chimenea encendida con lo mucho que yo la necesitaba-
-La acabo de encender-Le comuniqué yo, tras lo cual hice una breve pausa y le
dije –Iré a buscar algo de ropa para que te cambies- .
-Muy bien aquí te espero-Asintió él.
-Creo que será mejor que vayas al baño a quitarte toda esa ropa empapada antes
de que vayas a coger una pulmonía o algo peor-Le propuse yo en tanto me ponía
en camino
Ni 5 minutos después aparecía yo con algo de ropa mía. -Aquí tienes un polo de
invierno y unos vaqueros creo que te estarán bien-Le anuncié yo en tanto le
daba la ropa por una rendija de la puerta.
Diez minutos después ya seco y cambiado de ropa se reunió conmigo en el salón y
al tiempo que se sentaba a mi lado me preguntaba con dulzura-¿Has visto ya mi
pequeño regalo?-
-No, esperaba a que vinieras para hojearlo juntos, así me pareció que sería más
especial-Le contesté yo manteniéndole la mirada.
-Es un compendio de plantas curativas. Pensé que te gustaría tenerlo y te sería
de gran utilidad si algún día te ponías mala-Me iba explicando Iván en tanto yo
iba leyendo su trabajo detenidamente.
-Es una idea excelente, por cierto Iván el día que me fui te vi llegar con tu
regalo y al verte allí de pie observando como el coche se alejaba dos grandes
lágrimas resbalaron por mi rostro, Creo
que fue entonces cuando descubrí que mis sentimientos hacia ti habían
cambiado-Le confesé yo, tras lo cual él con los ojos emocionados y la voz en un
susurro me hizo a mi otra confesión-¿Sabes? Aquel día cambió algo en mi. No es
que de verdad hubiese creído nunca en las hadas, pero aquél día las odié. Las
odié por no haberte retenido más de tres horas y a mi contigo, hasta que Alaïs
me explicó que lo que habían sido 3 horas humanas para ellas había sido toda
una vida.
Recuerdo que durante todo un año tuve pesadillas rememorando aquel día. En mis
sueños te ibas en un coche negro y grande con una mujer de larga melena negra a
quien nunca podía verle la cara y tu en el asiento de atrás pegabas las manos
al cristal y me gritabas con lágrimas en los ojos "Iván, Iván, ven y
ayúdame por favor Iván ven y ayúdame",pero yo como en la realidad no podía
moverme estaba allí inmóvil con mi diario apretado contra mi pecho viendo como
te ibas y también durante todo ese tiempo nunca hable con nadie. Mi madre me
solía decir que todas las noches se tenía que levantar a consolarme por que yo
en sueños te llamaba a gritos mientras lloraba desconsolado. Aquellas terribles
pesadillas cesaron un día que Alaïs me dio una foto que nos había hecho a los
dos juntos, la única que existía de nosotros dos juntos y en la que tu me
mirabas y sonreías. Aquella noche soñé que los dos viajábamos en un tren
escondidos entre los pasajeros y tu me asegurabas "Iván aunque tu parada
llegue antes que la mía no le digas nunca nada a nadie por que cuando yo pueda
volveré y nadie por mucho que quiera nos podrá volver a separar" yo te
decía "pero Alana yo no me quiero bajar antes yo quiero estar contigo
"pero tu me insistías" Debe hacerlo Iván debes bajar antes, para que
nadie sospeche, cuando sea mayor volveré y entonces nadie me podrá obligar y
siempre estaremos juntos. Debes hacerme caso Iván tampoco yo te quiero dejar
marchar, pero no permitas que ellos sospechen este será nuestro secreto"
Esto último ambos lo dijimos al unísono.
-¿Como? ¿Tu también...?-Exclamó Iván asombrado.
-Si Iván yo también tuve ese mismo sueño hace 20 años y me atrevería a decir
que la misma noche que tu por que mientras soñaba me sentía acompañada-Le
contesté yo, tras lo cual curiosa quise saber-Dime Iván ¿Que fue de aquella
foto?-
-La llevo siempre conmigo junto al corazón-Me declaró, dicho lo cual se sacó la
cartera y me la enseñó
Tras ver la prueba de que era cierto de forma mágica y casi sin darnos cuenta,
nuestros labios se fundieron en un apasionado beso.
-¿Que ha sido eso?-Quise saber yo segundos después sobresaltada al oir un
fuerte estruendo que rompió aquel mágico momento.
-¿Estás asustada?-Me preguntó con la mejor de sus sonrisas.
-No, tan solo algo inquieta-Le aseguré yo al tiempo que iba y venía de un lado
a otro. -Parecía un desprendimiento de tierra-Me dijo el al tiempo que se
acercó a mi para abrazarme buscando calmarme.
-Esta noche no vas a salir de aquí, el tiempo se ha puesto muy peligroso y será
mejor que te quedes conmigo hasta mañana-Le pedí yo algo preocupada
-Es un poco tarde ,¿Que te parece si preparamos la cena al tiempo que tu me
cuentas un poco más de la mujer a la que le he sido fiel durante 20 años?-Me
propuso él con una bonita sonrisa que iluminaba su angelical rostro
Buena
idea-Asentí yo en tanto me dirigía a la cocina con él.
-¿Y bien?-Me inquirió él a la espera de lo que tanto ansiaba saber.
-Bueno realmente no hay mucho que contar. Cuando regresé a España con mi madre
acabé mis estudios, me busque un trabajo y me independicé. Al principio iba cogiendo
trabajos temporales de dos o tres meses y si tienes suerte te puedes quedar en
alguna empresa más tiempo, incluso indefinida, pero antes de que eso pasara, un
13 de marzo de hace 4 años cuando llevaba ya todo un mes sin trabajar, salí a
dar una vuelta por un barrio que no solía frecuentar y vi "la casa de las
flores" un pequeño invernadero donde había un letrero que decía que
necesitaban dependienta. Entré, me hicieron un contrato de 3 meses prorrogable
a otros 3 y a los seis, decidieron hacerme indefinida con ese dinero me compré
el ático en el que vivo ahora. Todo iba bien hasta que hace 15 días cerraron
"la casa de las flores" tras lo cual lo compré le cambié el nombre a
la floristería por “El Paraiso de las
Hadas” la redecoré y ahora vuelvo a tener trabajo-Le narré a Iván mientras
yo preparaba un delicioso redondo de ternera con salsa de verduras para cenar y
él ponía la mesa.
-¿Y que me cuentas de tu vida personal? En este momento es lo que más me
interesa-Me preguntó él con una sonrisa tan dulce como seductora.
-En el tiempo que estuve trabajando allí conocí a un chico se llamaba Roberto,
hablábamos en el trabajo, quedábamos de vez en cuando a tomar café, a cenar
luego él me acompañaba a casa y yo lo invitaba a tomar una copa, nada serio,
tras un año aquello terminó. Luego estuve demasiado ocupada para complicarme la
vida con novios ni más obligaciones. Una noche recibí una llamada en la que el
albacea de Alaïs me comunicaba su muerte y que yo era su única heredera luego
te encontré a ti y el resto...-Le conté yo dando así por concluida mi narración
-El resto es una historia que espero que podamos escribir juntos los dos-Me
interrumpió él, tras lo cual al verme con la fuente de la cena me dijo en tanto
venía hacia mi-Trae yo la cogeré-
-Gracias-Le dije yo en tanto le entregaba la fuente cuidadosamente.
-Dime antes de que yo te propusiera venir a verte esta tarde ¿Que otros planes
tenías para esta tarde?-Quiso saber él cambiando de tema.
-Pensaba hacerme un turt turístico por la casa de Alaïs para conocerla mejor,
pues me da la impresión de que esta casa tiene mucha historia y muchos
misterios que desentrañar-Le hice yo saber a Iván en tono misterioso. -Ahora
que estoy aquí y ya que he pasado la mayor parte de mi infancia en la casa de
Alaïs si quieres podría ser tu guía turístico-Me propuso él con una sonrisa tan
amplia que mostraba una gran hilera de dientes blancos.
-Excelente idea-Asentí yo.
-Por cierto ¿Sabes ya que vas ha hacer con el negocio de Alaïs?-Quiso saber él
interesado.
-Pues me gustaría ordenarlo todo pues está todo patas arriba para saber que
tipo de libros y objetos tiene Alaïs y lo primero sería buscar algún libro de
registro o algo así para tener por donde empezar-Le contesté yo con la mente
algo abstraída.
-¿Que sucede Alana? te veo como si estuvieras preocupada por algo-Me inquirió
Iván interesado.
-¿No te parece muy extraño que en la tienda de Alaïs esté todo manga por hombro
cuando en su casa reina un orden esplendido?-Le expuse yo al tiempo que un
hervidero de ideas de las causas posibles sobre lo sucedido bullía en mi
interior.
-Tienes
razón. Yo la conozco desde niño y nunca por dejadez o por pereza a tenido nada
descuidado o desordenado-Asintió él a modo de explicación, tras lo cual hizo
una breve pausa y añadió-Dime Alana, cuando entraste esta mañana en la tienda
cuanto tiempo estuviste?-.
-Se me hizo un poco tarde así que ni me quedé mucho rato, pero si estuve lo
suficiente como para ordenar un poco parte de todo aquel caos y encontrar un
viejo diario de Alaïs el cual comencé a leer en el ático de la tienda- Le
informé yo.
-¿Has comenzado ya a leer ese diario Alaïs?-Quiso saber él en tanto me cogía
las manos con el semblante serio.
-¿Que suede Iván?, pareces preocupado-Quise saber yo curiosa.
Él en ese momento, aún sin soltarme las manos como si quisiera ocultarme algo
apartó la vista de mi y guardo silencio, ante lo cual yo le dije-Iván desde que
te conozco tengo la impresión de que eres alguien muy especial pero también de
que me ocultas algo y me gustaría saber por que y que es-
-Es algo que siempre ha sospechado todo el pueblo y que yo siempre he sabido...
Ella confió en mi y me lo contó...debes entender que ella siempre te quiso, que
fuiste lo más importante para ella y que tuvo sus razones para hacer lo que
hizo-Me explicaba él muy dubitativo a la par que nervioso y muy excitado, ante
lo cual yo me compadecí de él diciéndole-Ya es
tarde y estoy cansada, creo que será mejor que nos vayamos a dormir y
dejemos para mañana el turt turístico por la casa y todo lo demás-
-Si,
tienes razón, creo que será lo mejor. Yo dormiré en el salón así no te causaré
ninguna molestia-Asintió él en tanto se ponía de camino al sofá.
-Yo me voy al cuarto de Alaïs, voy a ponerme cómoda y a acostarme. En cuanto a
ti, bueno...tienes tres opciones quedarte a dormir en ese sofá en el que tras 5
minutos tendrás la espalda dolorida, aposentarte en el cuarto de invitados y
compartir cama con una gotera y una gran humedad o dejarte de tonterías y
venirte al cuarto de Alaïs conmigo que la cama es lo suficientemente grande
para los 2 y así de paso haremos que Terry esta noche se sienta un poco más
seguro-.
"Si claro, Terry" Pareció pensar él con aquella cara de niño bueno y
aquella sonrisa traviesa, tras lo cual me contestó-No tenía pinta el sofá de
ser tan incómodo y las goteras y la humedad son malas compañeras de cama...-
-Lo que yo decía-Lo interrumpí yo con una mirada sonriente y una sonrisa
maliciosa.
-...y por otro lado...no podemos permitir que Terry que es aun un pequeño
cachorro se asuste..-prosiguió él pícaro
-Lo que yo decía-Intervine yo juguetona.
-Así que creo que esta noche dormiré contigo, eso si te aseguro que no tienes
nada que temer-concluyó Iván finalmente.
-Lo se Iván, lo se-Le aseguré yo con suma dulzura.
Nos hallábamos acostados en la cama cuando yo al tiempo que le acariciaba
dulcemente su rostro angelical le propuse con la misma dulzura-Iván ¿Por que no
me hablas de la etapa que viví aquí?- .
-¿De
verdad no recuerdas nada?-Comenzó preguntándome él.
-A raiz de conocerte me han venido a la cabeza varias imagenes de una chica de
unos 15 años que vestía de forma muy extraña como si perteneciera a otra época
y casi siempre tenia el semblante serio como si estuviera alerta o preocupada
para no ser sorprendida y algo muy fuerte en mi interior me dice que aquella
chica era yo- Le narré yo.
-Si,tenías la extraña manía de vestirte y comportarte de modo extraño cuando
estabas sola o cuando creías que lo estabas, pues yo siempre me las arreglaba
para verte a escondidas-.
-Y gracias a eso hoy podrás ser mi memoria-añadí yo.
-Eso espero, pero dime ¿Recuerdas alguna
imagen en concreto?-Me preguntó él para tener algo de donde partir.
-Recuerdo bajar corriendo desde aquí hacia el puerto bajo una dura e intensa
lluvia con uno de aquellos extraños ropajes...a buscarte,por que necesitaba tu
ayuda, no me asustaba la lluvia era...te necesitaba por algo más personal-Le
conté para sorpresa de mi misma hasta donde mi memoria alcanzaba a recordar.
Dicho lo cual me abracé a él esperando a que empezara con su relato.
-¿Pero no era Terry el que tenía miedo?-Me dijo él riendo al tiempo que me
cogía las manos tras sentir como yo lo abrazaba.
-Si y yo la que tiene frío-Replique yo sin dejar de sonreír ni de abrazarlo.
