Y DE REPENTE PASÓ
Justo en el momento más inesperado, los ojos de Alethea se cerraban y de repente pasó: estaba a punto de expirar cuando en ese momento, junto a ella, llegó la bruja blanca japonesa Chihiro susurrándole al oído-Descansa bella Alethea y recuerda los mejores acontecimientos de tu vida y cuando despiertes te encontraras mucho mejor-.
En ese momento, Alethea encontró incomprensibles las palabras de Chihiro pero necesitaba creer en ella, quizá por que a pasos agigantados notaba como se moría.
Lo primero que le vino a la mente en tanto se le cerraban los ojos fue cuando auto publicó su primera novela inédita con excelentes resultados y el último en pedirle un autógrafo en su ejemplar fue Ryu, un joven alto, moreno, de ojos verdes y cuerpo atlético, muy gentil en su forma de ser.
-Buenos días Alethea, por lo que he visto habéis tenido hoy mucho trabajo firmando vuestro primer libro que ha sido todo un gran éxito, mi más sincera en hora buena.
Me preguntaba si no es mucha molestia para ti, que cierres el ciclo con mi ejemplar-La alababa él, cortésmente.
-Vaya me alegro que la lectura de mi libro haya resultado de tu agrado.
Si me dices tu nombre solo por tu cordialidad te lo firmo-Le decía ella orgullosa.
-Mi nombre es Ryu tan japonés como yo, significa dragón-.
Le informaba él a su escritora favorita.
Entonces ella sin pensárselo en la primera hoja que venia en blanco escribió "de Alethea para Ryu el más bello dragón japonés".
-wuaw se sincera conmigo, ¿Esto es lo que piensas de mi?- Quiso saber él algo sonrojado.
-Si no lo pensara así , ni lo diría, ni lo escribiría-Le ratificó ella.
-En ese caso, este elogio se merece un chocolate caliente en la mejor cafetería de Fortuna, así alegraremos nuestros paladares y nos calentaremos que con el frio que hace ya es hora de que le pongamos remedio-Le proponía Ryu a Alethea.
Se bebieron en la mejor cafetería del lugar un chocolate y ese recuerdo terminó con ambos besándose lenta y sensualmente.
Para entonces ella ya había fallecido, pero se encontraba en un extraña situación de paz en la que tuvo otro recuerdo:
En este, se encontraba Alethea sola en una discoteca en apariencia abandonada cuando de repente oyó música a lo lejos y dejándose llevar comenzó a bailar para un público imaginario ante el que tenía que actuar febril y sensualmente.
Al acabar con su baile, cabe decir que salió sudando y detrás de una cortina salió él aplaudiéndola sin parar en tanto se deshacía en elogios para con ella- Que actuación, menudo baile más increíble. Sabía que si oías la música una vez más no te podrías resistir a ella-.
-Si ya sabia yo que tu tenías que estar detrás de todo esto, por eso bailaba especialmente para ti , aunque no te pudiera ver-Le confesaba Alethea.
-Date prisa Chihiro y trae esa poción antes de que sea demasiado tarde-Le pedía Ryu a su bruja blanca-.
-Enseguida mi señor, de hecho la llevo encima conmigo, pero estaba esperando si despertaba por si misma-.Le informaba la buena de Chihiro.
-No hay tiempo, vamos-Le apresuraba él muy nervioso.
Ella dio de beber una pequeña poción a la ya medio madura Alethea la cual no tardó en despertar y al ver a Ryu delante de ella lo abrazó con todas sus fuerzas y le declaraba-De repente tengo la extraña necesidad de bailar contigo-.
-Conozco un teatro donde estaremos muy bien-Le aseguraba Ryu en tanto la llevaba allí entrelazándole la mano y guiñándole un ojo con la mejor de sus sonrisas.
FIN
Ana María Grande

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