-Yo el día que llegaste no te conocí, pues ni mis padres ni tía Alaïs me
dejaron alegando que habías hecho un largo viaje, estarías cansada y solo te
apetecería descansar. Lo que la pobre Alaïs no sabía es la chiquilla tan
curiosa y llena de energía que había traído y que sería ella quien cayera
agotada solo una hora después de tu llegada-Comenzó narrándome Iván con un
bonito rubor en su angelical rostro propio de la felicidad que en ese momento
lo invadía, tras lo cual mientras me acariciaba las manos se animó a
proseguir-Entonces yo te imaginaba como una chica dulce, tranquila, solitaria y
sin complicaciones y digamos que aproveche aquel primer día para prepararme
para una primera cita con alguien que suponía que era como yo.
Aún así la curiosidad fue más fuerte que yo y a las 7 de la tarde me escape a
conocerte-.
-¿Cuanto tiempo aguantaste en realidad?-Quise saber yo intrigada.
-No más de hora y media-Me confesó él tras pensárselo un poco.
-¿Tanto?-Exclamé
yo entre risas.
Él se giró hacia mi, tras lo cual me preguntó mirándome feliz e impaciente a la
cara-¿Quieres que siga?-.
-Si, si, por favor-Le contesté yo más impaciente todavía
-Me puse mis mejores galas y subí hasta aquí en bici. Como se suponía que
estaba en mi cuarto leyendo fui por la parte de atrás de la casa y en la parte
de bosque que forma el jardín trasero, te vi vestida con un corpiño rojo y una
falda negra hecha jirones, ibas descalza y doblabas los brazos al cielo, mientras
girabas una y otra vez en lo que a mi se me antojaba como una especie de danza
hipnótica para despertar a la naturaleza. Recuerdo incluso que al girar se te
veían las piernas y haber pensado que tenías unas piernas preciosas.
Me quedé demasiado absorto observándote por lo que tu dejaste de danzar,
pusiste cara de preocupación y te adentraste corriendo en el bosque. Yo sin
apenas proponérmelo corrí tras de ti, me tenías hechizado y solo sabía que no
quería perderte.
En tu huida te caíste y vi como en el muslo izquierdo tenias un tatuaje.
Tu
me mirabas con terror como si pensaras que yo te fuera a hacer daño. Quisiste
levantarte para volver ha echar a correr pero te torciste el tobillo así que
vencida te apoyaste en un árbol como si te sintieras indefensa ante mi.
Yo para calmarte te entregué una rosa que había tenido todo el tiempo conmigo.
Tu
la aceptaste y me regalaste una sonrisa. Desde entonces aquellas escapadas eran
nuestro gran secreto como también lo era que tu sabias que yo te espiaba a
escondidas pero nunca me decías nada-
Me
narró él ampliamente aquel primer día.
-Hay algo que no entiendo tu decías que no te hacia caso y que no te podía ni
ver y ahora que éramos cómplices....-Dije yo dubitativa.
-No sabría decirte, era...como una especie de juego entre nosotros algo que
hacia realmente especial nuestra relación y por cierto aquella foto fue sacada
el ante penúltimo día que estuvimos juntos el día que tu recuerdas-Me aclaró
él.
-¿Y
que me dices de Michel? según tu yo bebía los vientos por él-Quise saber yo
entendiendo cada vez menos.
-A todas luces así era aunque reconozco que con el tiempo comencé a pensar que
te gustaba reírte a su costa, pues cada vez que te veía acercarte a él, el
pobre se ponía a sudar-Me contó en tono divertido, al tiempo que yo cerraba los
ojos y me quedaba profundamente dormida.
Creo que hacía mucho tiempo que realmente no dormía tan bien y relajada como
aquella noche.
Al tiempo que me iba quedando dormida sentía como mi espíritu se elevaba y
flotaba incluso por encima de mi propio cuerpo como rodeado por melódicas notas
de música invisibles, incluso mis sueños fueron mas relajados y felices que de
costumbre.
Acto seguido, Iván me apartó un mechón de la cara para a posteriori darme un
dulce beso en la mejilla, tras lo cual me musito al oído-Buenas noches
princesa-.
CAPITULO
IV
LA NUEVA VIDA DE ALANA
Aquella
mañana nostálgica nos despertamos casi al mismo tiempo. A todas luces todo era
perfecto: la chimenea estaba encendida las crepitantes llamas de las velas
iluminaban el angelical rostro de Iván que seguía durmiendo a mi lado y todo
era paz y tranquilidad a nuestro alrededor. Tan solo éramos él, Terry y yo y
fuera en el día que empezaba a amanecer el olor a tierra húmeda tras la lluvia
torrencial de la noche anterior acompañada del suave aroma de las flores y
plantas así como del canto de los pájaros, era sin duda un momento mágico
preludio de un día muy especial.
De repente, Iván se giró hacia mi abrió los ojos y al tiempo que me acariciaba
dulcemente la cara me saludó con la mejor de sus sonrisas y un-Buenos Días
princesa- -Boun jour mon petit chery-Le respondí yo sumamente romántica
haciendo alarde de unos conocimientos de francés que hasta entonces desconocía
que tuviera.
Sin previo aviso Iván comenzó a hacerme cosquillas ante lo cual yo entre risas
comencé a protestar- No Iván para, no Iván por tu madre el higadillo no-
-Oh si, el higadillo si-Me contradijo él también entre risas y acto seguido y
completamente relajados cayó sobré mi y comenzamos a besarnos sin medida.
Estábamos a punto de hacer el amor cuando él de repente paró y me dijo-Como te
conté yo nunca he estado con ninguna chica así que yo no... yo nunca..-
Yo con suma dulzura le corté para decirle-Iván, yo no quiero que me des
explicaciones solo amarte y que me ames-.
Acto seguido Terry como si nos hubiera oído salió de la habitación con su
mantita en la boca y nosotros olvidándonos del mundo y dejándonos llevar por un
intenso y sumo placer para ambos desconocido, nos amamos larga apasionada e
intensamente en un arrebato de intenso placer que pareció transportarnos a otro
mundo, otra era y otra dimensión un mundo solo de amor y placer que ambos
deseábamos que fuese eterno.
Tras
aquel momento mágico de sumo placer en el que ambos caímos exhaustos, yo me
dormí en sus brazos y me sentí como si estuviera durmiendo entre algodones,
acunada en los brazos de un ángel.
Cuando
volví a despertar me sentí totalmente distinta, en algún momento, mientras
dormía me transformé en una persona nueva era como si de repente mi verdadero
yo hubiese despertado tras haber permanecido mucho tiempo sumido en un largo
letargo, me sentí mágica, me sentí especial.
Entonces volví mi mirada al dulce y aniñado rostro de Iván, que en ese momento
abría los ojos, y volví a caer rendida ante aquellos ojos que transmitían tanta
paz, tanto amor y tanta belleza....
Iván al verme con la voz sumamente aterciopelada me aseguró- Ha sido tan mágico
volar de ese modo entre Ángeles-
-¿Iván puedo hacerte una pregunta?-Le pedí yo con extrema dulzura.
-¿Que quieres saber, princesa?-Me contestó él con la misma voz aterciopelada.
-Es muy importante para mi que me digas que opinión tenías de mi cuando me
conociste y que opinión tienes de mi ahora- le expliqué yo.
-Pues veras ayer te vi como la mujer en la que siempre había imaginado que te
habrías convertido dulce, culta y absolutamente encantadora, pero aún así una
extraña, y ahora en este momento no es que hallas dejado atrás todas esas
buenas cualidades, pero ya has despertado ya vuelves a ser aun de mujer como
aquella chiquilla traviesa que yo conocí en el pasado-Me contestó él a modo de
explicación haciéndome sentir radiante de felicidad.
-Creo
que será mejor que baje ha preparar el desayuno- Dije yo, tras lo cual concluí
dándole un dulce beso en los labios.
-Yo echaré otro madero a la chimenea para que podamos desayunar aquí calentitos
¿Que te parece?-Me consultó él.
-Perfecto-Asentí yo.
Una vez en la puerta de la cocina una clara escena mia con tia Alaïs apareció
ante mis ojos transportándome en el tiempo 20 años atrás.
Yo
tenía 15 años y vestía un extraño traje en tonos marrones y ocres y estaba
junto a ella en el banco de la cocina preparando el desayuno. -...Ahora
terminamos de poner los panecillos en la bandeja del horno y los metemos
dentro, ¿Ves lo fácil que es Alana?-Me decía Alaïs según íbamos avanzando en
nuestra labor.
Yo asentí con la cabeza,tras lo cual quise saber-¿Y puedo poner yo los
panecillos en el horno Alaïs?-
-Si, pero con cuidado, no te vayas a quemar, toma utiliza estas manoplas de
cocina, yo mientras te iré abriendo el horno-Me contestó ella.
En este momento con dulce nostalgia, recuerdo el olor a las flores silvestres
que trepaban por la ventana de la cocina entremezclado con el olor a los
panecillos de leche recién hechos.
Aquel olor fue evocado de mis recuerdos con tanta fuerza que en aquel preciso
instante decidí hacer para desayunar panecillos de leche y bajar al mejor
invernadero del pueblo a comprar semillas y planteles para revivir el maltrecho
jardín entre las cuales se encontrarían las flores silvestres que yo ahora
también recordaba.
De repente pasó algo muy extraño, tía Alaïs que estaba de espaldas a mi, a
quien soy a día de hoy, se giró me sonrió y me guiñó un ojo, tras lo cual
siguió hablando como si nada con la Alana del pasado de recetas de cocina y de
cosas triviales.
No
tardé mucho en subir nuevo a la habitación portando esta vez una bandeja con
dos buenas tazas de chocolate con canela recién hecho y panecillos de leche aún
humeantes acompañados de pequeñas tarrinas de mantequilla francesa y otras de
mermelada de todo tipo.
Al llegar vi a Iván que se estaba acabándose de vestir junto al calor del
hogar, el cual al olor del desayuno recién hecho se volvió hacia mi y exclamó-
Mmm.... ¡Alana huele delicioso!, ¡al fin podré desayunar algo que no sea café
ni croisanes y además gracias a ti casero de verdad!.
-Se agradece, pero ¿no crees que exageras?-Le dije yo en tanto colocaba el
desayuno sobre una mesita antigua de mimbre con dos sillas a juego que había
junto a otra de las ventanas del cuarto de Alaïs y cercana a la chimenea.
-Cielo, desde que me independice hace 5 años solo he tomado para desayunar café
instantáneo y cruasanes de mantequilla, eso si muy franceses y muy ricos, pero
estaba ya harto y como en mi trabajo tengo que madrugar mucho tampoco tengo
tiempo para entretenerme con más si quiero desayunar-Me explicó él en tanto se
acababa de abrochar el último botón de su camisa blanca, tras lo cual me tendió
las manos al tiempo que me sonreía como señal para que me acercase a él y se
las cogiera, a lo cual yo acepté gustosa.
-Me alegro de las lluvias torrenciales de ayer, por que de lo contrario después
de la cena y de un buen rato de buena conversación tomando una copa te habrías
ido y francamente las últimas horas que he pasado a tu lado para mi han sido
muy especiales-Le declaré yo mirándole a los ojos, tras lo cual le solté una
mano para a posteriori, sin dejar de mantenerle la mirada acariciarle parte de
su aniñado rostro y acabar dándole un dulce aunque apasionado beso sin dejar de
acariciarle.
-Hay algo que me inquieta, Alana-comenzó diciéndome él en tanto nos disponíamos
a desayunar.
-¿Que es?-Quise saber yo con la mejor de mis sonrisas.
-Verás, se que todo lo que me has dicho es verdad, que me quieres y estás muy a
gusto conmigo y yo contigo, pero veras no puedo olvidar que mientras que yo te
he sido fiel 20 años tu...-Me confesó él preocupado.
-Deja el tazón del chocolate que te puedes quedar sin desayuno cuando me
escuches-Lo previne yo aguantando la risa, tras lo cual proseguí-Ya se que para
todo el mundo tomar una copa es sinónimo de relajarse en los momentos previos
de hacer el amor, pero verás en nuestra primera salida, ese medio día estaba yo
terminando de recoger fuera cuando lo oí dentro hablando con su padre el cual
le recordaba que no debía tomar ni una gota de vino ni de ningún otro alcohol
por que sabía que se dormía y debía cumplir conmigo y ese día quizá por
tratarse de una comida y no una cena todo fue bien, pero al día siguiente fue
una cena y comenzó a ponerse demasiado cariñoso al menos para mi gusto, supongo
que era por que a mi él no me atraía como algo más que un amigo. Bueno el caso
es que me di cuenta de que a él no se le olvidaba el consejo de su padre, pero
se moría por probar un poco de buen vino que yo me pedí a propósito para
acompañar la cena el cual le ofrecí, pero que él muy inteligentemente supo
rechazar, no así de camino a casa que aún estaba más cariñoso y le pedí que me
invitara a su casa a tomar una copa.
El muy inocente así lo hizo pensando que tras el primer trago yo me comenzaría
a desnudar y haríamos el amor, solo que tras el primer trago él cayó redondo en
el sofá y comenzó a roncar.
Entonces yo cogí un taxi y me marché con mis amigas a bailar-.
Al oír mi relato Iván prorrumpió en sonaras carcajadas.
Cuando por fin paró de reír me dijo-¿De verdad le hiciste eso?, pobre chaval
casi me da pena y todo-.
-¿Que creías? yo no soy de las que se venden por una cena en un restaurante
caro y ni siquiera por un buen empleo-Le expliqué yo muy orgullosa de mis
principios.
-Así se habla nena, por cierto este desayuno está exquisito-Me aplaudió él en
gratas alabanzas.
-Muchas gracias, Iván-Le contesté yo, y tras una breve pausa le narré el
extraño suceso que me había sucedido en la cocina no mucho antes.
-Siempre e creído en este tipo de cosas, pero no me deja de parecer cuanto
menos curioso que mientras que Alaïs se giró hacia ti para hacer lo que hizo,
la Alana del pasado no advirtiera tu presencia y que actuara totalmente ajena a
todo como si no percibiese nada-Me comentó él.
De repente una imagen mía con Iván me sobrevino a la mente de forma tan intensa
que me hizo ruborizarme, hasta el punto de tener que bajar la mirada.
-¿Que sucede Alana?,¿Que pensamiento está ahora recorriendo tu mente para que
tengas ese bonito rubor iluminando tu bello rostro-Me inquirió él con la
felicidad reflejada en su rostro como si aun a pesar de sus preguntas pudiera
leerme el pensamiento.
-Veras, yo... es....somos tu y yo....en un campo de flores...en el
futuro...-Intenté explicarle yo balbuceando
-¿Y ese futuro lo ves muy lejano o...?-Me inquirió él con cierta picardía.
-¡Hey!-Le grité yo entre risas en tanto le arrojaba una servilleta a la cabeza,
tras lo cual añadí-Será mejor que recojamos todo esto y comencemos el día.
Por cierto mientras preparaba el desayuno he estado pensando en ello y creo que
me instalaré aquí y continuare con el negocio de Alaïs.
-¿En
serio nena?, me acabas de hacer el hombre más feliz del mundo-Exclamó él
alegremente alborotado en tanto bajaba las escaleras tras de mi.
-Muy en serio- Le aseguré yo sintiéndome radiante de felicidad por como mi
dulce ángel había reaccionado ante mi noticia.
En ese momento alguien llamó a la puerta, tras lo cual le anuncié a Iván -Voy a abrir cariño-
-Deja que vaya yo que tiene que entrar mucho frío después de toda la noche
lloviendo ahí fuera-Se ofreció galantemente.
-¿En serio anoche llovió? no me enteré como pasé toda la noche y parte de esta
mañana en el cielo con un ángel...-.
-Yo un... ángel-Dijo el sorprendido a la par que ruborizado, tras lo cual
añadió-yo juraría que aquí el ángel lo eras tu-.
-Yo abriré que he llegado al salón antes, tu mientras podrías volver a
abrocharte la camisa, que ahora tenemos visita-Le dije yo en tanto iba a abrir
la puerta.
Al
abrir la puerta vi ante mi a un chico sumamente atractivo, 1 80 de altura,
porte elegante, ojos oscuros, pelo negro a media melena, fue entonces cuando comprendí
que se trataba de Michel.
En ese momento instintivamente miré hacia atrás y al ver a mi dulce Iván tras
el sofá no lo pude remediar y le grité- Deprisa escóndete ahí, tras el sofá-.
Iván siguiendo con la broma así lo al tiempo que exclamaba-¡Glup!-.
En ese momento yo aguantando la risa mire a Michel al tiempo que le
aseguraba-Cariño esto no es lo que parece-.
-Vaya pasas a buscarme al trabajo, me quedo a cenar y dormir contigo, me atacas
el higadillo, hacemos esta mañana el amor, los dos volamos por el mismo
paraíso, compartimos confidencias mientras desayunamos, te llamo nena sin que
tu protestes, pues yo diría que esto si es lo que parece, Alana-.
Protestaba
Iván con cara de niño travieso.
-Yo con cara divertida miré primero a Iván y luego a Michel tras lo cual le
dije a este último-Cariño, entonces me temo que esto si es lo que parece-.
-A...A...A...lana, ¿Tu eres... Alana?
Jamás pensé que 20 años después te convertirías en una mujer tan
preciosa -Me declaró Michel entre balbuceos.
-Bueno, tu nunca tuviste mucha imaginación ¿Verdad Michel?-Le inquirió Iván en
tono sarcástico cara a cara y tras el sofá.
-Y donde está Alana no podía faltar el rubito torpe y simplón de su amiguito
Iván. Dime Iván sigues detrás de Alana con tan poco éxito como entonces o ahora
es peor?-Añadió Michel con ánimos de herir los sentimientos de Iván para que
presuntamente saliese corriendo de allí con lágrimas en los ojos y así él
pudiera quedarse a solas conmigo, pero nada más lejos de la realidad, pues Iván
haciendo alarde del galán que era le contestó- Pues para no tener éxito en
antaño siempre estábamos juntos y siempre que nos necesitábamos nos teníamos el
uno al otro y en la actualidad somos pareja, ¿Verdad que si nena?-.
-Desde luego que si mi dulce ángel-Asentí yo a la par que le mantenía la mirada
a Iván con los ojos llenos de estrellas.
Michel al observar como miraba a Iván y tras oír lo que le había dicho furioso
me atacó diciendo-No importa el tiempo que pase Alana tu siempre seguirás
siendo tan..- -¿....infantil, esa es la palabra que buscabas?-Lo corté yo
irónicamente dejándolo sin palabras, tras lo cual añadí orgullosa- Y de ello me
vanaglorio Michel, y de ello me vanaglorio-
En ese momento dado que algo en mi interior me sugería que era mejor invitarlo
a pasar así lo hice-Ahí fuera hace un frío helado e imagino que querrás pasar a
calentarte al calor del hogar-.
-Gracias, pasaré-Aceptó él la invitación algo más relajado a ciencia cierta con
la intención de acabar con la complicidad y el romanticismo que reinaba entre
Iván y yo.
No hubo dado ni tres pasos en el interior de la casa cuando Terry que hasta
entonces dormía pacíficamente cerca del hogar en su mantita se levantó y con un
pequeño trote se dirigió hacia Michel, se colocó junto a él, tras lo cual orinó
sobre su pierna izquierda, me miró con una sonrisa como si pensara "misión
cumplida Ali", y finalmente volvió a su mantita a seguir durmiendo.
-Se ha meado en mi pierna, ese maldito perro se ha meado en mi pierna-Exclamaba
montado en cólera Michel.
-Bueno Michel, ya sabes lo que dicen, los perros tienen la costumbre de marcar
su territorio así que yo que tu no me lo tomaría demasiado mal, yo creo que es
su modo de decir que te quiere de amigo-Le dije yo a Michel a la par que hacia
verdaderos esfuerzos por aguantar la risa
A
posteriori, en silencio él se dirigió hacia él sofá en tanto Iván y yo nos
acercábamos poco a poco el uno al otro,
tras lo cual cogidos de la mano, nos dirigimos a la parte más cercana al hogar
y a Terry donde cogidos de la mano posteriormente nos sentamos.
-¿Y bien Michel, a que debemos el placer de tu visita?- Le pregunté yo a
nuestro invitado cortés a la par que irónicamente, en tanto con sumo placer
acariciaba las manos de mi dulce Iván siendo a la par correspondida por él de
igual modo.
Con él tono de voz más grave y más seco Michel me contestó sin más premura
-Mira Alana sin andarnos con tantos tapujos, yo he venido para pedirte que te
cases conmigo. Yo soy vaquero y tengo un negocio prospero en el que estoy
ampliando muy rápidamente el número de mis vaquerías, ya tengo una en cada una
de las regiones del Perigord que no se si estas al corriente que hacen un total
de tres y tengo informes que en las tres la mayor parte de vacuno que se
consume y de leche proviene de mis vaquerías, pero eso es solo el principio
pues pienso ampliar a nivel nacional.
En cambio, ¿Que te espera al lado de este "pobre" paseante de
turistas y pescador, si no una vida llena de miseria y un hedor insoportable a
pescado?-.
Tras aguantar estoicamente su ególatra propuesta, que más que una propuesta me
sonó como un alarde de sus logros y ambiciones comerciales, le contesté llena
de ira por la forma tan despreciativa con la que habia llamado a Iván, pero con
suma educación-Michel, ser pobre no es nada vergonzoso, lo cual dicho sea de
paso no creo que sea el caso de Iván dado el floreciente negocio que tiene,
pero te puedo asegurar que aunque así fuera, seguiría siendo su novia, pues lo
amo con toda mi alma y todo mi corazón. En cuanto a su olor te puedo asegurar
que no huele nada a pescado, pues conozco cada recodo de su cuerpo y mientras
su pelo huele a la lejana y hechizante brisa del caribe, el suave aroma
embriagador que desprende su piel es una mezcla de la suavidad, el sumun de la
ternura propias del dulce ángel que es que entremezclado con la dulce miel de
sus labios que evocan los dulces recuerdos y sueños compartidos en antaño así
como la certera promesa de un futuro increíble y eterno compartido a su lado,
toda esa combinación es un éxtasis embriagador y eterno para los sentidos de
tal modo.....-
-¡YA ES SUFICIENTE!-Me grito Michel montando en cólera, a la par que con los
ojos enrojecidos por la ira.
Yo por primera vez estallé al tiempo que me ponía en pie asegurándole-NO MICHEL
NO LO ES, SERÁ SUFICIENTE CUANDO YO LO DIGA, YO ME HE TENIDO QUE TRAGAR TU
EGOLATRA PERORRATA Y COMO DESPRECIABAS A IVÁN PUES AHORA ME VAS A OIR-hice una
breve pausa para recomponerme al tiempo que Iván orgulloso me tiraba un poco de
la mano para que volviera a tomar asiento a su lado, yo así lo hice tras lo
cual recomponiendo la compostura proseguí-toda esa combinación es un éxtasis
embriagador y eterno para los sentidos de tal modo que me hace morir y renacer
eternamente de vida y de placer siempre con él y siempre a su lado-y tras una
breve pausa añadí-Y si nos ponemos a adjudicar olores por la profesión de cada
uno, tu con tanta vaquería deberías olor eternamente ah establo y ha
excrementos de vaca ¿no?-
Michel resistiéndose a perder la batalla me dijo muy seguro de si mismo y de
sus palabras-Alana el pasado siempre vuelve-
-Cierto Michel, así que ¿Por que no te quedas aquí haciendo de niñero de Terry?
Iván y yo tenemos que ir a la cocina ha hablar de algo
-Le
propuse yo a Michel irónicamente en tanto cogida de la mano de mi chico, me
dirigía hacia la cocina con él sin poder evitar que una risita escapara de mis
labios, en tanto a Michel la cara le cambiaba de color de tal forma que parecía
un camaleón.
Tras llegar a la puerta de la cocina le dije a Iván tras arrojarme
efusiva-mente a sus brazos y besarlo apasionadamente en los labios-Jo cariño
con esa descripción tan amplia de ti, me ha entrado de repente unas ganas de
abrazarte...-
-Dímelo a mi que no me esperaba nada de lo que has dicho sobre mi ni que fueras
capaz de volverte tan felina a la hora de defenderme y más cuando estamos
empezando-Me contestó él con la cara iluminada por la felicidad.
-Y que importa en que momento de la relación estemos si nos queremos, además no
me dirás que pensabas que yo me iba a quedar callada sin más, no pensarías que
soy de esas, ¿verdad?-Repuse yo en tanto le echaba los brazos por el cuello y
le regalaba la mejor de mis sonrisas sin apartar mi mirada de la suya.
-Mujer, han pasado muchos años y aún entonces yo pensaba que eras más
partidaria de las venganzas por brujería que de la violencia-Bromeó él riendo a
la par que manteniéndome la mirada, tras lo cual yo lo volví a abrazar pero
esta vez por mayor tiempo así como cerrando los ojos de placer.
Entonces, me pasó algo verdaderamente extraño que nunca antes me había pasado;
imágenes
vivas y fugaces como las de una hada y un tritón amándose apasionadamente en
una paradisíaca playa bajo un inmenso y eterno cielo azul, un vergel de flores
bañado por el dorado resplandor de un cálido sol de primavera y diminutos
puntos de magia flotando alrededor, niños pequeños jugando entre si en un bello
jardín pasaron por mi mente abriendo mi mente y mis ojos hacia un mundo
asombrosamente bello y desconocido.
Fue
en ese momento cuando volví a mirar a los ojos de mi amado y presa de una gran
agitación exclamé mostrando ante él mi gran descubrimiento -Tu no eres un chico
corriente Iván, tu no eres solo un chico sumamente atractivo y corriente tu
estas lleno de magia tu eres... un chico muy mágico, eres un...mago, eh
acertado verdad?-
-Bueno sin ser exactamente eso, si podría decirse que soy alguien muy especial
pero eso tu siempre lo has sabido-Me contestó él cada vez mas feliz.
-Si pero no sabia hasta que punto-Le aseguré yo.
-Ya has abierto los ojos verdad?,Ya has tenido las premoniciones-Me inquirió él
sonriente.
-Mmm..., si así es -Le contesté yo, tras
lo cual quise saber-Los niños que jugaban en el patio éramos de niños tu y yo,
¿verdad?-.
-Si, es posible-Asintió él riendo.
-Y el resto de las imágenes?-Le inquirí yo curiosa.
-Esas pertenecen probablemente al futuro y las descubriremos juntos los dos
¿Que me dices?-Me propuso él en tanto me apartaba un mechón rizado de la cara
con suma dulzura.
En
ese momento, Michel aburrido, mientras trataba de tramar un plan para lograr
sus objetivos, acercó su mano para acariciar a mi pequeño y siempre adorable
Terry el cual, tras ladrarle furiosamente en señal de advertencia, sin apenas
moverse se lanzó a morderle, aunque por suerte para Michel todo quedó en un
buen susto.
-¿Que ha sido eso?-Preguntó Iván sorprendido, ya que aquella escena había
pasado inadvertida ante sus ojos.
-¿A caso no lo has visto? Nuestro querido Terry se ha puesto hecho una fiera
con Michel y se ha tirado a morderle la mano, casi se la arranca de cuajo-Le
inquirí yo a modo de divertido reproche por su claro despiste.
-Alana, mientras todo eso pasaba, yo me reunía contigo en la profunda noche de
tus serenos ojos negros.
Al oír a Iván me olvidé de todo cuanto me rodeaba, de hecho apenas fui
consciente de que a continuación embelesada le acaricié con las manos ambos
lados de la cara, tras lo cual nos volvimos besar pero esta vez más larga dulce
e intensamente si cabe al tiempo que de algún extraño modo, olía el dulce y
embriagador aroma de las flores entre mezclado con el olor a agua limpia y
clara con la suave brisa marina intentando mover en vano nuestros ropajes
pegados a nuestros cálidos cuerpos que se elevaban majestuosos por encima del
paradisiaco paisaje en tanto nos besábamos.
A posteriori él me tomo de las manos y me propuso-Ali, si tienes algo previsto
para hoy anúlalo por que me gustaría llevarte ahora a un sitio muy especial que
solo yo conozco-.
-¿Ahora, con este frío?-Le dije yo
encontra de mis verdaderos deseos.
-Confía en mi-Me pidió él con suma dulzura.
-De acuerdo-Asentí yo con sumo agrado.
-Michel dado que a Terry no pareces caerle muy bien me temo que no tendrás
ocasión de volver a hacer de niñero así que será mejor que te marches, pues
nosotros también debemos salir y tu no te vas a quedar solo aquí-Le dije yo a
Michel invitándolo a que se fuera.
-Si,
claro-Me contestó él sin saber muy bien que decir ni como reaccionar, pero sin
poder dejar de aparentar estar bastante contrariado.
Una vez subimos en mi coche Iván y yo mientras avanzábamos lenta y
cuidadosamente, mirábamos en derredor intentando advertir los posibles
destrozos causados por la fuerza de la lluvia, los cuales habían arrastrado
buena cantidad de tierra de la montaña por una pendiente abajo.
En aquel momento Iván miró por su ventana y vio enterrado bajo una montaña de
lodo y rastrojos de todo tipo, algo similar a un manillar amarillo, tras lo
cual comentó quejumbroso aunque no muy preocupado-Pobre bici, toda la vida
juntos, y ya ha llegado a su final, la pobre ha quedado siniestro total-.
-Cuanto lo siento-Le dije yo.
-No importa ya estaba muy vieja, pero le había cogido cariño, sobre todo por
que ha sido mi medio de transporte en mis escapadas secretas y no tan secretas
para verte a ti-.Me aseguraba él.
-Te regalaré otra, es lo menos que puedo hacer por haber pasado toda la noche
conmigo cuidando de mi-Le comuniqué yo con franqueza así como con la mejor de
mis sonrisas.
-No seas boba, para mi ha sido todo un placer además de no habérmelo pedido tu
te lo habría propuesto yo-Me aseguró él con la felicidad reflejada en su
rostro, tras lo cual añadió-Dejando la parte romántica a un lado, Alana, yo
nunca te hubiera dejado sola con una noche como la de anoche, pues aunque no te
dije nada para no preocuparte hasta yo pasé miedo-.
Aprovechando que habíamos llegado a un semáforo en rojo, fueron el silencio que
comenzó a reinar entre nosotros y las miradas fugaces que nos dedicábamos las
que hablaron durante un buen rato por nosotros, hasta que un conductor
impaciente tocó el claxon desde su coche rompiendo aquél momento tan mágico e
intenso como cabría esperar de dos amantes loca-mente enamorados.
-¿Y ahora?- Le pregunté yo a mi acompañante ya que hasta el momento había
estado conduciendo en línea recta, pues hasta entonces ese había sido el único
camino habilitado para vehículos, pero ahora además se habría ante nosotros una
bifurcación que conducía a la derecha.
-Gira a la derecha-Me indicó él con una dulce sonrisa., hizo una breve pausa,
tras lo cual añadió-Primero pasaremos por el puerto para ver a mi primo que
lleva tanto tiempo sin tener noticias mías que a estas alturas se estará
preguntando si aún sigo con vida o habré perecido al fuerte temporal-
Llegando
al puerto pude observar a un muchacho moreno , de unos 22 años, de ojos oscuros
y la tez tostada por la brisa del mar, al que no tarde en reconocer como
Cristov el primo de Iván, el cual
parecía esperarnos delante de la entrada principal de su barco-casa.
A posteriori nos dedicó una amplia sonrisa al
tiempo que nos daba una calurosa
bienvenida diciendo en tanto dirigía su mirada a mi a la par que me abría la
puerta-Vaya primo veo que tenías muy buenas razones para faltar toda una
jornada de trabajo-.
-Para ya casanova, que Alana es mi novia-Le dijo él a su primo lleno de
orgullo.
-¡¡No me digas que tu eres la legendaria Alana!!-Exclamó él dirigiéndose hacia
mi alegremente alborotado.
-Hombre muy legendaria no se si soy, pero mi nombre si es Alana, eso te lo
puedo asegurar-Respondí yo atónita a la par que tímidamente.
-¿Que tu eres el novio de nuestra Alana, la hija de Alaïs, la misma que ha
de...?-Volvió a insistir Cris sin dar crédito a sus oídos dirigiéndose esta vez
a su primo.
-Si la misma, y cierra la boca de una vez quieres? que eres un bocazas-Lo hizo
callar Iván intentando esconder una pequeña risita cómplice a la par que de
felicidad, tras lo cual le inquirió a modo de un pequeño reproche-Piensas
tenernos aquí en la puerta hasta que nos congelemos como dos témpanos de hielo
o nos vas a dejar pasar al interior a resguárdarnos del frío?-.
Iván en tanto me tomaba por la mano para subir a bordo me pedía-Ven, sígueme-
Pero justo en ese momento AnnMaríe apareció ante nosotros como una exhalación y
casi sin aliento nos comenzó a prevenir-Es Jean Pierre, se ha escapado, debéis
iros de aquí ahora mismo-.
Dicho esto cogió por un brazo a Iván lo llevo a un rincón con ella donde nadie
lo pudiera oír y le pidió-No importa como pero debes alejar a Alana de la
calle, ella es quien más peligro corre de todos, lo sabes ¿verdad?-
-Si,
lo se, no te preocupes así lo haré-.Asintió Iván
Iván echó una ojeada a una de las solitarias y lóbregas calles que había tras
de mi y al ver aparecer la figura indefinida de una persona al final de la
calle me tomó de las manos y me
rogó-Alana, corremos un gran peligro si permanecemos más tiempo aquí, tu debes
volver a casa con Terry, encerraros bajo siete llaves y no le abráis a nadie
pase lo que pase-.
-Ah no, no pienso abandonarte Iván-Le aseguré yo con firmeza
-Alana esto es mucho mas serio y peligroso de lo que tu te crees, esto no es
como defenderme de los insultos de un soplagaitas, hazme caso por favor y
vuelve a casa, Cristov te acompañará para asegurarse de que llegas bien.
Tu quédate en todo momento cerca del teléfono que a la noche te llamaré-
Me
pidió con la voz firme a la par que en tono protector Iván, tras lo cual me
estrechó en sus brazos a la par que me susurraba algo al oído.
Cuando nuestros cuerpos se separaron y nuestras miradas se quedaron frente a
frente, él me declaró-Je t´aime-.
-Je t´aime mon petit cheri- Le contesté yo.
Estábamos a punto de besarnos cuando de repente AnnMaríe apremió a Iván
diciéndole-¡¡Deprisa!!-
Yo sin poder ocultar una pequeña risita por la cómica situación exclamé-Que
oportuna que es esta mujer le estoy cogiendo una manía...-. Él se hecho a reír
y me dijo- Estoy de acuerdo contigo pero tiene razón, debéis iros ya y recuerda
no salgáis ni Terry ni tu y no le abras a nadie-.
Una
vez más Iván y yo nos volvimos a abrazar mientras le susurré algo al oído.
-¿Estás
segura?-Me inquirió él del mismo modo.
-Totalmente-le
contesté yo firmemente.
-Entonces
adelante, aunque que conste que no me hace ninguna gracia- Replicó Iván a
regañadientes.
Cristov
debió ver algo terrible por que muy asustado me cogió del brazo y tirando de mi
sin dejar de correr me llevó hasta el coche diciéndome-Deprisa, No hay tiempo-.
CAPITULO V
LA PROFECIA
Una
vez dentro del coche le pregunté a Cristov-¿Que es eso tan terrible que sucede
Cris para que estamos en peligro?-.
-Es una historia tan vieja como el mundo-Comenzó diciendo él mientras conducía
a 120 kilómetros por hora, hizo una breve pausa al tomar una curva y prosiguió
-Fortuna,
nuestra pequeña aldea era residencia habitual de artistas y cuento de hadas
donde Alaïs un 5 de mayo tras mucho viajar, tal y como ella nos contó después,
decidió instalarse de forma definitiva atraída por la calidez de sus gentes y
su dulce y envolvente encanto. Ella con mucho esfuerzo y dedicación comenzó a
montar su librería en una pequeña casa que había comprado junto con su
vivienda.
Al principio todo era perfecto incluso ella a veces cerraba antes para hacernos
toda clase de medicinas naturales pero de repente un día con la llegada de un
forastero todo aquello terminó-.
-¿Se...terminó?- Le inquirí yo extrañada pues no me parecía que en Fortuna las
cosas fuesen mal.
-Mira Alana, no se si yo soy el más indicado para hablar contigo de esto, si mi
primo se llega a enterar...- Trató de resistirse Cristov a seguir contándo-me
más sobre aquella extraña historia.
-Cristov tratándose de mi familia y de mi tengo todo el derecho a saber, en
cuanto a tu primo déjamelo a mi que él es cosa mía- Le insistí yo muy seria
deseando conocer por fin la extraña historia de mi familia.
-Esta bien, te lo diré, yo también creo que tienes derecho a saber- Asintió
Cristov.
-Muy bien quien era ese forastero y que fue eso tan terrible que hizo para que
alterase el encanto y la paz que aquí reinaba- Le pregunté yo dándole pie al
punto de la conversación donde lo habíamos dejado.
-Era
un tipo muy apuesto, alto con un porte muy elegante pelo castaño oscuro, una
mirada y una voz muy enigmáticas y modales de caballero.
Como puedes imaginarte un tipo muy popular entre las damas y muy poco popular
entre los caballeros del momento dado sus dotes de gran conquistador y del
enorme éxito y popularidad que despertaba entre todas las féminas, pero sin
duda a Byron de todas ellas solo le interesaba una; Alaïs... –
Me
narraba detalladamente Cristov.
Byron, aquel nombre me sonaba tremendamente familiar pero aunque su nombre se
mecía como una melodía en mi mente su recuerdo parecía resistirse a querer ser
rescatado del olvido.
-¿Se enamoraron?- Quise saber yo con una dulce sonrisa aún creyendo intuir la
respuesta.
-Ante
los ojos de todos los que los conocieron, parecían muy felices juntos y hacían
una gran pareja, incluso todos apostaban por una boda de alto postín como así fue,
pero... tres meses después de que se iniciara el feliz matrimonio, un chico de
ojos claros, piel dorada, cabello de color trigo, de dulces rasgos y sin
identidad alguna apareció una mañana ante Alaïs cuando ella se hallaba en el
jardín de su casa recogiendo flores.
En cuanto sus miradas se cruzaron Alaïs al igual que él sintió que aquel hombre
era el verdadero amor de su vida y negándose a separarse comenzaron a verse a
escondidas-.
Un día que Alaïs y su amante se encontraban en la playa dando rienda suelta a
su pasión fueron sorprendidos por Byron, el cual en contra de lo que cabría
esperar dirigiéndose a su esposa tan solo le dijo con la rabia reflejada en su
rostro "Cada 1000 años, nacen el mismo día a la misma hora y en el mismo
lugar un ángel y un demonio", dicho esto se dio la vuelta y desapareció lo
siguiente que supieron es que Byron había rehecho su vida con una aristócrata
francesa y que 7 meses después de la boda habían tenido gemelos el mayor se
llamaba Michel y el menor..-
Me
relataba ampliamente Cristov, procurando no dejarse nada en el tintero.
-...Jean Pierre-Le corté yo adivinando asombrada en que parte de la historia
encajaba aquel "demonio".
-¡¡Exacto!!-Exclamó Cristov tras lo cual pasó a explicarme
-
Es un brujo muy poderoso y un loco asesino, se dice que mató a su padre y tenía
esclavizada a su madre.
Por fortuna el 9 de junio de hace 20 años un coche patrulla que iba de
reconocimiento por la zona donde vivía su hermano lo pilló infraganti
merodeando por la casa de Michel y su detención fue inmediata a pesar de
asegurar que el era Michel y su posterior ingreso en el manicomio no tardo
mucho mas-
-¿Te estás quedando conmigo? ¿De verdad crees que a un poderoso brujo lo
cogerían así de fácil? ¿y su ingreso en el manicomio durante los últimos 20
años hasta que ha podido fugarse que ha sido una agradable estancia en el
Ritz?-Le inquirí yo casi sin pensarlo.
-Hombre yo confieso que esa parte tampoco me la creí nunca, aunque también lo
achacaba a que está loco-Me aclaró él.
-¿Que pasó con Michel?-Quise saber yo interesada.
-Esa información es bastante ambigua y difusa, aunque hay rumores de que dada
su condición su padre siempre lo repudió, en cuanto a su madre no le hacía
mucho más caso y solo tenía ojos para Jean Pierre hasta que un día lo hecho de
casa-Me contó Cristov hasta donde sabía
-Entonces Michel aprovechó sus estudios de económicas y sus conocimientos de
vaquero para montar una red de vaquerías-intervine yo.
-¿Michel
un vaquero?, no se quien te habrá dicho eso Alana, pero esta claro que quien lo
hizo, pretendía tomarte el pelo- Me aseguró él muy mordaz, tras lo cual como si
estuviera arrepentido de sus propias palabras como quien habla de un viejo y
buen amigo pareció querer rectificar por lo que añadió con más dulzura- Lo que
quiero decir es que Michel probable-mente al igual que toda su familia lo único
que conocen de las vacas es su aspecto externo. Ten en cuenta que una familia
tan elegante como esa lo más cerca que han estado de un establo ha sido para
salir montados en sus propios caballos-.
En ese momento me hallaba yo abriendo la puerta de la casa de Alaïs cuando él
me dijo- Alana en cuanto a lo de si me quiero quedar contigo .. mataría por
ocupar el puesto de mi primo-.
Yo colocando suavemente una mano sobre su rostro a la par que con una dulce
sonrisa le aseguré-Los dos sois hombres encantadores Cristov y estoy segura de
que muy pronto conocerás a una mujer que te hechice y te haga sentir las mismas
cosas bellas que Iván me hace sentir a mi-.
Desde
el primer instante que coloqué mi mano en su tez morena sentí un extraño frío
proveniente de él al tiempo que lo vi desplegándose ante mi como un inestable
holograma en 3D adquiriendo la forma de un hombre alto de 1`80 cm de estatura,
fornido, porte elegante, de ojos oscuros, media melena y mirada arrogante y
débil al mismo tiempo, boca entre abierta mostrando una blanca y perfecta
dentadura propias de...
-Estás helado- Le dije yo a voz de pronto intentando con fingida sorpresa
ocultar la verdadera relevancia de mi descubrimiento pues mi intuición me decía
que no era estúpido e incluso podría leerme el pensamiento lo cual no era muy
seguro para mi.
-Hace muy mal tiempo, aunque tu no pareces acusar el frío- Me respondió él con
una sonrisa.
-Es cierto, debe ser que tengo la sangre caliente-Respondí yo ante lo cual me
dió la impresión de que él me quisiera hipnotizar con la mirada, tras lo cual
añadí-Cristov me gustaría que fueras a reunirte con Iván cuanto antes, desde
que comenzó esta caza de brujas estoy muy preocupada por él y estaré más
tranquila sabiendo que está contigo-.
-¿Te dijo donde me esperaba?-Quiso saber él con sumo interés.
-En la cueva de la playa, al final por donde desapareció con AnnMaríe-Le
informé yo
-¿Tu estarás bien?- Quiso saber él con lo que a mi se me antojó como con más
ganas de intimidarme para que le rogase que me diera su protección que con una
verdadera preocupación.
-Si, yo estoy muy bien en cambio es tu primo quien te necesita date prisa Iván
te necesita, pero antes..-Le apremié yo inquieta, hice una breve pausa en tanto
sacaba un viejo jersey de lana de caballero de la cómoda y entre-gándoselo
añadí- Toma ponte este jersey creo que perteneció a mi padre era mi favorito de
niña y aún hoy lo es, pero creo que a ti te hará más falta que el que siga
apolillándose en uno de los cajones de la vieja cómoda-.
Él con sumo deleite aceptó la prenda, tras lo cual dejándose llevar me dio un
dulce beso en los labios que yo no esperaba, pero que me hizo pensar....
Una vez Terry bajó del piso de arriba y nos quedamos a solas me senté al lado
de mi pequeña bolita de pelo sin darme cuenta de que algo que parecía ser una
pequeña caja de fieltro negro se había caído del bolsillo de Cristov en el
momento de salir , no así para Terry el cual se levantó de un salto y
dirigiéndose ha dicho objeto le comenzó a ladrar con la fuerza y la rabia de un
doberman.
-¿Que pasa Terry?-Quise saber yo intrigada, en tanto me acercaba al sitio donde
se encontraba mi pequeño cachorrito.
En cuanto tuve aquel pequeño objeto en mis manos abrí la caja para ver su
contenido y vi un extraño anillo por cuya piedra de verde jade pasaban
distintas y sucesivas escenas a una velocidad tan vertiginosa que me llegó a
marear, tras lo cual resolví dejarlo sobre la chimenea en tanto le decía a
Terry-Dejaremos esto aquí para devolvérselo a su dueño la próxima vez que lo
veamos y ahora tu y yo comenzaremos a prepararnos para el gran reencuentro,
¿Que te parece bolita de pelo?-
Él me dio su ya acostumbrado ladrido de aprobación , tras lo cual saltó a mis
brazos para que lo cogiera y acariciara y así yo lo hice en tanto nos poníamos
en camino.
Pero
el insistente sonido de mi teléfono móvil me hizo pararme-¿Si, dígame?
-Soy yo Alana, Iván-me contestaba mi interlocutor con voz sobria.
-Ah hola Iván, no esperaba tu llamada hasta más tarde- le dije yo.
-Ya lo sabes ¿verdad?-me inquirió el en el mismo tono.
-Si, al ponerle la mano en la cara lo he visto-le confesé yo.
-¿Sigue ahí?-Quiso saber Iván muy preocupado.
-No, acabo de mandarlo a la cueva, con el pretexto de que tu lo estarías
esperando allí con Ann Marie y que estaba preocupada por ti-.
-¿Eran ciertas mis sospechas?-Seguía indagando mi dulce ángel.
-Si,
así es ¿Está todo preparado?-Quise saber yo, hice una breve pausa tras lo cual
quise saber-¿Entonces Ann Marie…?-.
-Exactamente-.Concretó con suma precaución mi adorado Iván.
-¿Crees
que todo saldrá según lo planeado?- Quise saber yo con auténtica preocupación.
-No
lo sé, ahora solo nos queda esperar- fue la respuesta de mi dulce ángel , tras
lo cual hice una breve pausa y como si hubiese recordado algo verdade- ramente
importante añadió -¿Te ha hecho o dicho
algo?¿Qué ha sucedido mientras habéis estado juntos?-
-Ya te he dicho que estoy bien no te
preocupes-Le dije yo para tranquilizarlo una vez más-hice una breve pausa y
comencé a relatarle-Durante lo que ha durado el trayecto en coche me ha contado
una extraña historia de Michel y su familia: En la primera versión Jean Pierre
era un demonio que tenía esclavizada a su madre y en la segunda era su ojito
derecho. También me ha contado como se realizó la detención de Jean Pierre.
No
sé, todo me ha parecido muy extraño, una pura contradicción-.
-Si,
es cierto es todo un sin sentido…pero me alegro de que lo hiciera así se ha
descubierto él solo-Asintió mi dulce ángel.
-¡Qué
cabeza la mía casi me olvido!- Exclamé yo con urgencia
-¿Qué
pasa cielo?-quiso saber él preocupado
-Nada más irse él, Terry se ha dado cuenta que del bolsillo del pantalón se le
ha caído un extraño anillo con una gran piedra de jade por la que veo muchas
escenas en las que salgo yo- Traté de narrarle yo lo más fielmente posible esta
ultima parte.
-¿Podrías
describirme alguna de esas escenas?-Quiso saber él.
-La que mejor recuerdo es yo corriendo con unos extraños ropajes por un mercadito
medieval seguida de Jean Pierre y Lady Violet mientras me gritaban algo-Le
narré yo lo mas concretamente que pude.
-Aún no es tarde Alana, aún estás a tiempo de retirarte -Me intentaba convencer
él seriamente preocupado.
-Lo sé mi amor, lo se, pero si como el dice soy la hija de Alaïs esto solo
lo puedo resolver yo de hecho yo no temo por mi, pero en cambio tu si que me
preocupas-Lo traté de calmar yo.
-¿Eso te ha dicho él?-Me preguntó él extrañado
-Si, así es y eso ha sido su perdición, eso y hablarme de Michel como si
fuera un viejo amigo-Le confirmé yo
-Anula
todos tus planes para hoy, aléjate de ese anillo y quédate en casa-Me seguía
insistiendo él en su afán por protegerme.
-Así lo haré y tu ten mucho cuidado ¿De acuerdo? Yo mientras indagaré en el
diario personal de Alaïs haber si puedo encontrar algo que nos ayude- Concluí
diciendo yo.
A
posteriori subí al antiguo cuarto de Alaïs que ahora lo había habilitado para
mi me dí una ducha de agua caliente, tras lo cual me puse cómoda y me bajé de
nuevo al salón esta vez con el diario de Alaïs para leerlo detenidamente y ver
si nos podía ayudar a Iván y a mi en aquella caza de brujas la cual me tenia
bastante confusa, pues entre los últimos acontecimientos del día y lo que
acababa de presenciar en la persona de Cristov o quien quiera que fuese aquel
ser me parecía todo tan irreal… era como estar viviendo en medio de un sueño
que a pasos agigantados se convertía en pesadilla.
Una
vez bajé de la habitación me preparé un chocolate caliente para paliar los
efectos del frío y junto a mi bolita de pelo me tumbé en la alfombre de
cachemir apoyando los codos sobre unos llamativos cojines indios que había en
el suelo muy cerca de la chimenea encendida para a posteriori y casi sin darme
cuenta tan inmersa en mis pensamientos sumergirme en mi lectura:
31-Abril-5017
Hoy he decidido escribir mi historia desde el
principio.
No
se de que acciones me arrepiento y de cuales no de mi vida, pues a veces pienso
que si no me hubiera precipitado tanto a la hora de casarme con Byron no habría
tenido que ocultar en ningún momento mi
amor con Ángel .
Por
otro lado hasta que lo conocí a él
estaba tan enamorada y cegada por mis sentimientos por Byron… se que no
debí engañarlo, que no estuvo bien, pero
el amor tan puro y la paz espiritual que me proporciona Ángel no la tenía con él, con él era todo fuego y pasión además me ví obligada a renunciar a una parte importante
de mi sin la cual no puedo vivir.
Desde
el momento que nos descubrió a Ángel y a mi
haciendo el amor en l a playa lo último que me dijo fue que cada 1000
años nacen en el mismo sitio y en el mismo lugar un ángel y un demonio a día de hoy sigue resonando como
una sentencia en mis oídos y desde entonces aunque abiertamente no lo quiera
reconocer le doy muchas vueltas y vivo con miedo, pero no por mi si no por esas criaturas inocentes que crecen
ajenas al margen de todo o esa creencia desearía tener yo pero algo me dice que
no va bien, pues son uno seres muy especiales y distintos de los demás y
perciben lo que los demás no pueden a pesar de su corta edad.
Las
preguntas que más asaltan mis pensamientos como dos nubes viajeras son:¿Por qué
me tuve que enamorar de Byron si era Ángel quien estaba en mi destino? ¿Quiénes
son ese ángel y ese demonio del que me hablaba Byron? Hay tantos posibles
candida-tos…¿Por qué el destino se ha puesto en mi contra? Pero lo que más me
asusta sin lugar a dudas es que lo pague mi dulce Alana, quizá no tenga el poder para salvar a todo un pueblo pero si
puedo protegerla a ella.
En
ese momento, sonó el teléfono sacándome a medias de mi ensimismamiento y sin
apenas levantar la vista del diario de Alaïs descolgué el teléfono para atender
a mi interlocutor-¿Si?-.
-Alana
soy yo, Iván ¿has descubierto ya algo con el diario?- Quiso saber él tan
impaciente como intrigado.
-Nada
más de lo que ya sabía pero esto comienza a ponerse interesante-Le aseguraba yo
sin poder apartar la vista del díario. Hice una breve pausa tras lo cual me
interesé- ¿y por ahí como va todo?-.
-Sin
novedad aquí por ahora no ha venido nadie-.Me informó mi dulce ángel y a
posteriori añadió- yo seguiré aquí vigilante y tu sigue buscando algo que haya
dejado escrito Alaïs que pueda darnos alguna pista-.
-Así
l o haré- Le aseguré yo.
-yo
seguiré aquí a la expectativa dispuesto aseguir con el plan adelante- Me
comunicó él.
-Ten
cuidado amor- Le pedí yo antes de colgar.
-Descuida
así lo haré- Me aseguraba él
CAPITULO VI CAMBIO DE IDENTIDAD
-Eres
un inútil Michel, no sirves para nada,
esta era la última oportunidad que te daba para reformarte y me has vuelto a
fallar, eres la vergüenza de esta familia.
Ni
siquiera has conseguido ponerle el anillo de compromiso para anular su voluntad
y conseguir sus poderes y no me lo niegues por que desde el pozo lo he visto
todo.
¿sabes que creo? Que te has enamorado de esa
chica y eso te ha vuelto débil y más inútil que de costumbre.
Debí
haber mandado a tu hermano a cumplir esa misión. No si ya sabía yo que no podía
confiar en ti, si siempre me has fallado ¿por que iba a ser diferente ahora?, eres un
fracasado- Le gritaba furiosa lady Violete al mayor de sus hijos frente a
frente.
Michel a cada acusadora palabra que salía de los
labios de su madre más furioso se ponía transformándose cada vez más en el ser
que llevaba en su interior: Sus rasgos amables se volvían cada vez más duros en
tanto unos grandes colmillos se dejaban ver por su boca, su piel morena se tornaba a pasos agigantados cada vez más pálida, al tiempo que una gran
bola de fuego iba creciendo cada vez más y más en su mano derecha.
Apunto
estaba Michel de arrojarle a su madre la
bola de fuego cuando de forma inesperada Jean Pierre medió entre los dos a
favor de su hermano gemelo- Ya basta Michel, es nuestra madre- hizo una breve
pausa y prosiguió acusando a su madre-,ya basta madre mi hermano no es ningún
inútil, de todo lo que ha pasado la culpa es tuya. Si me hubieras mandado a mi
como te pedí desde un principio en lugar de a él, nada de esto habría sucedido
y si sabías que esto iba a pasar si lo
mandabas a él y aún así lo hiciste, más estúpida eres tu, así que mejor te
callas-
-Pero
Jean Pierre…-Dijo asustada a la par que asombrada su madre ya que no se
esperaba esa reacción de su ojito derecho del cual estaba totalmente orgullosa
por la maldad innata que lo caracterizaba.
A
pesar de la bondad de Michel estaba tan poseído por la ira que de nada
sirvieron los intentos por tranquilizarlo de su hermano por lo que comenzó a
bombardear a su madre con tres bolas de fuego acertándole en el brazo izquierdo
con la primera, la segunda lady Violete la esquivó con gran facilidad y la
tercera en el hombro derecho.
Jean
Pierre único testigo de aquella asombrosa escena entre madre e hijo no hizo
esta vez nada por evitarla, es más en su cruel mirada se adivinaba que por
primera vez se identificaba de verdad con su hermano gemelo y se sentía
orgulloso de él. Era su madre si, pero llevaba toda la vida esperando que
Michel se transformara en fiel reflejo de lo que el era y en aquel momento era
como mirarse en un espejo.
-“Ahora
si que parece que puede haber más futuro para nuestra raza“-pensó Jean Pierre
orgulloso de su hermano.
-
¡¡¡Michel!!! - Exclamó lady Violet más asombrada que dolida e incluso puede
decirse que en el fondo se sentía orgullosa ya que aunque en sus ataques era
silencioso como una pantera su
hijoMichel le trajo a la memoria
recuerdos de sus inicios como bruja y vampiresa e incluso podía decirse que probablemente
llegase a ser más maligno que su hermano Jean Pierre quien había sido desde
siempre su ojito derecho.
-“De
hecho”-comenzó a pensar-“es como si Michel a pesar de ser un hombre adulto
comenzara a despertar a la vida como brujo y vampiro”.
“Si,
seguro que es eso”-concluyó convencida para si Lady Violet, mientras pese a la
gravedad de sus heridas estas se auto regeneraban y se curaban por si mismas.
De
repente, el silencio se hizo entre los
tres hasta que Michel lo rompió lanzándole una pregunta irónica a su madre – ¿Y
bien madre te sigo pareciendo tan inútil?-.
-Me
complace que demuestres quien eres, pero la próxima vez que sea con tus
verdaderos enemigos no conmigo- Le reprochó duramente Lady Violet negándose a
comportarse como una humana diciéndole a su hijo lo orgullosa que estaba de él
por miedo a convertirse en un ser débil como la mayoría de los humanos, aunque
fuese en aquel momento en su interior lo que más deseara.
Michel
ignorando las palabras de su madre de forma dura y rotunda la previno- Y que
sea esta la última vez que pones en duda mi valía y me tachas de inútil o la
próxima vez te aseguro que no seré tan compasivo contigo-.
Jean
Pierre más orgulloso todavía de su hermano mayor si cave lo invitó- Hermano
sígueme que tenemos que celebrar tu surgimiento al lado de las sombras con un
gran reserva que tenía guardado para una ocasión especial y no se me ocurre
otra mejor que esta-.
-Vamos-
Aceptó Michel de buen grado, mientras en su rostro se dibujaba una gran sonrisa
de suma complacencia por los últimos acontecimientos acaecidos esa noche, en
tanto seguía a su hermano por el grande y frondoso jardín hasta el
salón-comedor.
Jean
Pierre escogió con cuidado una de las botellas del mueble bar y en tanto la
blandía en sus mano le anunciaba a su hermano- Cosecha del 98-.
-Déjame
ver- Le pidió Michel en tanto la cogía de su mano, tras lo cual leyó en voz
alta – ¡¡¡Rh negativo y del 98, esto si es un gran reserva!!!-.
-Te
lo dije hermano, te lo dije- Le recordaba Jean Pierre feliz , mientras cogía
dos elegantes copas de pie alto. Hizo una breve pausa y le inquirió – y dime
hermano como te sientes?-.
-Poderoso-
fue la breve aunque contundente respuesta de Michel.
-¿Por
qué te has convertido ahora en lo que eres? ¿Por qué ahora y no antes?- Siguió
indagando curioso Jean Pierre.
-No
lo se y tampoco me importa, solo se que ese es ahora mi verdadero interior y
que me siento poderoso e invencible y antes de que me preguntes no me importa
el pasado, solo el presente-.
-No
esperaba menos de ti hermano, haces que me sienta orgulloso-.Lo aplaudió su
hermano entre sorbo y sorbo, tras lo cual añadió- y cambiando de tema, ¿Qué te
parece la sangre?-.
-Es
añeja, pero tiene un gusto dulce y fresco a la vez que entre sorbo y sorbo
mediante el paladar suavemente seduce los sentidos-.Fue la respuesta sugerente
de Michel.
-Vaya
hermano estás hecho un auténtico sibarita- Exclamó sorprendido aunque no
extrañado Jean Pierre.
-Tu
sabes que siempre he sido un gran gourmet y un gran catador- Le recordó Michel
como si la relación que siempre hubiesen tenido hubiese sido cordial más que
distante pues a pesar de su reciente cambio a
Michel no se le olvidaba que aunque su hermano siempre lo había
protegido pese a ser el menor de los dos también se había mantenido al mismo
tiempo en una actitud distante “por su propio bien” como ya le dijo él cierta
vez, pero ahora ya eran los dos iguales ahora si podían ser como verdaderos
hermanos.
-Si,
es cierto, no había más que verte comer y beber en la mesa, nunca he visto nada
igual-Asintió Jean Pierre.
-Me
ha encantado este rato de charla y buena sangre contigo hermano y por mi
seguiría aquí sin moverme, pero ya me he demorado bastante y tengo que darme
prisa en llegar antes de que comiencen a sospechar. He de acabar con ese ser
molesto que es Iván si quiero tener el
terreno libre con Alana, pues mientras que él esté por medio no habrá
nada que hacer-.
-Después
de acabar con él ¿Cuál es tu plan?-
Quiso saber impaciente Jean Pierre a la par que con una maligna sonrisa.
-Todo
a su debido tiempo hermano, todo a su debido tiempo-lo trató de tranquilizar
Michel tras lo cual salió volando de allí.
Yo
de nuevo sumergida en el diario de Alaïs no me enteré de los ladridos de
advertencia de Terry cuando Michel pasó sobrevolando la casa de Alaïs.
En
la librería del salón se halla el secreto de las flores que es a mi pensar algo
que toda hada blanca debería conocer, más quien descubra sus secretos a nadie
los debe revelar ya que sus resultados aún tratados por manos expertas pueden
llegar a no salvar.
Las
manos que lo rescaten del olvido deben ser suaves como la seda de pulso firme y
su poseedora debe ser paciente y saber cual es el momento oportuno de actuar…
-Estoy
cansada de tanto leer, necesito un poco de acción-le comunicaba yo a mi pequeño cachorrito. Dicho lo cual me levanté
del suelo, me dirigí hacia la estantería y comencé a buscar un libro que se
llamase “El secreto de las flores” aunque quizás por el cansancio, no las tenía
todas conmigo de que fuese eso lo que debería buscar.
Pero
al llegar a la estantería tras rebuscar entre los libros de la primera
estantería superior mis ojos al azar se
posaron en un libro de tapas duras de cuyos adornos de coloridas flores en relieve resultaba tremendamente
revelador, lo saqué del lugar de donde durante no se sabe cuanto tiempo
había
permanecido dormido. La confirmación de que era el libro que andaba buscando la
encontré al leer sobre el broche dorado
que cerraba dicho libro el sugerente titulo de “ El Libro de las Flores”.
-“
Que coincidencia”- pensé yo asombrada.
Siguiendo
mi instinto apreté el centro del broche del libro hacia adentro y a
consecuencia este se abrió.
En
un pequeño papel casi oculto en una de
las esquinas interiores del libro había un papel escrito a mano con historiada
y elegante letra el cual me reveló el secreto que tan celosamente
había ocultado en su interior a ojos vista durante largo tiempo.
“
El umbral de la muerte”
INGREDIENTES:
-
3 rosas negras perfumadas
-
5 campanillas azules salvajes
-
1 flor roja de diente de león
-
7 flores de escaramujo rojas
PREPARACIÓN:
-1º
Se pone a hervir en un cazo las 7 flores de escaramujo rojas hasta que
queden reducidas a un espeso brebaje.
-2º Al
mismo tiempo en un caldero se pone a hervir las 3 rosas negras
perfumadas, las 5 campanillas azules salvajes y los pétalos de la flor de
diente de león reservando el polen.
-3º Al liquido resultante de esta mezcla se le
añadirá el escaramujo reducido.
4º Finalmente y tras los dos últimos hervores se
espolvoreará con el polen del diente de león y ya estará listo para usarlo
mientras se dice el siguiente conjuro.
CONJURO
:
En
el umbral de la muerte entraré y durante un corto periodo de tiempo allí
permaneceré.
ADVERTENCIA:
Si
el antídoto no se administra a tiempo la persona o personas hechizadas perderán
la posibilidad de regresar a la vida.
A
pie de página había insertada la siguiente nota:
La
hechicera que realice este conjuro antes de sacarlo del laboratorio y nada más
terminarlo deberá lanzar sobre él un conjuro personal de protección para que en
caso de que caiga en malas manos solo traiga consecuencias negativas para quien
lo robó.
Tras
leer esto mi mente automáticamente me dictó cual debía ser ese conjuro el cual
rezaba “Este conjuro a mí amado la vida devolverá y si cayera en otras manos al
enemigo sin posibilidad de retornar la suya quitará” y antes de que se me olvidara lo apunté bajo
el conjuro.
-Que
interesante-musité yo tras leerlo a la par que me apoyaba en la librería
dispuesta a leer más, cuando en ese momento y para mi sorpresa la librería se corrió hacia un lado dejando
paso a un oscuro pasadizo secreto.
Yo
guiada por mi natural curiosidad, pero sin olvidarme de Iván cogí el
móvil, El Libro de las Flores, encendí la tea que había
al otro lado de la librería y partí con mi bolita de pelo rumbo a lo
desconocido.
Ni
un metro llevábamos andando en aquel oscuro y polvoriento pasillo cuando de
pronto, al final de este una antiquísima puerta de madera elaborada a mano con
mágicas figuras en las que entre otras se representaban los 4 elementos
interrumpía nuestro camino.
-Creo
que ya hemos llegado a nuestro destino Terry-Le comunicaba yo a mi pequeño
cachorrito.
De
pronto y casi sin darme cuenta algo llamó mi atención: la cerradura de la
puerta era tan grande y tenía la misma extraña forma que el broche del libro
por lo que probé a usarlo como llave.
–“Estas
cosas solo ocurren en las películas pero quien sabe si a mi también me
funcionará”- pensé yo esperanzada. Y dicho y hecho el broche entró
suavemente en la cerradura y del mismo modo pese al paso de los años abrió con
total suavidad la puerta.
Una
vez dentro, no me podía creer todo
cuanto me rodeaba: hierbas y flores durante largo tiempo extintas,
especias, tubos de ensayo, calderos y diversas pociones y ante mi en un atril
algo imprescindible en el buen hacer de toda buena hechicera adornado con un pentagrama símbolo inequívoco
de la más poderosa magia un libro de recetas mágicas llamado El Libro de los
Sueños.
Acto
seguido y sin más premura coloqué El Libro de las Flores sobre la polvorienta
mesa y sin más premura me senté en una silla para a posteriori comenzar a
ponerme al día con su lectura .
De
pronto e inesperadamente noté a mi espalda unos ojos fijos en mi y al volverme
vi a Alaïs mirándome con la mejor de sus sonrisas al tiempo que me decía-El
tiempo pasa inexorablemente Alana-.
Yo
de algún modo supe a lo que Alaïs se refería por lo que dejé a toda prisa lo
que estaba haciendo y tan segura como meticulosamente como si llevase toda la
vida haciéndolo comencé ha preparar el conjuro que había encontrado oculto en
el libro de las flores.
Sin
vacilar enseguida supe donde encontrarlo todo y como poseída por algún
invisible conjuro mágico sin perder más tiempo comencé a realizar el conjuro
que me tenía que ayudar en la misión secreta que tenía con Iván.
Bajo
la atenta mirada de Terry que me observaba en silencio en mi ir y venir comencé
sacando de un antiguo tarro de cristal
unas flores de escaramujo escarlata para a posteriori echarlas en un
cazo que previamente había puesto con agua a hervir.
En
el mismo estante que segundos antes había hallado la flor de escaramujo
encontré sin dificultad alguna las rosas negras perfumadas, las campanillas
azules salvajes así como algunas flores de diente de león que mencionaba la
receta de donde a posteriori tomé la cantidad indicada y la eché a un pequeño
caldero reservando el polen del diente de león.
Tras
una larga media hora que se me hizo interminable, le añadí el escaramujo
reducido y con los dos últimos hervores tal como indicaba la receta
espolvoreé con el polen del diente de
león el brebaje resultante.
Una
vez terminado dicho conjuro lo aparté a
una mesa donde había diversos tubos de ensayos y sin más demora me puse a
preparar el antídoto cuya fórmula me vino de repente a la cabeza como si la
conociese desde siempre.
Empecé
por hervir en un pequeño caldero 13 flores blancas de siempre viva a las cuales
le añadí tras el primer hervor 7 flores de naranjo cuyo liquido resultante y
acto seguido en tanto lo guardaba en un tubo de ensayo pronuncié el siguiente conjuro:
“Este
conjuro a mí amado la vida devolverá y si cayera en otras manos al enemigo sin
posibilidad de retornar la suya quitará”
Teniendo
presente en todo momento las palabras de Alaïs salí de casa a toda prisa
llevando conmigo ambas pociones, cuando al llegar a la puerta de entrada de la
casa la voz de Alaïs me frenó diciéndome- Aún no es el momento pequeña-tras lo
cual me dio una infusión en una taza de la cual sin vacilar bebí, tras lo cual
de forma inmediata caí en un extraño y profundo sueño.
Yo
ataviada con un largo vestido de color añil levitaba de píe detrás de Michel en
el momento que él a no más de tres
metros se posaba en el suelo frente a Iván al tiempo que se transformaba en
Cristov .
-No
tan rápido Michel – Le advertí yo a viva voz en tanto mis ojos se tornaban
achinados y mi sonrisa malévola y en el momento que el se giró a mi sorprendido
levanté las manos y le lancé directo al corazón una fuerte y blanca ráfaga de
energía que le arrancó desde lo más profundo de su ser un alarido de dolor en
tanto se transformaba a un tiempo en Michel, Cristov y el vampiro que llevaba
dentro derrotándolo en apariencia y llamando la atención de Jean Pierre a un
tiempo que en cuestión de segundos se colocó junto a su hermano dispuesto a
defenderle y a tomar su lugar en la lucha.
-No
sabes durante cuanto tiempo he esperado que llegase este momento mi “querida”
Alana-Me aseguraba con una sonrisa maliciosa Jean Pierre con intención de
intimidarme.
-Pues
espero no causarte una gran frustración ni ningún tipo de trauma Jean Pierre,
pero aún no ha llegado tu oportunidad.
Se
me ocurre una cosa, ¿Por qué no aprovechas esta oportunidad que el destino te
brinda para entrenar un poco más para cuando tengas que medirte con alguien de
mi categoría? Yo creo que sería una buena idea si no me crees siempre podrás
consultarle a tu querida madre que seguro que en este momento se halla asomada
a su pozo del destino para ver que es de sus adorados hijos-Le increpé yo
burlándome de él y de su osadía y acto seguido como por arte de magia me
desvanecí en el aire.
En
ese momento me desperté algo aturdida en el suelo del porche de la casa de
Alaïs y minutos después cuando me despejé me di cuenta de algo en lo que no
había reparado hasta el momento en la parte izquierda de la entrada había un
gran árbol de Eucalipto del cual tomé varias de sus hojas y ya sin más premura
fui en busca de mi amado Iván.
Me
faltaban dos metros para llegar a mi destino cuando no mucho más lejos observé
a Jean Pierre presa de una furia
desmedida intentando ayudar a su hermano Michel
a que se levantase, mientras este en el suelo se retorcía y aullaba de
dolor.
Yo
al tiempo que observaba aquella fraternal y terrorífica escena pensaba
fascinada en la posibilidad de que aquella extraña experiencia por la que
acababa de pasar no fuese un sueño si no algo real ante lo cual por mi mente comenzó a pasearse la duda de
que era realmente Alaïs y por que yo tenia el don de poder verla.
Tras
unos segundos despejé mi cabeza de toda duda y tomé un atajo para no ser vista
hasta llegar a donde estaba mi querido Iván.
-¿Qué
haces aquí Alana?-Quiso saber Iván preocupado.
-Leyendo
el diario de Alaïs descubrí un hechizo
que nos puede ayudar-Le comuniqué yo eufórica.
El
como si no me hubiera oído me reprochó –No estoy nada contento con que hayas
salido de casa y estés aquí-
-Pero,
¿has oído lo que te he dicho?- Me intenté hacer oír yo en tanto blandía en mi
mano el tubo de ensayo.
-¿Qué
es eso?- Preguntó por fin Iván sumamente intrigado.
-Un
conjuro que encontré en uno de los libros de la biblioteca de Alaïs que por lo
que se nos puede ser muy útil –Le comenté yo
-Ponme
al día- Me pidió Iván sumamente intrigado y así lo hice yo, tras lo cual acabé
diciendo- …y para que todo salga bien tu debes morir-.
-¿Crees
que es seguro?- Me inquirió él preocupado.
-¿
Confías en mi?- le inquirí yo.
-
Tanto que pongo mi vida en tus manos- Fue su respuesta.
-
En ese caso bébete esto de un trago - le pedí yo en tanto recitaba el siguiente
conjuro
En
el umbral de la muerte entraré y durante un corto periodo de tiempo allí
permaneceré.
Instantes
después el cuerpo sin vida de Iván se
desplomaba pesadamente en el suelo.
Yo
me arrodillé a su lado y con las hojas de eucalipto trencé una pulsera que
seguidamente até a su muñeca derecha, tras lo cual y sin más demora volví rápidamente a casa
para prepararme para la gran batalla.
-¡Maldita
niña sabelotodo! En cuanto mate al cursi de su amigo ya veremos lo fuerte que
es-Exclamaba Jean Pierre con los ojos llenos de ira, en tanto intentaba poner a
su hermano a salvo.
Una
vez apoyó su espalda contra un árbol
hasta que se recompusiera, se lanzó hacia el lugar donde se encontraba Iván
cuyo cuerpo sin vida yacía en solitario en el suelo.
-¡Esta
muerto!- Exclamó sorprendido al observarlo de cerca y no oír ni el más mínimo
sonido de los latidos de su corazón con el agudo oído que habían desarrollado
los vampiros de su generación, tras lo
cual comenzó a mirar alerta a su alrededor buscando un posible enemigo, pero
tan solo se vio solo ante un gran silencio en medio de la enorme oscuridad que
lo rodeaba.
Desde
arriba el espíritu de Iván sonreía al observarlo desconcertado.
Tras
cinco minutos de estar a la expectativa
cansado de esperar sin que nada sucediera, Jean Pierre decidió salir
volando de allí dispuesto a cumplir su venganza hasta las últimas consecuencias.
CAPITULO 7 UNA BATALLA
ÉPICA
Yo
ataviada con un quimono lila andaba a grandes zancadas por la orilla de la
playa en aquella oscura y tormentosa noche iluminada tan solo por el intenso
brillo plateado que poseía la luna llena esperando impaciente el momento de
comenzar a luchar, en tanto Jean Pierre con los ojos inyectados en sangre y
presa de una furia desmedida voló por el negro cielo hasta llegar finalmente
donde yo me encontraba.
A
la par que aterrizaba de pie lentamente y delante de mi de forma progresiva,
Jean Pierre se transformaba en el monstruo que llevaba dentro: de su boca
comenzaron a salir unos grandes colmillos de vampiro en tanto su piel se volvía
pálida como la luna, su 1´80 de estatura se convertía en dos metros de alto y
de sus oscuros ojos parecían salir dos chispas de fuego.
-Vaya
parece que al final te dignas a aparecer-Le “reproché” yo impaciente
-Cuando
empiece contigo desearas no haber nacido-Me aseguró él con la voz sumamente
grave y antes de que pudiera reaccionar, dos grandes bolas de fuego atravesaban
mi corazón dándome muerte y cayendo al suelo pesadamente.
Jean
Pierre dando por concluida la batalla se giró dispuesto a marcharse.
En
ese momento protegida y rodeada por la magia blanca más pura mis vestiduras se
rasgaban saliendo de mi espalda dos grandes brillantes y coloridas alas propias
de las hadas, mis orejas se volvieron puntiagudas y mi quimono lila se
convirtió en un corto vestido de hada .
Jean
Pierre con una sonrisa de satisfacción en su rostro se disponía a dar el primer
paso para alejarse de allí cuando de repente, yo de pie tras él le decía
decepcionada-No pensé que me lo fueses a poner tan fácil Jean Pierre- tras lo
cual añadí-“Cada 1000 años, nacen el mismo día a la misma hora y en el mismo
lugar un ángel y un demonio” adivina quien soy-.
-Esta
claro que el ángel cursi por que si yo soy el demonio….-Comenzó diciendo muy
seguro de si mismo él.
-…No
tengo yo tan claro que seas el demonio, yo más bien te tengo por un tonto con
muy mala leche-Lo corté yo ridiculizándole.
El
espíritu de Iván flotaba a mi lado en tanto me decía al oído entre risas- Mira
que te gusta provocar-.
-Maldita
niñata insolente ahora sabrás lo que es bueno-Me amenazaba Jean Pierre cada vez
más fuera de si.
A
posteriori y sin más premura juntó sus dos manos de donde salió una enorme bola
de fuego que a la velocidad del rayo me envió, la cual dicho sea de paso, no me
costó nada evitar y enviarla al mar muy cerca de él llegándole a salpicar
algunas gotas de agua al tiempo que Jean Pierre daba asustado un salto hacia
atrás alejándose un poco más del mar.
Yo
en tanto sobrevolaba el mar sabedora del efecto que produciría el agua salada
sobre él me burlaba diciéndole-¿Qué pasa chiquitín? ¿Te da miedo un poco de agua?-.
Antes
incluso de poder tener opción a contestar, el invisible espíritu de Iván en
forma de titán y de dios del mar se hizo notar al golpear su gran tridente
sobre el agua enviándole una gran ola que lo cubría por completo.
Jean
Pierre rápido de reflejos utilizó todos sus poderes para alejar de si aquella
gran ola que sin remedio se cernía sobre él consiguiendo no sin gran esfuerzo
apartarla de si.
-Ya
está bien de juegos, ya me he cansado de perder el tiempo-Me hizo saber a viva
voz Jean Pierre.
-Ya
estamos los dos de acuerdo en algo-, le hice saber yo tras lo cual le pregunté
burlona ¿Tienes algo que hacer esta noche?-
-¿Te
estás mofando de mi niñata?-Me reprochaba él fuera de si viendo que no tenía
modo de hacerse respetar por mi.
-Ey
Ali no me dejes fuera del juego-Intervino Iván a sabiendas de que eso aún lo
sacaría más de sus casillas.
-Tu
estás muerto Iván, esta batalla la he de librar yo sola-Le contesté yo con una
gran sonrisa de complacencia.
-Querrás
decir que me has dejado fuera de juego para divertirte tu sola-Bromeaba Iván.
-A
ti no te puedo engañar mi dulce ángel, me conoces incluso mejor que yo
misma-Acepté yo sin apartar la mirada de mi enemigo a la par que me concentraba
lo suficiente para telepáticamente interrumpir sus poderes e impedirle así que
pudiera volar y comunicarse con su familia entre otras muchas cosas.
Intentando
hacerme perder la concentración me confesó- Fui yo quien mató a tu madre. Me
divertí mucho verla suplicar por su vida-.
Yo
concentrada cada vez más le contesté- No se a quien habrás matado tu pero de
seguro que no ha sido a Alaïs Deveroix, las Deveroix somos de otra casta-hice
una breve pausa y añadí-Te contaré esto como va: las hadas permanecemos
dormidas y en las sombras hasta que muere nuestra parte humana y entonces volvemos
a la vida en nuestro verdadero origen el de hadas, en cambio,¿En que se queda
un vampiro con mal genio y fanfarrón?-.
Jean
Pierre no sin gran esfuerzo, logró liberarse las manos tras lo cual dirigió
hacia mis alas dos grandes bolas de fuego acertando de lleno y haciéndolas
jirones a consecuencia de lo cual me hundí en el mar, para momentos después
emerger del fondo totalmente seca con unas alas tan grandes y fuertes como las
de un ángel y tan ágiles y llenas de magia como la más poderosa de las hadas.
Jean
Pierre al observar aquel nuevo renacimiento mío, rugió de rabia, tras lo cual
le dije sarcástica –Tu nunca aprendes,¿Verdad? A cada ataque tuyo me vuelvo
cada vez más inmortal y poderosa. Ahora ya me he divertido lo suficiente
contigo así que prepárate a morir-.
En
ese momento me desdoblé intentando confundir a mi enemigo al tiempo que le
otorgaba a cada una de mis múltiples personalidades un poder distinto.
Él
sorprendido ya que no se esperaba aquello exclamó-¡Pero que demonios... –y sin
más premura comenzó a disparar rayos y bolas de fuego contra todas mis
personalidades suponiendo que así daría con mi verdadero yo.
Cuando
todas y cada una de ellas renacieron con sus alas de ángel nos dimos la mano y
comenzamos a danzar a su alrededor en tanto entonábamos cánticos a la par que
cada una de nosotras usaba sus poderes contra él y en un momento que apartó los
ojos de mi todas las Alanas volvimos a ser solo una y antes de que pudiera
reaccionar, comencé a batir mis alas al tiempo que me hacía invisible para a
posteriori a la velocidad de la luz girar alrededor de él creando un gran
huracán tras lo cual levanté el vuelo y me alejé de allí y tal y como tenía
planeado, sus poderes empezaron a descontrolarse y a volverse contra él
atacándolo sin cesar una y otra vez, hasta que su cuerpo caía desplomado al
suelo, en tanto adoptaba la forma de todas y cada una de las victimas a las que
les había quitado la vida para finalmente perder su forma de vampiro y quedar
simplemente en un hombre normal y corriente.
Yo
en tanto observaba desde arriba como Michel agachado junto a su hermano gemelo
intentaba reanimarlo opiné con desprecio-He ahí los despojos de un vulgar
asesino en serie-.
Michel
al oírme abandonó el cuerpo sin vida de su hermano sabedor de que ya no se
podía hacer nada por él, tras lo cual se puso en pie y mirándome a los ojos me
declaró -Se que tu no eres la culpable que fue en defensa propia, pero eso no
significa que te pueda perdonar por lo que has hecho, ahora si me disculpas
tengo que vengar la muerte de mi hermano-.
Dicho
lo cual se alejó de allí volando a la velocidad de la luz
-¡Estoy
rodeada de inútiles!-Exclamó Lady Violet tras observar como el más fiero de sus
hijos había muerto a mis manos y como Michel se había retirado sin luchar si
quiera, tras lo cual añadió-Está claro que si quiero que salgan bien las cosas
las tengo que hacer yo misma-.
Dicho
esto abandonó el pozo que le mostraba el presente y el futuro de sus
adversarios y salió enfurecida de su jardín camino de la playa.
Me
encontraba yo intentando devolver a la vida a mi dulce Iván cuando a lo lejos
oí la voz de Lady Violet que me increpaba-Tu has matado a mi hijo y ahora
pagarás por ello-.
Como
salido de la nada Michel se colocó entre ambas a la vez que furioso le
ordenaba-Deja a Alana en paz madre ella no es la culpable de que mi hermano
haya muerto la culpable eres tu, que desde niño lo criaste y educaste como a un
brujo y un asesino sin piedad para que cuando llegase el momento estuviese
listo para enfrentarse a Alana.
Mientras
las victimas eran brujas de poca monta no había problema y siempre te sentías
orgullosa de él por que había demostrado tener tu misma sangre fría y tu vena
asesina, pero jamás lo preparaste para enfrentarse con la verdadera Alana y
¿Sabes por que? Por que ni si quiera tu sabes realmente hasta donde llegan sus
poderes.
Si
mi hermano hoy a muerto es solo por tu culpa por que eres demasiado cobarde
para enfrentarte a alguien que sabes que posiblemente sea más poderosa que tu y
lo mandaste a él a hacer el trabajo sucio-
-Estás
dejando escapar a la asesina de tu hermano-Le aseguraba Lady Violet voz en
grito.
-No,
tu eres la verdadera asesina y te lo voy hacer pagar con la muerte-Le replicó
Michel ya en su forma de vampiro en tanto le lanzaba una gran bola de energía.
Lady
Violet mientras muy hábilmente esquiaba su ataque le aseguró-Serás insolente…me
avergüenza ser tu madre-.
-Tranquila
todo el mundo sabe que conmigo jamás te comportaste como tal-Se burló él en
tanto la volvía a atacar esta vez arrojándole un cuchillo de fuego que hizo
mella en su negro corazón al tiempo que se reía a carcajadas, tras lo cual le
aseguró- Pequeño insolente….no deberías enfrentarte a quien es más poderoso que
tu sobre todo cuando eres un novato y un perdedor. Solo hace dos horas que eres
vampiro y ya te crees mejor que yo-.
-Cuidado
madre tu egolatría puede ser tu perdición- Le advirtió a modo de amenaza
Michel.
-Empiezas
a hablar como tu padre, otro perdedor-Le intentaba ofender Lady Violet a su
hijo para que perdiese la concentración y poder derribarlo con mayor facilidad.
-Creí
que esto era un duelo a vida o muerte madre, no una reunión social a la hora
del té-Lo provocaba Michel siguiendo la misma táctica que su madre pero a
diferencia de ella consiguiendo su objetivo de tal modo que su próximo ataque
fue del todo fallido.
-¿Eso
es todo lo que sabes hacer?-Le preguntó Michel burlón.
En
ese momento de forma fortuita vi prendido en el cuello de Lady Violet un cordón
negro con una piedra de jade en forma del símbolo del infinito, fue entonces cuando
comprendí de algún modo que aquel amuleto era lo que la hacía inmortal.
Iván
al verme la misma sonrisa diabólico-seductora que solía poner cuando tramaba
algo me dijo-Conozco esa sonrisa, ¿Qué te traes entre manos?-.
Cuando
yo le conté mi plan él me contestó-No me gusta Ali, si decides llevar esa plan
acabo te jugaras la vida-.
-Tranquilo
mi dulce ángel recuerda que soy inmortal-Lo traté de tranquilizar yo.
Aprovechando
lo absorta que Lady Violet estaba en la contienda con el mayor de sus hijos
extendí mi mano hacia su colgante y con una gran fuerza invisible lo atraje
hacia mi.
Una
vez estuvo en mi poder y antes de que su dueña lo pudiera echar de menos me
apresuré a echarle el siguiente conjuro-A tu dueña originaría volverás y el
efecto contrario al que has ejercido siempre en ella le causaras-.
Dicho
y hecho al volver a pender del cuello de su dueña, el amuleto a pasos
agigantados comenzó a quitarle toda la vida que a lo largo de los siglos le
había proporcionado hasta quedar convertida en un puñado de cenizas sobre el
suelo.
Del
mismo modo que anteriormente me había hecho con el preciado amuleto volví a
conseguirlo de nuevo ante la ahora mirada atónita de Michel, el cual furioso se
giró hacia a mi y apuntándome con el dedo índice me exigió-Devuélveme esa
joya-.
-¿Estás
seguro de lo que pides?-Le inquirí yo inquisitiva a la par que tranquila aún
imaginando su reacción.
-Esa
joya me pertenece por derecho-Me aseguró él fuera de si en tanto se lanzaba
contra mi en una batalla cuerpo a cuerpo.
-Muy
bien tu lo has querido-Acepté yo por fin y sin más demora le lancé al dedo
acusador el mismo anillo con que su familia y el pensaban robarme mis poderes y
esclavizarme entrando a la primera y encajando a la perfección.
-¿Que
me has hecho maldita bruja?-Exigió saber Michel iracundo en tanto se levantaba
del suelo herido en su amor propio tras aquel ataque fallido.
Yo
me encogí de hombros al tiempo que con suma tranquilidad le respondía
-Nada,
tan solo lo que tu familia y tu pensabais hacer conmigo-Hice una breve pausa
tras lo cual le lancé el siguiente conjuro- De Fortuna por siempre
desaparecerás y aunque te deshagas del anillo bajo su influjo y eternamente a
mis ordenes permanecerás-.
En
ese momento Michel desprovisto de sus poderes bajo el influjo de mi hechizo y ya
con apariencia humana se arrodilló ante mi, para a posteriori asegurarme
humildemente-Como gustéis mi señora-.
Dicho
lo cual se alejó de allí vencido y con paso firme.
-Cada
vez me asombras más Alana. No te creí capaz de hacerlo, de hecho cuando me contaste
tu plan, pensé que era el más descabellado del mundo dada tu corta experiencia
en esto, aunque después de los resultados, comienzo a dudar que seas tan
inexperta-Me confesó alegremente Iván a la par que sorprendido.
Yo
aceptando mi nuevo estatus y mi verdadera personalidad le aseguré-Ignoro como,
pero todos mis hechizos funcionan y en este momento eso es lo único que me
importa-.
-Si
y esta noche parece la noche de los hechizos-Convino Iván.
-Si,
pero aún te queda uno y sabes cual es ¿verdad?-Intervino una femenina y
familiar voz a mi espalda.
Yo
al oírla sin más demora me giré hacia ella y al ver a Alaïs en su forma de hada
me arrojé a sus brazos en tanto feliz por el re-encuentro exclamaba-¡Mamá!-.
Ella
en tanto me abrazaba me decía-Supongo que tendrás mil y una preguntas por
hacerme, pero antes de que cambie la posición de la luna debes terminar tu
misión, ya sabes cual es ¿Verdad?-.
Yo
asentí con la cabeza y tras apartarme de ella fijé mi mirada en la luna llena,
tras lo cual recité el que prometía ser el último conjuro de la noche- En el
reflejo de plata de la luna llena sobre el azul cerúleo hallarás al guardián
que celosamente guarda nuestros secretos-.
Tras
formular dichas palabras a lo lejos apareció una isla cuya blanca aura la hacia
resaltar de igual modo se podía adivinar el ilustre y magnifico castillo sin
dificultad alguna hechizándome en gran medida, pero sin yo saberlo aún me
aguardaba una sorpresa más grata y aún mayor.
De
repente ante aquella lejana y paradisíaca isla apareció un ángel rubio de ojos
azules cuyas alas se asemejaban bastante a las mías el cual desde el cielo me
recibió diciendo- Bienvenida a casa cariño, tu madre y yo nos sentimos muy
orgullosos de ti…-.
Yo
sin darle tiempo a decirle nada más eché a volar hacia él al tiempo que gritaba
alegremente alborozada-¡Papá!-.
Y
sin soltarlo por miedo a perderlo de nuevo interesada quise saber-¿Sabes papá?
No he parado de preguntarme donde estarías-.
-Siempre
contigo y siempre a tu lado-Fue su respuesta en tanto nos estrechábamos en un
cálido abrazo.
-Muy
bonito el re-encuentro con tus padres, pero ¿No te olvidas de algo?-Me recordó
Iván tras interrumpirnos al tiempo que se hacía visible y con una breve aunque
oportuna carraspera se hacía notar.
Yo
tras sonrojarme por mi pequeño lapsus girándome a él me disculpé diciéndole-
Disculpa mi dulce ángel volvamos a tu cuerpo y te devolveré a la vida-hice una
breve pausa tras lo cual saqué del interior de mis vestiduras un pequeño frasco
con un liquido y al tiempo que el se colocaba sobre su cuerpo yo vertí sobre su
boca aquel bebedizo que previamente había preparado en la casa de Alaïs para
revivir a mi amado en tanto le lanzaba el siguiente hechizo- Del otro lado de
las puertas del cielo volverás y a mi lado por siempre regresaras-.
Tras
una breve espera que a los tres se nos antojo interminable por fin Iván tosió
levemente y tras tomar una gran bocanada de aire me dijo mirándome a los ojos-
Bonito conjuro pero erróneo, el verdadero cielo y el auténtico paraíso es estar
cada día a tu lado-.
-Eso
es precioso mi dulce ángel, pero no merezco tal cumplido un segundo más y
habría sido demasiado tarde para devolverte a la vida-Le confesé yo cabizbaja a
la par que sumamente culpable.
-No
se si te habrás dado cuenta, pero yo también soy inmortal, lo único que habría
muerto es mi cuerpo humano-Me declaró él en tanto se ponía de pie.
Yo
con mirada seductora al tiempo que sentía como volvía a renacer en mi la llama
de la pasión le declaraba-Y pensar que no pudiese volver a poseer ese cuerpo y
a beber de tus labios…-Dicho lo cual nos besamos apasionadamente sin recordar
que en esta ocasión no estábamos solos
-Bueno
ya está bien de emociones fuertes por hoy, será mejor que volvamos todos a casa
a descansar-Propuso Alaïs tratando de llamar nuestra atención
-Hay
algo que no para de rondarme por la cabeza, si eres mi madre por que desde mi
llegada todo el mundo se empeña en decir que eres mi tía o mi tía abuela?- Le
inquirí yo curiosa a Alaïs.
-¿Desde
cuando lo sabías?-Me preguntó Iván extrañado en tanto caminábamos hacia mi casa
materna cogidos de la mano.
-Desde
siempre-Fue mi clara y sencilla respuesta y dirigiéndome ahora a mi dulce ángel
le pregunté-Hay algo que no lo entiendo, las imágenes que yo ví en el
anillo nada tienen que ver con lo que ha
pasado esta noche-.
-Lo
que tuviste es lo que te habría sucedido de llevar el anillo puesto- Me aclaró
él, tras lo cual me regaló un dulce beso en la mejilla.
Aquella
pacifica y cálida mañana de sol, tras un gratificante y reparador sueño ambos
nos despertamos al mismo tiempo en nuestra pequeña y acogedora casita de la
playa.
Yo
tras desperezarme le comuniqué muy dulcemente a mi querido Iván- He tenido un
sueño más raro…soñaba que de niños nos separaron, que mi tía abuela era en
realidad mi madre, que mi padre era un ángel y que tu eras un tritón- Hice una
breve pausa , tras lo cual muy sensualmente acariciaba su torso desnudo, en
tanto del mismo modo le preguntaba-Dime
la verdad, ¿Eres un tritón?-.
Iván,
a posteriori a modo de respuesta se colocó sobre mi y tras darme un apasionado
beso en los labios, me preguntó-¿Crees en las hadas?-y sin esperar respuesta
alguna por mi parte echó a correr en dirección a la playa.
Yo
haciendo lo propio lo seguí en todo momento en tanto trataba de pararlo al
grito de- Iván ven aquí ahora mismo, ¿Dónde te crees que vas?-.
-Atrápame
si puedes- Me provocaba él con una divertida expresión traviesa en su rostro.
Dicho
esto se dirigió directo al mar y cuando
estuvo a una distancia prudencial se tiró de cabeza y desapareció bajo el agua.
Dos
segundos más tarde, vi salir una larga, imponente y colorida cola de pez fue
entonces cuando exclamé asombrada-A…lá-.
A
posteriori aquella cola de tritón se sumergió para a continuación emerger la
parte humana de Iván y sin más premura comenzó a incitarme diciendo-¿Vas a
venir o piensas quedarte todo el día ahí?-.
Yo
al observar lo lejos que estaba de mi exclamé- Pero Iván, que yo no soy una
sirena-.
-No,
tu eres un hada-Me rebatió él con la mejor de sus sonrisas.
Fue
entonces cuando el blanco camisón de fina gasa blanca que yo llevaba se rasgó
por la espalda al tiempo que unas grandes alas de ángel con forma de halas de
hada salieron de mi espalda y sin dudarlo ni un momento volé tras él.
Una
vez llegué a su lado curiosa quise saber- Muy bien ¿Donde vamos ahora?-.
-A
casa, a la isla de Alana-Fue su sencilla respuesta, dicho esto se sumergió y yo
fui volando sobre él hacia la tierra que me vio nacer.
Una
hora más tarde, llegamos a la costa y en tanto descendía a tierra a reunirme
con mi amado en medio de una alegre algarabía que se oía de fondo nuestras
miradas se encontraron y finalmente ya en brazos el uno del otro nuestros
labios se unieron en un eterno y apasionado beso.
Fin
ANA MARÍA GRANDE

No hay comentarios:
Publicar un comentario